Del reparto y una invocación musical para Cuba

Concierto de música urbana. FOTO/ ACN Rodolfo BLANCO CUÉ
África y sus melodías siempre me devuelven a una raíz que me es propia. Invocar la calma mediante la música, es un bálsamo. Ayuda a calmar el paso, mirar alrededor, repensar lo hecho y desentrañar la lucidez que fue abundante en otras lunas.
Escuchando un tema del camerunés Richard Bona, bajista, multi instrumentista y uno de los genios con los que tenemos el privilegio de ser contemporáneos, viene el recuerdo Galeano cuando decía: “somos todos africanos emigrados” (Galeano, 2011).
Asentada en la concepción martiana que asumía la cultura como el único camino posible para la libertad, se diseñó la política cultural cubana, reflejo, además, del ajiaco definido por Fernando Ortiz.
Aún con desaciertos, la mirada honesta reconocerá una obra que sobrepasa sus errores. De ahí que rescatar, registrar, difundir y salvaguardar la memoria histórica, musical y cultural de Cuba hayan estado entre sus premisas fundamentales.
Los tiempos de entonces ya no son los mismos. Un nuevo contexto histórico-social revela otras realidades y en consecuencia, requiere de nuevas estrategias para el diseño y la implementación de los preceptos de aquella.
La política cultural no queda en el marco de quienes la diseñan. En ella tienen un rol que jugar, entre otros, la educación, la ciencia y la investigación. Por ende, la protección de la memoria cultural pasada, presente y futura es una obra colectiva.
¿Rige solamente la política cultural gubernamental en la esfera musical? El desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones cambiaron la configuración de muchas dinámicas sociales.
Cada persona pudo auto gestionar, desde la producción hasta el consumo, contenidos culturales de forma independiente a la institucionalidad. Los preceptos de política cultural institucional cubana ya no se implementan de manera uniforme en las prácticas culturales específicamente referidas al campo musical en los ámbitos público y privado.
Se suma a la ecuación, la producción y promoción continua de temas de reparto (música y audiovisuales) que fundamentalmente desde Miami se direcciona al público en Cuba. ¿Qué impacto tiene este fenómeno al interior de la sociedad cubana? Dejo abierta la pregunta …
Luego del reciente reconocimiento oficial del reparto como expresión musical cubana en un espacio televisivo, no se hicieron esperar las reacciones.
Para una breve aproximación al tema, es útil rememorar un fenómeno social. A inicios del siglo XXI afloraron de manera visible las llamadas tribus urbanas. Estaban constituidas por grupos de jóvenes en búsqueda de una identidad propia.
Cada grupo compartía un tipo de vestuario particular, prácticas sociales y tipos de música específicos. Los integrantes podían asumir todas o solo algunas de estas características. Los estudiosos del tema señalaban que los diferentes grupos tenían en común, entre otros aspectos, el alejamiento de lo considerado “políticamente correcto”. (Núñez Lastres, 2024).
Entre este tipo de asociaciones, se encontraban los “repas” o reparteros. Tenían en común la residencia en barios periféricos y humildes, el estilo de ropa y la música (fundamentalmente la timba, además del reggaetón, el hip hop y el rap). Además eran mal vistos por otros grupos de las tribus urbanas que los tachaban de marginales, violentos y mal educados. (IPS, 2009)
Lo anterior permite en primer lugar identificar que los “reparteros” como grupo social, tienen más larga data que la expresión musical de reparto. En segundo lugar, a diferencia de momentos anteriores en que los reparteros preferían géneros hechos por otros, con la llegada del reparto musical, por primera vez hicieron suya una expresión musical hecha desde dentro, creada por un repartero que con su antecedente en Elvis Manuel, consolidó una expresión, una estética, un modelo, un modo de creación musical (música y texto) y una coreografía: Chocolate MC. Así el reparto musical se convirtió en espejo y reflejo.
