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Historias de Irma: El ciclón que le sacó punta a la torre del central Narcisa

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Así quedó el extremo superior de la torre del antiguo central Narcisa. Foto: Vicente Brito/ Escambray.

Así quedó el extremo superior de la torre del antiguo central Narcisa. Foto: Vicente Brito/ Escambray.

Cuando las planchas de zinc comenzaron a zarandearse sobre las estructuras metálicas que intentaban sujetarlas o a clavarse como misiles contra los sacos de pienso, los nueve hombres que habían quedado custodiando el centro porcino conocido como Carbó 2 terminaron todos en una oficina de dos metros de largo por dos de ancho, convertida entonces en el único refugio seguro.

Fue la noche más larga de todas las que ha vivido José Antonio Rosa Rodríguez, uno de aquellos guerreros mirmidones, que sintió las paredes temblar como si se tratara de un terremoto y esperó el amanecer convencido de que estaba asistiendo al mismísimo fin del mundo.

Cuando los vientos amainaron y por fin los guardianes pudieron salir de la ratonera salvadora, la visión era verdaderamente apocalíptica: el ciclón había destrozado los techos de 16 de las 20 naves recién estrenadas, había derribado diez columnas de concreto y destruido las cerchas que soportaban la cubierta.

Más de diez millones de pesos costó la instalación insignia de la rama porcina en la provincia de Sancti Spíritus y quizás en toda Cuba, construida durante cuatro años e inaugurada en julio pasado como parte del programa de desarrollo del sector en este territorio, que viene creciendo de manera ininterrumpida durante los últimos tiempos.

A metros del lugar, otra instalación más vieja pero con techo de canalones sufrió todavía más pues aparte de la cubierta, que se vino abajo de manera total, se perdieron más de 300 animales y cuando los vientos arrancaron la puerta del almacén y la lona salió literalmente volando, también se afectó el pienso que se encontraba protegido en el lugar.

En el nuevo centro porcino fueron destruidas 16 de las 20 naves con que contaba. Foto: Oscar Alfonso/ Escambray.

En el nuevo centro porcino fueron destruidas 16 de las 20 naves con que contaba. Foto: Oscar Alfonso/ Escambray.

Una recuperación categoría cinco

Sin tiempo para llorar las pérdidas, la gente de Carbó apenas pudo levantar la cabeza comenzó a multiplicarse en un ejercicio totalmente nuevo para ellos: pescar las planchas de zinc desperdigadas por los alrededores o desenredar los amasijos formados entre las cubiertas y las estructuras de acero colapsadas.

En esos trajines lo mismo anda Migdalia León, que perdió el techo de su casa en la cercana comunidad de Vitoria, que Lázaro León Cordero, el director del centro, quien asegura que si los males no fueron peores se debió a la idea de concentrar los más de 600 cerdos que tenían en ese momento en las naves interiores, los cuales pudieron salvarse.

José Antonio Piña, director de la Empresa Porcina de Sancti Spíritus, reconoce la magnitud de las pérdidas —el 60 por ciento de las cubiertas quedaron en el piso—, pero coincide en que no hay espacio para la rendición: “Ya hemos ido restableciendo la energía eléctrica en la mayoría de nuestras dependencias, disponemos de un nivel de techo y estamos recuperando lo que se pueda del que se cayó”.

En el mismo Carbó 2 el equipo de prensa que da cobertura a la saga del huracán en el norte cubano comprobó cómo, con los elementos metálicos recuperados, ya se venían rehabilitando algunas de las naves destruidas y se hacían las coordinaciones con la industria avileña Indalecio Montejo para intentar reamoldar las planchas rescatadas.

El director de la Empresa Porcina Provincial no se considera tan optimista como Panglos ni se siente en el mejor de los mundos posibles, pero cree que a pesar del golpe tremendo recibido por el huracán la entidad puede recuperarse e incluso cumplir sus compromisos productivos para el año.

Los trabajos de recuperación emprendidos en la entidad han permitido recuperar las primeras naves. Foto: Oscar Alfonso/ Escambray.

Los trabajos de recuperación emprendidos en la entidad han permitido recuperar las primeras naves. Foto: Oscar Alfonso/ Escambray.

Una imagen dice más que mil palabras

Para llegar hasta Carbó, casi en la misma línea de la costa, primero es preciso atravesar el batey del central Narcisa, también conocido como Obdulio Morales, célebre por haber acogido al Generalísimo Máximo Gómez, quien en los días finales de la guerra del 95 redactó aquí dos conmovedoras proclamas, y tiempo después al poeta y maestro Raúl Ferrer, autor de Romance de la niña mala.

Cerca de la misma escuela donde el pedagogo impartía clases con los pies descalzos para evitarles complejos a sus alumnos más pobres, nos sorprende un anciano que ayuda a la familia a recomponer el techo de la casa, no muy diferentes del que acabamos de ver en el centro porcino.

— ¿Ustedes son los periodistas que están escribiendo del ciclón?, pregunta él.

— Sí, somos nosotros, mucho gusto, le respondo respetuosamente.

Con pose de sabio, el hombre se franquea con el equipo, nos cuenta que este no es el primer ciclón que espera en Yaguajay, ni el primero que lo deja sin luz y luego en tono más filosófico regresa con sus interrogantes.

—Bueno y ustedes no siempre están con eso de que una imagen dice más que mil palabras, afirma como si estuviera respondiéndose a sí mismo.

—Claro, le contestamos casi a coro.

—Pues entonces no escriban más, acaben de retratar la chimenea vieja del ingenio que tienen en la espalda y de paso díganme en qué otro lugar del mundo algún ciclón le ha sacado punta a la torre de un central.

Se han publicado 3 comentarios



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  • Yorkis dijo:

    Mire usted!!!! Y yo que pensaba que era central “Obdulio Morales”, antiguamente conocido como “Narcisa”…Pero no, es al revés……Igual pudieron haber puesto “Belencita” nombre por el que también fue conocido este ingenio…..Na’…Cosas de la vida, compay. Me parece que esta película de rescatar los nombres de épocas pasadas ya la vi…..¿Dónde sería?…Ahhhh.. Ya se,….era en un lugar llamado Leningrado o algo así….Hummmmm.

    • senelio ceballos dijo:

      YORKIS… Estamos charlando / debatiendo sobre un tremendo ciclon destructor…Acepto vuestro comentario como algo para darnos alegria y humor!!!….Yo conozco esos cambios muy de cerca,,cerquitica…..Por aca…en muchas ciudades…Pero sin muxhos escandalos y sin sangre…PERO en Ucraina le han cambiado el nombre a casi todas las calles, pueblos y ciudades……Mi Falla le pusieron otro nombre y la gente de CHAMBAS le seguimos llamando FALLA…En honor a las fiestas FALLAS de espana y a la familia FALLA-GUTIEREZ que crearon el central alli…..HOy el coloso ENRIQUE VARONA y su destileria NAUYU de buenas gualfarinas y rones LA MULATA!!!! jajaja

  • cadillac dijo:

    Hay que aclarar que en Narcisa hay 2 torres una la que se construyo despues del 59′ la mas alta que fue la afectada por el huracan y la otra que es la antigua mucho mas bajita y de ladrillos…
    no representara un peligro esta torre tan dañada_?

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