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Treinta febreros de Amor para una Colmena (+ Fotos y Videos)

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La Colmenita al finalizar una reciente actuación en el teatro Sauto de Matanzas. Foto: Cortesía de La Colmenita.

Si de niños, magia y amor se trata, a mi mente llegan - como en ráfaga-, diferentes imágenes en tonos amarillos y negros, con alas y antenitas en constante movimiento. Con una banda sonora de sonrisas y corazones latiendo al compás del Bien. Con rostros pequeñitos y otros no tanto. Traviesos, juguetones y cariñosos, porque como dijera sabiamente el Apóstol “son los que saben querer, son la esperanza del mundo”.

Y en este planeta tan convulso en que vivimos La Colmenita es un rayito de luz que se va abriendo paso entre las nubes más oscuras; que salva y que sana, que impulsa, que forma y completa.

La Colmenita no es una escuela, pero enseña. No es un hospital, pero cura. No es un parque, pero divierte. No es una casa, pero la habitas. Tiene la virtud de ser una y a la vez muchas otras cosas. Y viene con un complemento añadido: las personas maravillosas que la conforman.

Es una inmensa obra de amor.

La Colmenita. Foto: Cortesía de La Colmenita.

Un poco de historia

El 14 de febrero de 1990 surgió un pequeño grupo de teatro compuesto por niños y jóvenes, bajo la dirección de Carlos Alberto “Tin” Cremata y su mamá, Iraida Malberti; que hasta 1993 se mantuvo estrenando obras del Teatro Cubano y el Siglo de Oro Español.

En 1994, un pequeño cambio marcaría el destino del grupo para siempre; estrenaron en el Karl Marx, una versión del clásico Meñique interpretada solo por niñas y niños. Ese sería el inicio de lo que, al paso de los años se ha convertido en La Colmenita, Compañía Infantil de Teatro de los Niños de Cuba.

La idea de Cremata fue sumando abejitas y zánganos. Cuando ya eran tantos los que iban hasta el panal fundador, Tin le pidió a Jaime Fort (el guionista de buena parte de los programas de Vivir del Cuento) que abriera un Taller anexo por Alamar, y después se abrió otro en Plaza, y así en otros municipios de La Habana. Por eso hoy en la Colmenita actúan niños del Vedado, pero también de San Miguel, La Lisa, el Cotorro y casi todos los lugares de la capital.

Tiempo después el sueño se multiplicó y se abrieron Colmenitas en casi todas las provincias de Cuba. De algunas vinieron a enterarse cuando visitaron ese territorio y Tin y sus compañeros quedaban maravillados de la calidad de aquellos proyectos.

La Colmenita en la cima del Turquino. Foto: Cortesía de La Colmenita

Una gran familia

Eso es La Colmenita. Así la forjaron sus fundadores. Así la han sostenido generaciones de maestros, instructores, productores y técnicos. Así la han vivido generaciones de niños.

Algunos que llegaron siendo pequeñines con ganas de fantasear desde el teatro y la música, hoy son parte de la compañía como maestros. Algunos encontraron el amor en aquellos predios. Otros ya tienen a sus hijos criándose en La Colmenita.

Allí todos hacen de todo. Como los mosqueteros actúan: todos para uno, uno para todos. Jaime Fort lo cuenta con gracia en este testimonio:

Soy Fundador de La Colmenita y durante muchos años tuve un pequeño problema, que no por pequeño dejaba de ser inquietante. Cada vez que debía rellenar alguna de las muchas planillas que los cubanos tenemos que cumplimentar a lo largo de nuestras vidas; y me topaba con la pregunta “profesión” ahí mismo me entraba una indecisión muy grande. Yo, como trabajaba en La Colmenita, lo mismo hacía de actor, que de profesor, que de técnico de sonido, utilero, tramoyista, atrezo, auxiliar de iluminación, escritor de guiones, ayudante de vestuario, repartidor de merienda, electricista, y algunas veces, hacía hasta la dirección general y puesta en escena de algún espectáculo. También desarrollaba en la Colmenita otras actividades relacionadas con el teatro, pero de forma más indirecta, como: desmontador de ascensores, ayudante de mecánico de guagua, chapistería y pintura, traductor e intérprete, cuidador de niños, estibador, espantador de ranas o relaciones públicas. Pero la casilla de “profesión” era un solo cuadrito y yo nunca supe qué diablos poner. En realidad, podría haber escrito una sola palabra; una palabra que lo resumía todo, pero estoy seguro que el burócrata de turno no iba a entender nada si ponía ahí, “Profesión”: COLMENERO…

La Colmenita celebró los 25 años de la primera puesta en escena de su versión de La Cucarachita Martina. Foto: Daylén Vega/ Cubadebate

Del Teatro Nacional a La Bajada

Siempre agradece Cremata a la Juventud, los Pioneros y a Nisia Agüero por haber creído en la valía del proyecto, cuando apenas nacía. El Teatro Nacional, que dirigió Nisia le abrió las puertas hace 25 años para aquella producción de "La Cucarachita Martina", a la que ahora le han celebrado sus bodas de plata.

Después han paseado por los mejores teatros de Cuba maravillosas versiones de obras como “Sueño de una noche de Verano”, “La Cenicienta… según Los Beatles”, “Los Cuentos Cubanos de Andersen”, “Alicia en el país de las Maravillas”, “Y sin embargo, se mueve”, “Fábula de un país de cera”, “Ajiaco de Sueños”, “Elpidio Valdés y los Van Van”, “Abracadabra”, “Pedro y el Lobo”, “Meñique”, “Bululú y Medio”, “Los Balcones de Madrid”, “El gato con Botas”, “Ricitos, los Tres Ositos… y la Década Prodigiosa”, “Blancanieves y los siete enanitos”, “Las aventuras de Pinocho”, “El Concertazzo de La Colmenita”, “Travesía Mágica”…

Junto a la magia que le ponen los niños a esas obras, en sus elencos han participado integrantes de lujo como Silvio Rodríguez, Juan Formell y Los Van Van, Omara Portuondo, Compay Segundo, Eliades Ochoa, Adalberto Álvarez y su son, Alexander Abreu, la Orquesta Aragón, Virulo, Teresita Fernández, Buena Fe, Liuba María Hevia, Issac Delgado, Pancho Amat, Beatriz Márquez, Vocal Sampling, Los Papines, Oscar Valdés, Enrique Plá, Ernán López Nusa, Julito Padrón, Orlando Valle “Maraca”, Rolando Luna, David Álvarez, Moncada, y María de los Ángeles Santana, entre muchos otras joyas de la cultura nacional.

Hola, soy Omara Portuondo, quiero enviarle un beso muy grande a Tin y a todos los colmeneros en este cumpleaños. Gracias por invitarme a cada rato a compartir sus aventuras y muchas gracias por lo que hacen por nuestra Cultura. Yo también me siento parte de esa familia, como una abejita más, endulzando el alma de Cuba. ¡Felicidades Colmenita!

Pero las abejitas no están hechas para encerrarse sólo en los teatros; han salido a repartir sus mieles por decenas de lugares de toda Cuba. Han realizado decenas de Giras Nacionales por las zonas más intrincadas o las llamadas Áreas de Silencio, por aquellas que han sido afectadas por desastres naturales o por las comunidades rurales del Plan Turquino-Manatí.

En escenarios improvisados al aire libre, a veces al amparo de las luces del ómnibus que los traslada, en ocasiones actuando para sólo una decena de niños (que eran todos los niños de esa comunidad), La Colmenita ha dejado sus huellas en Maisí y La Bajada, en Moa y Guaracabulla;  llevando un mensaje de aliento y con la premisa de que tener talento es tener buen corazón.

Junto al Movimiento de Payasos Terapéuticos han promovido también una labor de hermoso alcance humano por los Hospitales Oncológico y Pediátrico de La Habana, que ya se extiende por todo el país.

En 1998 La Colmenita se integró al Ministerio de Cultura de Cuba como un proyecto oficial del Consejo de Artes Escénicas, y en 2006 fue nombrada Centro de Promoción de Salud, por el Ministerio de Salud Pública cubano.

Con Cristina Fernández en la Casa Rosada, Argentina. Foto: Cortesía de La Colmenita

Libando por el mundo

El paradigmático modelo pedagógico y teatral que La Colmenita ha desarrollado en estos treinta años ya es reconocido en diversos continentes.

