Imprimir
Inicio »Opinión, Ciencia y Tecnología  »

Economía de alta tecnología: ¿Qué pasaría si no lo logramos?

| 28
En 1981, momento en que se le explica al Comandante en Jefe Fidel Castro en que consistía la tecnología SUMA y sus posibilidades, como parte de una exposición de resultados avanzados de las investigaciones en las Ciencias Médicas. Foto: Cortesía de José Luis Fernández Yero.

En 1981, momento en que se le explica al Comandante en Jefe Fidel Castro en que consistía la tecnología SUMA y sus posibilidades, como parte de una exposición de resultados avanzados de las investigaciones en las Ciencias Médicas. Foto: Cortesía de José Luis Fernández Yero.

Estamos ya viviendo en el “futuro de hombres de ciencia” que avizoró Fidel desde 1960. Lo reconocen amigos y enemigos. El control de la COVID-19 con vacunas propias es la pieza más reciente de evidencia.

La centralidad de la ciencia, la tecnología y la innovación en el proyecto de desarrollo económico y social cubano se ratifica en la Constitución de la República aprobada en el 2019, y se subraya con la definición de la Ciencia y la Innovación como uno de los tres pilares de la gestión del Gobierno.

Al segundo escalón de la visión de Fidel, el que enunció en 1993 cuando dijo “La ciencia y las producciones de la ciencia, deben ocupar algún día el primer lugar de la economía nacional… y ese es nuestro lugar en el mundo, no habrá otro”, a ese nivel de centralidad de la ciencia, no hemos llegado todavía.

Llegar hasta ese nivel implica transitar a una economía productora y exportadora de bienes y servicios de alta tecnología, con capacidad de empleo productivo para una población de más edad y alta calificación. Una economía generadora de un valor agregado (productividad) tal que sustente los costos de un sector social grande (educación, salud, cultura, protección), al que nuestro pueblo aspira y tiene derecho. Son la antesala de la sociedad comunista, pues esos servicios se distribuyen “según las necesidades” de cada cual, no “según el trabajo” de cada cual.

Aún nos falta mucho camino por andar. En el año en que se escribe esta nota, todavía la fracción de las exportaciones dentro del PIB, y la fracción de bienes y servicios dentro de las exportaciones, son bajas.

Miles de científicos, tecnólogos e innovadores cubanos estamos comprometidos y empeñados en lograr el desarrollo económico y social basado en el conocimiento. La imagen de ese futuro es bella y movilizadora.

Pero precisamente en el ánimo de mantener las fuerzas en tensión y seguir militando, como también dijo Fidel “en el bando de los impacientes”, es imprescindible que nos hagamos hoy la pregunta inversa, y analicemos lo que sucedería si no logramos ese objetivo de desarrollo basado en la ciencia y la innovación, o si nos quedamos cortos, o si somos lentos en el avance hacia ese objetivo. Esa pregunta inversa es la que estamos abordando en esta nota.

Lo primero es entender que el desarrollo tecnológico no es socialmente neutral. La productividad se alcanza desde la tecnología, pero la justicia distributiva se alcanza desde la política. Y lo que la historia enseña es que, si bien cada sucesiva revolución industrial desde el siglo XVIII hasta hoy, ha multiplicado la productividad del trabajo, también al mismo tiempo ha ampliado las desigualdades.

Aceptando el riesgo de la simplificación, el desarrollo tecnológico puede describirse en cuatro grandes olas llamadas “Revoluciones Industriales”. La primera empezó a finales del siglo XVIII con la invención de la máquina de vapor y después los ferrocarriles; la segunda es de finales del siglo XIX y principios del XX y se caracteriza por el uso de la electricidad y las cadenas de montaje; la tercera viene con las computadoras e Internet en la segunda mitad del siglo XX, y ahora , en el siglo XXI, a partir del 2011, se empieza a usar el término “Cuarta Revolución Industrial” para describir los cambios que están ocurriendo en la economía por la creciente automatización de la industria, la robótica, el uso de la inteligencia artificial y el análisis masivo de datos, la “energía inteligente”, las biotecnologías, los nuevos materiales, y las nanotecnologías.

