Un hotel de Ciego de Ávila convertido en hospital pediátrico

El ambiente del lugar es tranquilo y garantiza privacidad a los pacientes y acompañantes. Foto: Ailén Castilla Padrón/ Invasor.
Cuando el hotel Ciego de Ávila se convirtió en un hospital pediátrico, la espiral de contagios por COVID-19 en la provincia había echado por tierra cualquier pronóstico y los reportes diarios ascendían a 1 000 casos positivos. Entonces, la noticia vino a ser bálsamo contra las preocupaciones y los pequeños ingresaron en un centro con todo el confort y las atenciones requeridas.
Con capacidad para 226 pacientes, del 3 de agosto a la fecha alrededor de 2 000 niños menores de 13 años han superado aquí los síntomas de la enfermedad con evoluciones favorables y sintomatología moderada.
No han faltado el medicamento oportuno, la revisión constante por parte de médicos y enfermeros, y el esmero de los 85 trabajadores del hotel que cambiaron su uniforme por la sobrebata verde, con tal de que la rutina fluyera sin contratiempos. Nadie confundiría un hospital con un hotel, pero en este caso los términos se asemejan y eso es influjo positivo para lograr una atención de calidad.

Agotadores turnos de trabajo, entre el pase de visita y la administración de medicamentos. Foto: Ailén Castilla Padrón/ Invasor.

Chequear la evolución diaria de los pequeños es fundamental. Foto: Ailén Castilla Padrón/ Invasor.

Desde el 3 de agosto hasta la fecha, alrededor de 2 000 niños menores de 13 años han superado aquí los síntomas de la enfermedad. Foto: Ailén Castilla Padrón/ Invasor.

Actualizar las historias clínicas, parte de la jornada de trabajo. Foto: Ailén Castilla Padrón/ Invasor.

Cubículo de estabilización, en el que se garantiza oxígeno y medicamentos imprescindibles en caso de emergencia. Foto: Ailén Castilla Padrón/ Invasor.
(Tomado de Invasor)
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Deberían hacer lo mismo en todas las provincias . Los hoteles son del pueblo revolucionario!!
Esa es buena idea. Decisiones así son las que hacen falta tomar, con astucia y capacidad.
Con el triunfo de la revolución Fidel convirtió los cuarteles en escuelas, El Cuartel Moncada, Ciudad Escolar Libertad, dos ejemplos claros. Hoy se impone convertir, al menos temporalmente, los hoteles en hospitales.
Gran obra. Mis respetos.