La ciencia en los años duros

Estas notas han sido escritas en vísperas del 15 de enero (el Día de la Ciencia) de 2025, y cualquier reflexión, de prácticamente cualquier tema, para que sea útil y combativa, hay que ubicarla en el contexto, muy especial, del momento mundial y el momento cubano actual.
En el mundo es un momento en que un pequeño grupo de naciones “super-ricas”, y dentro de estas una oligarquía de personas “super-ricas”, además de riquezas indecentes, han acumulado poder político. El mundo ha visto con espanto a personajes vinculados a la nueva administración de Estados Unidos, hablar de retomar el control del Canal de Panamá, de absorber Groenlandia, de anexar Canadá, y de militarizar la política con los inmigrantes.
Hacia el exterior, ellos quieren el mundo bajo su control. Hacia el interior de Estados Unidos, quieren menores impuestos para los ricos y menor control democrático de la acumulación de riquezas (Ya hoy en EE.UU. el 1% más rico acumula más riquezas que el 90% en la base de la pirámide), menor seguridad social y menor protección del medio ambiente.
En tal contexto, la nación cubana, más que a un bloqueo económico, se enfrenta a una guerra de reconquista, la que se les quedó pendiente desde la Enmienda Platt en 1901. Y nuestra batalla de defensa debemos darla en dos frentes (al menos) muy importantes: el de la ciencia y el de la cultura. Así lo dijo José Martí: “De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace. Ganémosla a pensamiento”.
¿Qué somos? La nación cubana no es una etnia, ni una religión única, ni una comunidad lingüística, ni un territorio conquistado a otros. No hemos llegado hasta aquí por procesos deterministas (“leyes”) o coyunturas de la historia. Somos una nación construida durante más de 200 años, con sacrificio, heroísmo y pensamiento, cohesionada por un proyecto de soberanía y justicia social.
La cultura, el acceso al conocimiento y a la capacidad de construir nuevo conocimiento (la ciencia) han estado siempre en las raíces de la nacionalidad cubana durante esos más de 200 años, y se sintetizan en el pensamiento de Félix Varela, de José Martí y de Fidel Castro.
Esa construcción histórica ha debido enfrentar siempre agresiones y dificultades. El proyecto de nación cubana y sus raíces éticas son los mismos, pero las amenazas y los desafíos han ido cambiando en cada momento. Quienes trabajamos en la ciencia tenemos que comprenderlos a fondo, para poder alinear eficazmente nuestros esfuerzos con las grandes tareas del momento, las cuales, es cierto que rebasan el espacio de la ciencia, pero también es cierto que contienen un componente grande de ciencia, tecnología e innovación, y no solamente en el campo de las ciencias naturales, sino muy especialmente en el campo de las ciencias sociales. Hay que continuar construyendo ese conocimiento sobre nosotros mismos y sobre nuestro tiempo.
Hoy en Cuba nos enfrentamos, al menos, a cinco grandes desafíos:
- El desafío económico e industrial
- El desafío alimentario
- El desafío energético
- El desafío demográfico y salubrista
- El desafío cultural y de valores
No hay espacio en este breve artículo para discutirlos a fondo, pero quizás subrayar algunos de sus rasgos relevantes y tendencias pueda ayudar al lector a entender como conecta la ciencia, la tecnología y la innovación con la enorme diversidad de lo que hay que hacer.
La economía mundial ha cambiado mucho en las últimas décadas: ahora es mucho más global (economía interconectada) y mucho más tecnológica (economía del conocimiento). La economía cubana necesita crecer. No basta con ahorrar, ser eficientes, controlar y distribuir bien, hay que crecer en la producción de bienes y servicios; y especialmente de bienes y servicios que puedan cerrar su ciclo económico en las exportaciones y en la inserción en cadenas globales de valor. Esto quiere decir también bienes y servicios con un alto contenido de ciencia, tecnología e innovación.
El crecimiento es una función del capital que se genera con inversiones y de la cantidad de fuerza de trabajo, multiplicados por un factor que representa el cambio tecnológico. Inversiones no tenemos muchas y nuestra fuerza de trabajo siente hoy las presiones demográficas. La intensidad tecnológica de lo que hacemos es el factor que mejor podemos mover. Tarea para los científicos, los tecnólogos y los innovadores. Tarea que incluye la industrialización con tecnologías de la 4ª Revolución Industrial (la “Industria 4.0”, algunos les llaman “tecnologías profundas”) y el uso intensivo de la información y las comunicaciones. Es una nueva industrialización, que ahora debe incluir en un lugar protagónico empresas basadas en la inteligencia artificial, el manejo masivo de datos, la biología sintética, la robótica, la “internet de las cosas”, los nuevos materiales, las nuevas formas de generar y almacenar energía, las nanotecnologías y otras ramas emergentes de la industria.
