La respuesta de los tripulantes del Hermann sigue siendo la misma

El 30 de enero de 1990, el buque mercante cubano Hermann fue ametrallado por un guardacostas yanqui, con el pretexto de que transportaban droga. Foto:Orlando Cardona.
La escalada de la administración de Donald J. Trump contra el legítimo y constitucional gobierno venezolano de Nicolás Maduro, incluyó el bombardeo y asesinato de los tripulantes de pequeñas embarcaciones que navegaban por el Mar Caribe. La justificación era una conocida: el supuesto vínculo con el narcotráfico.
Esos hechos nos remiten a uno muy similar acontecido el 30 de enero de 1990, pero con un desenlace muy distinto.
Nadie en la tripulación del Hermann pudo presagiar, aquel 25 de enero de 1990 al zarpar de Moa, lo que acontecería días después. La travesía transcurría con la normalidad de cualquier viaje mercante, sin el menor indicio de que algo negativo y fuera de lo común se cernía sobre ellos.
Fue el 30 de enero, ya cerca de aguas mexicanas, cuando el capitán Diego Sánchez Serrano recibió la noticia: los seguía el guardacostas estadounidense Chincoteague 1320. Aunque no transportaban nada ilícito, la proximidad de la embarcación militar era, sin duda, una mala señal. Pronto, las intenciones se hicieron claras.
Desde el Chincoteague lanzaron potentes chorros de agua y exigieron la detención inmediata del mercante. Pero la orden del capitán fue firme: mantener el rumbo. Horas después, esa misma resolución sería confirmada desde Cuba.

El 30 de enero de 1990, el buque mercante cubano Hermann fue ametrallado por un guardacostas yanqui, con el pretexto de que transportaban droga. Foto:Orlando Cardona.
Ante la determinación de no detenerse, la situación escaló. Desde el guardacostas sonaron las primeras ráfagas de ametralladora, a lo que siguió un tenso intercambio de mensajes entre ambos capitanes.El oficial estadounidense fue enfático: esperaba autorización para emplear armas de mayor calibre y forzar la detención. Alegaban la sospecha de transporte de drogas, una acusación que Cuba rechazó de plano, señalando que solo permitiría una inspección por las autoridades mexicanas, su destino legítimo.
Ya de noche, desde el Chincoteague se alumbraba al Hermann con una potente luz blanca y, esporádicamente, reanudaba el fuego.
La madrugada del día siguiente trajo la agresión definitiva. Desde una distancia de apenas ochenta metros, el guardacostas concentró su fuego en el departamento de máquinas, una de las bodegas, la cubierta y el puente de mando. Habían recibido la autorización de su gobierno para inutilizar el buque, una orden que ponía en riesgo calculado la vida de los once tripulantes cubanos.
Esa decisión fue aprobada en una reunión conjunta del Departamento de Estado, de Defensa y del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos. Aquello era una acción de Estado, deliberada y fría. Y cuando parecía que la situación no podía empeorar, la intención del Chincoteague cambió.

