Yo estuve allí: La OTAN y los orígenes de la crisis de Ucrania, la última advertencia que Biden dejó pasar

Foto: Imagen Ilustrativa/El cohete a la Luna.
(Artículo publicado el 14 de febrero último, diez días antes del inicio de la operación militar rusa en Ucrania)
Nos enfrentamos a una crisis evitable entre Estados Unidos y Rusia, una crisis que era previsible y fue precipitada voluntariamente. Pero puede resolverse fácilmente con la aplicación del sentido común.
Ahora bien, ¿cómo hemos llegado a este punto?
Permítanme, como alguien que participó en las negociaciones que pusieron fin a la Guerra Fría, aportar algo de historia a la crisis actual.
Se nos dice cada día que la guerra en Ucrania es inminente, que las tropas rusas se están concentrando en las fronteras y que podrían atacar en cualquier momento. Se aconseja a los ciudadanos estadounidenses que abandonaran Ucrania y se evacúa al personal de la embajada estadounidense.
Mientras tanto, el Presidente ucraniano aconseja que no cunda el pánico y deja en claro que no considera inminente una invasión rusa. Vladimir Putin niega tener intención de invadir Ucrania. Su exigencia es el cese del proceso de incorporación de nuevos miembros a la OTAN y la seguridad para Rusia de que Ucrania y Georgia nunca serán miembros.
El presidente Biden se ha negado a dar esa garantía aunque se mostró dispuesto a seguir discutiendo cuestiones de estabilidad estratégica en Europa. Mientras tanto, el gobierno ucraniano ha dejado en claro que no tiene intención de aplicar el acuerdo alcanzado en 2015, que le adjudicaría a las provincias del Donbás un amplio grado de autonomía local, un acuerdo con Rusia, Francia y Alemania que Estados Unidos respaldó en aquel momento.
¿Era evitable esta crisis?
En resumen, sí. En 1991, cuando la Unión Soviética se derrumbó, muchos observadores creyeron erróneamente que estaban asistiendo al final de la Guerra Fría, cuando en realidad esta había terminado dos años antes a través de negociaciones que de alguna forma contemplaban los intereses de todas las partes.
En aquel momento, por ejemplo, el presidente George H. W. Bush creía que Gorbachov conseguiría mantener a la mayoría de las 12 repúblicas no bálticas en una federación voluntaria.
A pesar de la creencia predominante tanto en la política exterior de Washington como en la mayoría de la opinión pública rusa, Estados Unidos no apoyó, y mucho menos provocó, la desintegración de la Unión Soviética. Apoyamos sí la independencia de Estonia, Letonia y Lituania, y uno de los últimos actos del Parlamento soviético fue legalizar su reclamación de independencia. A pesar de los temores frecuentemente expresados, Vladimir Putin nunca ha amenazado con reabsorber a los países bálticos ni con reclamar ninguno de sus territorios, aunque ha criticado a algunos de ellos que le niegan los plenos derechos de ciudadanía a la población étnicamente rusa, un principio que la Unión Europea se ha comprometido a hacer cumplir.
Dado que la principal exigencia de Putin es que se garantice que la OTAN no aceptará más miembros, y en concreto esto incluye solo a Ucrania y a Georgia, es evidente que no habría existido ninguna base para la actual crisis si no se hubiera producido la expansión de la alianza tras el final de la Guerra Fría, o si la expansión se hubiera producido en armonía con la construcción de una estructura de seguridad en Europa que incluyera a Rusia y reconociera sus preocupaciones.
¿Era previsible esta crisis?
Totalmente. La expansión de la OTAN fue el error estratégico más profundo cometido desde el final de la Guerra Fría. En 1997, cuando se planteó la cuestión de añadir más miembros a la OTAN, se me pidió que testificara ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado. En mis observaciones preliminares hice la siguiente declaración:
“Considero equivocada la recomendación de la Administración de incorporar nuevos miembros a la OTAN en este momento. Si es aprobada por el Senado de Estados Unidos, puede pasar a la historia como el error estratégico más profundo cometido desde el final de la Guerra Fría. Lejos de mejorar la seguridad de Estados Unidos, de sus aliados y de las naciones que deseen entrar en la alianza, podría fomentar una cadena de acontecimientos que podría producir la más grave amenaza para la seguridad de esta nación desde el colapso de la Unión Soviética”.
En realidad, nuestros arsenales nucleares (conjuntamente y por separado) eran capaces de acabar con la posibilidad de la civilización en la Tierra. Pero esa no fue la única razón que cité para incluir en lugar de excluir a Rusia de la seguridad europea.