La producción de alimentos, dentro de los crecimientos productivos que necesitamos, es una tarea no solamente importante, sino también urgente. Y es un componente de la soberanía nacional. Ese crecimiento en la producción de alimentos hay que lograrlo con poca fuerza de trabajo rural, con suelos poco productivos, y bajo las presiones del cambio climático. De nuevo, es la tecnología el factor que está en nuestras manos mover, pero entendiendo como tecnología no solamente la que proviene de las ciencias naturales, sino también la que aborda los componentes sociales del sistema de producción y distribución de alimentos. Sin voluntad no es posible vencer, pero no avanzaremos solamente con la voluntad: hacen falta conocimientos nuevos.
La energía es lo que mueve la industria y el comercio en el mundo, y la pobreza energética es una de las grandes crisis de los países del sur, no solamente de Cuba. Los países del llamado “tercer mundo” donde vive el 80% de la población mundial, consumen solo el 25% de la energía. Lo sabíamos, pero también hay problemas nuevos. En la historia del siglo XX el crecimiento económico ha estado vinculado al crecimiento en el consumo de combustibles fósiles. Hoy son la fuente del 86% de la energía primaria que se consume en el mundo. La pospuesta industrialización del sur no puede repetir esa trayectoria. Pero sabemos además que las energías renovables, en la forma en que las conocemos hoy, no tienen todavía capacidad de respuesta para lo que demandaría el desarrollo económico del sur. Este problema exige no solo transferencia de tecnología, sino también innovación “disruptiva” en la producción y el almacenamiento de energía, lo que no puede provenir de otra parte que de la investigación científica. Otra tarea más para los científicos y los tecnólogos.
El problema demográfico y salubrista también demanda pensamiento e innovación, empezando por el desafío de desentrañar sus causas, en las condiciones específicas de Cuba en el siglo XXI, en lo cual la función de las ciencias sociales, y en especial las ciencias de la salud, es determinante. El cambio demográfico en Cuba nos lleva a una “pirámide invertida” (más viejos que jóvenes) que tiene grandes y diversas consecuencias. Una de ellas es la estructura de la morbilidad y la mortalidad, ahora a expensas de las llamadas “enfermedades crónicas no-trasmisibles” (cáncer, enfermedades cardiovasculares y neurológicas, diabetes, etc.) que reclaman tratamientos más complejos y de mayor duración; y esto ocurre precisamente en el momento en que los costos de los medicamentos y de la atención médica se disparan en el mundo, presionados por las leyes del mercado. Esa disociación, al menos en su magnitud actual también es algo nuevo. Las enfermedades infecciosas y la mortalidad infantil aprendimos a enfrentarlas con éxito, pero ahora vamos a necesitar nuevo pensamiento científico y nuevas estrategias en la salud pública y en las industrias vinculadas a la salud, para responder al crecimiento de las enfermedades crónicas en una población envejecida. Estas patologías dependen mucho de estilos de vida y no es posible abordarlas solamente desde el reduccionismo propio de las ciencias naturales: exigen una participación cada vez mayor de las ciencias sociales. Aquí hay también caminos propios que construir, demandantes de ciencia, tecnología e innovación.
La amenaza a la cultura y los valores atraviesa y complejiza todos los problemas mencionados. Son retos que no se pueden enfrentar “con las armas melladas del capitalismo” (como nos decía el Che), ni con ingenuidades pasivas ante las deformaciones (las espontáneas y las diseñadas) a las que nos conducen los tsunamis de banalidades, noticias falsas, deconstrucciones históricas, apelación a reflejos primitivos, y celebración de individualismos, y a donde nos llevan las industrias de la desinformación y las llamadas “redes sociales” (más bien antisociales). Habrá que emprender esta tarea en un contexto de crecientes conexiones económicas, políticas, mediáticas y culturales con el mundo en toda su diversidad, las cuales pueden ser enriquecedoras, pero también retadoras y pueden operar diluyendo la cultura cubana. Igualmente, a lo que sucede con los combustibles fósiles y la industria, los modelos del siglo XX ya no bastan para los retos del siglo XXI. Este desafío ha crecido a tal velocidad que ya no es posible encontrar referentes históricos válidos sobre cómo enfrentarlo (el campo socialista europeo no los encontró). Nos demandará mucha creatividad y muchas conexiones con nuestras propias raíces históricas, que no pueden ser construidas por nadie más que por nuestros científicos sociales, educadores y comunicadores. De ello depende también la propia ciencia: las aptitudes cognitivas humanas solo pueden desarrollarse en el seno de una cultura que las produjo, las preservó y las trasmitió.
