Especiales, Historia  »

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Luego del fin de la Guerra Grande el General Máximo Gómez salió de Cuba y emprendió el rumbo por distintos países de Centroamérica y El Caribe. Aun con la pasión por la libertad a flor de piel, ¿qué ocurrió con él en esas casi dos décadas? ¿Cuáles claves deja la vida de un hombre que es ejemplo de consagración y humildad? ¿Cómo vivió la Tregua Fecunda uno de los generales más grandes de la historia de América? »

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Hace 125 años, el primero de mayo de 1895, el Mayor General del Ejército Libertador y Delegado del Partido Revolucionario Cubano José Martí, tras recibir una bandera cubana de manos de Juana Bautista Pérez, esposa del caudillo guantanamero Pedro Agustín Pérez, deja estas tierras del Alto Oriente que lo acogieron durante  20 “días bellos y recios”.

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Aquella "Playita al pie de Cajobabo" por donde donde desembarcaron Martí, Gómez y otros cuatro expedicionarios el 11 de abril de 1895 -un lugar al que regresaría cien años después el Comandante en Jefe Fidel Castro-, estará hoy en el centro de la Mesa Redonda de la Televisión Cubana. El siguiente fotorreportaje nos conduce a aquel paraje histórico.

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Solo la muerte lo sacó de la lucha; y desde el mismo día de esa tragedia —tan costosa para la patria, pero de la cual emergió él lleno de luz— no ha cesado de cumplirse su profecía: su pensamiento, lejos de desaparecer, ha seguido ganando en el valor de su claridad, y de su ejemplo, refrendado con cada acto de su vida. Si Maquiavelo, interpretando la política al uso, afirmó que el príncipe tiene el corazón en los labios, Martí demostró vivir con los labios en el corazón.

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Los trajo la noche en un pequeño bote y los dejó en una Playita desierta del Oriente cubano. Los trajo en abril 11 de 1895 y los dejó para siempre. Nadie que pasa por allí y ve la piedra, contempla el mar, pisa la arena, puede escapar de la visión. Gómez y Martí habitan en Cajobabo desde entonces, se mezclaron con el paisaje, son eternos. Tan eternos como la noche que los trajo, como el mar, como la arena, como la piedra que los vio llegar.