Especiales, Historia  »

| 9

Con ese carácter espléndido, siempre bondadoso, intrépido y jaranero, Camilo va encantando a todos. Pero un día se acordó que era bueno haciendo travesuras e hizo algo que ni sus padres, ni su novia, ni el pueblo de Cuba pudo perdonarle. Aquel 28 de octubre, despegó de Camagüey hacia La Habana, y el muy travieso no informó del vuelo y ruta a seguir, y desapareció.