Más de 25 países de Asia, Europa y América, han disfrutado de las actuaciones de la compañía cubana. Hasta a los propios Estados Unidos, pese al bloqueo, llegó el mensaje de paz y amor de Cremata y sus pequeñines.

Y en no pocos lugares por donde han pasado han dejado sembrada la semilla. Así han surgido Colmenitas en España (Sevilla, Cantabria y Tenerife), México (Querétaro, Chiapas y San Luis Potosí), Panamá, Nicaragua, República Dominicana, Colombia (San Cristóbal, Bogotá), Canadá (Winnipeg), seis en Argentina (Buenos Aires), 50 en los diferentes estados de Venezuela y 31 en todos los departamentos del Salvador. Cada una con una membresía de entre 50 y 100 niños.

La Colmenita fue el primer grupo teatral del mundo en ser proclamado Embajadores de Buena Voluntad del Fondo de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Yalcin Baykul (Turquía) – Yo sueño con que haya muchas más Colmenitas alrededor del mundo… y más, sueño que el mundo todo – sea una gran Colmenita.

La ColmenaTV. Foto: Cortesía de La Colmenita

Teatro, Cine, Música y TV

La Colmenita ha realizado coproducciones exitosas con Bread and Puppet Theater (EE.UU.), Odin Theatre (Dinamarca), Deep Mountain (EE.UU.), People´s Little Theater (Bangladesh), Les Mordus du Théatre (Bélgica), Corporación Cantoalegre (Colombia), Big Band Ribe (Dinamarca), CoopFilarmónica de Bogotá y un largo etcétera.

Pero La Colmenita en su quehacer ha trascendido la puesta en escena teatral, produciendo tres largometrajes con y para niños: “¡Viva Cuba!”, “Habanastation”, “Y sin embargo…”; los tres con gran acogida por el público y multipremiados internacionalmente.

Asimismo, obtuvo el Premio Especial Extraordinario del Festival CUBADISCO 2014 con el DVD “Siempre habrá Van Van” y Premio Especial del CUBADISCO 2017 con los DVD “Pedro y el Lobo” y “¡Feliz Cumpleaños Fidel!”. Su disco “Añejo Jardín”, producido por la EGREM, fue nominado a los Premios Grammy Latinos en el 2017.

En 2017, 2018 y 2019, el grupo teatral produjo y protagonizó “La Colmena TV”, un programa de televisión que se ganó un espacio de preferencia en los hogares de Cuba.

Desde 2005 La Colmenita tiene su propio coliseo, en la Sala de Teatro de la Orden Tercera del Convento de San Francisco de Asís, perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad, en La Habana Vieja.

La Colmenita. Foto: Cortesía de La Colmenita.

Sólo el Amor salva

La Colmenita siempre ha gozado del gusto popular. La simpatía y el aprecio hacia el grupo y sus integrantes, es una constante en el corazón de los cubanos. Los teatros se llenan cuando actúan. En las provincias los esperan con entrañable cariño y deferencia.

Quizá nunca Tin imaginó que aquellas tardes en que su padre (*) inventaba obras de teatro y los ponía a actuar a él y sus hermanos serían el embrión de este hermoso proyecto de amor por los niños que trasciende a sus hacedores y que enaltece a Cuba.

Bien lo ha dicho Eusebio Leal:

Eusebio Leal. Foto: Archivo.

Siempre creí y creo que Tin, como le llamamos cariñosamente a Cremata, es un discípulo puro de Luz y Caballero; quiere decir, el Teatro es para ellos el vehículo para formar y para educar el alma de esos niños y prepararlos para la vida.

De esa manera, a través del Arte, logran lo incocebible, lo inimaginable, que criaturas de este tamaño, no ya hagan algo, porque los hacen meditar, los hacen pensar, sino que actúen concertadamente para crear una maravilla como es la obra de La Colmenita.

Esa Colmenita ha trascendido y hoy forma parte de un legado generacional; hoy hay muchos niños, que son adolescentes y que son jóvenes y que se formaron al calor de Tin y de sus colaboradores, un maestro de generaciones, alguien que se ha entregado por completo, con amor, alguien que fue muy herido y que sin embargo convirtió la herida en Amor, eso es lo más importante, lo convirtió en una voluntad creativa, en una voluntad salvadora. Él me ha hecho a mí creer firmemente, en lo que una vez dije: "Solo el Amor, salva".

Se cierra el telón. Todos se reúnen con las manos apretadas en el círculo como tras cada función. Un nuevo bien se ha hecho. La Colmenita comienza a mirar hacia los próximos treinta años.

La Colmenita. Foto: Cortesía de La Colmenita.

(*) El padre de Carlos Alberto Cremata es una de las 73 víctimas de abominable sabotaje contra un avión de Cubana en Barbados en 1976. Su madre, Iraida Malberti, fue una de las más importantes creadoras de teatro y televisión para niños en Cuba.

El llamado de Tin a los Colmeneros

Carlos Alberto Cremata, director de La Colmenita en un ensayo. Foto: Bill Hackwell / Archivo de Cubadebate

Treinta años cumple hoy la Colmenita de Cuba, que tuvo la suerte de nacer un día de los enamorados, cuando recién comenzaba el período especial (14 de febrero de 1990).

Catorce jóvenes, que enseguida fueron veinte y ocho, y que estuvimos del 90 al 98 sin recibir salario, unidos solo por el placer de estar juntos compartiendo aventuras de Teatro Musical por toda Cuba

Invito a todos los colmeneros de antes y de ahora, los cientos de niños que hoy tienen 40, 30 y 20 años y que andan dispersos por todo el mundo, sus familiares, los miembros de las Colmenitas nacionales e internacionales, amigos y público en general - a que escriban sus recuerdos, anécdotas, impresiones, vivencias, opiniones, dudas – y las envíen a esta especie de foro que puede tornarse para nosotros Cubadebate, y así atesorar una suerte de almacén virtual de nuestra treintañera y melífera historia de vida… que además publicará este sitio - para todos los que a él acudan de Cuba y de todo el mundo. 

¡Cuántos recuerdos!... en primer lugar mi Papá (Carlos Alberto Cremata Trujillo), que siempre he dicho - ha sido el verdadero director de nuestra Colmenita desde muuucho antes de fundarse… mi Mamá (Iraida Malberti Cabrera) eterna Abeja Reina y la siempre respuesta a las más difíciles preguntas del Arte y la Vida… La fuente originaria y pretexto para fundar - mi primogénita Camila, que hoy ronda la treintena y educa a muchos niños (como su Papá) en la Tampa de nuestro Martí… y además reencarna en mi hija menor Maria Carla de 15 recién cumplidos.

Los primeros: Alex, Yoha, Ernan, Mao, Ramfis… Alpízar, Janecita, LuisMa, Amarilys, Yanín, YanCap, Arielito, Julio el policía, Anmerix, Nenita, Lourdes, Mayra, Patri… Susy, Joselín, Yanai, Gretell, Carlitín, Yasbel, Churrisquito, Malú, Gabo, las Claudias, Riquifito, Thais, Marlon…

Las inolvidables asistentes de dirección Marisela Hernández Arocha e Ingrid León Vila, la tiernas creadoras de los textos teatrales en verso Julia González Carid y “Titi” Oltuski, los músicos Yamel Romero, Amaury Ramírez, Mónika O’Reilly, Tony Carrera, Ivis Reyes y René Baños (Sampling), el guionista Jaime Fort (¡el del programa de Pánfilo!), la Maga de las Luces - mi tía Saskia Cruz, las diseñadoras de vestuario Nora Mesa, Magalys Acosta y Melba Cortés, los productores Leonardo Buenaventura (¡que nos abrió al mundo!), Lupe Rey, Marta Palacios y Cristina Leyva, los directores de arte Yoqui Tornes y Juan García, la directora de sonido de siempre Janet Rodríguez del Sol, las Almas del Panal: en el teatro - mi Muma de todos los recuerdos lindos  y en la música - Rocío Calle, mi “Puchi” (hoy Directora Orquestal)

Los Maestros que nos dieron a luz y amamantaron: Berta Martínez (Teatro Hubert de Blanck), Nisia Agüero (Teatro Nacional de Cuba), Enith Alerm y Laritza Díaz (Organización de Pioneros José Martí), Teté y su Escuela “Solidaridad con Panamá”, José Arroyo de Bogotá, Ulvi Icil de Estambul y Miguel Adan de Sevilla, Michel Frank… y por supuesto: Fidel, Raúl y Martí.

