Excavaciones arqueológicas en el Parque Serafín Sánchez Valdivia, Sancti Spíritus

Excavaciones arqueológicas realizadas por el grupo Samá de la SEC.
En la década del setenta, el grupo Samá de la Sociedad Espeleológica de Cuba (SEC), realizó los primeros trabajos de excavación en el Parque Serafín Sánchez Valdivia, de la ciudad de Sancti Spíritus.
Con motivo de las celebraciones del 500 aniversario de la villa, en 2014 se decidió emprender la reconstrucción general del parque.
Por aquel entonces, el arqueólogo profesional Luís Olmos Jas, actual director del grupo Samá de la Sociedad Espeleológica de Cuba (SEC), quien fue protagonista de la primera intervención, dio seguimiento al proceso de remodelación, reportando en el mes de febrero de 2014 las primeras evidencias de los cimientos del Convento de San Francisco y la Iglesia del Sagrado Corazón de María o del Santo Cristo de la Veracruz, preservados durante 100 años debajo del parque Serafín Sánchez Valdivia, plaza principal de la cuarta villa fundada por los españoles en Cuba.

Ruinas del Convento de San Francisco y la Iglesia del Sargado Corazón de María. Instantánea tomada desde el antiguo hotel Sevilla, que muestra una vista desde la parte posterior de las edificaciones donde se observan las bases de la iglesia situada a la izquierda y el piso de losas de barro del convento, situado hacia la derecha.
Era la primera vez que los cimientos de tan temprano período de datación aparecían tan bien conservados y en casi toda su magnitud, ubicados en el parque de una ciudad, hallazgo que hasta ese momento únicamente se había encontrado de manera parcial en La Habana[1].
Las características, la magnitud del descubrimiento y la necesidad de contar con una dirección experimentada en intervenciones de esta naturaleza condicionaron la decisión de encargar al Ing. Orlando Álvarez de la Paz, museólogo especialista en arqueología del Centro Provincial de Patrimonio Cultural (CPPC), la dirección de la investigación.
De la misma manera, la conducción de las excavaciones fue asignada al arqueólogo profesional Lic. Leonel Delgado Ceballo, jefe del Departamento de Arqueología de la Oficina del Conservador de Trinidad y el Valle de los Ingenios.
En la actividad participaron, además, miembros de la Fundación Antonio Núñez Jiménez, de la Naturaleza y el Hombre, el Equipo de Restauración de Trinidad y el Museo municipal de La Sierpe; además, el Departamento de Arqueología y Paleontología del Citma, arqueólogos aficionados del grupo Siguajabo, del municipio Taguasco, del grupo Samá y otros del municipio Sancti Spíritus y Cabaiguán.
A solicitud de la dirección general de la investigación, se incorporaron a las excavaciones Roger Arrazcaeta Delgado, jefe del Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, dos de sus especialistas: Adrián Labrada Milán y Yoser Martínez Hernández, y el asesor español Antoni Fonolla Sánchez, así como Guillermo Severino Baena González, especialista del Instituto de Antropología de Cuba.
El puesto de mando de las actividades de prospección ocupó las instalaciones del Museo Provincial de Historia, a un costado del parque.
El artículo tiene como finalidad brindar una información general acerca de la historia de las edificaciones descubiertas, las metodologías empleadas y los resultados más sobresalientes del estudio.
Hacia 1690 (finales del siglo XVII), en el lugar de los hallazgos fue construida la Ermita del Santo Cristo de la Veracruz, atendida por los franciscanos.
Posteriormente, en 1716, el párroco Silvestre Alonso Muñoz construyó el Convento de San Francisco, aledaño al templo de la Veracruz, ampliando significativamente la acción proselitista de la religión católica en el viejo centro de la ciudad de Sancti Spíritus[2].

