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Contra el apuro de la muerte…….y pese al bloqueo

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La Habana.- Quizás no muchos conozcan cuán exitosamente se lucha en Cuba contra el apuro de la muerte, no obstante los daños causados a ese esfuerzo por la política de sanciones económicas unilaterales aplicada por el gobierno de los Estados Unidos hace más de cuatro décadas contra el pueblo cubano.

Dicha estrategia, mantenida por 10 administraciones y justamente llamada bloqueo, se presenta con particular fuerza e inhumanidad a la hora de evaluar los daños causados al Sistema de Salud Pública isleño.

No por gusto, ni por deseos de hacer política conflictiva, el último informe presentado sobre el particular a la Asamblea General de las Naciones Unidas, expresa que "los esfuerzos que realiza el gobierno cubano para disponer de un programa de salud gratuito y accesible, cada vez más moderno y eficiente, han estado continuamente amenazados por las restricciones a la adquisición de suministros y tecnologías médicas de procedencia norteamericana, en muchos casos, únicas de su tipo en el mundo".

"A esto se une el impedimento al acceso de información científica médica avanzada y la negación de visas a científicos cubanos para participar en eventos en los Estados Unidos, además de la negativa a autorizar viajes de científicos norteamericanos a Cuba con iguales motivos."

Como ejemplo puntual, baste recordar que del 9 al 13 de marzo de 2004 se celebró en La Habana el III Simposio Internacional sobre el Coma y la Muerte, al que no pudieron asistir los 70 científicos estadounidenses esperados, entre los que se encontraban el 40% de los conferencistas, porque el gobierno de su país les negó el permiso.

Lo triste del caso es no sólo que se impida a la Isla acceder a nuevos conocimientos, tecnologías y medicamentos, sino que se prive además al pueblo norteamericano de aprender de novedosas experiencias desarrolladas por especialistas cubanos, para precisamente ganar las batallas contra el apuro de la muerte.

Una de éstas se relaciona con el tratamiento de las urgencias médicas y los cuidados intensivos que pueden prestarse al paciente en tal situación, punto en el cual la medicina de la nación caribeña está realizando aportes quizás únicos en el mundo.

La imagen usual de una emergencia médica es escuchar la sirena de una ambulancia que a toda velocidad se dirige hacia el hospital, mientras dentro de ella médicos o paramédicos se esfuerzan por conservar la vida de un ser humano que muy frecuentemente fallece en el camino hacia las altas tecnologías de los hospitales.

En España, país poseedor de un buen sistema de salud pública, la muerte de ese paciente se produce en un 40 % de los casos por infarto del miocardio. Pero en Cuba, nación donde nuevas ideas se están llevando a la práctica, esa letalidad es asombrosamente menor, gracias a la creación de las Unidades Intensivas Municipales (UIM), como parte del ya bien constituido Sistema Integrado de Urgencias Médicas (SIUM).

El aporte cubano consiste en algo muy simple. Desde el punto de vista de la medicina, curar, compensar o aliviar al paciente en emergencia implica dos posibles acciones: transportarle a toda velocidad hacia un hospital o quedarse en el sitio para intentar salvarle con lo que se tenga a mano.

Cuba optó por acercar los servicios intensivos a ese paciente, mediante la organización de las UIM, las cuales consisten en pequeñas salas de terapia intensiva (2 ó 3 camas) ubicadas en todas las cabeceras municipales y dotadas de los medios necesarios para atender al enfermo agudo, sin tener que transportarle a un centro asistencial más lejano.

El éxito de estas unidades lo prueba el hecho de que de enero a agosto del presente año, atendieron a 18 579 personas en estado de urgencia, de ellas casi un 30 % en riesgo de fallecer. Sin embargo, solo murieron 475, para un mínimo 2,5%.

Principales Patologías Atendidas en las Unidades Intensivas Municipales (UIM)

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Manuel David Orrio

Manuel David Orrio

Economista y periodista cubano, colaborador de Cubadebate.