Las tantas aventuras nacionales e internacionales a JAPÓN, la Ciénaga de Zapata, ESTADOS UNIDOS, Guaracabulla, RUSIA, el Pico Turquino, KUWAIT, Mangos de Polilla, FRANCIA, Naranjo Agrio, TURQUÍA, La Isabelita, CANADÁ, Mamanantuabo, ALEMANIA, Pinar de las Canas, MÉXICO, Mangos de Baraguá, ESPAÑA, San Pablo de Yao, HAITÍ, Arroyo Seco, BANGLADESH, La Bajada, PORTUGAL, Las Martinas, VIET NAM, Chafarina, DINAMARCA, Piedrecita, RUMANÍA, La Tinta, BULGARIA, Potrerillo, NICARAGUA, Dos Ríos, REPÚBLICA DOMINICANA, Magarabomba, EL SALVADOR, Birán, VENEZUELA, Cauto Embarcadero, ECUADOR, Minas de Matahambre, BÉLGICA, Caimanera, ARGENTINA, Boquerone, PANAMÁ, Guamuta, COLOMBIA, Playitas de Cajobabo…

¡Escriban, escriban! - queridos colmeneros de estos inolvidables treinta años!

Tin Cremata

La Colmenita llevando alegría tras el desastre natural. Foto: Cortesía de La Colmenita

Con Juan Formell Foto: Cortesía de La Colmenita

Encuentro de los presidentes Fidel Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y Ministros de Cuba y Hugo Rafael Chávez Frías Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela, En el Teatro Karl Mark de la Capital cubana, En el marco de la visita que realiza a cuba el presidente Venezolano.
En la foto Ambos presidentes saludan a niños cubanos integrantes del grupo Infantil La Colmenita.
Fecha: 29 Abril de 2005
Foto: Roberto Suárez

En la celebración de los 90 de Fidel. Foto: Cortesía de La Colmenita

La Colmenita recibe su teatro nuevo. Teatro de la orden tercera en La Habana Vieja. Foto: Archivo / Cortesía de La Colmenita

En video, La Colmenita de Cuba

Se han publicado 622 comentarios



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  • Sara Trujillo dijo:

    ¡Qué puntería haber nacido ese día! Y empezando el período especial, la verdad que ni me lo imaginaba, de ahí la buena vibra de esas abejitas

  • Consuelo Mesa dijo:

    La Colmenita es un Taller donde se fragua la vida a tiempo real.

    • Eduardo González S. dijo:

      ¡Ojalá lo que es La Colmenota no deje de ser La Colmenita!

      • Eduardo González S. dijo:

        La ausencia de una letra cambia el sentido de mi comentario y Parafraseando a nuestro poeta Nicolás, debe decir "LO QUE ES YA LA COLMENOTA, QUE NO DEJE DE SER LA COLMENITA"

    • Colmenita dijo:

      Eso de "a tiempo real" es lo que todos los días nos asedia... así se vive en el panal, como le gusta decir a Tin, parafraseando a Silvio, aquí vivimos "en la agonía de la prisa"... y tratando de evitar las sillas al borde del camino
      ... "aunque se llene de sillas... la Verdad"

      • tin cremata dijo:

        Estimado Eduardo González
        Creo que no nos conocemos, pero quiero agradecerle en nombre de los colmeneros todos, su simpático y culto comentario... al principio no lo comprendimos - cuando la i suplantó a la o - (como Ud. dice), nadie podía entender el hermoso homenaje a nuestro Poeta Nacional y a la no menos emblemática Bodeguita del Medio... Y en eso, precisamente andamos, Eduardo, tratando de que - lo que hace un tiempo se nos ha vuelto ColmenOta, no pierda jamás su Esencia de Colmenita

  • Mónica Agüero dijo:

    ¡FELICIDADES
    FELICIDADES
    FELICIDADES a la gran Colmenita!

  • Dt. Ahmet Ataç desde Turquía dijo:

    Soy el Alcalde de Eskişehir Tepebaşı Municipio de Turquía. La Colmenita es un grupo muy valioso que tuve la oportunidad de ver en mi país en el año 2010. Y más, es de mucho orgullo para mí no solo haberlos visto actuar, sino haberlos podido traer junto a nuestro pueblo y ser sus anfitriones en mi ciudad de Eskişehir. Recuerdo muy claramente la energía que reflejaban en todo el Teatro, cuando solo se subían sobre el escenario. En particular me asombró ver cómo se las agenciaban para contagiar con sus ritmos a todos los públicos.
    Después de disfrutarlos en escena, yo creí de nuevo en el poder de la Música y en sus efectos positivos en los niños. De hecho, la experiencia de La Colmenita de Cuba nos inspiró a crear nuestra propia Orquesta Sinfónica Infantil llamada “Voces a dos manos”. La Orquesta con que hemos hecho realidad un proyecto social en Tepebaşı, que cuenta con 40 niños y 40 instrumentos provenientes de donaciones. Nuestros niños han logrado ya ese ritmo que yo sentí con La Colmenita. Y junto con la música ellos han asimilado valores como el respeto mutuo y la comprensión y aceptación de las diferencias. Nuestra Orquesta ya ha representado numerosos conciertos fuera de Turquía, agrupando 1300 estudiantes desde su comienzo.
    ¡Felicito a La Colmenita de Cuba, que hace con sus ritmos una música profunda, por su 30 aniversario y les deseo grandes éxitos!

    • tin cremata dijo:

      Mon Dieu Ahmet!, no sabíamos por acá lo de la Orquesta Sinfónica Infantil Turca "Voces a dos manos". Hacernos parte de tu volver a creer en el poder de la música en los niños y que nuestra visita los haya inspirado a tamaño Bien para las hermanas familias de tu Eskiseir - como se dice acá, es para nosotros "Algo más que soñar"!!!
      Mucha suerte para vuestra Orquesta, y a conspirar juntos ya, para ver cuando presentamos esa Maravilla en la Cuba de Martí y Fidel

  • Liset Rodríguez dijo:

    Sin dudas, La Colmenita está ayudando a formar hombres nuevos como los que necesitamos para construir un futuro mejor. Adicionalmente, logran cautivar a TODO el público y con una sutileza encantadora tocan las fibras más profundas, y transforman también al hombre viejo.

    • Yordaris Amaya Guillén dijo:

      Yordaris desde Manzanillo Granma Muchas felicidades a la Colmenita, por sus grandes éxitos y por el 14 de Febrero.

  • Jaime Fort dijo:

    Por el 30 aniversario del grupo Tin nos ha convocado a que escribamos algo sobre lo que significaba la Colmenita para cada uno. Por eso, aclaro y puntualizo, que lo siguiente, no es una definición como tal que pretenda dar yo sobre La Colmenita; sino una subjetivísima valoración personal. Puede que no sea exacta, pero está escrita desde el corazón…
    Muchos hijos suelen seguir las carreras de sus padres. Sin embargo, yo empecé a hacer teatro siguiendo los pasos de mi hijo.
    Pero era La Colmenita, y como se sabe, La Colmenita es una especie de microcosmos donde la vida, no siempre sigue el orden natural de las cosas. Era muy divertido llevar a Joan, mi hijo, a los ensayos y presentaciones del grupo. Se empezaba a formar una gran familia y la pasábamos muy bien. Pero cuando Tin me invitó un día a actuar en una de las obras, ¡por poco me vuelvo loco de contento!. Yo estaba a punto de cumplir treinta años y languidecía de aburrimiento profesional haciendo un trabajo que no me gustaba. El niño interior que llevaba por dentro se estaba muriendo irremediablemente. Para aliviar un poco mis inquietudes artísticas solía redactar los tediosos informes de trabajo de forma humorística, o hacía caricaturas de mis compañeros y las colgaba en el taller, o “corría máquinas” al teléfono de la oficina. Por todas esas cosas me busqué más de un problema. Así que había decidido firmemente madurar un poco y puse empeño en el asunto. Pero sucede entonces que Tin me invita a actuar en una obra de teatro. Mi niño interior renace de golpe, la madurez queda pospuesta por tiempo indefinido y todo mi empeño se pone entonces a tratar de hacer, lo mejor posible, la parte que me tocara dentro de La Colmenita.
    Era una época intensa. Yo seguía en mi trabajo anterior, porque en La Colmenita no cobrábamos NADA. Los jóvenes de La Colmena y los niños de La Colmenita naciente trabajaban unidos en un mismo grupo. No teníamos local propio, y ensayábamos en cualquier parte. Se montaba rigurosamente una obra del Teatro Clásico Español (“Los Balcones de Madrid” de Tirso de Molina), con los adultos, que sería la tesis de graduación de las jóvenes estudiantes del ISA, de quienes Tin era profesor. Se montaban varias obras con los niños de La Colmenita, se organizaban eventos de todo tipo. Se hacían presentaciones en los más grandes teatros de La Habana y giras a los lugares más apartados de toda Cuba, haciendo varias funciones para niños por el día y para adultos por la noche. Todo eso sin salario, sin transporte, sin local de ensayo, sin almacén propio para guardar las cosas, pero con una alegría y unas ganas que superaba toda dificultad. Y yo, un simple Cojimero, técnico reparador de calderas, en medio de toda aquella aventura, haciendo el Teodoro de “El Perro del Hortelano”, de Lope de Vega; el Gigante del “Meñique” de José Martí, el Masseto del “Decamerón” de Bocaccio, y cuanto personaje ocasional apareciera. Y todo eso, con el valor añadido, de poder compartir la aventura con mi hijo.
    Más adelante, el trabajo de Tin y su repercusión, tuvo sus frutos. Logramos un salario en el 98, con el cual podíamos dedicar el ciento por ciento del tiempo a La Colmenita, un local de trabajo y hasta una guagua propia, amarilla, donada por los Pastores por la Paz, con la cual nos hicimos más independientes para seguir recorriendo el país.
    Cada persona tiene su punto de vista sobre un mismo evento. Cuando yo hablo de La Colmenita lo hago desde el mío propio, que a lo mejor no coincide con otros, pero es mi visión, es lo que fue La Colmenita para mí.
    Y en primer lugar, La Colmenita, para mí, fue: LIBERTAD. Libertad para ser quien eres, sin tener necesidad de adoptar una postura determinada, con tal de estar a tono. La Colmenita es el único lugar donde he sentido la Libertad de hacer lo que me gustaba y al mismo tiempo sentirme útil y necesario haciéndolo. Porque a mí, lo que más me gusta es jugar, viajar, inventar fantasías, hacer reír, organizar competencias, bromear, divertir y en todo eso, precisamente, consiste el "trabajo" de La Colmenita, lo mismo encima, que fuera del escenario: HACER FELIZ A LA GENTE. No solo a los niños, aunque parezca que ese sea su objetivo, sino a toda la Familia que vea sus presentaciones, y también a todas las familias que participan del proyecto, en cada taller, en cada época…
    Claro, hacer feliz a la gente, trasmitiendo un mensaje de buen gusto, incentivando los mejores valores, promoviendo el deseo de aprender siempre un poco más, rechazando toda actitud de querer sobresalir por encima de los demás... Por eso, quienes han llegado a La Colmenita con otras pretensiones, no han encajado, ellos solos terminan apartándose…
    Recuerdo muchas anécdotas divertidas, por ejemplo, aquella en que Alpízar...
    (continuará)

    • Luis M. Reyes dijo:

      Ja, ja, ja… Jaime, esa es la verdad que nos pasa a todos, pero tú ante todo fuiste uno de los grandes libretistas de La Colmenita y ahora eres el escritor de la mayor cantidad de guiones del programa de más rating de la Televisión Cubana – “Vivir del Cuento” (el programa de Pánfilo), y siempre en La Colmenita desde tu versión de “Alicia en el país de las maravillas” ya se veía venir tu muy especial sentido del humor… Todos recordamos tu versión de la “Asamblea de las Aves” de Lewis Carrol, y esa fue “otra historia, Jaime, otra historia!”

      • tin cremata dijo:

        Jaime, parece que estás escribiendo uno de tus habituales programas de Pánfilo, que divides en dos partes con ese “continuará…”
        Compadre - Todos te rogamos que sigas escribiendo y contándonos tus anécdotas, recuerdos, vivencias… Recuerda que tú eres el “escritor insignia” de toda nuestra melífera historia y tu sentido del humor “Panfiliano” - nos contagia a todos por acá!

      • Ulvi Icil dijo:

        Querido Luis Manuel, muchas felicidades en 30 anos de La Colmenita desde Estambul, Turquia.

    • Ulvi Icil dijo:

      Querido Jaime, muchas felicidades desde Estambul, en 30 anos de La Colmenita.

    • Amanda Santiago dijo:

      Grande Jaime!!!...

  • Alexia Carrasco dijo:

    ¡Muchas Felicidades a esa Colmenita orgullo de Cuba!

  • Cristina Horta dijo:

    Mi primer encuentro con “La Colmenita”… Pienso que sería en el año 2003, leí en un boletín de cultura que “La Colmenita” estaría en la sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba. Hasta ese momento no me había interesado verlos, pues pensaba que era Teatro para Niños, pero me decidí a ir con mi hija de dos años a comprar mi entrada en el momento de la función. ¿Cuál no sería mi sorpresa cuando veo que la mitad de La Habana estaba en el teatro con sus niños, queriendo entrar, algunos con sus entradas y muchos como yo, esperando un milagro, me quedo por allí no fuera que el azar me ayudara, y en esa espera mi hija ya empieza a ponerse inquieta queriendo entrar, siempre ha sido de mucha energía y su inquietud desenfrenada llamó la atención de una señora (pienso que fue Nenita) que muy amablemente me invitó a que la entrara y nos sentó muy cerca del escenario. No puedo explicar lo felices que fuimos mi hija y yo durante todo el espectáculo, yo siempre admiradora del Teatro, lamenté mucho no haberlos descubierto antes, ¡eran profesionales de menos de un metro!, la Cucarachita (Malú) era una vedette, yo no salía de mi asombro cuando se me escapa mi hija y se va detrás de una conga para el escenario… Iba tan feliz, pero algo me entristeció. ¡Cuánto me hubiese gustado que mi hija fuera parte de algo así!, pero ella nunca iba a poder, porque no hablaba…y esa es otra anécdota para contar…

  • Cristina Horta dijo:

    Cristina Horta “Solidaridad de padre”… Mi hija con tres años apenas hablaba. Después de muchas opiniones médicas encontradas, finalmente le diagnosticaron una disfasia de recuperación “reservada”, eso quería decir que podría hablar o no, todo dependía de la estimulación que recibiera: tenía que experimentar en cosas que le agradaran y que la relacionaran con otros niños. Enseguida pensé en “La Colmenita”, pues la había visto disfrutar mucho con ellos aquel día en que la llevé al teatro. Así que cogí el teléfono y llamé al número que tenían en la guía, me contestó un señor (Alpízar) y ahí empecé yo a contarle de mi niña, y él me respondía que era muy pequeña, que no tenían un personal capacitado para eso, y yo, que no me rindo ya cuando está a punto de colgarme le digo: - “¿Usted tiene hijos?” , inmediatamente reacciona: “… yo lo único que puedo hacer es invitarla a mi Taller (La Colmenita del municipio Playa) y si veo que es posible, entonces hablamos”, y así fue... Allí estuvimos su papá y yo el miércoles, y cuando los niños vieron a Alpízar a lo lejos, corrieron a abrazarlo, y claro, la mía también, entonces el miró a los padres y jocosamente preguntó: - “¿Y esta Vikinga de dónde salió? , yo le hice una seña que el captó enseguida y se la llevó junto a los otros a su ensayo. Después de una hora de ansiedad, salió ella saltando llena de felicidad con un papelito en la mano, que luego supe era algo que se tenía que aprender, y Alpízar con cara alentadora me dijo para mi mayor felicidad: - “Me quedo con ella”...y así mi hija se quedó… hasta hoy.