Reconstrucción computarizada del aspecto que debieron tener la iglesia (Derecha) y el convento (Izquierda).
Después de una azarosa existencia, en el año 1900 fue derruida la Iglesia del Sagrado Corazón de María.
El convento corrió igual destino en 1912, cuando fue demolido para dar paso a la construcción del parque Serafín Sánchez Valdivia.
Las ruinas de la iglesia y el convento se localizan bajo el parque Serafín Sánchez Valdivia, ocupando las tres cuartas partes de su porción norte.
Los suelos de esta parte de la ciudad son poco profundos, constituidos por una roca madre de granodiorita, que sirvió de sólido arranque sobre el cual se cimentaron las referidas edificaciones.
La dinámica del cronograma de ejecución de la reconstrucción del parque, por constituir una tarea priorizada en el marco de la conmemoración del 500 aniversario de la fundación de la villa, ponía en peligro de destrucción e irreparable pérdida el preciado patrimonio.
Se imponía hacer un alto para preservar el lugar y ejecutar los trabajos de prospección e investigación de los cimientos de estas vetustas edificaciones, cuyas fundaciones se remontaban a los primeros momentos de la formación de la villa, entre finales del siglo XVII y principios del XVIII.
Ante tales circunstancias, el objetivo primordial consistió en ir descubriendo los espacios en la horizontal, siguiendo el método de estratigrafía arqueológica de Harris[1], de manera que se pudiera obtener una visión general de las diferentes estructuras, para determinar los límites de la ruina, profundizando en la estratigrafía de aquellos que así lo requirieron.
En la misma medida, se confeccionó un archivo de datos, insistiendo de manera particular en el registro fotográfico y documental, que, apoyado en las notas de campo, fue el complemento indispensable para la interpretación y la reconstrucción histórica del sitio.
Por su parte la Empresa Provincial de Proyectos confeccionó un plano topográfico con la ubicación de las principales unidades estratigráficas en los espacios intervenidos.
La pesquisa se desarrolló en tres áreas de trabajo, cada una dividida en cuadrículas y estas a su vez en unidades estratigráficas:
- Área de trabajo A: Iglesia del Santo Cristo de la Veracruz.
- Área de trabajo B: Convento de San Francisco.
- Área de trabajo C: Plaza de Armas.

Las cuadrículas y las unidades estratigráficas se enumeraron en la misma medida en que se desarrolló el proceso de descubrimiento e intervención arqueológica de cada una de las estructuras identificadas.
En un plano topográfico se representan las diferentes unidades estratigráficas, excavadas en el proceso investigativo. Para su identificación se utilizó el plano localizado en los fondos del Archivo Provincial Serafín Sánchez Valdivia (legajo 157).
El monumental descubrimiento arqueológico abarcó un área de unos 1 885 m2 de superficie.
Los estudios permitieron desenterrar los cimientos de la nave de la iglesia, desde el portón de la entrada hasta el fondo, conservando el lugar donde se situaban el altar y la cripta de enterramientos.

Cripta de enterramientos.
Por debajo del nivel del piso de la iglesia, que ha desaparecido en su totalidad y en el sector medio de la nave, se identificó un apisonado, donde se observan vestigios de huellas de calzado y de recipientes de fondos redondos y planos.
La iglesia estaba separada del convento por un muro de mampuesto, donde se podían apreciar todavía los hoyos de las horconaduras de madera que sostenían el techo.
Hacia el fondo del convento se encontró un piso de losas de barro (aproximadamente 40 x 40 cm), en aceptable estado de preservación. En el relleno que lo cubría, hacia el extremo oeste, se ubicaron un apreciable volumen herraduras y cinco martillos, usados para estos menesteres.
Hacia el extremo noreste de este espacio se descubrió una letrina de dos metros de profundidad, que se cavó posteriormente a que se colocara el pavimento de losas de barro, la cual arrojó poca cantidad de evidencias arqueológicas. Una de las más relevantes consistió en un fragmento de lápida fabricada en barro, con inscripciones.
Hacia el extremo opuesto (noroeste) se encontró una estructura en profundidad, con un arco de refuerzo, situado por debajo del nivel del piso de losas de barro, que se consideraba como una cloaca o sumidero.
La oquedad estaba rellenada por materiales constructivos y basura arqueológica de los siglos XVII y XVIII. Entre las más importantes se señalan fragmentos de tiestos de barro que por su manufactura pudieran ser de tradición aborigen, cerámica ordinaria del tipo México pintado de rojo, mayólicas, cristalería, porcelana, abundantes restos óseos de la dieta, etc.