A estos cinco desafíos habría que sumar un sexto, que los atraviesa a todos, que es el desafío de la gestión de la ciencia, la tecnología y la innovación.
Necesitaremos más ciencia, mucha, pero no basta tampoco con “sembrar ciencia”. También hay que llevar la creatividad científica hasta la solución de problemas concretos, y ese camino pasa no solamente por las instituciones académicas y las universidades: pasa también por las empresas, principalmente por las empresas estatales.
Y tendremos que encontrar con mucha creatividad, formas novedosas de financiar la ciencia, la tecnología y la innovación, de conectarlas con el mundo empresarial cubano y con el exterior, haciendo crecer el componente de productos y servicios de tecnología alta y media en nuestras exportaciones.
Nuestros centros científicos y universidades tienen que involucrarse más directamente en el proceso de transformación productiva. Esa tarea contiene componentes nuevos y en contextos nuevos.
El mismo objetivo del fortalecimiento de la empresa estatal socialista, del que depende la base económica del socialismo, y en última instancia también la justicia social, además de comprensión y voluntad política, requiere pensamiento científico e innovación. La combinación eficiente entre una propiedad centralizada en manos del pueblo, representado por el Estado, y una gestión descentralizada y flexible es un problema todavía no resuelto por las ciencias económicas, ni siquiera en el plano conceptual. Retador también será encontrar las formas de gestión de las nuevas pequeñas y medianas empresas estatales de base tecnológica, que están llamadas a ser un dispositivo conector entre la ciencia y la economía. Tendrán que surgir nuevos actores económicos, pero más allá de eso, necesitaremos desplegar creatividad en los mecanismos de conexión entre esos actores. No es suma sino integración. Es nada menos que un despliegue creativo de nueva institucionalidad.
Ha sido siempre así en otras tareas. El objetivo de elevar los indicadores de salud implicó desde los años 60 el desarrollo de instituciones para eso: universidades de ciencias médicas, hospitales, policlínicos, institutos de salud, programa del médico de la familia, industrias de la salud etc. El objetivo de garantizar educación masiva y de calidad implicó también un despliegue de nuevas instituciones: escuelas, universidades, institutos pedagógicos, escuelas de arte, contingentes de maestros, etc.
Durante décadas Fidel se dedicó “con delectación de artista” a la creación de esas instituciones.
La conexión de la ciencia con la economía, la construcción de una economía basada en el conocimiento y la inserción de la economía cubana en la economía mundial demandarán cada vez más un despliegue de nuevas empresas para construir esas conexiones. Y esas empresas deberán construir, como exigen las tecnologías de hoy, redes de inserción internacional distribuida, desde la propia empresa.
En junio de 1892, preparando la Guerra Necesaria, José Martí decía en una carta dirigida a los presidentes de los clubes revolucionarios en Cayo Hueso: “La obra es de ahora, y extraordinaria, y hay que atenderla ahora, con un esfuerzo extraordinario”.
Digámonos nosotros eso mismo en este Día de la Ciencia de 2025.
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Excelente analisis el del comandante de la ciencia cubana contemporanea, uno mas de sus profundos analisis y sobre el que no se analiza, pues no cabe en el mismo pero queda flotando los errores cometidos que han distorsionado estos desafios , se necesita ademas un entramado polutico y de gobierno que sepa e interiorice los desafios para poder llevarlos adelante, desde la superestructura de gobierno hasta la base de direccion empresarial.