    • José Alpízar dijo:

      Solo la historia de Ana María y su familia ejemplar, integrada por su mamá Cristina Horta y su papá Camilo García sería sustento para un cuento que podría escribir Galeano o una crónica de domingo de Julio Acanda, y sería seguro uno de los mejores homenajes a la obra de La Colmenita

  • Melissa (República de El Salvador) dijo:

    Nunca olvidaré a la Colmenita, yo era una niña muy tímida y no tenía amigos, en la Colmenita aprendí a relacionarme con otros niños, comencé a participar en clases y sobre todo me reí duro y grande por primera vez
    Después de la Colmenita ya no tengo miedo de hacer amigos y me rio siempre muy fuerte. Gracias por traer a la Colmenita a El Salvador

  • Silvia Camacho dijo:

    La Colmenita es uno de los sinónimos más hermosos de la palabra Amor

    • Raúl Cabrera dijo:

      Fina García Marrúz escribió algo que le pega mucho al trabajo de La Colmenita:
      "Un niño siempre gustará más de un poema que no entiende del todo que de otro hecho sólo para que él lo entienda. ¿Y quién puede saber de antemano lo que entiende y lo que no entiende un niño o cómo lo que no entiende opera sobre lo que entiende, abriendo la vía a ese superior conocimiento que resulta del contacto con aquello que nos sobrepasa?

      El niño es muy sensible a lo hecho “en serio”, al juguete que parece “de verdad” y no de mentira... EL NIÑO VIVE YA EN LA POESIA y nada puede enriquecerlo más que lo que se le presenta con el mismo grado de verdad que tienen las realidades familiares con las que convive sin pretender comprenderlas, lo que se le presenta como la luz o como misterioso alimento. Es decir... no el equivalente que crea el adulto para él. Ese “para” lo percibe al punto como una distancia indefinible que lo pone sutilmente en guardia. De ahí que prefiera lo que no tiene ningún sentido o lo que por momentos excede su capacidad para penetrarlo...

      Nada de puerilidades. Lo primero que advierte Martí es que los niños saben mucho más de lo que parece, sin que jamás recurra con ellos a esas condescendencias demasiado visibles que tanto los molestan en el fondo. El niño casi siempre se asombra en secreto de que los demás los crean tan pequeños como de veras son. Y es que el adulto, partiendo de los recuerdos borrosos e inexactos que tiene de la propia niñez, que es algo que acabamos por olvidar del todo y cuya memoria sólo se recobra en raros momentos de poesía, los trata como a hombres empequeñecidos, con aniñamiento que en secreto los ofende. Nada podía ser menos martiano que este bien intencionado rebajamiento"

      • Janet dijo:

        Y Eugenio Barba, el mítico Director del Odin Teatre le escribió a La Colmenita: "Queridos amigos de La Colmenita... De pronto los colores fueron melodías y las voces - alondras risueñas... así entraron a mi vida y en un stadium de béisbol rodeados por centenares de personas, que la vida había abrazado con su dureza y dolor, la vitalidad y motivación de La Colmenita nos llenó a todos de esa energía tan rara a experimentar en el teatro... ¡Que las chispas que estallaron cuando juntos actuamos en Boyeros, iluminen vuestro camino individual y de grupo!...”

  • Miguel Adan -Sevilla, Andalucía, España dijo:

    La Colmenita, para cualquiera que aspire a contribuir a una sociedad justa, representa exactamente la materialización de eso que el Che teorizó sobre el Hombre Nuevo. Sólo una sociedad ajena al egoísmo, a la maldad, al individualismo, en resumen, ajena a todo aquello que genera el capitalismo, puede crear las condiciones para que crezca en su seno el Niño Nuevo que se ve en los ojos de todos los colmeneros.
    La bondad de sus niños nos sorprende a los que hemos crecido en una sociedad marcada por la explotación de unos por otros. Y al mismo tiempo nos transmite convicción de que otro mundo es posible, necesario también, y seguro que socialista. Porque sólo en el socialismo es posible que un cúmulo de problemas se convirtieran, hace treinta años, en el acicate - para que un loco como Tin tuviera la genial idea de seguir creyendo en la locura de reincidir jugando a lo perdido y amar sin pedir nada, o casi nada, que no es lo mismo, pero es igual… Y de encontrarse con un grupo de más locos que él: técnicos, familias, trabajadores, ... La familia colmenera es enorme, crece y es capaz de lo imposible. Lo mismo hace posible una versión de “La Cenicienta… según los Beatles”, que facilita unos materiales de alfabetización a Sevilla, para seguir extendiendo la idea de que Patria es Humanidad. La Colmenita crece y no tiene límites, afortunadamente...
    No puede haber una muestra mejor del trabajo realizado que tener el enorme honor de cantarle al Comandante en su 90 cumpleaños.
    La definición de lo que significa La Colmenita la pueden expresar los miles de afortunados, niños y no tan niños, que pudieron disfrutar de su ejemplo en las tantas visitas a Sevilla. Seguramente, tendrán dos pensamientos unánimes: un ¡Gracias! y un ¿Para cuándo la próxima? La Colmenita siempre deja una huella allí por donde pasa.
    Una vez alguien le dijo a Tin que era "fácil" reconocerse comunista en un país capitalista, viendo las injusticias que este sistema genera entre su propio pueblo. Quizá sea más fácil, por el contrario, sencillamente seguir el ejemplo de los que van abriendo camino en la construcción de esa nueva sociedad empeñada en que cada niño crezca en una Colmenita.

    • tin cremata dijo:

      ¡Migue, mi hermano Sevillano y de Almería!, el que nos mostró la verdad de Cuba y su sanador "Yo sí puedo" - en el Barrio de las tres mil viviendas... Recuerdas el Teatro "Alameda", y el paroxismo de Felicidad de nuestros mambisitos en "Isla Mágica", y el Conservatorio de Danza, y el Teatro "Virgen de los Reyes", Puerto Real, Casariche, la HUELMA de JuanDe, el "Azúcar de Cuba", Mairena del Alcor, el Colegio "San José Obrero"... Ufff, cuántas aventuras!!!

  • Flavia Placeres dijo:

    En la gira que la Colmenita tuvo por Guantánamo, durante una función en un pueblito llamado Jamal, hice el personaje del Ratoncito Pérez. Cuando terminó la obra y saludamos, fue que el público, descubrió que yo era una niña. Las reacciones fueron muy variadas. Hubo comentarios (que a esa edad uno no entiende la maldad con la que vienen), como que - tan chiquita no se debía coger una hembra para un papel de varón, pero si recuerdo que fue un momento súper lindo para mí como actriz, porque sentí que había logrado con mi actuación, engañar a más de uno, haciéndoles creer que el ratoncito era un varón, y no una niña haciendo este papel. Aprendí que no importa el sexo, sino el Arte con el que se cuente la historia

  • Amaury Ramírez Malberti dijo:

    Cuando mi primo Tin me propuso trabajar en La Colmenita, me motivó mucho la idea de enseñar Música a esos niños alegres e inquietos que, desde el escenario, invitaban a ponerle instrumentos en las manos y acercarlos a las más universales melodías que, seguramente, cambiarían sus vidas para bien. Me sumé al grupo de personas que ya hacía allí un trabajo musical fabuloso y orquestaban espectáculos musicales increíbles ante públicos delirantes que apreciaban cómo los niños jugaban a hacer música con la seriedad y desenfado de los más exigentes artistas. Para mi sorpresa, mi contribución a esa generación de lindas almas pequeñas fue insignificante, comparado a las enseñanzas que recibí de todos, desde el niño más chico hasta el mayor. Compartir el Arte con todas y cada una de las personitas que allí trabajan sin descanso por llevar a otros felicidad, ha sido la más linda experiencia que he vivido

    • tin cremata dijo:

      Amaurito, tú sigues siendo el más talentoso de nuestra familia de sangre… y el más humilde y modesto. ¡Fuiste tú quien sembró TODO lo que en La Colmenita se hizo con el tesoro de Juan Formell y los Van Van!, el que dirigió la gran Orquesta Filarmónica Infantil de Colombia, el que hizo los mejores arreglos, ideas musicales, orquestaciones…
      En la historia musical colmenera hay muchos muy valiosos, pero dos nombres tan entrañables como imprescindibles: Yamél Romero Soto y Amaury Ramírez Malberti

      • Luis Manuel Reyes dijo:

        Y es Amaury el creador de la música original de todos los programas de Pánfilo y “Vivir del Cuento” y el Fundador del Grupo “Fragua” y el integrante y arreglista del Coro Nacional de Cuba de Digna Guerra… La obra musical de La Colmenita tiene III actos: el primero Yamél en los noventa con Cucarachita, Meñique, Blancanieves, Ricitos, Gato con Botas… El segundo Amaury con “Cenicienta… según Los Beatles”, “Ajiaco de Sueños” y la Trova Tradicional, “Humanoides” y Silvio Rodríguez, Elpidio Valdés y Van Van, Adalberto… Y el tercero – René Baños (Sampling) y Rocío Calle con “La Colmena TV”, “Pedro y el Lobo” de Prokofiev, “Bastián y Bastiana” de Mozart (con Dayana García), el gran Arsenio Rodríguez, Alexander Abreu, Issac Delgado, Polo Montañéz y un larguísimo etcétera

      • tin cremata dijo:

        Efectivamente, en los noventa hay que agregar a Mónika O´Reilly, al gran Tony Carreras, Ivis Reyes, Pucho y Keyla Orozco, Leonor Montesinos, Aylem Carvajal y Janet Rodríguez del Sol. En el segundo acto a José Arroyo de Colombia, Yaroldi Abreu y en el tercero a Alberto Falla, Yisel Rodríguez y Alejandrito Sosa

    • Ulvi Icil dijo:

      Querido Amaury, mi querido amigo. Muchas felicidades desde Estambul, Turquia en 30 anos de La Colmenita.

  • Gülzerin Kızıler (Estambul/Turquía) dijo:

    La Colmenita me ha mostrado a mí que la vida y la lucha no pueden ser nunca relegadas. Si estamos en la lucha para construir un futuro mejor para nosotros y nuestros hijos, debemos ser capaces de hacerlo JUNTO a nuestros Niños. Si estoy en la lucha como una comunista hoy, junto a mi hija, se lo agradezco a lo que aprendí de La Colmenita y de los revolucionarios cubanos.
    ¡Vivan mucho, produzcan más, produzcan sobre todo más Esperanza, tanta, que los trabajadores que vivimos bajo el capitalismo podamos continuar siendo inspirados por la lucha en esa Isla de la Resistencia!

    • tin cremata dijo:

      Mi "Julieta" Adorada, te escribe tu "Romeo Montesco Tropical", ja, ja. Y declaro, en blanco y negro, aquí en Cubadebate - que Gülzerin Kızıler Capuleto - es una de las mujeres más valientes, cultas, talentosas y mitad cubanas que tiene toda Europa Oriental y Asia Occidental.
      Mi Hermana del Alma, La Colmenita te idolatra, desde el primer día...

  • Nivia Regina (Brasil) dijo:

    Soy Dirigente del Movimiento sin Tierra de Brasil e integrante de la Brigada Internacionalista del MST en Cuba
    La Colmenita es un gran regalo que Cuba le dio al Movimiento Sin Tierra de Brasil, cada vez que hemos tenido la oportunidad de conocerla e intercambiar con ella a través de varias delegaciones que la han visitado en Cuba.
    Para mí, La Colmenita significa un Movimiento creador en su esencia, con una praxis, una organicidad, un método próprio y único, que en sus diferentes dimensiones (Cultura, Arte, Estudio, Colectividad), busca desarrollar en los niños, adolescentes y jóvenes las capacidades humanas para crear , pensar, reflexionar, soñar, teniendo como fuente inspiradora su memoria histórica, su cosmovisión Martiana, contribuyendo a un proyecto de sociedad y país que busca concebir un nuevo ser humano, integral, de valores, comprometido, solidario, humano, con una identidad liberadora y emancipadora.
    La Colmenita se ha convertido en nuestra familia, el Movimiento Sin Tierra Brasileño tiene un pedazo de La Colmenita, y queremos continuar aprendiendo para construir ese ser humano, niño, adolescente y joven - como el centro fundamental de la Vida.
    ¡Vivan los 30 años de La Colmenita!

  • R. Thompson dijo:

    Bueno la verdad que mi primera función fue espectacular, porque fue en una PRISION. Digo espectacular por la energía que sentí, solamente tenía 7 años, y era la primera vez que asistía a uno de esos lugares. Pero me dio mucha alegría ver como esas personas la pasaron tan bien con unos niños que no llegaban ni a 14 años. Desde ese momento supe que la Colmenita era lo mío… hacer feliz a la gente y hacerme feliz yo.

  • Escritor Kim Sae Young - Corea del Sur dijo:

    Escritor Kim Sae Young - Corea del Sur –
    "제게 라콜메니타는 희망이었어요. 예술이, 그리고 교육이 아이들과 나라를 성장시키는 가장 중요한 동력이 될 수 있다는 희망"
    (이건 교육이 출세를 위한 도구로 사용되고, 돈벌이가 안되는 예술은 버려지는, 한국에서 살아가는 한국인에 비친 라콜메니타의 모습)
    김세영 작가
    대한민국
    Para mí, La Colmenita es Esperanza. Esperanza de que el Arte y la Educación pueden ser los impulsores más importantes de los niños y el país. Esta es la imagen que dejó La Colmenita en un ciudadano y escritor de Corea del Sur, un país donde la Educación se utiliza como herramienta para el éxito y se abandona el Arte, que no genera dinero.

  • Cristina Horta dijo:

    Siempre pienso que en “La Colmenita” pueden pasar cosas que nunca se pudieran ni imaginar, lo más llamativo es que eso es válido tanto para los niños como para los padres, así un día de ensayos en el Karl Marx creo que para “ Elpidio Valdés y los Van Van “ al terminar, piden a los padres que nos acerquemos para explicar cómo sería la recogida de los niños y esas cosas .De momento veo a mi lado, como un padre más allí, escuchando las instrucciones, nada menos que a Silvio Rodríguez, lo miré y no salía de mi asombro… ¡Silvio!, recordaba mis noches universitarias en la escalinata o en la Plaza de la Catedral , coreando sus canciones, un hombre tan grande, allí, humildemente a mi lado como cualquier padre, pensé en decirle todo lo que lo admiraba, como músico, como poeta, como Cubano, pero no tenía ese derecho, allí estaba disfrutando él de su paternidad y ese derecho no se le podía robar…

  • Ulvi Icil (Turquía) dijo:

    Recuerdo ahora a Maria Carla, la niña más pequeña de La Colmenita, de la misma edad que mi hijo Ülke (que significa País en lengua Turca) cuando llegó a Estambul en el 2008, caminando por las calles de mi ciudad, el cariño que le mostraron a ella todos mis compatriotas, lo muy feliz que eso hacía a Tin y a Janet.. y tampoco nunca olvido la relación que tejieron todos los niños de La Colmenita con mi pueblo.
    Uno de los momentos más felices para mis padres en Turquía, no solo fue cuando Maria Carla cantaba o actuaba sobre el escenario, sino la unidad orgánica de esos momentos, con aquellos en que le era administrada la comida en su boca, por su madre Janet.. Exquisita la naturalidad de esos momentos únicos en “II Actos”.
    Mi gente, niños, jóvenes y padres pudimos vivir esas maravillosas experiencias emocionales cuando La Colmenita visitó Turquía dos veces, en el año 2008 y en el 2010, y nos dejaron el nacimiento de un inolvidable enlace mutuo de Amor.

    • tin cremata dijo:

      Ulvi, "my dearest Brother", qué decirte?!, si "el Poeta eres tú, como dijo el Poeta", mi hermano ya de sangre, mi casa y familia en Estambul, el único turco que no habla castellano, y se sabe de memoria más canciones de Silvio que yo y muchos otros silviófolos colmeneros, y el que solo ha llegado tarde a una reunión de su amado Partido, porque tiene que terminar de oir en el carro una canción larga del Dios nuestro de cada día, como "Testamento" por ejemplo, ja, ja... ¿Recuerdas cuando estuvimos juntos con Silvio, en su casa?, ¿Recuerdas como temblábamos de Felicidad los dos?. Besa a mi cuñada Tullin y a mi sobrino Ulke, que significa "País" en turco, y que así bautizaste - por nuestro Frank País, el Inolvidable...

  • naylin dijo:

    Muchas Felicidades a esos niños que engendran la maravilla, y a los que ya no son tan niños que iniciaron esa obra de amor que hace reir llorar y a vez no dan una gran enzeñansa, Muchas Felicidades .