Algunas evidencias arqueológicas colectadas en las excavaciones: una botella de vidrio (1690-1715), dos azulejos, tres cerámicas ordinarias tipo El Rey (1725-1825), cuatro potes de mayólica (Inglaterra, siglo XIX), cinco fragmentos de platillos de mayólica, seis fragmentos de loza perla (Inglaterra, siglo XIX), siete lozas crema (Inglaterra, 1763-1815), ocho cerámicas ordinarias tipo México pintado de rojo (1550-1750), nueve fragmentos de borde de vasija de cerámica ordinaria, 10 golletes de botijuela estilo Tardío y maceta de barro fragmentada.
Pudieron identificarse, además, el patio interior y el aljibe.
Se excavó también uno de los cimientos del muro interior de la primera nave y parte de la base con repello exterior del muro de la fachada del convento, hacia su extremo sur, donde se situaba una de las entradas principales. En este lugar se colectaron evidencias arqueológicas de diferentes períodos de datación.
Espacios definidos
- Piso de losas de barro (40 x 40 cm) del patio del fondo del convento.
- Porción del muro sur de la segunda nave del convento.
- Cimientos de la sacristía.
- Bases de los arcos del templo de la iglesia.
- Cripta de enterramientos.
- Letrina en el extremo noreste del patio del fondo.
- Porción del cimiento del colegio del casino.
- Cimientos de la entrada de la iglesia.
- Cimiento del muro de la fachada del convento.
- Cimiento del muro norte de la primera nave del convento.
- Cimiento del muro divisorio entre la iglesia y el convento y parte de las losas de barro (40 x 40 cm) del corredor.
- Cloaca.
- Cimientos del extremo suroeste del muro de la fachada del convento.
- Porción de una estructura de ladrillos, situada por debajo del nivel de piso de la segunda nave del convento.
- Cimiento del colector sureste del aljibe.
- Aljibe.
- Primer y segundo nivel de nichos, osario, escalera y pavimento de la cripta de enterramientos.
- Porción del cimiento del muro del patio paralelo a la calle San Francisco (Máximo Gómez).
- Porción y cimiento del muro oeste de la nave donde se situaban los billares.
- Muro de la plaza o del parque Serafín Sánchez Valdivia, que se levantaba frente al convento.
El sitio fundacional de la primitiva villa en Pueblo Viejo, las ruinas de la iglesia y el convento son parte de una trilogía que posibilitó una lectura de la estratigrafía histórica y arquitectónica del desarrollo que fue alcanzando Sancti Spíritus.
A estos yacimientos arqueológicos les corresponde un período de datación que se enmarca desde el primer cuarto del siglo XVI, finales del XVII y principios del XX.
La permanencia de los arqueólogos, después de concluidas las excavaciones, hasta la terminación de las obras en el parque, permitió la identificación e intervención oportuna de nuevos elementos constructivos, ejecutándose acciones que, sobre la marcha, posibilitaron su estudio y conservación y que, en el mejor de los casos, se incluyeran en la lista de los exponentes físicos a recrecer.
Es importante resaltar la magnitud de lo acontecido. Detener una actividad priorizada, para la conmemoración del 500 aniversario, de por sí, atrasada en su cronograma de ejecución, con el marcado propósito de facilitar el estudio y preservación del patrimonio local, como parte indisoluble de nuestras raíces culturales identitarias, en una ciudad que, a diferencia de otras como La Habana, Camagüey, Santiago de Cuba y Trinidad, no tenía una tradición en la ejecución de pesquisas arqueológicas en centros urbanos, pero que, además, consigue apoyo priorizado de sus principales autoridades, convirtiendo a constructores en arqueólogos, sensibilizándolos y comprometiéndolos con su historia. Este es un acontecimiento que no tiene parangón en el devenir de los estudios arqueológicos en Cuba.
El suceso, de trascendental relevancia local, nacional e internacional, realzó el sentido de pertenencia de los habitantes de la otrora Sancti Spíritus, al propiciar para algunos el reencuentro y para la mayoría el convivir con su historia pasada, excepcional regalo de cumpleaños, precisamente cuando se celebraban las festividades en el 500 aniversario.
A 10 años del descubrimiento de las ruinas, en el parque serafín Sánchez Valdivia de la primitiva villa del Yayabo y en vísperas de las celebraciones por el 510 aniversario de su fundación, rememorar los acontecimientos de entonces es volver a vivir los hechos que cambiaron la cotidianidad del espirituano y que repercutieron más allá de sus fronteras.
[1] Harris, E. C. (1991). Principios de estratigrafía arqueológica. España: Editorial Crítica, Barcelona.
[1] Roger Arrazcaeta Delgado, jefe del Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de Ciudad de La Habana, comunicación personal.
[2] Bernal Echemendía, Juan E.: Espacios Intangibles, Editorial Luminaria, 2004, p. 5.