“El plan para aumentar el número de miembros de la OTAN –expliqué– no tiene en cuenta la situación internacional real tras el final de la Guerra Fría, y se ajusta a una lógica que solo tenía sentido durante ese período. La división de Europa terminó antes de que se pensara en incorporar nuevos miembros a la OTAN. Nadie amenaza con volver a dividir Europa. Por eso resulta absurdo afirmar que es necesario incorporar nuevos miembros a la OTAN para evitar una futura división de Europa; si la OTAN va a ser el principal instrumento para unificar el continente, lógicamente la única forma en que puede hacerlo es incluyendo a todos los países europeos. Pero ese no parece ser el objetivo de la Administración, e incluso si lo fuera, la forma de alcanzarlo no es admitiendo nuevos miembros de forma gradual”.
La decisión de ampliar la OTAN poco a poco supuso un giro en las políticas estadounidenses que produjeron el fin de la Guerra Fría. El presidente George H.W. Bush había proclamado el objetivo de una “Europa entera y libre”. Gorbachov había hablado de “nuestro hogar común europeo”, había dado la bienvenida a los representantes de los Gobiernos de Europa del Este que se deshicieron de sus gobernantes comunistas y había ordenado la reducción radical de las fuerzas militares soviéticas explicando que para que un país esté seguro, debe haber seguridad para todos.
El presidente Bush también aseguró a Gorbachov, durante su reunión en Malta en diciembre de 1989, que si se permitía a los países de Europa del Este elegir su futura orientación mediante procesos democráticos, Estados Unidos no se “aprovecharía” de ese proceso. (Obviamente, incorporar a la OTAN a países que entonces estaban en el Pacto de Varsovia sería “aprovecharse”). Al año siguiente, se aseguró a Gorbachov, aunque no en un tratado formal, que si se permitía que una Alemania unificada permaneciera en la OTAN, no habría ningún movimiento de la jurisdicción de la OTAN hacia el este, “ni una pulgada”.
Esta promesa se le hizo a Gorbachov antes de que la Unión Soviética se desintegrara. Una vez que lo hizo, la Federación Rusa tenía menos de la mitad de la población de la Unión Soviética y un establecimiento militar desmoralizado y en total desorden. Aunque ya no había ninguna razón para ampliar la OTAN después de que la Unión Soviética reconociera y respetara la independencia de los países de Europa del Este, había aún menos razones para temer a la Federación Rusa como una amenaza.
¿Esta crisis fue precipitada deliberadamente?
Por desgracia, es necesario admitir que las políticas seguidas por los presidentes George W. Bush, Barack Obama, Donald Trump y Joe Biden han contribuido a llevarnos a este punto.
La adición de países de Europa del Este a la OTAN continuó durante la Administración de George W. Bush, pero eso no fue lo único que estimuló el malestar ruso. Porque, al mismo tiempo, Estados Unidos comenzó a retirarse de los tratados de control de armas que habían atemperado, por un tiempo, una carrera armamentista irracional y peligrosa, y precisamente habían sido esos los acuerdos fundamentales para poner fin a la Guerra Fría.
La más significativa de esas malas decisiones de la Administración estadounidense fue la de retirarse del Tratado sobre Misiles Antibalísticos, que había sido la piedra angular de la serie de acuerdos que detuvieron por un tiempo la carrera de armamentos nucleares.
Después del 11 de septiembre, Putin había sido el primer líder extranjero en llamar al presidente Bush y ofrecerle apoyo, y cumplió su palabra al facilitar el ataque contra el régimen talibán en Afganistán. Estaba claro en ese momento que Putin aspiraba a una asociación de seguridad con los Estados Unidos, ya que los terroristas yihadistas que tenían como objetivo a los Estados Unidos también tenían como objetivo a Rusia. Sin embargo, Washington continuó su curso de ignorar los intereses rusos (y también los de sus propios aliados) al invadir Irak, un acto de agresión al que no solo Rusia se opuso, sino también Francia y Alemania.
Aunque el presidente Obama inicialmente prometió mejorar las relaciones a través de su política de “reinicio”, la realidad fue que su Gobierno continuó ignorando las preocupaciones rusas más serias y redobló los esfuerzos estadounidenses para separar a las exrepúblicas soviéticas de la influencia rusa y, de hecho, alentar el “cambio de régimen” en la propia Rusia. Las acciones estadounidenses en Siria y Ucrania fueron vistas por el presidente ruso y la mayoría de los rusos como ataques indirectos contra ellos.
