Imprimir
Inicio »Especiales, Salud  »

Entrevista con Francisco Durán: No hay bola mágica, solo disciplina para vencer la COVID-19

| 131 |

Inolvidables momentos aquellos en los que Durán estuvo cerca del Comandante en Jefe, Fidel Castro, con quien pudo dialogar sobre el modelo de enseñanza en las Ciencias Médicas. Foto: Cortesía del entrevistado/JR

“Vengan, pasen… siéntense. Esta es mi casa. En estos tiempos solo voy a la otra de visita, pudiera decir, y apenas duermo tres o cuatro horas. Luego ya estoy de vuelta aquí. Pónganse cómodos… Hablemos de lo que quieran, pero seguro será de trabajo, porque lo que más he hecho en mi vida es trabajar”.

Nos acomodamos en los asientos de su oficina en la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (Minsap), manteniendo la distancia prudencial que se aconseja en estos tiempos en los que la COVID-19 se adueña del mundo. Él abrió las ventanas, desconectó el teléfono y de inmediato nos contagió con la paz que le caracteriza, “aunque todo esté patas arriba”.

El doctor Durán en su oficina. Foto: Roberto Suárez/JR

—Durán, usted es el hombre del momento… El nuevo coronavirus lo ha hecho famoso. La gente lo espera cada día a las 11 de la mañana.

—¡Qué va! Solo soy el más visible, el que asume la responsabilidad de informar sobre la situación del país en ese espacio televisivo, pero existen muchas otras personas que no aparecen en la pantalla y que tendrían muchas cosas que contar. La verdad es que todo el personal de nuestro sector y de otros muchos se ha involucrado en el enfrentamiento a la COVID-19. Todos somos «famosos» entonces, aunque pocos sean los rostros que se conozcan.

—Usted apenas descansa…

—Sí, porque tengo mi responsabilidad laboral en el cargo que ocupo y estoy de aquí para allá enterándome de todo lo que sucede en el país, asisto a las videoconferencias con carácter internacional que se realizan para guiar la prevención de la enfermedad, reviso los resultados publicados cada día de las investigaciones que se acometen sobre el virus, su origen, sus características, sus secuelas… Apenas descanso, pero muchos otros tampoco lo hacen. Esta es una situación sin precedentes y necesitamos cada vez más participación popular, mayor conciencia para que el panorama sea más favorable.

—Cierto. Sin embargo, dudo de que pueda caminar por las calles sin que las personas lo saluden, le demuestren afecto y respeto, le hagan preguntas…

—Muchacha, mejor ni te cuento. Apenas doy un paso y pueden gritarme desde una esquina: “¡Eh, Durán, ¿Cómo va la cosa?! ¿Esto se demora o el virus se desaparece con el calor?”, hasta ofrecerme que pase de primero a comprar en una tienda a la que llegó el envío del papel sanitario o el aceite. Agradezco todo tipo de atención, pero realmente lo que más agradecería es que las personas se protegieran, que cumplieran con lo que orientamos, que usen el nasobuco y no olviden las medidas de higiene, que se mantengan más tiempo en sus casas…

Cuando me preguntan por los pronósticos me disculpo, pues no puedo responderles, no poseo una bola mágica para predecir el futuro. Solo puedo decirles que mientras más disciplinados seamos y mejor nos comportemos, menos contagios tendremos.

El doctor Francisco Durán García no muestra más que sus ojos por encima del nasobuco, pero es fácil percatarse de que su rostro refleja, más que el agotamiento de tantas jornadas de desvelo y preocupación, el deseo de que todos comprendamos mejor lo que debemos hacer.

“Que cada uno se quiera a sí mismo y a los demás y, en consecuencia con ello, actúe. Todos los que continuamos trabajando en medio de la pandemia agradecemos el reconocimiento y hasta los aplausos de las nueve de la noche, pero lo que más necesitamos es que cada cual haga su parte”.

Santiaguero rellollo, como se reconoce, Durán creció en el centro de la ciudad caliente, en la calle Santa Rita, a una cuadra de la escalinata de Padre Pico, “un lugar muy conocido en Santiago de Cuba y con valor histórico porque los hechos del 30 de noviembre de 1956 tuvieron lugar por la zona”, como él mismo dice.