Si bien es innegable que cada sucesiva revolución industrial ha aportado enormes aumentos en la productividad del trabajo, también hay que subrayar que con cada uno de esos progresos se han ampliado las desigualdades en el producto interno bruto per cápita entre los países técnicamente desarrollados y el resto.

Los avances tecnológicos, que no se dan en un vacío político, sino en el contexto del capitalismo depredador, nos van llevando hacia productividades cada vez mayores, pero cada vez en beneficio de menos personas.

Las desigualdades se amplificaron con la industrialización capitalista del siglo XIX (hecho que describió Martí en su análisis de los Estados Unidos), se volvieron a amplificar con la revolución digital del siglo XX, y se pueden volver a amplificar en el siglo XXI con la Cuarta Revolución Industrial.

Un escenario gris, pero posible, es que la automatización, la robotización y la inteligencia artificial en la producción, así como los nuevos materiales y las nuevas formas de energía, hagan cada vez menos relevantes las escasas ventajas económicas que los países del sur subdesarrollado han tenido a partir de la abundancia de mano de obra y de recursos naturales.

Varios países han usado estas ventajas para acumular excedentes que le permitan saltar a la industrialización. Nosotros en Cuba intentamos hacerlo hace unas décadas con las grandes zafras azucareras. Tal estrategia puede hacerse rápidamente inviable en el siglo XXI.

Más aún, las ventajas acumuladas por los primeros países en entrar a las tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial se refuerzan a sí mismas en un lazo de retroalimentación positiva que tiende hacia los monopolios y hacia la elevación de las “barreras de entrada” para otros países que aspiren al desarrollo.

Las superpotencias de la Cuarta Revolución Industrial elevarán la productividad de sus economías domésticas, y extraerán ganancias del resto del mundo. Sería algo así como un sistema mundial de “castas” económicas en pleno siglo XXI, donde nadie puede “cambiar de casta”. La polarización de la economía mundial reforzaría las presiones para la migración de jóvenes, especialmente de jóvenes calificados, perpetuando así las desventajas.

El ciclo de retroalimentación positiva entre tecnología y globalización puede funcionar como círculo virtuoso si nuestro desarrollo de tecnologías nos permite conectar nuestra producción con la economía mundial y seguir financiando el desarrollo; o puede funcionar como circulo vicioso si la limitada inserción internacional de nuestra economía, o el limitado valor agregado de nuestros productos y servicios nos impide financiar el desarrollo.

Con una demanda doméstica pequeña, porque somos un país pequeño, y sin abundancia de recursos naturales, solamente una economía basada en la ciencia, la tecnología y la innovación puede enrumbar nuestro país por el camino del desarrollo.

Podemos lograrlo, y los resultados de la ciencia, la tecnología y la innovación en Cuba en los últimos años, que nuestro pueblo conoce, resuenan como un inmenso “sí, se puede”.

Es mucho lo que está en juego. Luchamos cada día porque el escenario gris de la exclusión y las desigualdades tecnológicas y económicas descrito en los párrafos más arriba no sea el futuro de nuestra querida Cuba, pero a ese riesgo real hay que mirarle a la cara de frente, para que entendamos mejor la tremenda responsabilidad que pesa hoy sobre los hombros de los científicos, los tecnólogos y los innovadores cubanos, en todos los sectores de nuestra economía; y también sobre los hombros de los directivos, funcionarios, economistas y sociólogos que están a cargo de construir el contexto institucional y regulatorio que haga posible la victoria.

El mundo se enfrenta a una bifurcación tecnológica, y de lo que hagamos hoy dependerá por cual rama irá nuestra trayectoria. El desarrollo económico basado en la Ciencia y la Innovación no es solamente una opción; es más que eso: es una necesidad.

Hay que hacer mucho, hay que hacerlo bien y hay que hacerlo rápido.

