Imprimir
Inicio »Opinión, Sociedad  »

Saratoga

| 15

Familiares de las victimas del fatídico accidente del Hotel Saratoga. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

Esperando para abordar un avión con destino a Buenos Aires supe de la noticia. Lo primero fue un mensaje por Whatsapp: “¿Qué fue lo que pasó en el Saratoga?”. Luego alguien escribió en un grupo de Telegram: “Parece que estalló una bomba en La Habana Vieja”. Al actualizar el feed de Facebook, asomó en mi pantalla un video que hacía diez minutos había subido, en transmisión directa, un usuario de esa red. La publicación ya se estaba convirtiendo en viral.

El video no decía ni mostraba mucho: de lejos, se veía humo, polvo, gente corriendo. El texto que lo encabezaba decía algo en tono funesto, trágico, pero no recuerdo bien qué. Ya la gente empezaba a elucubrar por privado o en sus muros sobre un posible atentado. Había mucha incertidumbre. Me fui a montar en el avión y seguí conectado un rato más. Una nota en un medio oficial cubano aclaraba que la causa más probable era una fuga de gas, un accidente.

Luego vi el segundo video, ya en mi asiento junto a la ventanilla. El edificio parecía sacado de una postal de Bagdad en guerra, una suerte de recuerdo fantasmagórico de cómo creemos en Cuba que debe lucir un conflicto bélico. La persona que grababa se acercó al hotel en ruinas. Tres personas se asomaban en el segundo piso. Abajo, entre los escombros, algunos se decidían a ayudar a los posibles sobrevivientes. La policía llamaba al orden: a veces con el ánimo de brindar auxilio se puede perjudicar aún más a las víctimas. Pero la gente quería hacer algo. A la incertidumbre se le sumaba el estupor, a ambos lados de la pantalla.

Pronto se llegaron a ver las primeras imágenes de personas heridas, de cadáveres siendo extraídos de aquella zona de desastre. Pero ya el avión iba a despegar y no pude volver a conectarme hasta que arribé a mi destino final. De las primeras cosas que hice al llegar fue preguntar por el Saratoga. “Veinte muertos”, me dijeron. El conteo llegaría, eventualmente, a 46 víctimas fatales. Solo cuando se halló a la última persona desaparecida se decretó el luto oficial.

Desde la distancia, al estupor y a la incertidumbre se le sumó la impotencia. Una mezcla de tristeza y rabia lo inunda a uno cuando ve, en las mismas redes digitales que tanto dolor transmitieron, una oleada de solidaridad de la que no se puede ser parte. Agridulce sensación esa de saber que hace falta sangre para compatriotas heridos y que los bancos se sobresaturan de donantes.

Si alguna lección se puede extraer de esa desgracia, si algo podemos aprender de esos días terribles, es que son momentos para la definición de aquellos dos bandos en los que Martí dividió al mundo. Mientras en Cuba se lloraba por aquel fatídico accidente, y hombres y mujeres de bien, sobre todo muchos jóvenes, se aprestaban a ayudar de cualquier forma posible, el bando enemigo, el bando del odio, mostró su peor rostro.

Tuiteros que se creen comediantes tratando de atacar a los que donaban sangre, o difundiendo disparatadas y malintencionadas hipótesis sobre un autosabotaje; dizques intelectuales que no pudieron ocultar su enfermiza satisfacción ante tamaña tragedia, que “dañaba al régimen”; personas que alguna vez fueron cineastas devenidos tristes payasos a golpe de chistes cínicos y abyectos. También están los que hicieron caso omiso de la tragedia para impulsar sus agendas personales. Solo un mínimo de decencia hubiera hecho falta para que, al menos, guardaran respetuoso silencio. Sin embargo, ni a ese mínimo llegan.

Cuando me logré conectar, ya en Buenos Aires, pude leer el mensaje de un amigo que, consternado, me decía que una de las muchachas fallecidas había estudiado con nosotros en el preuniversitario. Cuando las muertes son cifras, uno puede refugiarse en abstracciones; los fríos números sirven como barrera. Pero pensar en aquella muchacha, que no puedo llamar amiga, pero de la que sí recuerdo rostro y forma de ser, me sacudió por dentro: ¡qué forma más violenta y súbita de morir! ¡Qué injusto!

La incertidumbre, el estupor, la impotencia, el dolor… Estar lejos de Cuba en un momento así lacera. Pero de lejos también se puede ver mejor a todos sus hijos, a los buenos y a los que no la merecen, a los que lloran en su hora de infortunio y a los mezquinos que se alegran. Y no olvidaremos.

(Tomado de Granma)

Vea además:

El minuto en el que toda Cuba guardó silencio (+ Fotos y Video)

Se han publicado 15 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • LuisMan dijo:

    Y qué dicen las investigaciones??? Finalmente; por qué ocurrió este accidente??? Cuáles medidas hay que tomar para garantizar que no se repita???

  • Cary dijo:

    Mucha tristeza ha traído a nuestro país esa tragedia. En paz descansen las víctimas de tan fatídico hecho.

  • MissaJoa dijo:

    Llanto, dolor, desesperación, y una lágrima, después otra... No queda más que llorar... Y lloro...