Y en lo que respecta a Ucrania, la intrusión de Estados Unidos en su política interna fue profunda, apoyando activamente el derrocamiento del Gobierno electo de Ucrania en 2014.
Las relaciones se agriaron aún más durante el segundo mandato del presidente Obama después de la anexión rusa de Crimea, y empeoraron notoriamente durante los cuatro años del mandato de Donald Trump, que para defenderse de las acusaciones de ser un títere ruso, mientras halagaba a Putin reconociéndolo como un gran líder, aprobaba todas las sanciones económicas antirrusas que le fueron sugeridas.
¿Se puede resolver la crisis con la aplicación del sentido común?
Sí, después de todo, lo que pide Putin es eminentemente razonable. No exige la salida de ningún miembro de la OTAN y no amenaza a ninguno. Según cualquier norma de sentido común, a Estados Unidos le interesa promover la paz, no el conflicto. Intentar separar a Ucrania de la influencia rusa, que fue el objetivo declarado de quienes agitaron las llamadas “revoluciones de colores”, era una tontería y una tarea peligrosa. ¿Hemos olvidado tan pronto la lección de la crisis de los misiles en Cuba?
Ahora bien, decir que atender las demandas de Putin se condice con el interés objetivo de Estados Unidos no significa afirmar que sea una tarea fácil. Los líderes de los partidos Demócrata y Republicano han desarrollado una postura tan rusofóbica que se necesitará una gran habilidad política para navegar en aguas políticas tan traicioneras y lograr un resultado racional.
El presidente Biden ha dejado claro que Estados Unidos no intervendrá con sus propias tropas si Rusia invade Ucrania. Entonces, ¿por qué trasladarlas a Europa del Este? ¿Sólo para mostrar a los halcones del Congreso que se mantiene firme?
Tal vez las negociaciones futuras entre Washington y el Kremlin encuentren la manera de disipar las preocupaciones rusas y calmar la crisis. Y tal vez entonces nuestro Congreso comience a lidiar con los crecientes problemas que tenemos en casa en lugar de empeorarlos.
O al menos eso es lo que cabe esperar.
* Traducción publicada en el portal Diálogos. Versión original en inglés aquí.
** El autor fue embajador de Estados Unidos en la Unión Soviética desde 1987 hasta su disolución en 1991.
(Tomado de El cohete a la Luna)
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Pareciera que el primordial objetivo de los politicos occidentales es ir en la direccion contraria a lo que aconsejan sus expertos; una vez mas se recuerda aquello de que el sentido comun es el menos comun de los sentidos
Entonces la guerra de Rusia contra Ucrania es justa por culpa de que Biden no hizo caso a las alertas???, SEA POR LO QUE SEA ES UNA GUERRA Y ES REPUDIABLE
Martí llamó a una de nuetras guerras, "la Guerra Necesaria" ¿que te parece?
Excelente artículo! No se puede negar la historia y los hechos. Y lo está contando una persona que estuvo directamente implicada en primera fila y que advirtió lo que vendría. Sería bueno que los antirusos que pululan por aquí haciendo acusaciones infundadas contra Rusia se lo lean con detenimiento y acaben de entender que no le dejaron otra opción a Putin de tomar las acciones contra ese gobierno fascista de Ucrania. Putin llevaba años advirtiendo que esto sucedería y llamando al diálogo y a respetar los intereses de seguridad de Rusia y que pasó? Los ignoraron y se burlaron de la paciencia de los rusos. La guerra nunca será la solución pues indica que se fracasó en la política y la diplomacia. Pero si no te dejan otra opción pues no hay otro camino que poner las cosas en su lugar por otros medios por duro que sean. Y para aquellos que no atinan a ver lo que está en juego con este conflicto, piensen que lo que se decide con él va más allá de Rusia y Ucrania. Tiene que ver con el futuro de todo el planeta. O vivimos en un mundo multipolar y medianamente equilibrado entre las grandes potencias o caemos absolutamente TODOS bajo la bota de USA y la OTAN. Así de simple.
Excelente.
INCREÍBLE QUE NO SE HAYA TENIDO EN CUENTA A SU DEBIDO TIEMPO.
En política exterior siempre ha sido más consistente el antiguo campo socialista, incluso después de desaparecido aún quedan discursos a tono con esos principios y eso que en la realidad ningún territorio quedó con la palabra o el hecho de ser socialista, entonces, si ya no existía el campo socialista ni el pacto de Varsovia, para qué la OTAN? y mucho menos su expansión, que muchos de estos territorios pasaran y quieran pasar a la Unión Europea, tiene su lógica, pero que crezca un pacto militar y además "casualmente", en dirección hacía Rusia que ha sido visto de reojo a lo largo de toda la historia me parece no solo innecesario, si no descaradamente agresivo y presionador, es lamentable que hayan obligado a Rusia a hacer esto sobre todo por el costo humano.