Como expresó Martín Luther King en un sermón pronunciado en los complejos años 60: “El futuro ya está aquí y debemos enfrentar la cruda urgencia del ahora”.

Se han publicado 28 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Otro Cubano Mas dijo:

    Excelente artículo, como nos tiene acostumbrados el Dr. Lage.
    Pero el tema es: ¿Como lpgrarlo? Digo, teniendo en cuenta que nuestra economía no ha logrado alcanzar la plena industrialización, ni tampoco una informatización elevada, y ya no contamos con una producción de materias primas que financie este salto (entiéndase grandes volúmenes de azúcar, café,cítricos, etc.y a buenos precios),
    Por favor, expliquenos entonces, ¿Cómo lo hacemos ?
    Y muchas gracias

  • Benneton dijo:

    MUY INTERESANTE SU ARTÍCULO DOCTOR, ...ME GUSTA MUCHO SUS REFLEXIONES, ES COMO SI TOCARA EL CIELO CON SUS PROPIAS MANOS. EL PRESIDENTE DE CUBA ESTÁ INMERSO EN ESA ESTRATEGIA DE DESARROLLO Y CREO TAL COMO LO EXPRESA EN SUS ARTÍCULOS IREMOS EN LA DIRECCIÓN CORRECTA SI NOS LO PROPONGAMOS.
    Y CITO LAS ÚLTIMOS PÁRRAFOS DE SU ARTÍCULO:..
    ...DE LO QUE HAGAMOS HOY DEPENDERÁ POR CUAL RAMA IRÁ NUESTRA TRAYECTORIA. EL DESARROLLO ECONÓMICO BASADO EN LA CIENCIA Y LA INNOVACIÓN NO ES SOLAMENTE UNA OPCIÓN; ES MÁS QUE ESO: ES UNA NECESIDAD.
    ..."EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ Y DEBEMOS ENFRENTAR LA CRUDA URGENCIA DE AHORA "
    GRACIAS DR POR ESTAS CLASES TAN MAGISTRALES. BUEN DÍA

  • Jorge Luis dijo:

    Respeto mucho las opiniones del Cro. Agustín Lage. Su experiencia y aporte lo califican.
    No obstante siempre que leo sus artículos abogando por una "economía de alta tecnología" me pregunto si antes de correr no debíamos aprender a caminar. Nuestra economía no ha sido capaz, por solo poner un ejemplo, de garantizar ni siquiera de forma extensiva las producciones agropecuarias de alimentos que requiere el país y como resultado se desangra importando alimentos en divisas. No podemos renunciar a lo hasta hoy logrado en producciones de alto valor agregado (PAVA); pero debíamos concentrar nuestros esfuerzos en lograr resultados (tecnlogía mediante) en producciones imprescindibles para la vida y selectivamente en aquellas PAVA donde hemos logrado un desarrollo y existe una verdadera potencialidad exportadora. No olvidemos que competir en el mercado internacional con productos de alta tecnología es mucho más complejo y difícil, lo que se agrava además en las condiciones del genocida bloqueo yanqui.

  • Nelson dijo:

    Interesante este artículo. Sería muy útil que nuestros científicos se ocuparan del sector alimentario, del transporte y del tema vivienda, la mayoría de nuestros jovenes que emigran lo hacen por razones económicas, cuando uno es joven lo primero que piensa es obtener una vivienda propia, un medio de transporte para no tener que lidiar con el deficiente transporte público que tenemos y además poder adquirir alimentos para si y para sus hijos. En la actualidad esto es muy difícil, algunos lo logran con un sacrificio enorme cuando ya no tienen juventud. Espero que nuestros hombres de ciencia constribuyan a hacer realidad los sueños de mis hijos y nietos. Gracias.

  • Victor Angel Fernandez dijo:

    De acuerdo con el profesor. Mi pregunta no es si se puede, mi pregunta para los que toman decisiones en todos los niveles de la verticalidad es ¿Se quiere o se teme?