Comenzó a articularse una fluida relación de toma y daca entre los reparteros y la creación musical y coreográfica repartera que con más fuerza reflejó la realidad de los individuos reparteros. Así fue ganando capacidad para, desde esa realidad, construir un discurso modélico para un grupo social.
En tercer lugar, lo antes expuesto, ayuda a comprender parcialmente otro fenómeno: la preferencia por grupos sociales que con un alto nivel de instrucción solo conectan con el mundo repartero mediante la música, el baile y algún que otro giro lingüístico.
Por otro lado, esto pone en evidencia que ni el gusto musical hace del consumidor un repartero ni que vivir en un barrio periférico o marginal, determina la pertenencia a grupo social como el de los reparteros.
En medio de un contexto de supervivencia y profundas carencias materiales, la marginalidad ha cobrado una visibilidad sin precedentes en la sociedad cubana. De esa realidad, de barrios, sobre todo periféricos, en los que la desventaja social se hizo creciente, donde el diario mostraba problemáticas más descarnadas, se forjaron los gérmenes del reparto.
Musicalmente esta expresión continúa en un proceso de búsqueda por consolidar una fisonomía autóctona. Debe reconocérsele que, sin haber contado con amparo institucional desde sus inicios, procuró -con acompañamiento del exterior- redes alternativas de intercambio que, desde la producción, la distribución y el consumo, hicieron posible su supervivencia, su crecimiento y la captación y fidelización de audiencias cada vez más numerosas.
El reparto para el año 2023 había logrado hacerse con el 90% de la música consumida por la juventud cubana. El dato lo reconoció en la televisión, una investigadora del Centro Cultural Juan Marinello (Mesa Redonda, 2025).
La polarización de criterios encuentra en las letras de la música repartera, el elemento de discordia más frecuente. Un alto para hacer las aclaraciones pertientes: no son todos los temas de la música de reparto ni todos los reparteros a los que se referirán las siguientes líneas. No obstante, ellos siguen siendo excepción y no la regla.
Los textos de reparto frecuentemente promueven una conducta social marcada por la agresividad y la violencia (de género, física, social y verbal). Ello incluye el uso lenguaje con contenido sexual explicito, la promoción del pandillerismo, del uso de drogas y de armas. Se añade además la ostentación material que incluye símbolos de estatus de riqueza: mujeres, autos, joyas, dinero y mansiones.
No se trata de negar una expresión musical que tiene como otras, el derecho a existir. Lo ha hecho por al menos quince años sin el apoyo institucional. Su huella no comienza ahora que oficialmente se admite su existencia.
Prohibir o ignorar no debió ser jamás el modo de encarar estos fenómenos. Enhorabuena sumar. Sin embargo, la decisión de inclusión no debe permitirse el lujo de pecar de ingenua, populista, acrítica o tardía.
El modelo de vida, que promueven muchos de los temas de reparto y varios de sus exponentes, nada tiene que ver con los principios, los valores ni la ética que enarbola el proyecto socio-cultural cubano.
Por tanto, la crítica puntual y argumentada al contenido presente en la mayoría de los textos de la música de reparto no debe ser anestesiada con intentos de establecer paralelismos históricos con la evolución de géneros de la música popular cubana. Tampoco deben ser tildados de conservadores, elitistas, intolerantes o racistas. Nada más desacertado.
Hay cuestiones que no admiten medias tintas.
Ocurre en cualquier calle: las bocinas, ensordecen y abochornan, ya sea en transportes públicos e instalaciones turísticas. La vergüenza se agiganta cuando niños y adolescentes reproducen actitudes de violencia en la comunicación y movimientos lascivos al compás del reparto en centros educativos y para colmo alguien lo exhibe con malicia en las redes.
Ellos son víctimas de un registro musical que nunca debió serles propio. Los niños y jóvenes de hoy, serán los hombres y mujeres que mañana tendrán ante sí la responsabilidad de conducir los destinos de un país. Eso es lo que está en juego.