Hijo de un médico siquiatra y de una estomatóloga, supo de buena tinta sobre los acontecimientos de la lucha contra Batista, “porque él fue combatiente del Movimiento y mi madre, luchadora clandestina. Compartían sus vivencias conmigo y con mi hermana y así crecimos en un hogar de fuertes convicciones revolucionarias, en el que también se hablaba del tío Eduardo García Lavandero, quien fuera acribillado por los esbirros en la calle Vapor”.

—¿Quiso seguir los pasos de su padre en la Medicina?

—Supongo que sí, que fue lo que más me llamó la atención. Él era muy pintoresco, como persona y como médico, y la gente lo quería mucho. Me gradué en 1975 en La Habana, en la llamada graduación del Primer Congreso del Partido, después de cursar estudios en el Instituto de Ciencias Básicas y Preclínicas Victoria de Girón y en la Facultad de Ciencias Médicas del hospital Calixto García. Realicé el internado (último año) en la especialidad de Siquiatría, y en plena formación trabajé como tal en el Ejército, etapa de la que recuerdo momentos muy difíciles de mi desempeño.

Luego hice mi servicio social en Camagüey y de regreso a Santiago de Cuba, tomé el rumbo de la Epidemiología, una rama de la Medicina que permite ejecutar más acciones comunitarias, intervenciones en grandes poblaciones. Requiere mucho estudio porque los agentes transmisores de muchas enfermedades no siempre son los mismos, y hay eventos nuevos, como el de la COVID-19, y cada día emerge una alerta diferente. Es difícil.

El doctor Durán guarda imágenes de su etapa como director de la campaña de erradicación del Aedes aegypti en Santiago de Cuba. Foto: Cortesía del entrevistado

Allí en Santiago, justo el día en el que me examinaba para recibir el título de la especialidad me entregaron la responsabilidad de la campaña de erradicación del Aedes aegypti, en plena efervescencia de la epidemia del dengue de 1981. Luego dirigí el departamento de Desinfección y Control de Vectores, y posteriormente, asumí la dirección del Programa de Prevención y Control del Sida.

Fueron tiempos de alta complejidad, afirma Durán. Recuerda entonces cuando asumió la dirección del sanatorio en Santiago de Cuba durante tres años. “La gente tenía mucho miedo de la enfermedad. No pocas veces tuve que explicarles a médicos y enfermeros de un policlínico o del cuerpo de guardia de un hospital porque temían atender a una persona confirmada con el VIH, y a la tripulación de un avión que no se alistaba a salir porque uno de sus pasajeros portaba el virus. Fue duro, pero con paciencia y dedicación se logran los mejores resultados”.

Luego Durán fungió como rector de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba y fue una etapa, nos cuenta, en la que la docencia se le presentó como una de las aristas más complejas de la profesión. Muchos aún evocan en su ciudad natal los años en los que se desempeñó como director provincial de Salud.

“Santiago es una provincia grande, con características peculiares en su población y con las exigencias de cada programa de salud para cumplir. Tuve un entrenamiento bastante fuerte, supongo, porque fueron años en los que yo respondía por mi territorio, y eso se dice fácil pero no lo es. Otra vez la epidemia del dengue, en 1997, fue una prueba de fuego, entre otras”.

Rememora que ante la designación como viceministro del área de Docencia e Investigaciones del Minsap (llamada luego Docencia Médica), se mudó a la capital en 2003, “sin dejar de extrañar al santiaguero campechano que te dice: Ven, echa pa’ acá, quédate en mi casa… aunque no tenga ni otra cama ni otro plato de comida que ofrecerte”.

—¿Y las congas? El santiaguero se resiste a olvidarlas…

—Por supuesto que no las olvido. Yo también fui joven, y escuché mucha música y disfruté mi juventud. Pero ya te dije que soy un santiaguero rellollo, así que en mi vida también han existido congas y carnavales.

***

La epidemiología te obliga a estudiar numerosas enfermedades, algunas de las cuales están erradicadas y eliminadas en Cuba. Por ello, la estancia durante tres años en Angola le ofreció a Durán la oportunidad inigualable de “tocar” aquello de lo que había leído o escuchado.