Se ahoesta la verda y lo dice uno q fue embajador de usa en Rusia p sea es la política absurda yanqui la creo todo esto y lo peor q cada día se destruyen ellos mismo más al final esto va contralos intereses yanqui vean las sanciones al final el perjudicado es usa
Lo que pasa con los politicos de EEUU y de Occidente es que al derrumbarse la URSS ya todo lo demás era pan comido y lo que menos se esperaba era que la gran Rusia iba a despertar y de qué manera en ésto precisos momentos cuando se creían que iban a dominar al mundo a su antojo,pero como se dice debajo de una piedra sale un alacrán,no esperaban que un gran político ruso como lo es el Presidente Putin y el gran pueblo ruso comprometido con su pueblo y sus tradiciones le plantó cara a todos los que en sí son agresores e invasores,ya estaban planificando un nuevo reparto del mundo donde ellos serían los dominantes, una vez la historia le dió un portazo en la cara y lo sentó para siempre en el piso,pensaban coger jamón y ya ven,un hueso duro de roer.
Muy esclarecedor este artículo y que proviene d un experto,que en su momento hizo un análisis certero de la situación y fue capáz de alertar lo que hoy está sucediendo,pero que los líderes de la época y los actuales no han tenido la capacidad y la responsabilidad de asumir.Hoy es evidente que este conflicto no es tan sencillo de solucionar y sus consecuencias no seran nada favorables ni para los implicados directos e indirectos,para todos en este mundo interrelacionado.Solo nos queda esperar que la recionalidad y la cordura se restablezca y se lleguen a acuerdos reales que lo frenen.
He aquí la esencia del problema y descrita nada mas y nada menos que por un miembro del Congreso de Estados Unidos que participó en las negociaciones final con la extinta Unión Soviética, es lógico que Rusia sencillamente no podia permitir semejante relajo
Que dirían los ee. uu si mañana aparecieran maniobras militares conjuntas entre Mexico y Rusia? o emplazamientos de cohetes rusos en Gran Inagua.?
Importante reflexión
Yo no veo ningun analisis magistral, solo la suposicion gratuita que si se hubiera procedido con miedo a Rusia, la guerra no hubiera ocurrido. ¿Qué tal si la lógica, o el derecho de cualquiera a suponer, indica lo contrario? ¿Le creemos tambien a este señor cuando dice que EEUU no tenia interes ni accionó para que se desintegrara la URSS y se convirtiera en un pais debilitado? ¿Nos hacemos los tontos cuando presentando su caso de "rusofobia", obvia que hasta la semana pasada Rusia ostentaba aun el status de nacion mas favorecida? Claro que ha habido y hay jugueteo politico por detras del tapete, por parte de EEUU, Europa, la OTAN; pero tambien de Putin, cortejando en Latinoamérica y donde quiera a los antagonistas políticos de EEUU. Que también sería una potencia a la que no se debe enojar... ¿No? He ahí el motivo tan bueno como otro para una expansión de la OTAN. Este señor, en su momento emitió una opinión diga de ser escuchada y respetada como cualquier otra ( recordar las "perlas" que han quedado para la historia de politicos de mucho mas alto rango ) ; pero asumir que es la correcta sigue siendo especulativo y sobre todo, NO justifica una agresion armada, la injerencia en asuntos internos, ni la perdida de vidas o la destruccion de un pais
Con la diferencia de que en ninguno de los paises de américa se está masacrando indiscriminadamente a un grupo étnico o poblacional, que ninguno ha pedido la posibilidad de ingresar a pacto militar alguno proruso o instalación de armas nucleares rusas, ni tienen cuerpos armados abiertamente fascista en sus ejercitos o ministerios del interior.¿entiendes la gran diferencia?
Estoy de acuerdo que la guerra no es el camino
No es necesario llegar a la guerra, porque el pueblo es quién siempre pone los muertos, sin saber que beneficio tienen, y conociendo a EEUU, si lograrán cercar a Rusia con la OTAN, la aplastan cómo cucarachas; por tanto nadie puede permitir que se paren frente a mi puerta y me amaguen con piedra, ¿ Que tú harías? Lógico, llamar a la Policía y ésta ( oye?) entonces que haces