Excelente artículo del cientifíco Agustín Lage. Quisiera que se tuviera en cuenta también los estudios de las Ciencias Sociales, en especial de Economía Política, y del Centro de Estudios de la Economía Cubana de la UH. En la publicación " Miradas a la Economía Cubana", se hacen interesantes ponencias que debieran ser más divulgadas y debatidas sin querer que todos estén de acuerdo.En el debate están las soluciones
De acuerdo sin debate, no hay contradicciones y sin ellas no hay soluciones
Excelente análisis. Es una prioridad el perfeccionamiento del tejido empresarial estatal. Su liderazgo debe estar en sus resultados y su desarrollo científico tecnológico y organizacional
Lo sigo, 200% de acuerdo con ud. Esto representa una labor profunda y muchos cambios, cualquiera podría pensar que es imposible y estaría muy equivocado, si HACEMOS ahora por lo menos la mitad de lo que usted ha escrito aquí y otros articulos que he leído. Gracias
magistral...un articulo como este merece una conferencia televisiva en una horario estelar.......Felicidades Doctor Lage por el articulo y por el Dia de la Ciencia
Estimado Agustín, compartiendo las ideas expuestas por usted, sugiero incorporar a los desafíos expuestos, uno que se obvia ignorando la dependencia de la economía del sector externo; aproximadamente las importaciones representan el 20 % del PIB a precios constantes. En la medida que se pretenda acelerar el crecimiento de la economía, por demás estrategicamente necesario, la participación de las importaciones en el PIB, dado el deterioro del plantel productivo en que se encuentra, dado la falta de mantenimiento y en no pocos la obsolescencia tecnológica a lo que su agrega en similitud de situación la infraestructura en general.
En atención a lo anterior, habría que añadir la urgencia de acceder a financiamiento externo, lo que constituye el combustible para que la economía despegue, teniendo presente que los tiempos hoy cuentan y posiblemente más que en ocasiones anteriores.
Lo más inmediato, salvo que se obtenga un préstamo financiero de gran monto proveniente de alguna institución financiera internacional o gobierno, sería a través de renegocisr la deuda externa, a los fines de tener acceso a créditos. Para esto se requiere por parte de los negociadores situarse en tiempo y espacio, para no repetir fórmulas hoy con limitaciones dado el contexto; para esto se requiere ciencia.
Leo atentamente todo lo suyo que se publica y cae en mis manos.
"Ese crecimiento en la producción de alimentos hay que lograrlo con poca fuerza de trabajo rural, con suelos poco productivos, y bajo las presiones del cambio climático."
Esta frase voy a analizarla.
1.- El cambio climático nosotros no lo podemos cambiar.
2.- Los suelos poco productivos es complicado cambiarlos.
3.- Poca fuerza de trabajo rural. (Voy para alla)
En nuestro país viven 250 000 personas que no estudian ni trabajan. Y reciben todos los beneficios de nuestra sociedad. A eso le agregamos los vendedores de medicina ilegales etc etc etc, los evasores de impuestos y mas.
Los pocos que deciden trabajar en el campo cobran 1000 pesos por jornada de guataquear. A como sale el
boniato? El problema no es de Ciencia e Inteligencia Artificial.
Excelente!!!!!, más que un artículo parece una clase!!. Debería hablarse en la mesa redonda!
Interesante reflexión,debe ser leida y comprendida por los Cuadros y sus reservas.
Excelente artículo como nos tiene acostumbrado el Dr.Lage y que comparto totalmente, por supuesto no se puede abordar en tan poco espacio todo lo que se debe hacer en las ciencias en el país. Me detengo en el tema de la seguridad alimentaria y nutricional y en un aspecto de la misma, que he comentado varias veces y sin embargo no percibo que haya tenido la misma atención de otros sistemas que sufrieron impactos tan negativos en el proceso de reordenamiento del país
Las ciencias veterinarias y por consiguiente el sistema de sanidad animal, son claves y decisivos en lograr la seguridad alimentaria del país y también junto al sistema de salud pública en lograr los objetivos del concepto de Una Sola Salud. No prepararnos a tiempo y no contar con un sistema sanitario fuerte y eficiente, a mi modesto criterio seria catastrófico para enfrentar una enfermedades emergente que afectara a cualquier especie animal productiva y que a su vez fuera zoonótica como el 70% de las enfermedades que han estado presente en en el mundo en últimos años. Agradecería la atención de las máximas autoridades del país en este aspecto que repito hemos reiterado por diversas vías, a mi criterio sin resultados. Felicidades para todas/os que dignifican las ciencias en nuestro país en su día, cumpliendo un legado de inmenso valor de nuestro Comandante en Jefe.
Considero que otro desafío actual es el enfrentamiento a la corrupción, la que para vencerla no debe ser de la forma que tradicionalmente se ha enfrentado. Además de ciencia e innovación requiere de un enfrentamiento de un modo distinto; quizás -incluso- necesite de la creación de un órgano o instituto solamente diseñado para enfrentar este "fenómeno" que se a agudizado a partir de los problemas actuales que atravezaos.
"Del muerto todos hablamos;.el problema es hablar con el muerto" "muchos rajan del muerto pero no quieren hablar con el muerto"..CIencia; Tecnología e Innovacion nadie puede cuestionarlo!!