El Capitán del buque Hermann, Diego Sánchez, narra a Fidel detalles de la agresión a su llegada al aeropuerto de La Habana. Foto: Pablo Pildaín.
Al acercarse el Hermann a aguas territoriales mexicanas, el ametrallamiento se intensificó con un nuevo y letal propósito: ya no buscaban detenerlo, sino hundirlo. Finalmente, ante la proximidad del límite marítimo y la inquebrantable decisión del buque de no sucumbir, el guardacostas estadounidense no tuvo más remedio que abandonar su persecución.
Todo este acto de fuerza ocurrió en aguas internacionales. Inmediatamente después, autoridades mexicanas abordaron el Hermann e inspeccionaron minuciosamente sus bodegas. El resultado, previsible para los cubanos, fue negativo: no había drogas ni sustancia ilícita alguna. La agresión carecía hasta del más mínimo pretexto verosímil.
Referencias
• Castro, F. (1990). Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el acto de recibimiento a la tripulación del buque mercante “Hermann”, efectuado en el monumento al “Maine”, en Ciudad de La Habana, el 1ro de febrero de 1990. Fidel, Soldado de las Ideas. Obtenido de http://www.fidelcastro.cu/ru/node/1462
• Etcheverry, P. (2020). Vigilancia y persecución de buques. Una actividad ilegal de Estados Unidos contra Cuba. Razones de Cuba. Obtenido de https://razonesdecuba.cu/vigilancia-y-persecusion-de-buques-una-activida…
• Xiqués, D. (2020). El vandálico ataque yanqui al buque cubano Herman. Granma. Obtenido de https://www.granma.cu/hoy-en-la-historia/2020-01-29/el-vandalico-ataque-…
(Tomado de Radio Miami Today)
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Canallas imperialistas.
Al igual que el buque Hermann que no se detuvo ante las amenazas y la agresión de los nazigringos, el pueblo de Cuba, hermanados en una unidad monolítica , no detendrá el rumbo trazado bajo el ejemplo de Fidel y la guía de la actual dirección política del país con Raúl, Díaz_Canel y el PCC. Hasta la victoria siempre. Aquí no se rinde nadie. Patria o muerte, venceremos.
Nunca olvidaré las firmes palabras del capitán del buque cuando, cuestionado por el oficial yanqui sobre si prefería hundirse en el mar, este le respondió: "¡preferimos hundirnos en el mar antes que traicionar la gloria que se ha vivido!" Así fue entonces y así continuará siendo.
En el acto de recibimiento a los tripulantes,ante tanta indignacion, recuerdo una "palabrota" que dijo Fidel.
Esa es la determinación que queremos que mantener siempre frente al imperialismo preferimos hundirnos en el mar antes que traicionar la gloria que emos vivido. Cuba Socialista Vencerá. Patria o Muerte Venceremos.
Somos el pueblo de Fidel un pueblo de valientes, un pueblo de vencedores . Socialismo o Muerte Patria o Muerte Venceremos.
Hemos* disculpen la falta
Así somos los verdaderos cubanos, fieles herederos de de la estirpe del Cacique Hatuey, de la estirpe de Antonio Maceo, Ignacio Agramonte y Carlos Manuel de Cespedes, de la estirpe de Frank País, José Antonio, Abel Santamaría, de la estirpe de Camilo, Fidel y de Raul, de la estirpe de los internacionalistas que han derramaron su sangre en otras tierras del mundo en el cumplimiento de su deber.
Siempre hemos vencido desde las primeras luchas y ahora también Venceremos. Trump y su eunuco Marco Rubio se hacen ilusiones no nos conocen . Cuba vencerá Socialismo o Muerte Venceremos.
Y cuál fue el destino final del buque cubano? Porque no creo que siga en activo. Ese buque debería estar expuesto en un museo como recuerdo de hasta que punto llegan las agresiones contra Cuba
El Hermann no era propiedad de Cuba. Era un barco arrendado con tripulación cubana y bandera de conveniencia panameña.
La desvergüenza con que actúan los funcionarios norteamericanos que aprueban éstas acciones criminales no son nuevas, están basadas en el irrespeto absoluto de las normas del derecho internacional y en la falsa creencia de erigirse en jueces supremos de las demás naciones. Es el camino del fascismo y la barbarie, que condenamos y exigimos que debe cesar.
cubnos de pura cepa ,no queremos la guerra pero si la TRAES A NUESTRA PUERTA , PUES APELEAR CARAJO
Es la prepotencia y la arrogancia del régimen fascista norteamericano que no le permite admitir que haya un pueblo valiente digno y educado a 90 millas de ellos, con una herencia martiana, mambisa y rebelde que garantizan su autodeterminación y libertad. Venceremos siempre..
Este hecho ha sido poco o nada divulgado en los últimos años, creo que debemos hacer llegar a nuestros jóvenes el conocimiento de " la hombrada" de aquellos marineros., que al igual que los 32 de Caracas, se enfrentaron al imperio, a pesar de la abrumadora superioridad del enemigo, en el caso del " Herman, las unicas armas eran los cuchillos de lla cocina. Miren hoy mas que nunca es necesario que los jovenes conozcan de esto y debemos hacerlo de forma tal, que logremos que levanten la vista de la banalidad de sus celulares y sientan orgullo de los que han hecho la patria.