“Antes había asistido a eventos de carácter internacional celebrados en otros países, como Brasil, pero viajar como jefe de la brigada médica y aceptar la asesoría del ministro de Salud de Angola en esa misión fue invaluable. Ser cubano es ya una garantía de la buena acogida que en ese país se te ofrece, porque allí viven agradecidos de la sangre cubana derramada por su soberanía, como tantas veces me dijeron, pero las responsabilidades fueron muchas y el aprendizaje, inmenso”.

Cólera, paludismo, entre otras enfermedades ajenas al contexto cubano en aquel momento, estuvieron muy de cerca del doctor, quien reconoce que años después, cuando se desata el brote de cólera en nuestro país, mucho de lo aprendido allá le sirvió para ponerlo en vigor acá.

“Tengo gratos recuerdos del trabajo de nuestros médicos en ese país lleno de contrastes, donde coexiste la opulencia inimaginable en algunas zonas urbanas y la miseria aplastante en las áreas rurales, pero donde te brindan un plato de funge (mezcla de harina con yuca fermentada, salsa, carne y aceite de palma), con el mayor de los afectos, y donde sé que tanto se quiere a Cuba”.

Durán fue después, de vuelta a La Habana, vicedirector primero del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), “una institución de referencia nacional, regional e internacional, y del que luego me fui a asumir la dirección del departamento de Enfermedades Transmisibles del Minsap”.

No puedo contarte en pocos minutos todo lo aprendido allí, dice. “El IPK fue, para mí, como el hospital Calixto García en mi época de estudiante de pregrado. En aquel momento me insistieron en que esa Facultad de Ciencias Médicas era la mejor para el aprendizaje. “Te recuestas a las paredes del hospital y aprendes”, me dijeron. Alguna metáfora similar emplearía para describir todo lo que el IPK ofrece como institución.

“En agosto celebraré seis años como director de Epidemiología del Minsap, responsabilidad que ocupé luego de la que te comentaba anteriormente y que hoy es la que demanda de mí casi las 24 horas del día. Es cierto que algunos momentos en el año son más intensos que otros, pero incluso para controlar las enfermedades y mantener a raya las estadísticas en cada uno de los programas que supervisamos.

“Entre ellos se destacan el de la tuberculosis, el del VIH, el de las enfermedades zoonóticas, el de la lepra, el asociado al Control Sanitario Internacional y el de inmunización. Para ello, hay que trabajar, que es lo que más he hecho en mi vida y es lo que hacen a diario los especialistas que me acompañan en cada una de las áreas de mi dependencia”, afirma.

***

Padre de tres hijas y abuelo de cinco nietos, Durán revela que ama estar en casa, disfrutando de la familia cada vez que se puede porque cada cual ya tiene su propio camino. “Dos de mis hijas me siguieron los pasos también, más o menos, porque una es médico y otra es estomatóloga. La tercera es pedagoga, y también trabaja mucho, así que nuestros lazos afectivos son fuertes. Nos queremos  aunque no nos vemos muy seguido”.

Lo confirmó su actual esposa, Nayra Pujals Victoria, licenciada en Estomatología y profesora del departamento de Educación Posgraduada de la Escuela Nacional de Salud Pública. Ella es la retaguardia que le acompaña. “Lo conocí cuando él era Director Provincial de Salud y yo fui su sustituta en la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba.

“Es admirable su capacidad para desempeñarse en todas las responsabilidades, y mucha gente en Santiago lo quiere porque a Durán es muy fácil quererle”, nos dice esta mujer a través de una llamada telefónica que hacemos a su casa después de que terminamos nuestro diálogo con el Director de Epidemiología.

No por ser su esposa es bueno todo lo que puede decir de él. “Me dice que soy su peor fiscal a veces pero realmente, y muchos pueden confirmarlo, Durán tiene un corazón muy grande y sacarlo de quicio es una tarea ardua porque su paciencia es casi ilimitada. Tiene carácter, sí, y sabe imponerse, pero sabe cómo hacerlo”.

Le tranquiliza saber que él conoce cómo cuidarse, “porque es la persona más pulcra que he conocido y las normas higiénicas las respeta cabalmente”. Pero el riesgo es creciente “y él no dejará de trabajar. Apenas duermo porque lo espero despierta, a veces ni come porque prefiere dormir, y aunque llegue a la una o las dos de la madrugada, a las seis ya está en pie”, asegura Nayra.