La virtud cívica del pueblo cubano que Martí defendió en “Vindicación de Cuba”, tiene que ser rescatada y defendida sin vacilaciones, cuando prevalece la voluntad de revertir el retroceso incontestable que sufrimos en los órdenes social, económico y sobre todo cultural.
Ahora más que nunca Cuba precisa de arroparse de vasta cultura, de arte, de música forjada en los solares, los campos, las ciudades y academias, de música propia y foránea para mirarse a sí misma en el espejo histórico del mundo.
Urge incentivar el reconocimiento de su particular fisonomía que ha sido fraguada por más de un siglo y con la que ha conquistado un lugar insustituible en la historia musical del planeta.
El reparto es mucho más que una expresión musical. Es además un territorio simbólico en disputa. Tacto, que llegó el reparto hace mucho tiempo a Cuba y ahora también, desde Miami. “En prever esta todo el arte de salvar”. (Martí, 1893).
Hay que analizarlo todo en su magnitud y alcance, aunque nos duela. Ese es el único camino para enmendar, crecer, avanzar y salvar. “La patria es sagrada, y los que la aman, sin interés ni cansancio, le deben toda la verdad”. (Martí, 1893)
La erradicación de las condiciones materiales de base que originan contextos de marginalidad, unido a otros factores que colocan a territorios y personas en posiciones de desventaja social, económica, cultural y espiritual, apremia. Pero siempre en el horizonte, a Martí: “la prosperidad que no está subordinada a la virtud avillana y degrada a los pueblos; los endurece, corrompe y descompone” (Martí, 1992).
El fomento y desarrollo de la espiritualidad y del pensamiento crítico han de ser la aspiración primera y constituyen el reto mayor. A los creadores y al público adulto, la libertad de crear y consumir. Para ellos la invitación abierta a una crítica autorreflexiva que los conduzca a tomar conciencia del papel y la responsabilidad que tienen ante la sociedad de la que son parte, fruto y en no pocos casos, referente.
Pueden un día renovarse edificios, avenidas, alamedas, pero nada resulta tan difícil de restaurar como las personas. Ese es quizás el desafío mayor que tiene Cuba ante sí.
Sigo escuchando a Bona y el tema Dina Lam. Interpretado en douala, una lengua bantú de Camerún, tiene como muchos de los grupos lingüísticos africanos la particularidad de no emplear expresiones directas. Tampoco pueden serlo sus traducciones, que deben tener en cuenta los contextos y la poesía que los constituye.
Por esos misterios del arte, presentí la conexión con Cuba aún sin saber lo que decía. Busqué más. Cerré los ojos. Dina Lam es una especie de conjuro, un ruego, una ritual mágico, un canto a los ancestros que nos acompañan para que desde algún lugar que no podemos ver, nos sigan iluminando el camino.
Dina Lam- Richard Bona
La vida nos lleva por caminos inciertos,
nos encontramos con desafíos en el camino.
El destino nos pone pruebas,
pero seguimos adelante con fortaleza.
Las palabras de los ancianos nos guían.
Los recuerdos de nuestros antepasados
siguen vivos en nuestras almas.
Nos enseñaron a resistir y a tener fe.
Los que vinieron antes que nosotros
nos dejaron su sabiduría.
El viaje es largo,
pero el espíritu sigue firme.
Madre, no llores,
el camino de la vida es incierto,
pero seguimos adelante.
El destino nos desafía,
pero no estamos solos.
Las generaciones futuras encontrarán su camino.
Incluso en la oscuridad,
seguiremos buscando la luz
y encontraremos nuestro propósito.
Los sueños que sembramos hoy
serán la esperanza de mañana.
Que nuestros pasos estén guiados
por la sabiduría de los ancestros.
La vida nos lleva por caminos inciertos,
nos encontramos con desafíos en el camino.
Vea, además
Referencias bibliográficas
Martí, J. (27 de mayo de 1893). El Partido Revolucionario a Cuba. Patria, pág. 2.
Galeano, E. (2011). Espejos. Una historia casi universal. Fondo Editorial Casa de las Américas.