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Excelente trabajo arqueológico el realizado en SanticSpiritu ! Enhorabuena! Descubrir el pasado es una forma sensata de entender el presente y encauzar el futuro ! No son solo hallazgos científicos ,son también culturales de inestimable valor!
Documentado artículo, recuerdo lo difícil sobre las decisiones a tomar, según se público, por la premura del cumpleaños, pero que lindo fuera, poder observar a cielo abierto un fragmento de lo de encontrado, o recrearlo en tercera dimensión con técnicas de cómputo..., Es un espacio reducido en la ciudad, su centro, pero siento como poblador de esta villa, se complementaria con lo que se ha logrado con el ingenio San Isidro en el Valle de los Ingenios de Trinidad, recuerdo somos la única provincia de Cuba con dos villas fundacionales, sin dudas un atractivo
Suerte con su investigación
Acá en S Clara solo demolemos a pesar de que hay personas capaces y dispuesta s
Este descubrimiento e importancia ,.Que conducta se seguirá con el ????
Que sentido tiene este gasto de recursos , si ya se sabía de antemano que habia...?? Por cuatro pedazos de porcelana...?
Si gastaran los recursos en construir un Parque Infantil
Reparar casa y Escuelas a la redonda del parque .
Sería más productivo..
Considero muy interesante este hallazgo arqueológico y de gran importancia histórica también, lastima que hayan algunas personas que no lo reconozcan y valoren este suceso que sin lugar a dudas nos remontan a nuestros antecedentes, a sus culturas y costumbres. Es de un alto valor patrimonial y deben sentirse orgullosos los espirituanos de poder contar con este y de seguro estoy que esos objetos serán expuestos en algún museo y serán apreciados por todos.
Fue muy triste para el pueblo espirituano ver cómo se tapó bajo cemento todos esos hallazgos arqueológicos que pudieron servir de atractivo turístico para la ciudad y para profundizar en la historia de la localidad.
Interesantísimo descubrimiento arqueológico. Los Spirituanos atesoran una historia viva del origen del lugar y realzan la grandeza de su cultura y desarrollo de la arqueología en ese territorio . Gracias por compartir .
Momentos únicos en nuestra tierra querida .yo apenas recuerdo en mi niñez los cuentos de nuestros abuelos y demás conocidos que ya no están con nosotros ,cuentan que existía un túnel desde la iglesia de la caridad pasando por debajo del parque Serafín hasta la iglesia mayor y hacia contacto con la biblioteca ,yo me acuerdo debajo de la biblioteca por el lateral dónde existía el teatro giñol para niños en los años 80-90 nuestro grupo de primaria(Serafín Sánchez) participamos varias veces en ese local ya q en esos entonces existían los círculos de interés y vimos un túnel y siendo niños intrusos nos adentramos hacia lo desconocido e iva rumbo al parque.sin más era un túnel hostil y húmedo con bóvedas a los lados ,pues cogimos miedo y regresamos ,hoy por hoy está obstruida esa entrada ya q tiene una pared que se puso hace muchos años atrás , a mi memoria estábamos :welmis ,juventino ,Maikel ,odlanier,Waldo,arturo,alexei,Michel ,Jorgito,Alejandro ,etc,,,si algunos de estos personajes leen este anuncio y se acuerdan de estos momentos vividos en nuestras infancia espero que comenten dicha esperincia en nuestra historia espirituana,ya q tenemos muchas culturas debajo de nuestra calles , historias vividas y muchas ya olvidadas pero es impresionante ver cuando alguien escaba y descubre esa historia que la trae de vuelta ...saludos a todos