Seguidor de los juegos de béisbol «como cualquier cubano» y zurdo en la cocina “como nadie imagina”, Durán se confiesa amante de la natación. “Fíjate, yo pertenecía al equipo de natación de la Universidad, y cada tarde salía de las clases y entrenaba en la piscina del Estadio Universitario. Hubiera sido nadador, nadie sabe. Pero escogí otras aguas…”.

Los años pasan, no en vano, y las rutinas de ejercicios varían, aunque hace todo lo posible por mantener ciertas dosis de actividad física. “A veces el cansancio me vence, como en estos tiempos, pero es recomendable mantener una dinámica de vida saludable, y lo intento”.

—Por su edad y quizá alguna afección, usted es de los más vulnerables a la COVID-19. Muchos se preocupan por ello…

—Lo soy, no puedo negarlo. Pero me cuido mucho, extremo las medidas higiénicas y evito exponerme. Sin embargo, a mí me corresponde estar en riesgo en cierta medida, aunque a la mayoría de las personas no. Por eso pido una y otra vez que cada cual gane en autorresponsabilidad para evitar que la curva de los contagios crezca.

No depende solo de los que estamos del lado de acá, porque el éxito contra cualquier epidemia depende de todos. No se puede culpar a la necesidad de hacer cola para comprar comida, pues sabemos que algunos andan por las calles como si la COVID-19 fuera ciencia ficción.

Me cuido, créeme, todo lo que puedo y más. Es más probable que me gane el agotamiento que este coronavirus, pero lo asumo porque si es para que los demás gocen de buena salud, mi trabajo tendrá sentido. Eso es lo que siempre quiero.

“Hombre de amor y de ciencia”, décima de la repentista Tomasita Quiala dedicada al doctor Durán

Francisco Durán García,

hombre de amor y de ciencia,

eres toda una eminencia

en la epidemiología.

Te esperamos cada día

con el informe en la mano,

y cuando cada cubano

se hace fiel televidente

y ve tu cara, te siente

como un familiar cercano.

Yo que sin mirar te veo

porque sin vista he nacido,

siento a través del oído

cuánto en tu palabra creo.

A las 11 un aleteo

de esperanza adorna el pan

y el pueblo de tu caimán

espera la conferencia

de prensa con la presencia

de su Francisco Durán.

Te duelen los fallecidos

y te emocionan las altas,

los sobrantes y las faltas

suelen cambiar los latidos.

Somos archiconocidos

por las misiones cumplidas,

y en las noches aguerridas

aplaudimos sin complejos

por los que arriesgan lejos

y los que aquí salvan vidas.

Guarda este regalo mío,

de esta guajirita humilde,

que en el nombre no usa tilde

por no robársela al río.

Cuando advierto que sin frío

tiemblan mis pies y mis manos,

te cuento entre mis hermanos.

Me aferro a cada noticia

y confío en la pericia

de los médicos cubanos.

(Tomado de Juventud Rebelde)

Se han publicado 131 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Elvis Edanys García Cancio dijo:

    Un excelente cubano de estos tiempos ...... bendiciones Dr Duran en nombre del pueblo de Cuba.

  • Niurki dijo:

    MIS RESPETOS Y MUCHAS POR TENERNOS INFORMADOS DIA A DIA...CUIDASE MUCHO

  • JJ dijo:

    Nosotros desde cumanayagua tambien lo admiramos y respetamos, su profesionalidad ha prendido en los buenos hijos de la patria,lo recordamos en su recorridos por la provincia

  • J dijo:

    Es increible este hombre. Mi mas grande admiracion y respeto por una persona que parece de otro planeta. Un verdadero superheroe.
    Eso si: hagamosle caso, en toda la entrevista refleja la necesidad de cooperacion del pueblo. Trabajemos junto con el

  • Yisell dijo:

    Gracias Dr. Duran por la labor q realiza para q todos nosotros estemos mas seguros a riesgo d exponer su salud para preservar la nuestra.

