Imprimir
Inicio »Especiales, Sociedad  »

Erin está lejos. El capitalismo del desastre no.

Por: Rafael Quevedo-Al Rafaf
| + |

Puerto Rico. Foto: AFP vía Getty Images).

Erin está lejos. La lluvia va a tener efectos sobre la energía y la transportación con todo lo que eso conlleva. Es así cada vez que llueve.

Por un momento los partes de prensa me trajeron malos recuerdos. María. Sin embargo, todos los días recuerdo sus efectos. Aceleró en Puerto Rico las bienandanzas del capitalismo de desastres.

Hoy, ahora mismo, ocho años después, ciertas entidades y funcionarios de gobiernos, siguen obteniendo beneficios de aquel desastre.

Mire alrededor: contratos lucrativos para reconstrucción o servicios que antes eran públicos y ahora son un desastre carísimo.

Quedan oportunidades de inversión. Toda la isla es área afectada, una oportunidad para obtener ganancias rápidas. Hoy se legisla para implementar cambios en políticas que favorecen a las corporaciones, como desregulación o recortes en la protección ambiental, porque los que gobiernan vacacionan en terrenos “protegidos”.

Para una colonia endeudada por sus administradores el huracán María fue genial para llevarnos a condiciones que favorecen a los prestamistas y a las corporaciones.

¿Y la cultura? Nunca la producción de arte ha tenido tanto dinero. Resiliencia, resistencia, en cada museo y universidad que presente en sus salas
los modos de sobrevivir que crean las comunidades vulnerables.

Llueve. La colonia es siempre un desastre. Si se le suma un desastre natural, unos pocos van a salir mejor parados -o sentados-. El resto de los mortales todavía tiene que recuperarse de las pérdidas.

(Tomado de Claridad)

Haga un comentario



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Rafael Quevedo-Al Rafaf

Poeta puertorriqueño

Vea también