Martí, J. (23 de septiembre de 1893). La Lección de un viaje. Patria, págs. 2-3.
Mesa Redonda. (29 de marzo de 2025). Llegó el reparto! Obtenido de Página Oficial de la Mesa Redodna en Facebook:https://www.facebook.com/mesaredondacuba/videos/1376160470483990
Martí, J. (1992). Juan Carlos Gómez. En J. Martí, Nuestra América. OC. Tomo 8 (pág. 189). Ciencias Sociales.
Núñez Lastres, V. (25 de diciembre de 2024). Tribus urbanas, más allá de la rebeldía juvenil. Obtenido de Prensa Latina:https://publica.prensa-latina.cu/pub/tribus-urbanas-mas-alla-de-la-rebeldia-juvenil
IPS. (31 de diciembre de 2009). Las tribus urbanas en Cuba. Obtenido de Inter Press Service en Cuba:https://www.ipscuba.net/ipscuba-net/hemeroteca/ck3-cultura-y-sociedad/las-tribus-urbanas-en-cuba/
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Bla,bla,bla.....,por Dios. Yo soy nacida y criada en uno de éstos barrios llamados marginales,en el Cerro, reparto "Las Cañas", viví allí 42 años, hace 5 años vivo en Santos Suárez, y aún habiendo crecido en un barrio marginal reconozco que la letra de ésos llamados" músicos"es extremadamente vulgar y grosera. Se puede ser de barrio, humilde, sencillo pero no hay necesidad de tanta vulgaridad en las letras de las llamadas "canciones". Es lo que están enseñando a las nuevas generaciones.mi humilde opinión.saludos
El reparto cubano no es solo un género musical; es un manual de opresión en forma de canción. Letras que reducen a la mujer a un "trofeo sexual", con rimas cargadas de misoginia y cosificación, normalizando el control machista("Tú eres mía, no mires a otro" por no decir de las más vulgares). Pero no solo eso: también glorifica la violencia callejera, el delito y la ley del más fuerte, vendiendo una falsa rebeldía que en realidad es sumisión a los peores estereotipos de la marginalidad.
Mientras el reguetón al menos ha tenido voces que lo cuestionan, el *reparto* se enorgullece de su crudeza retrógrada. No es "autenticidad", es pobreza creativa disfrazada de cultura popular. Si la música urbana en otros países ya enfrenta debates por sus letras, en Cuba este género pasa como "inocente fiesta", cuando en realidad refuerza la misma violencia sistémica que dice representar. En especial los representantes del género que han emigrado a Estados Unidos. Bajo la falsa bandera de la libre creación viven en su salsa. Son endiosados por la banalidad, la violencia y aspiran desde su asalto a los medios de comunicación que nos guste como única alternativa posible a la música que siempre nos ha hecho referencias en el mundo. Conmigo no cuenten.
No, por favor. Estoy de acuerdo con usted en casi todo menos en que esa especie de cosa es un género, eso es, si acaso, un mal parto callejero de la vulgaridad, de la ordinariez, de la incultura y de la rudeza. Ha mal nacido la musicaca, !abajo la musicaca!
Estoy muy de acuerdo con lo que se plantea en este artículo, pero me pregunto: ¿si no somos educados en los valores que se nos inculcan desde pequeños, quién va a poner coto a la indisciplina social de la música estridente en motorinas por las calles a cualquier hora y con contenidos obscenos? No veo accionar de las autoridades competentes, nos estamos dejando invadir por esos males y no se acciona. mañana será demasiado tarde para hacer lo que deberíamos, hace ya mucho tiempo.