  • Lolina Quesada Castellano dijo:

    Estoy muy agradecida con el trabajo que realiza trasmitiendo día a día la situación epidemiológica del mundo y de nuestro país de manera amena y cordial.No obstante tengo una preocupación. Mi preocupación es que si aún no hemos llegado al pico como es que ya no hay disponibilidad de camas en estos momentos. Realmente quisiera una respuesta al respecto.

  • Nada dijo:

    Nuestro agradecimiento infinito al Dr Durán! Es verdad lo que dice Teresita en su poema, lo consideramos un familiar más, ese que nos permite beber de su sabiduría y nos acoge con paciencia y bondad. Vamos a su encuentro cada día a las 11, para que nos informe, nos enseñe y nos sentimos confiados en que personas como él estén trabajando por la vida de todos.
    La mejor manera que tenemos de mostrarle nuestra admiración y respeto es haciendo lo que él siempre nos pide: cuidarnos y cumplir con las medidas higiénico-epidemiológicas.
    CUÍDESE MUCHO Dr Durán
    Lo queremos y lo necesitamos.
    Deseamos escuchar de su voz profunda y familiar el fin de esta epidemia en Cuba. Sé que lo vamos a lograr. Mientras, nuestro abrazo a la distancia, y nuestros mejores deseos para Ud y su familia.
    Cuideseeeeeeeeeee

  • Hola dijo:

    Bella entrevista,sin duda excelente profesional y sobre todo muy humilde,ojala y dios le de mucha salud para cdo termine todo esto pueda disfrutar de unas merecidas vacaciones,cuidese Dr.

  • Victor Angel Urbino Rodriguez dijo:

    Profe lo Felicito por la gran labor que usted ha realizado durante tantos años en el Sector, desearía hacerle dos preguntas, una relacionada con el tema de los fumadores pues solo se habla de toser y estornudar y pienso modestamente que al exhalar el humo del tabaco
    ...no se podría trasmitir igualmente el virus. La otra es si los datos diarios de comfirmacion que usted ofrece se refieren a los contaminados con el virus o los positivos con la CIVID 19 pues como usted ha explicado a quienes portan el virus pero no desarrollan la enfermedad Muchas Gracias

  • Armando J. Azcuy Fundora dijo:

    Francisco Durán García gracias MIL GRACIAS por sus informaciones usted es hoy y siempre CUBA usted es continuedad usted merece mi aplauso mi corazon todos los dias y lo multiplico viva mil veses los médicos de mi Cuba y usted es uno de ellos. mil gracias usted lo merece por su sinceridad y su valentia pero por favor le pido y le exijo CUIDESE lo necesitamos

  • Franco Alonso dijo:

    Gracias compañero Durán por su dedicación y valentía. Pienso en usted todas las noches a las 9 cuando aplaudo a todos los trabajadores de la salud dentro y fuera de Cuba pero también le recuerdo y me da pena, cuando veo en las calles de Centro Habana irresponsables que se creen guaposos porque no usan nasobuco o se lo  ponen de corbata para engañar a la PNR cuando se acercan, o con un cigarro en la mano que se convierte en patente de corso para no usar nasobuco o un pedazo de pan con el mismo objetivo, o se reunen en grupos en la calle con ostentación deliberada de su impunidad.
    Somos más los disciplinados pero los incumplidores pueden ser una gran fuente de contagio. Ojalá los repriman, ya que con ellos no cabe más el tratar de convencerlos. Ayudemos al Dr. Durán y a los heroicos trabajadores de la salud.

  • Janice dijo:

    Profe Duran, me disculpa pues no tengo tildes en el teclado, pero tengo una inquietud. He observado que en localidades o Areas de Salud como es: " La .Marina" en el area de salud de Contreras o Matanzas Este (en Matanzas), asi como en Centro-Habana (Habana) donde hay tanto hacinamiento y las condiciones higienico-epidemiologicas, por factores ajenos a la voluntad humana, a veces, no son las idoneas no hay casos positivos????Creo que no podemos pensar en personas, como trabajadores del turismo, que estaban en contacto con personas extranjeras pues en estos lugares tambien existen trabajadores de este tipo, pero ademas en estos lugares hay mas aglomeracion de personas por ser lis lugares centro de comercio en estas provincias por poner un ejemplo. Estara pasando lo mismo en el resto de las provincias? Es un factor desde el punto de vista epidemiologico que debemos analizar. Saludos y mis felicitaciones por el excelente trabajo que realiza junto a otros colegas del MINSAP

  • Raúl mayacen dijo:

    Es una de las grandes personalidades del momento todos los cubanos lo admiramos mucho especialmente los holguineros.

