El secuestro de Pepe Biondi (II)

Luis Martínez Bello en directo
Me quedé con Biondi en el carro y me digo, ¿qué diablos hago yo ahora? Entonces se me ocurrió entregarselo a un cura. Le dije al chofer que siguiera para alejarnos de la ciudad. Llegamos a Arroyo Arenas, pero la iglesia estaba cerrada. Preguntando por el cura me dijeron: “Donde hay un cura es en el Cano”. A todas estas Biondi seguía en el carro, sentado entre la parejita de jóvenes.
Nos fuimos a buscar al cura del Cano. Yo no lo conocía, ni tenía la más ligera idea de cómo pensaba. Me salió la mamá del sacerdote y le dije que necesitaba ver a su hijo. Cuando apareció el padre Rosas, que así se llamaba, le dije que tenía necesidad de confesión. Me trató con afecto. Me propuso esperar al día siguiente para confesarme en la iglesia. “Es muy urgente, padre, no puedo esperar a mañana.”
Quién sabe lo que se imaginó el cura que yo había hecho. “Bueno, ven para acá”, y me llevó para otra habitación. Me arrodillé. Se puso los atributos. Yo le insistí, “Lo que voy a decirle es bajo secreto de confesión”. Me dio la seguridad de que así sería.
“Lo que yo tengo que decirle es que secuestré a Pepe Biondi y lo tengo allá afuera de su casa. Y que Biondi está de acuerdo en quedarse con usted …No me dejó terminar. “¿Pero qué coño es esto? ¿Tú no sabes que Ventura me tiene amenazado con darme 50 patadas?”. Empezó a decir malas palabras, que buen repertorio tenía.
Entonces me enteré que era cubano y colaboraba con el 26 de Julio. Que había tenido a uno de nosotros escondido en el campanario. “Pero, coño, ¿por qué cada vez que hay un lío vienen a verme a mí?”
A las voces del sacerdote, aparece la mamá alarmada y se para en la entrada de la habitación. Cuando el cura la ve, trata de trasmitir la calma que él mismo no encuentra: “Vete a dormir mamá” —le pide—, “que esto no tiene que ver con Cristo ni con la religión. Que esta gente me han venido a fastidiar la noche.”
Al final accedió. Le entregué a Biondi y Biondi me dio un papelito donde escribió que lo habíamos tratado bien y lo repitió delante del padre Rosas. Después del triunfo de la Revolución me presentó en la televisión y dijo lo mismo.
Al otro día truenos y centellas
Machaco Ameijeiras era un hombre de poco estudio, pero de mucha “calle”. Una intuición forjada por los golpes de la miseria. Todos los que lo conocieron resaltan su valor a toda prueba. Pero, además, para imponerse entre otros que también había demostrado su arrojo, era necesario tener la personalidad de líder y otras cosas, que a él le sobraban.
Así que al día siguiente tenía a Luis contra las cuerdas.
“Me metió una descarga soberana: “Aquí el jefe soy yo”, me repitió varias veces, sazonado con un repertorio de palabras que superaban por mucho a los del padre Rosas. “Nadie puede hacer nada que no esté autorizado por mí.” Y tenía razón, yo fallé.
Cuando se le pasó el berrinche, nada más me dijo: “El programa de Biondi no salió y los guardias se quedaron sin reírse”. A los televidentes se les informó que el programa no se transmitiría por una repentina indisposición de Biondi.
Biondi entre el Chacal y la Hiena
Peor la tuvo Biondi. Al día siguiente, tuvo que acudir a la octava estación de la policía, donde fue entrevistado, con marcado tono de interrogatorio, por el teniente coronel Esteban Ventura, célebre torturador y asesino, conocido como el Chacal de La Habana. Todo el tiempo utilizó el tono insolente, que recordó después Pepe Biondi, “le servía para ocultar el miedo”. Pero no lograron nada de valor identificativo. Biondi se defendió diciendo que estaba muy aturdido y no pudo decir ni el color del auto en que lo movieron. Pilar García, jefe de la Policía Nacional, que el pueblo bautizó como “nombre de mujer y corazón de hiena”, le ofreció situarle una escolta, cosa que también rechazó el artista: “Si me pone usted una escolta tendré que irme”.
Biondi abandonó la estación con las últimas amenazas de Esteban Ventura en su atribulada cabeza: “Continúe diciendo que estaba enfermo. Y cuando vuelva a la televisión vuelva a decirlo, que si no lo dice usted, lo diremos nosotros y será de otra manera.” Frente a la unidad policíaca se extendía el mar Caribe. Biondi respiró profundo y pensó que su cumpleaños 49 jamás se le olvidaría.
Los personajes
Pepe Biondi continuó su carrera en Cuba y luego regresó a su natal Buenos Aires. Goar Mestre, antiguo dueño de CMQ adquirió el canal 13 argentino, donde el espacio Viendo a Biondi se mantuvo por diez años con los mayores índices de audiencia. Falleció el 4 de octubre de 1975.
El arquitecto Cesáreo Fernández Díaz, que fue quien propuso la acción era miembro destacado del Movimiento de Resistencia Cívica. Después del triunfo de la Revolución fue Arquitecto jefe del Instituto Nacional de Ahorro y Vivienda, que dirigió Pastorita Nuñez. Falleció de un infarto el 9 de octubre de 1959. Una escuela en Arroyo Naranjo lleva su nombre.
Después del asesinato de Machaco Ameijeiras (8 de noviembre de 1958), Luis Martínez Bello asumió de hecho la jefatura de acción y sabotaje del 26 de Julio en La Habana, responsabilidad que ocupó hasta el triunfo de la Revolución y volvió a encontrarse con el padre Rosas en Pinar del Río. El sacerdote para entonces era obispo de la provincia y Martínez Bello capitán de los Órganos de la Seguridad del Estado.
Aquel jovencito al que Biondi no le hizo caso
La mayor sorpresa que recibí en mi primera conversación con Martinez Bello fue cuando me dijo los nombres de quienes lo acompañaron en el secuestro. El actor humorístico argentino participó en 5 filmes, pero murió sin saber que aquel jovencito, al que confundió con un admirador y al que no le prestó mayor atención el día de su secuestro, se había convertido en uno de los grandes directores del cine latinoamericano. Se trataba del realizador de clásicos cubanos como Lucía, Manuela, Cecilia y El siglo de las luces. Ese joven, se llamaba, Humberto Solás.
Vea también:
- Mara Roque: Una vida dedicada a contar la ciencia desde la esperanza
- Las redes sociales no son el público: interpretaciones del anuncio de diálogo Cuba-EEUU
- Los estadounidenses más pobres en 9 estados pagan más gracias a las exenciones fiscales de Trump
- Autonomía municipal en Cuba ¿una quimera?
- Hecho vivo en la memoria
- ir aEspeciales »
- Hecho vivo en la memoria
- La Protesta de Baraguá en la trayectoria política revolucionaria de Antonio Maceo
- Carlos Marx y la capacidad humana de vencer a la muerte
- El Directorio Revolucionario: Golpear arriba y el ataque al Palacio Presidencial
- “Patria”, de José Martí, punto culminante del periodismo como misión
- ir aHistoria »


Parece mágico pero es Historia.
Verdad que la vida es interesante...quién se iba eso.
Interesante, ameno, instructivo. Así debería ser contada la Historia en las escuelas.