El problema es como hacer el congri solo con arroz y ajíes faltando los frijoles.
No se puede hablar de tecnologías del conocimiento sin casarlas con tecnologías de Insumos y las Finanzas..corresponfientes que ambas conllevan...se sabe producir caña a 70 ton / ha; papas a 35 ton /ha y arroz hasta 10 ton /ha...existe la tecnologia del conocimiento para lograrlo siempre y cuando se aseguren las tecnologías de Insumos y las Finanzas correspondientes.....solo.con arroz no puede hacerse el congri, ni con el mejor chef de cocina...gracias Profesor, gracias Cubadebate.
Muy buen análisis, pero en mi opinión el cuello de botella no es la falta de ciencia, sino de empresas que apliquen la ciencia y cierren el ciclo, como se hizo en su tiempo con el polo y la biotecnología. Sin embargo, seguimos sin ley de empresas, y tenemos muchos directores al frente de empresas en vez de empresarios. Con esta realidad, gastar dinero en ciencia es botarlo ...
Excelente síntesis. Felicidades para Agustín y para todos los científicos cubanos. Si pudiera añadir algo, enfatizaria la necesidad de preservar y hacer crecer el potencial humano de la ciencia, la tecnología y la innovación, que es nuestro principal recurso. Un potencial humano de alto nivel científico y elevado compromiso con su Patria.
La Revolución cubana de la mano de Fidel apostó desde temprano por la aplicación de la ciencia y la innovación y el primer activo que creó y consolidó desde sus inicios fue el capital humano, la primera gran hazaña fue la de la alfabetización, algo sin precedentes en el tercer mundo y su pensamiento primero o el más notable conceptualmente fue decir que el futuro debe ser de hombres de ciencia. A esta altura de la profunda crisis económica y social en Cuba, solo la ciencia objetiva, necesaria, del más amplio sentido común nos salva. Ciencia e innovación es la formula, junto a compromiso y deseos de avanzar
Dr. Muy bueno su artículo, no son simples notas escritas víspera del 15 de enero, como dice al principio, es una reflexión profunda del tema que analiza.
Creo que entre las cosas que nos faltan, además de todo lo dicho, está la asignatura pendiente de saber identificar lo que es urgente, lo que es importante y lo que puede esperar. También las demoras muchas veces injustificadas, para tomar decisiones, esperando que sea otro quien las tome para no arriesgar posiciones y puestos alcanzados.
La cualidad mayor de todos aquellos que en su momento emprendieron algo nuevo en favor del desarrollo fue y es su valentía y su determinación de romper las rutinas..
No podía imaginar que el problema demográfico demandara pensamiento e innovación para desenredar sus causas en las condiciones específicas de Cuba en el siglo XXI. Acepto que andaba bien equivocado porque jamás pasó por mi mente que resultaba tan difícil de conocer las causas del problema demográfico. Pues nada, a buscar financiamiento para satisfacer las demanda de pensamiento e innovación y asi poder determinar las causas de ese problema. Una vez que podamos conocer las causas de seguro surgirán nuevos reclamos de pensamiento e innovación para definir soluciones al problema
Nuestro enemigo ha estado atacándonos por el flanco cultural conociendo que es un elemento aglutinador de pueblo, tradiciones y dirigencia. Uno de los errores más groseros que contribuyeron al desguace del socialismo fue la separación de la vanguardia artística con la vanguardia política. Fue proscripto EL DOCTOR ZHIVAGO de Boris Pasternak en los cincuenta en la URSS para ser "rehabilitado" en los noventa. El retroceso fue apenas una victoria de la anticultura por la que todos debieron preguntarse "y ahora, ¿en qué vamos a creer?" La rica historia combativa de aquel súper país fue negada a la nueva generación. Los viejitos veteranos de la Gran Guerra Patria vendiendo en la calle sus medallas para poder comprar alimentos fue muy perturbador. Y tenemos que caer en la cuenta que no estamos vacunados contra nada. En Cuba hemos visto atisbos de algunos de estos problemas. Y es que en tiempo de lluvias, se ve mucho fango.
Felicidades a todos los trabajadores de la ciencia. Excelente artículo, como nos acostubra Agustín. Solo agregar que dentro de las amenazas a los valores está la corrupción, ese cáncer social se ha arraigado y cada día crece más en nuestra sociedad, poniendo en peligro toda buena acción o idea que quiera implantarse.