  • Alain dijo:

    No, es imposible olvidar. Para quienes en algún momento laboramos en el Saratoga el dolor es inmenso. Muchos de los fallecidos fueron mis subordinados, mis compañeros, mis amigos. Quienes allí laboramos, luego de la explosión nos hemos reunido, hemos llorado juntos, hemos recordado y sobre todo nos hemos preguntado muchas cosas. Algunas nunca tendrán respuestas y es duro, tan duro como el haber perdido a tanta gente buena, con una vida por delante. En estos días hemos escuchado que se quiere reconstruir el hotel, si nos preguntan la respuesta es no queremos, ya hay suficientes, empleemos ese dinero en otras cosas, ya el Saratoga dió su cuota de dolor, ya aportó suficiente, demasiado diría yo. Dejemos descansar a los nuestros, ya el corazón del Saratoga está herido. Lo siento por los nuestros, que son todos y cada uno de los fallecidos, por esa familia que sufre una pérdida, por los heridos y los daños materiales, lo siento por ti, por mi, por Cuba

    • Yuri Manuel dijo:

      No podrá haber mayor tributo que una obra reconstruida, nacida de sus cenizas. Al Zaratoga le falta mucho por dar en las manos y el corazón de sus constructores y sus nuevos trabajadores. No se pueden cerrar las puertas que deben continuar abiertas. Ellos estarán ahí, mientras seamos capaces de recordarlos. #CubaViveYRenace #SiempreConNosotros #HotelSaratoga

    • Manuel dijo:

      Coincido con Ud. no vale la pena levantar nuevamente esa instalación sobre los restos de sus trabajadores. Ese espacio merece un monumento a las víctimas y que perdure como ejemplo de lo que no puede volver a suceder jamás. De esta tragedia hay que sacar obligatoriamente conclusiones porque no fue un hecho fortuito, sino una cadena de negligencias que condujeron a la explosión.

  • Daniel dijo:

    Propongo que se analice declarar a La Habana Ciudad Héroe de la República de Cuba, sin miramientos y regionalismos. La clase obrera más poderosa de Cuba formó los batallones que combatieron en Girón y el Escambray, La FA, Los tanques, salieron de La Habana, las declaraciones de La Habana, el carácter Socialista de nuestra Revolución, sus principales consignas, todo casi todo se ha producido en La Habana. Que Ciudad ha aportado más personas fallecidas por accidentes, atentados, hechos violentos como sabotajes etc.que La Habana. Como olvidar dónde se han producido los recibimientos multitudinarios a Presidentes y personalidades, el durgimientos de las grandes consignas, recordar la Cubre, el bombardeo a los aeropuertos de C. Libertad, San Antonio y Santiago, la declaración de nuestra Revolución Socialista, los Congresos del Partido, etc este pueblo es Heroico y está capital apoya a la Revolución. Se lo merece. A nuestros muertos gloria, y nuestra solidaridad para sus familiares hemos sufrido junto con ellos que en paz descansen. Patria o Muerte. Fuerza la Habana. Fuerza Cuba.

    • Aisa Mikela dijo:

      Entiendo tu amor por la Habana pero realmente creo que lo que pides no tiene nada que ver con lo que pasó y ha pasado en La Habana.
      Como capital de país tiene que ser escenario de todos esos eventos que mencionas y más.

  • Kenia dijo:

    Consternados y aún así buscando de qué manera aliviar el impacto de esa arbitraria realidad, fue el sentir. Tengo necesariamente que referirme a tu decir-hacer: mira que eres bueno... gracias por estar en nuestros medios provocando la autenticidad, la transparencia y encontrando el plus que TANTA falta nos hace. Gracias

  • Yuri Manuel dijo:

    Así mismo, hay segundos que retratan a una persona. En Miami los odiadores quedaron solos con su rabia y sus frustraciones, mientras que los mensajes de dolor llegaban del mundo entero, excepto y se ve muy claro, desde la Casa Blanca, que dice querer lo mejor para este pueblo cubano.

  • Uno dijo:

    De acuerdo Michel !Este pueblo es invencible!

  • Sterling dijo:

    Desgarrador escrito,comparto cada una de sus ideas, y las hago mías. Eres un magnífico comunicador Michel, en todos sus matices.No entiendo como alguien puede ser tan bajo y sucio como para manipular e inventar noticias falsas, con algo tan sagrado para los cubanos. Yo en lo particular me rompí a llorar con la vigilia, y el audio que recuerda Barbados me faja el alma. Ése día solo abracé a mi hijo,estoy rota por dentro.

  • AMM dijo:

    Me gustaría que lo vuelvan a reconstruir ya que sería mucha tristeza pasar por ese lugar y ver un lugar vacío mejor los reconstruimos y por sus calles y haría estatuas de ellos como hay mucha en la habana, como todo los día que iban para su trabajo, ellos nuca pensaron que iban a morir ese día, ese dolor nunca se va olvidar

  • manuel dijo:

    Me pregunto. ? Que tiene que ver que alguien de afuera o de adentro piense que pudo ser un atentado? Yo que trabajo a penas 2 cuadras que viví todo el siniestro que coopere en el lugar ( En la escuela) no tuve que acceder a las redes antisociales. lo primero que pensé. UN ATENTADO. producido por muchas razones. y lógicas que encontré en ese momento que ahora no me voy a poner a explicar. muchos saben las razones por las que se puede pensar así. esperemos las investigaciones . y que se hagan Publicas. si es necesario una Conferencia de prensa. con todos los invitados de la prensa tanto nacional como internacional. seguimos en Combate.

  • Inalbis dijo:

    Todos los Cubanos y Cubanas sentimos un profundo dolor por las personas que el siniestro tronchó su proyecto de vida, ellos serán siempre recordados, pero el Hotel en homenaje a ellos, debe reconstruirse, de no hacerlo quedará un espacio vacio, tenemos que seguir venciendo.Fuerza Cuba

Se han publicado 15 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Michel E Torres Corona

Michel E Torres Corona

Graduado de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana en el año 2017.

Vea también