El reparto se destruye con cultura y conocimiento. Habrá que hacer otra campaña de alfabetización, está vez para educar el oído y la mente de un país que por historia siempre fue culto aunque fuera de manera empírica
Quien escribe vivió 40 años repartidos entre Cocosolo y Centro Habana. Con pleno conocimiento de causa, sostengo que el problema no es que una música esté forjada en los solares, donde yo particularmente recibí lecciones humanas de todo tipo. Sino que el reparto está forjado con los estandartes de los peores valores, conductas y mecanismos de comunicación. La mayoría de la gente que no responde a estos se fue del país, viven encerrados en sus mundos de nostalgia de la vieja escuela o son una minoría de mikis con dinero que no consumen productos culturales cubanos. Ninguno cuenta como audiencia meta; todos andan en su onda exclusiva.
A mí por ejemplo.. Me encanta la canción Las Ganas de Musteerifa y Payaso x Ley que es puro reparto y de letra bastante explícita, pero muy bien compuesta e interpretada. No me importa de qué ambiente salieron ellos, ni el color de su piel, ni que ella sea lesbiana o incluya en sus videos escenas homoeróticas. ¡Es una hermosa canción y la Muste es super talentosa!
Ahora no me digan que el Bebecito aullando y evaluando a las mujeres -incluyendo su esposa- por la apariencia de sus partes íntimas en los términos más zafios y corrientones es cultura y arte ... Ojo al que le guste que lo oiga y lo goce, pero con el mismo derecho yo no lo hago.
Si el problema es que los únicos artistas en Cuba que están dispuestos a apoyar a las instituciones no son del gusto del pueblo, o que sencillamente ya sólo quedan los reparteros díganlo o quédense callados sin tratar de conceptualizar altisonantemente lo que no es mas que una bazofia.
Pero no intenten dignificar la debacle moral y material en que está sumida la sociedad y particularmente la población a la que se denomina marginal normalizando la vulgaridad, la obscenidad, la mediocridad, el sexismo, los llamados a la violencia, la ostentación y la intolerancia. A ellos no les queda más remedio; las instituciones tienen que hacer algo mejor que seguir la rima.
El.reparto inundará nuestros corazones y cerebros ..el.seso hueco está en cuba que se hace ola...así que tacto que llegó el reparto..
No puedo opinar
pues no logro soportar ese ruido.
Más de 2 segundos...
El reparto es por mucho el género musical más malo y denigrante de la historia de la música cubana.Lo pinten como lo pinten. Es una música cuyas obras casi en su absoluta mayoría no trascienden, no dejan un legado en nada. Creo que se le está dando atención para caer en gracia con las generaciones más jóvenes porque mira que hay verdaderos músicos con obras geniales en nuestro país y se les aparta por conveniencia u otras razones ya conocidas.
Si bien el ritmo, la música y los elementos bailables pudieran tener cierto atractivo para quienes en Cuba "quien no tiene de Congo tiene de Carabali"; sus textos, llenos de agresividad, violencia de todo tipo, lenguaje con contenido sexual explicito, promoción del pandillerismo, uso de drogas y de armas a lo que se une la ostentación material; son más que suficientes para ser rechazado, en una sociedad como la nuestra donde precisamente esos elementos negativos se están convirtiendo en el día a dia.
Si bien el ritmo, la música y los elementos bailables pudieran tener cierto atractivo para quienes en Cuba "quien no tiene de Congo tiene de Carabali"; sus textos, llenos de agresividad, violencia de todo tipo, lenguaje con contenido sexual explicito, promoción del pandillerismo, uso de drogas y de armas a lo que se une la ostentación material; son más que suficientes para ser rechazado, en una sociedad como la nuestra donde precisamente esos elementos negativos se están convirtiendo en el día a dia.
Por cierto, el tema Dina Lam es toda una hermosa poesía.
Para mí está pseudomusica no tiene nada que ver con el color de la piel,status economico etc,etc,etc sino con la falta de valores de sus creadores,su irrespeto a las normas sociales,su misoginia y sobre todo con un oportunismo atroz para lucrar con las miserias, ahhh y lo primero nada de trabajar,crear,aportar,solo ostentar,sinceramente me dan asco.