Excelente reflexión. Una clase magistral del Dr. Agustín Lage. Solo falta que todos tengamos en cuenta y llevemos a la práctica en nuestro actuar cotidiano, en la toma de decisiones todas las enseñansas del profesor.
Gracias Dr. por la reflexión y creo que sus esfuerzos por llegar a cuestiones medulares son grandes, pero le comento a mi juicio algunos de los factores que hacen imposible la continuidad de la obra revolucionaria del comandante en jefe (quien logro comprender el papel de la ciencia en cuba desde muy temprano y como condición especial tenía la capacidad de pensar, reunirse con los mejores, tomar decisiones sobre la base de la objetividad del análisis y emprender la obra).
1. usted refiere tres ideólogos, que apenas se estudian por los decisores hoy hasta el más alto nivel (Varela, Martí y Fidel) y si lo hicieran, existiría un problema subjetivo que es la capacidad de generar a partir de un pensamiento anterior, un nuevo conocimiento y nueva acción. ejemplo: como implementan hoy el concepto de revolución los cuadros. bueno en este punto existe problema de valores y coherencia entre discurso y acción, la mayoría lo recita por un cuadro colgado en la oficina o una postal en el escritorio. Se requiere sin lugar a dudas conducción ideológica, conciencia política y chalecos morales, evitando los privilegios que en estos tiempos hacen tanto daño, creo que el mayor problema de nuestra patria es subjetivo, porque carencia, imperio y HDP yanquis, nacimos y ellos ya estaban.
2. la empresa estatal, no funciona, ni funcionara si continua bajo esquemas de dirección (OSDE/ ministerios) que consumen y devoran desde el parasitismo organizacional a estos actores, que deberían jugar el papel fundamental para una economía, digamos solidaria y redistributiva. Los trabajadores, el proletariado, no es dueño de los medios de producción, con muy poca influencia en la toma de decisiones y los factores (organizaciones políticas y de masas) apenas existen. todo lo demás es cuento.
3 Lo que usted plantea en todo el artículo es medular, se repite a gritos por estudiosos de las ciencias sociales, economistas y pueblo instruido por Fidel. pero la barbarie galopa por nuestros campos y ciudades.
4. hay que empoderar al pueblo y no hacer ejercicios de simulacros consultivos, bajar la burocracia parasita y oportunista, que como maquina imparable, genera trabas al desarrollo, banaliza la cultura y promueve la falta de profesionalismo.
La obra, requiere la movilización de todos sus mejores hijos, pero eso lleva conducción, renuncia y sacrificio, con mucha devoción y compromiso revolucionario de verdad, sin dar espacio para oportunistas, escaladores y simuladores, que como decía un comediante están a pululo.
Salvemos a Cuba y a nuestros hijos.
Es muy escabroso el camino para la aplicación de la ciencia y la innovación en las condiciones actuales,en las empresas una gran parte de los directores solo se dedican a cumplir con lo orientado por OSDES y Ministerios de forma vertical y obligatoria, muchas veces a sabiendas de que están por el camino equivocado, retrocediendo años en vez de avanzar , primando por sobre todas las cosas el acomodamiento,el oportunismo y el cuidado para no disentir para no buscarse problemas, lo que garantiza mantenerse vitalicio en el cargo.
Son muy pocas las organizaciones que desarrollan intrépidamente la innovación y el Dr.Lage es protagonista en una de ellas pero se necesita mucha perseverancia,valentía y resistencia infinita para llegar al final y ver aplicada en toda su dimensión una innovación.
En mi caso ya me quedan dos años para la jubilación y hace 10 años comencé a colaborar en una aplicación informática "Hidrocuba"que es una maravilla para la gestión de los Recursos Hídricos en Cuba sin embargo por la tozudez,la imposición y el autoritarismo esta fue desechada en la gaveta en la mayoría de las provincias sin esperanzas para retomarla a pesar de la fuerza técnica de esta especialidad está convencida de que es lo mejor que hoy existe para esta gestión.Como este caso existen miles en el país porque se impone todo desde arriba y no se tiene en cuenta el criterio de los que chocamos a diario con el trabajo directo de la base que es donde se realiza el servicio o la producción,de esta forma con estas amarras no se puede desarrollar un país.
Excelente artículo profesor Agustín lage Davila pienso que la Ciencia y la tecnología e innovación en Cuba tienen todo un reto en los próximos años para implementar políticas en C y T que respondan a necesidades de los territorios pero sobretodo la tarea de orden es formar profesionales capaces de gestionar estos procesos