  • Luis Manuel Iglesias Reyes dijo:

    Conozco a La Colmena desde 1994, trabajaba yo en La OPJM en la Vicepresidencia de actividades y estábamos enfrascados en las celebraciones del aniversario de la organización, se acostumbraba a realizar varias actividades que abarcaran todas las esferas , dígase deportes, estudio, exploradores y sobre todo culturales y estas servían como actividades centrales, siempre nos apoyábamos en grupos artísticos aficionados, combinados con profesionales tratando de garantizar calidad en el resultado, esto en muchas ocasiones nos hacia un poco complicado el trabajo ya que la exigencias de los profesionales eran algo difíciles de cumplir sobre todo teniendo en cuenta el periodo en que estábamos viviendo y su comportamiento en ocasiones estaba lejos de lo que queríamos inculcar en los niños y adolescentes. Se acercaba ya el mes de abril y estábamos en los preparativos y ya dispuestos a echarle mano a los artistas profesionales de siempre, cuando Enith Alerm (Presidenta Nacional de la organización) y Laritza Díaz (Vicepresidenta) llegaron con la noticia de que había conocido a un grupo de jóvenes artistas, que estaban dispuestos a encargarse de la actividad central del aniversario, que había visto su trabajo y estaba lleno de los valores que como Organización queríamos inculcar en nuestros niños y adolescentes, el único problema era que eran algo ¡‘’Locos’’¡… Dime tú, si ahora tenemos que lidiar con locos y terminar esquizofrénicos nosotros también – comenté… Bueno decidimos experimentar con ellos y comenzamos el trabajo y si,al final comprobamos la ‘’locura’’ de trabajo, consagración , de humildad que había en el grupo de jóvenes ,niños y familiares, fue una locura contagiosa que provocó un espectáculo de sueños y me hizo enamorarme para toda la vida del grupo y contagiarme de su ‘’locura’’, de la que espero no curarme nunca¡¡

    • tin cremata dijo:

      LuisMa, sería bueno para que la gente sepa quien comenta, que les digas que tú eres el Leopoldino del programa de Pánfilo - ¡Vivir del Cuento!, ja, ja

      • tin cremata dijo:

        Y, como dice Silvio: "¡Que el cielo te libre de cordura...!"

  • Yiğit Günay Presidente de la Asociación José Martí de Amistad Cuba-Turquía dijo:

    Hay algo especial de los niños… Puede ser que la frase parece como un cliché, pero no, porque no es totalmente explicable el porqué de esta especialidad.
    Sí, son el futuro, nos evocan Esperanza, nunca faltan de poner una buena sonrisa en nuestras caras… Pero todavía, son más, mucho más… Quizás es que vemos a nosotros mismos en ellos, pero nosotros como ideales, con toda honradez, vemos la capacidad que tuvimos entonces y tenemos todavía, nos enteramos de lo que podemos lograr como seres humanos.
    La Colmenita nos ha dado el mejor ejemplo de esto por 30 años en el idioma universal: el de los Niños. Cambian los niños, pero no cambia la lección de la compañía: Añade a la magia que tienen los niños—y tuvimos entonces y todavía tenemos todos nosotros—el labor, la colaboración y el ánimo colectivo, y verás: Los seres humanos, unidos, son capaz de embellecer la vida.

  • Pedro Juan Ramírez dijo:

    Bueno aquí va la mía…. Yo nací en un barrio marginal y por estar en La Colmenita todas mis amistades me daban “chucho”, pero yo sabía que estaba haciendo bien al estar allí. En una ocasión hicimos una actuación en mi escuela, al entrar todos gritaban mi nombre… Verdaderamente fue una experiencia que no se me olvida. Después en la marcha del 1 de Mayo salí por la televisión y mi abuela me dijo que estaba muy orgullosa de mí. Si tengo otra vida, quiero por favor que mi infancia sea en La Colmenita.

  • Alexis Díaz Pimienta dijo:

    TREINTA AÑOS DE LA COLMENITA

    Otra vez llega febrero
    y el día decimocuarto
    con su equílibre reparto
    de espíritu “colmenero”.
    Hoy, nuestro país entero
    a celebrar nos invita,
    con la voz oral y escrita
    de conocidos y extraños,
    la fiesta del cumpleaños
    30 de La Colmenita.

    30 años y está Cremata
    más joven que mucha gente.
    Un eterno adolescente,
    un glentleman sin corbata.
    Tres décadas con su innata
    vocación, luz exquisita
    de un joven que pide cita
    y celebra con pequeños
    las tres “décimas” de sueños
    que cumple la Colmenita

    30 años y estás, Janet,
    más “del Sol” que otras mujeres.
    Nadie diría que eres
    de la época pre-Internet.
    Tienes intacto el carnet
    de chiquilla sempiterna.
    A ti la luz te gobierna,
    te busca, te necesita.
    Tú, como La Colmenita,
    eres una niña eterna.

    30 años y Alpízar tiene
    la misma cara de niño
    que colecciona cariño
    y dándolo se entretiene.
    Treinta años y se mantiene.
    Treinta años y no hay tragedia.
    Treinta años y nada asedia
    el brillo de su mirada.
    ¡Si 20 años no son nada
    30 son la nada y media!

    30 años y sigue Tin
    obligándonos, señores,
    a ser “un tilín mejores”,
    habitantes de un jardín.
    30 años y no habrá fin.
    30 años y fuerza plena.
    30 años y voz serena.
    30 años y luz bendita.
    30 años de Colmenita,
    los hijos de La Colmena.

    Hay tantas generaciones
    de La Colmenita ya
    que ahora son mamá y papá
    los que antes eran pichones.
    Van mis felicitaciones,
    mezcla de miel y pimienta.
    Pero en febrero del 30
    (anótenlo bien, mi gente),
    espero yo estar presente
    celebrando los 40.

    Todo es pura matemática.
    Si en el 20 cumplen 30
    en el 30 son 40
    y en el 40 simpática
    cincuentena, marca enfática,
    medio siglo de elegancia
    y lucidez y fragancia.
    Pero, Cremata, tranquilo.
    ¡Nos vemos en el asilo
    celebrando nuestra infancia!

    Si en el 20 cumplen 30
    en el 10 cumplieron 20
    y en el 2000…¡10! ¡Mi gente!,
    qué decimal esta cuenta.
    Todo empezó en el 90.
    ¡Todo va de 10 en 10!
    ¡Ahora comprendo tal vez
    (en esta fiesta trigésima)
    Por qué aman tanto la décima,
    ¡la décima y la niñez!

    Ni es fortuito, no señor,
    que este reino colmenero
    cumpla años cada febrero
    en el día del amor.
    Cada 14 es mejor
    la miel que da este jardín
    Y hoy me doy cuenta, por fin
    que este día es especial,
    cabalístico y fractal:
    ¡Día San Valen-Tin!

    Post data y estrambote.

    Carlos Cremata es mi hermano.
    y San Valen-Tin, yo creo,
    que es el primer Santo Ateo
    del Teatro Infantil Cubano.

    • RRA dijo:

      Eres genial, coincido contigo, gracias porque yo no puedo escribir así pero mis sentimientos son los mismos tuyos por la Colmena inmensa a quien FELICITO y agradezco por su existencia.

    • Janet Rodríguez del Sol dijo:

      Qué geniaaaaaal, como siempre!!!!!..Alex, Alex de tantos recuerdos inolvidables, el "Rey de los Triciclos", junto a Renecito de la Cruz, Emiliano Sardiñas y Elvirita Skourtis... Tú eres también el Santo Pimentoso del Repentismo Culto en nuestra Colmenita... Tin está embulladísimo para que montemos ya - tu "Indignación de las Mariposas"... ¡Cuántas aventuras Alexis Díaz Pimienta de la Miel... Te reto a que nos caigamos a recuerdos en estas páginas - tú en décimas, y yo en prosa, jejeje

      • Luis Manuel dijo:

        ¿ Tú no te aburres de ser cada vez más genial Alexis Díaz Pimienta? - Fundador de Honor de La Colmena y La Colmenita, cuando en aquellos Triciclos de la UJC, a puro pedal, con el vestuario y el sonido a cuestas , visitábamos muchas veces Alquízar, Quivicán, Güines... en pleno período especial, sin cobrar ni pedir un centavo, hospedándonos en las Secundarias en el campo, que nos alimentaban con las bandejas de la escuela y con la sola retribución de que actuaríamos para sus estudiantes y los ayudaríamos en sus planes de extensión cultural en las comunidades aledañas. Y lo hacíamos con aquellos estudiantes del ISA que hoy son artistas reconocidos como Renecito de la Cruz, Amarilis Nuñez, Bringas, Elvirita la guitarrista clásica de Las Tunas, la gente del grupo humorístico "Salamanca", hasta Emiliano Sardiñas... "Éramos tan jóvenes"... y tan Felices!!!!!