  • Cary dijo:

    Muchas gracias al doctor Duran x sus informaciones, su modestia y su entrega incondicional. Que se cuide mucho q ya forma parte de las familias de todos los cubanos que cumplimos día a día con sus orientaciones.

  • Anisley Gil Melgarejo dijo:

    Muchas gracias por existir personas como usted en este pais. Que sería de nosotros si ustedes los médicos enfermeras y demás personal de salud no estuvieran? Desde lo mas profundo de mi corazón muchas gracias a todos los médicos y enfermeras por el trabajo que están realizando en estos días tan difíciles. Sigan adelante que ganaremos esta batalla.

  • Nathalí Medina Fariñas dijo:

    Me siento muy orgullosa de ser cubana. De contar con los servicios de salud que día a día el país pone a disposición del pueblo. Soy estudiante de 2do año de Medicina y me alegra saber que colaboro con mi país a través d las pesquisas activas en esta lucha contra la COVID- 19.
    El Doctor Durán constituye un ejemplo a seguir para todo los cubanos. Gracias por su entrega, por esa maravillosa labor que realiza, por nunca rendirse y seguir trabajando por un futuro mejor para todos. Cuidese mucho, usted es un miembro más de nuestras familias.
    Saludos desde Santiago de Cuba.

  • Anaysa dijo:

    Mis respestos Doctor Durán !!! Persona admirable, Cuidese mucho Dr!!! Lo quiero sin conocerlo.

  • María dijo:

    Soy fumadora y sé lo que es tener dificultad para respirar por exceso de flemas. Pienso en los pacientes que, aunque no sean fumadores, puedan tener también este problema por el coronavirus. Con todo respeto, me pregunto si en algo puede ayudar, para que estas no se acumulen en las vías respiratorias, una mayor cantidad de almohadas para quedar en un posición un poco más vertical, porque eso ayuda mucho a que las flemas no obstruyan. Digo, es que veo a los pacientes en posición demasiado horizontal. Puede parecer ridículo, pero era peor quedarme con esa duda.

  • Alberto Ricardo Yanes Reyes dijo:

    El Doctor Durán merece respeto amor y mucha solidaridad nuestro comandante en Jefe en el lugar que se encuentre se siente orgulloso gracias Durán por tenerte que Dios te proteja y bendiga a Alberto Camagüey.

  • LSR dijo:

    ME CAE DE LO MAS BIEN

  • pedro emilio dijo:

    Nada , un sistema informativo de 1ra , con un profesional de 1ra , muy dedicado a su mision, ojala en todos los sectores cubanos hubiesen personas asi.

    Y Recuerden " El Covid-19 no tiene amigos , su unico amigo es el descuido."
    a cuidarse, esto es guerra no convencional , la bomba el contagio, el bunker es es el hogar,

  • YPB dijo:

    Lo he expresado en otros comentarios, ADORO al doctor Durán, el merece el respeto y el cariño de todo nuestro pueblo ojalá yo tuviera el honor de al menos verlo por una calle o en establecimiento público. Las muestras de afecto que le son expresadas las tiene bien merecidas, un abrazo del tamaño de mi cuba para el.

  • KPA dijo:

    Le quiero muchísimo doctor Duran por su consagración al trabajo ,por informarnos todos los días y estar ahí en el campo de batalla como todo un mambí.
    Lo veo y me parece estar viendo a mi abuelo, creéme que en mi corazón tiene un lugar muy importante, aunque no lo conozca personalmente ,ojalá la vida me de ese privilegio.Pero cuídese mucho para que nos pueda seguir protegiendo.Sabes siento envidia pero una envidia sana porque su familia lo tiene, ojalá yo lo pudiera tener como mi abuelo.Gracias por existir mi mayor aplauso para usted.Le quiero.Me siento muy orgullosa de usted

  • Dairene dijo:

    Les damos las gracias a ti Duran por tenernos al tanto de la cantidad por día de personas enfermas ,pero sobre todo darle las gracias al grupo de medico q se arriesgan por salvar las vidas de esas personas infectadas por el covid-19.Quedense en casa q yo si m quedo en la mía, cuidense todos

  • EL Justiciero... dijo:

    Muchas gracias Doctor Durán ... Por ser tan cubano cómo nos inculcó nuestro Invicto Comandante Fidel!!!