El fenómeno del "reparto musical" es la expresión tácita de mala educación, la carencias de principios éticos, y de una sociedad quebrada en todos los aspectos, social, económico y político. Son muestra del desorden que hoy existe en todas las esferas.
La constante confusión del arte con la cultura, lleva a diseñar programas errados en la atención a las nuevas generaciones, como el que actualmente pretende "aceptar el reparto" simplemente por su masiva aceptación.
Las diferencias de clases sociales en Cuba fueron mayores en los años 40 y 50 del siglo pasado. La pobreza tocaba a muchísimas puertas, había también delincuencia, drogas y violencia, pero jamás, escuchen bien jamás se cayó tan bajo en las relaciones sociales. Duelale a quien le duela es un fenómeno cubano actual, de ésta sociedad. Resultado de sus carencias, de malas acciones y por omisiones de quienes incumplen con su rol social. En pocas palabras, mala gobernanza.
Antes en los barrios era popular el hip hop o el rap que tocaba temas sociales ahora esta basura de reparto solo tica temas banales cualquiera de la nada es musico y graban en un baño con una laptop y eso es lo que escucha la mayoría de la juventud es adónde a ido a parar esta sociedad cada dia mas vulgar y desagradable
El fenómeno llamado "reparto" , es el último de un culebrón de géneros "musicales" resultantes de la degeneración de la música cubana. Cada uno: el "regueton" "el trap", la "música urbana", en mayor o menor medida, son expresiones seudoculturales de una gran mayoría de la juventud cubana de hoy.
Muy poco, pero muy poco de música y mucho menos de urbanísmo es lo que realmente hay en esas manifestaciones.
Extrañamente los "especialistas" citan a su aceptación "popular" su confirmación como expresión "cultural".
Es imposible aceptar que algo que no genera ni el más mínimo crecimiento espiritual, que no aporta valores éticos, que genera e incentiva malos hábitos de conducta, y es un reto al derecho, aunque sea practicado por cientos de miles de personas, pueda catalogarse como un fenómeno cultural. Es pura y plena SEUDOCULTURA. Acaso es una expresión cultural el alcoholismo?, o la drogadiccion?, las pandillas o el terrorismo?, saben cuantos practicantes de cada uno de estos "fenómenos" hay en el mundo?.
Cultura es el conocimiento, son los buenos hábitos y buenas tradiciones de los diferentes grupos sociales, es el ARTE, es el derecho, son los principios éticos que rigen las relaciones humanas. Eso es cultura, y "ella está, o falta, en cada obra del ser humano. Allí donde no está, predomina la ignorancia, la chapuceria y la improvisación carente de entusiasmo creador." (Segun un fallecido intelectual.)
La mierda, aunque se disfrace de crema, mierda se queda.(eso lo digo yo)
Ése artículo está lleno de contradicciones. Imposible recurrir a Martí y justificar el derecho a existir de algo que, en mi criterio, es resultado de la degradación moral de una sociedad deteriorada en sus esencias, valores y principios cada vez más lejos de lo que en una época fue. Una sociedad donde ser decente crea distancias, donde reclamar respeto es casi un conflicto y este mal llamado género "auténtico" es reflejo de toda esa crisis social provocada por la debacle económica cotidiana.
No, no podemos aceptar que se difunda como cultura algo que es totalmente lo opuesto.
Y el error está en la institucionalidad y la familia, en la ruptura de los eslabones que componen esa cadena de roles formativos de una sociedad.
Todos somos culpables, pero la cuna es la cuna, estamos más rotos que descosidos y eso nos arruina la imagen, el contenido, la forma, la presencia.
Aupar la marginalidad nos terminará arruinando como sociedad.
Ania, de acuerdo con sus criterios!
Y esto del reparto a donde quieren llegar??
Hace más de una década observé con preocupación la inclusión social desmedida y monetizante de las redes sociales exclusivamente para jóvenes de todas la edades. Youtube y otras plataformas virtuales comenzaron a proyectar una producción artística sin rigor y normas profesionales que con anterioridad constituyeron paramentos y condiciones de participación a cualquier interesado.