      • Ulvi Icil dijo:

        Querida Janet, Muchas felicidades para 30 anos de La Colmenita para ti y Maria Carla especialmente.

  • Damián González dijo:

    Estábamos de gira por la Isla de la Juventud con el espectáculo la Cucarachita Martina en la cual interpretaba el papel de Oso Roñoso. Ese día teníamos función en el cine principal de la provincia, el traje estaba colgado en una tubería del lugar, yo me cambié y esperé que me tocara salir, en cuanto puse un pie en el escenario sentí una picazón y un ardor en todo el cuerpo insoportable y era porque mi traje se había llenado de molestas santanillas… a esa hora yo no sabía qué hacer, si continuar o dejar a la Cucarachita hablando sola… pero me dije:” la función tiene q continuar”, para mí fue una mala experiencia, pero gracias a la Colmenita aprendí que la vida tiene muchas dificultades, solamente hay que aprender cómo enfrentarlas.

  • José Armando Alpízar dijo:

    FELICIDADES A todos los colmeneros en cualquier lugar el mundo en su 30 cumpleaños. Tuve el gran honor d compartir con muchos d ellos escenario y vida personal y como todavía lo hago creo que puedo afirmar y confirmar que la esencia fundadora aún está presente como el primer día haciendo el bien y estando al lado d quienes más lo necesitan. Me siento privilegiado por los momentos que viví y compartí con todos ellos y ellas.

    • Ulvi Icil dijo:

      Querido Alpizar, Felicidades desde Estambul en 30 años de La Colmenita.

  • Martha dijo:

    Muchas FELICIDADES A LOS MILES DE INTEGRANTES que han pertenecido a su colmena, al pricipal creador Cremata un reconocimiento a su hermosa obra, un premio del pueblo y del mundo en este dia del Amor y la Amistad, Gracias por existir.

  • Ulises dijo:

    La compañía infantil que por derecho monopolizó mi amor desde niño. Espectáculos llenos de luces, risas y momentos felices. Salía del teatro cantando aquello de "yo soy un oso..." o "coooolmena y colmeniiiita..." y soñando que el techo del Teatro Nacional era como un gran panal donde esas criaturas mágicas preparaban sus ensoñaciones. Vi varias veces a los niños de "Solidaridad con Panamá" dar lecciones de actuación y talento sin sentir una gota de lástima, vi crecer Cantándole al Sol y los decorados fantásticos de bosques encantados y aseados hogares de vectores enamorados... Crecí no, crezco con la Colmenita. Y cada vez que tengo un chance desde mi anonimato le agradezco a Tin Cremata cuando lo veo el haberme educado junto a mi madre como hombre de bien, revolucionario y agradecido...nunca digo tanto, apenas articulo "gracias por su trabajo"...los ojos harán el resto, el seguro entiende....

    • Ramfis dijo:

      La Dra Berta Martínez - Premio Nacional de Teatro y Doctora Honoris Causa de la Universidad las Artes de Cuba, en septiembre del 2003, escribió estas hermosas palabras para la inauguración del Festival Internacional de Teatro de La Habana

      "Frente a La Colmenita"

      Berta Martínez

      La acertada elección, de un espectáculo de Teatro Infantil para dejar inaugurado este Festival, obliga al reconocimiento de la voluntad existente en nuestro país, de contar, en un futuro próximo, con hacedores y apreciadores del Arte Escénico más humanamente cultos, sensibles y solidarios: Artistas y Espectadores orgullosos de su realidad, de su Nación.

      En esta rica historia del Teatro para niños en Cuba, en la que tantas y tantos creadores han aportado, y aportan, su caudal de talento y sacrificio, la fructífera labor de La Colmenita, tal como su nombre sugiere, representa una particular expresión de un producto que endulza, nutre, y vivifica la vida del presente, y sobre todo, del futuro Teatro Cubano. No sólo del Teatro que siempre se ha de crear, muy especialmente para los niños, sino que ha de incidir también, y para bien, en aquel que necesitarán siempre los adultos.

      Los que conocemos de cerca el trabajo de formación creadora que se produce internamente en La Colmenita y el resultado artístico consecuente con esa formación, compartiremos seguramente, esta esperanza: Un teatrista mejor es posible.

      La Colmenita, bajo la guía de, a veces Cremata, a veces Tin, y su equipo de trabajo, va creando su propia escuela de hacedores y apreciadores del Teatro.

      En su intensa y sostenida práctica, se establece la imbricación orgánica y necesaria entre el crecimiento físico del niño (que ha de convertirse en adulto) y el desarrollo de su creatividad, es decir, de su universo estético: Crecimiento físico y crecimiento espiritual, que al conjuro de su maestro, va desbrozando, con su imaginación, con su esfuerzo, con el ensanche de su sensibilidad, el espacio donde sus alas, finalmente, pueden batir libremente: El espacio donde ética y estética se volverán ya entrañables.

      No hay en Tin, o Cremata, la necesidad de imponer reglas, gustos particulares, modos de hacer al uso, ideas preconcebidamente innovadoras, sino que su proceso creador, el cual va más allá de la puesta en escena, está signado por la capacidad del verdadero artista, en este caso del artista educador, de despertar, de encender, de enriquecer la fantasía más pura, más sincera y espontánea que late potencialmente en el ser humano, y con su talento artealizarla hasta conseguir un hecho teatral que suele alcanzar la dimensión de un espacio de confluencia poética entre el Teatro y la Vida.

      Cuando La Colmenita expone sus resultados artísticos en otras latitudes, impacta, impresiona, conmueve y establece los más altos niveles de comunicación espiritual porque se aprecia la nítida autenticidad de su lenguaje, porque su trabajo está realizado por creadores cubanos y para el público cubano desde la más sincera y profunda cubanidad, desde los más hermosos sentimientos de su tiempo.

      La estructura dramatúrgica del espectáculo, como propuesta estética, será en sí misma expresión de los valores humanos más sustanciales de nuestra sociedad: La masividad, la coincidencia de diferentes edades en sus hacedores, la solidaridad artística de los intérpretes en escena, el cuidado manifiesto de la soluciones escénicas por parte de todos los participantes, la versatilidad actoral, la capacidad creativa con que se apropian, desde los más pequeños hasta los más grandes, de los recursos expresivos, y sobre todo la conciencia y defensa del espectáculo como un todo y no sólo como una posibilidad de lucimiento individual, entre otros muchos aspectos a los que pudiéramos aludir, permitan avizorar un comportamiento ético y estético superior.

      Si en los hacedores y apreciadores del Teatro Cubano, se conjugan los elementos y valores fundamentales del hombre y la mujer que nuestra sociedad promueve, entre ambos han de crear el arte y el disfrute, el teatro más hermoso que podamos imaginar.

      QUE ESTE FESTIVAL
      SEA UNA ARDIENTE LUZ
      EN ESTE CAMINO DE ESPERANZAS

  • ama dijo:

    Por suerte para mi hija, desde pequeña la llevé a casi todas las presentaciones de la Colmenita, hoy es médico y tiene 27 años, en su formación como persona está implícito lo que vio, escuchó y compartió en estas presentaciones como expectadora, yo parí en el año más dificil del período especial, 1992 y aún así, en nuestro país tuvimos la posibilidad de alimentar el alma en cada espectaculo de La Colmenita, salíamos del teatro !feliceeees!, lo que demuestra lo importante que es enriquecerse culturalmente. Ahora me doy cuenta que La Colmenita no era solo para que Lura aprendiera sino que con ella me superé yo también.

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Daylén Vega Muguercia

Daylén Vega Muguercia

Periodista cubana. Amante de la fotografía y los audiovisuales. Colabora con Cubadebate y otros sitios digitales. En Twitter: @DailenVega

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