  • Wendolyng Rios Arencibia dijo:

    Gracias, gracias, gracias al Dr. Duran por toda la información que nos brinda y esencialmente por poner todo su empeño en terminar esta horrible pandemia. Con gran poder para la comunicación, imprescindible para llegar a la población, y una paciencia a prueba de balas lo escuchamos cada día a las 11 a.m.. Pero duele ver tantas personas dando lo mejor de sí, sean o no de salud pública, y un número que triplica la cantidad anterior haciendo su mejor esfuerzo para echar por tierra lo bueno o que se hace. Tengo una hija de 8 años por lo que trabajo desde mi hogar . Evito salir a la calle solo lo hago para lo imprescindible. En el día de ayer salí a las 6 p.m. para botar la basura. Vivo en la calle empedrado entre Habana y Compostela, la Habana vieja,. En mi corto recorrido menos de 2 cuadras pude ver un sin número de irregularidades que iban desde nasobucos por debajo de la barbilla hasta personas sin nasobuco. Y que decir de la esquina del parque San Juan de Dios, empedrado y habana, toda una reunión de trabajadores del mincin esperando sus guaguas sentados codo a codo conversando como si nada, claro unos con nasobuco otros sin el y otros que el nasobuco les colgaba de una oreja. El centro del parque vacío como corresponde y u policía que cruzaba di ho centro. Me pregunto ¿ Por Qué permitimos esto?. ¿cómo es posible que se necesite un policía a estas alturas para que la gente entienda?. Pero como es posible que conociendo a la población este agente cruce por donde no hay nadie sabiendo el peligro que hay entre esas personas que se veían a lo lejos. Siento tanto no haber llevado mi teléfono en ese momento para poder dar constancia de mi experiencia. En mi opinión ya no es momento de advertir, es momento de tomar medidas fuertes . En esta zona se necesita mayor presencia policial, pero presencia que se haga sentir. Asi no podemos seguir . Entonces en medio de una población que aún no comprende el peligro que se vive nuevamente gracias Dr. Duran por su entrega y por todo el esfuerzo que realiza por cuidar nuestra salud aunque un gran número de indolentes aún no entienda el riesgo que corre y peor el riesgo a que expone a quienes los rodean.

  • MaríaCorMon dijo:

    Doctor Cuídese mucho mire que mi niña quiere ser alumna suya en la Facultad de medicina..... Gracias por su sacrificio, junto al de tantos otros. Se le quiere mucho

  • yadir dijo:

    gracias a usted doctor por estar cada dia informándonos de lo que esta sucediendo en nuestro país sobre esta pandemia solo hago una recomendación si es que puedo que se cuide mucho y descanse para tenerlo mucho tiempo mas del que queremos aunque se que eso es difícil pero bueno lo queremos aplausos de 24 x 24 para usted y todos los que están prestando servicio para vencer esta enfermedad dentro y fuera del país

  • Walfredo Iznaga Ordóñez dijo:

    Excelente la información de cada día. Hay que felicitar también al colectivo que acompaña al Dr. Duran. Sugiero que debe exponerse, además la cantidad de pruebas que se realizan por provincia.

  • Jorge Luis Sopo dijo:

    Honor a quién honor merece: "El ángel de la salud"

    Las once de la mañana.
    Comienza la conferencia.
    Aparece con decencia
    en la pantalla cubana:
    El doctor Durán. Desgrana
    cifras con exactitud.
    La sencillez, su virtud;
    la verdad, un digno traje
    que protege cual ropaje
    al ángel de la salud.

    Gracias al mambí moderno
    cabeza de la batalla.
    Gracias por su voz, muralla
    salvadora del infierno.
    Gracias por el paso eterno,
    firme, con fuerza y valor,
    al desafiar con amor
    esa condición añeja
    sin un alarde ni queja.
    ¡Gracias por tanto, Doctor!

    Jorge Luis Sopo

Se han publicado 131 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Vea también