Artículos de Félix Julio Alfonso López
Ensayista, historiador y profesor universitario cubano. Panelista del programa televisivo Escriba y Lea. Es miembro de varias asociaciones profesionales y culturales cubanas. Ha publicado más de cincuenta artículos sobre temáticas históricas y de cultura cubana; textos suyos han sido traducidos al italiano y al inglés. Es autor y coautor de varios libros. Director de Caliban. Revista Cubana de Pensamiento e Historia.
Opinión, Historia »
Luis Pasteur y Emilio Sabourín y del Villar fueron dos contemporáneos del siglo XIX que nunca se conocieron. La única relación entre ambos es estrictamente geográfica, toda vez que Sabourín es un apellido de origen francés. Durante décadas, los monumentos habaneros al eminente científico galo y al héroe deportivo cubano, estuvieron situados en lugares limítrofes.
Historia de Cuba »
Un puñado ilustre de peloteros cubanos del siglo XIX abrazaron la causa independentista, ya fuera como conspiradores, laborantes o como soldados y jefes del Ejército Libertador en la guerra de 1895. Emilio Sabourín y del Villar es quizás el más conocido de todos ellos y el paradigma del jugador de pelota anticolonialista, pero no es el único »
Historia de Cuba »
Los días finales del mes de diciembre revisten un gran simbolismo en la historia del juego de pelota en Cuba. Como es conocido, el 27 de diciembre de 1874 se celebró en los terrenos del Palmar de Junco, en la ciudad de Matanzas, un desafío entre un equipo local y el Club Habana, fundado este último en 1868. Tales fechas, aparentemente fortuitas, no pueden dejar indiferente a un historiador, dada la coincidencia de la creación del club Habana en el mismo año del alzamiento de Carlos Manuel de Céspedes en Demajagua »
Opinión, Historia »
Emilio Roig de Leuchsenring (23 de agosto de 1889-1964) y Eusebio Leal Spengler (1942-2020) llenan con sus existencias singularísimas y su excepcional obra, todo el devenir de una institución precursora, la Oficina del Historiador de la Ciudad (1938), y de un compromiso ético y cívico: ser los Historiadores de La Habana hasta el minuto final de sus vidas. Dos trayectorias vitales que guardan no pocas analogías y diferencias, pero que se unen en un solo haz, virtuoso y fecundo, en la defensa de los superiores valores patrióticos y patrimoniales de la Nación Cubana.
Opinión, Historia »
Quiero ver, en ambos azares de su biografía, una premonición de lo que sería su destino de hombre público: el de una perenne lucha contra los imposibles históricos y en pro de la justicia social para todos los hombres. Radical y armonioso al mismo tiempo, como lo definió certeramente su compañero de luchas Armando Hart, Fidel Castro fue él mismo una gigantesca fuerza telúrica.