Llegue a la conclusión de titular en mi Instagram “Solo la Cultura y el Amor, nos harán lo suficientemente Humanos y Libres…”
Hace más de una década observé con preocupación la inclusión social desmedida y monetizante de las redes sociales exclusivamente para jóvenes de todas la edades. Youtube y otras plataformas virtuales comenzaron a proyectar una producción artística llamado (contenidos) sin el rigor y normas profesionales que con anterioridad constituyeron parámetros y condiciones de participación a cualquier interesado.
Llegue a la conclusión de titular en mi Instagram “Solo la Cultura y el Amor, nos harán lo suficientemente Humanos y Libres…”
Todos son valores opuestos a nuestro concepto de hombre nuevo que promueve nuestra sociedad socialista...
Lamentablemente el reguetón ,el reparto ,en ocasiones van acompañado de indisciplinas sociales ,mal lenguaje, abandono de patrones familiares y sociales .Veo con pesar que no se suma como expresión musical a otros géneros musicales que aumenten la diversidad artística en jóvenes ,sino que se está haciendo casi único de lo que es escuchado por nuestra juventud.Esta juventud que en muchas ocasiones prefiere oír y aprenderse pasillos que estudiar.Programas informativos como este deben enseñar a que si bien no hay que frenar algunos gustos modernos como esta música,se deben entrelazar con otras formas artísticas ,se debe criticar las letras inapropiadas,se debe enseñar a disfrutar sin molestar a los demás y sobre todo que nuestra juventud debe aprenderse los bailes después que se aprendan las lecciones en la escuela .Tacto sí, mucho tacto.
Busque usted los videos del pasado 4 de abril,,,, no hay que ir muy lejos
Tengo la impresión de que se ha desatdo una campaña, una TAREA de CHOQUE de la UJC y el PARTIDO, para tratar de "edulcorar" el REPARTO,,, porque de otra manera no es posible que se escriban tantas,,,,,, mejor no digo nada.
Toda la vida escuché decir que los niños y jóvenes desarrollaban problemas de conducta y valores antisociales en función del ambiente que los rodea. Este es un motivo por ejemplo para la clasificación de películas y espectáculos por edades. Entonces un niño o joven en formación, a quien el reproductor de la casa, la bocina parqueada en la calle (y hasta en el patio de la escuela), el móvil, la tv, y el coro de amigos le cree una banda de sonora compuesta exclusivamente de canciones que invitan constantemente a probar a como sea que por encima de él no hay nadie, a castigar a la mujer que no se comporte, a desafiar a una fajazón por cualquier motivo... ¿Qué clase de persona será?
A veces nos dicen "no sean tan ingenuos". Habría que decirle lo mismo a quienes creen que la proliferación de este tipo de música ha sido casual, y que se pueden apropiar del reparto como vehículo de congraciamiento y control social en independencia a la decadencia ética y moral que él representa. Si va a ser así, retiren los fondos a todas las instituciones que se supone velan por la cultura y asígnenselo a nuestro SEN, cuyos trabajadores se merecen ese respaldo.
