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Rafael González Escalona

Libro oscuro y esperanzador a la vez este que obtuvo el Premio Memoria de 2009 otorgado por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau (¡Ay Víctor Casaus, cuánto te debe la literatura testimonial en Cuba!) y el de Proyecto de trabajo “Ciudad del Che” que concede la UNEAC de Villa Clara. Y es que a pesar de las adversidades, heridas y rupturas llegamos hasta aquí, motivo más que suficiente para que, como asevera Arístides Vega Chapú, no haya que llorar.