Cómo en otros tiempos los géneros musicales fueron son y serán expresión popular vengan de donde vengan, nuestra música campesina, son, son montuno, chachachá, Guaguancó por citar algunos hicieron gala de complejas armonías y hermosas letras, en muchos casos creados por personas sin formación académica, era reflejo de una sociedad diversa pero decente, el Reparto es la representación ruidosa de una sociedad en decadencia donde prima la vulgaridad, indecencia y los peores reflejos de una cada vez mayor población inculta y ajena a nuestros auténticos valores históricos y culturales, por más que algunos "especialistas" traten de filosofar edulcorando el "género" es un bochorno de nuestra "cultura"
mi criterio muy personal que lo que falta aquí es valor o "coraje" cultural , sobre todo de las instituciones culturales, para llamar las cosas por su nombre y enfrentarlas....quien no vio los primeros videos de bebesito dando "manguera" por la TV, quien no ha visto a un presentador o presentadora haciendo ovasiones y dando vitores sonriente a creadores de obsenidades,quien no ha estado en una institución publica, (de las entidades de cultura , recreativas, educacionales) y ha visto la disertación ( que diga distorsion) sonora de antivalores artísticos. Justificar al reparto con las carencias y penurias de estos tiempos es, cuando menos, una falta de conocimientos elementales. Mis padres y abuelos fueron mucho mas humildes, pobres que todos los "reparteros juntos", fueron mas enfermos,hambrientos, harapientos y analfabetos que el mas sufrido de estos ejemplares pero jamas cayeron en la vulgaridad, ni en la chavacaneria......... lo cierto es que ellos, los antireparto, los antibarrio, los antisolares, los antipueblo solo son un instrumento mas de quienes nos quieren en ver o de quienes no les importa vernos no solo en la pobreza material sino en la miseria moral.........ojala cuando se invoque a Martí junto con toda su arte, cultura y sapiencia también se esgrima la estrella que ilumina y mata
Increíble lo que estoy viendo. De la noche a la mañana, el "reparto", una tendencia "musical" que se emparenta con el reguetón y otras anomalías que han invadido como una plaga el panorama sonoro mundial, y una de cuyas variantes más agresivas y denigrantes se genera precisamente en nuestro país, recibe el espaldarazo y el interés de las autoridades culturales como un fenómeno válido que hay que incorporar a nuestro acervo. Muy débiles tienen que sentirse estas autoridades, y muy necesitados de congraciarse con un sector de la población, cuando han tenido que "pactar" un reconocimiento a este "infragénero". Recuerdo en mi época juvenil cuando se demonizó la música anglosajona, precisamente en los momentos en que hubo un boom de excelentes exponentes y temas, muchos convertidos en clásicos, por considerar que era una manifestación de "diversionismo ideológico".
El reparto (en todas sus manifestaciones, incluido el reguetón) es la banda sonora del proceso de descomposición que está viviendo nuestra sociedad desde hace mucho tiempo ya. La única manera de frenarlo es recomponiendo la sociedad, tanto desde el punto de vista material como ético. ¿Qué se está haciendo la respecto?
EL REPARTO NO ES MAS QUE EL REFLEJO DE LA DECADENCIAVJUVENIL Y COMO NP SOCIAL PRODUCTO DEL RESULTADO DE LA CRISIS ECONOMICO , POLITICO Y SOCIAL QUE SE VIVE EN CUBA , SE QUIERE ACEPTAR ALGOBQUE COMPLACE A UNA GENERACION PERDODA Y PODRIDA DE MENTE , QUE SE LE HA ESCAPADO A SUS TUTORES Y PADRES , EN FIN CONGRACIARSE CON LO MAL HECHO Y MARGINAL , PORQUE LA MAYORIA LO HACE , Y EL QUE QUIERE HACER LO CORRECTO Y LO BUENO MORALMENTE NO ENCAJA , EL REPARTO ES COMO EL CUBANO COTIDIANO DE HOY EN DIA QUE SE LEVANTA POR LA MAÑANA A RASPAR UN PESO SIN ELABORAR NI TRABAJAR , NI PRODUCIR , SALIR A REVENDER O ROBARLE O TIMAR AL QUE TIENE UN DESCUIDO , MIRARLE LA MUJER YA DEGRADADA MORALMENTE AL VECINO O AL COMPAÑERO , O AL DE LA FIESTA CALLEJERA , MUJER QUE YA ESTA NECESITADA DEL PRESUPUESTO , Y SE HA FUSIONADO CON CUALQUIER TENDENCIA LIBERTINA , YA SEA DE DROGADICCION , PROSTITUCION , O LESVIANISMO , EN FIN SE LE PODRIA QUITAR EL NOMBRE AL GENERO DE REPARTO POR INMORALIDAD MUSICAL
No dibujen los desechos de alabanzas