  • Luis dijo:

    Gran verdad. Necesitamos estudiantes con vocación científica y con profes motivados. Necesitamos científicos comprometidos y bien pagados. Necesitamos visión científica con los pies en la tierra.

    • Luis T dijo:

      Pero para un profe, un cientifico estar motivado y ser ejemplo a los estudiantes y motivarlo tiene que disponer de concentracion ante todo y mientras sea menos remunerado que un colero, un revendedor o hasta un cuadro con menos calificacion y por tanto menos cubiertas tenga sus necesidades no se lograra el proposito inicial

  • Dr. Ricardo Pereda Gonzalez dijo:

    Excelente articulo Profesor Lage , mis saludos

  • Dr. Ricardo Pereda Gonzalez dijo:

    Excelente articulo Profesor Lage , mis saludos

  • Jorge Reynaldo Aguilera Guerra dijo:

    Un saludo médico para ud y su familia, excelente comentario y puntualizaciones que mezclan la ciencia, la tecnología y conceptos de Economía Política, pero en éstos momentos nos encontramos en una hipérbola encima la biotecnología con fármacos descubrimiento empresas del primer mundo y en la parte inferior la tracción animal, los biofertilizantes, la improductividad, el robo, el delito y lo más importante no querer hacer las cosas bien.
    La solución muy difícil aunque abogo y confío plenamente en la juventud, una juventud que conozca nuestra historia de lucha y resistencia, pero el secreto es como la podremos guiar y enseñar de la misma forma que ud lo hizo con el CIGB.

  • Onelio dijo:

    Totalmente de acuerdo, sin Ciencia y sin Tecnología no tendremos alimentos(por ejemplo).
    Porque no invertimos en fumigación con Drones, son mas eficaces y ahorrativos.
    Porque no desarrollamos la acuapónica, ahorro de agua y producciones de peces y vegetales todo el año adaptados a nuestro clima.
    Porque no desarrollamos la producción intensiva porcina y usamos sus desechos para la producción de biogás como fuente de energía.
    Quizás la respuesta es, donde están los recursos financieros para estas inversiones. Sin embargo están ahí, la inteligencia es como obtenerlos.

    • onelio rodriguez dijo:

      Tocayo, coincido con ud, ya en azcuba se habla de drones, es buena noticia, pero tarda mucho en materializarse,inicialmente puede ser costosa, pero finalmente mas económica y efectiva, Carbon Robotic ha desarrollado una máquina capaz de eliminar 100 mil hierbas por hora en los cultivos con el uso de laser, nos pueden faltar recursos,pero talento nos sobra,el respirador pulmonar es un ejemplo de ello.Se necesita que no solo el presidente este constantemente promoviendo el salto tecnológico que necesitamos.
      Cuba puede y esta obligada a desarrollar los drones para multiples uso, para la agricultura es vital.

    • Markos dijo:

      Onelio, si actualmente una libra de frijoles está en 80 pesos, no quiero imaginar el precio si utilizan drones para la fumigación.

    • Markos dijo:

      Bueno, con tantas personas que existen reacias al cambio, mi esperanza es que mis bisnietos y tataranietos disfruten de ese desarrollo.

  • Preocupado colorado dijo:

    Me gustaría un día un forodebate con el Dr. Agustín Lage sobre estos temas, intercambiar con él.

  • el estudiante dijo:

    "Aún nos falta mucho camino por andar. En el año en que se escribe esta nota, todavía la fracción de las exportaciones dentro del PIB, y la fracción de bienes y servicios dentro de las exportaciones, son bajas". Un argumento demoledor. Sin embargo, los que se involucran en la actividad científica en Cuba son inmediatamente estigmatizados porque se pasan todo el día de la computadora sin hacer nada... Y eso en una sociedad que sigue siendo tan manualizada como hace 200 años atrás es definitorio...

  • Panchito dijo:

    Lage tiene el arte tremendo de comunicar con palabras precisas y sencillas. Excelente análisis.

  • Preocupao dijo:

    Todo eso está muy bien, y comparto la idea. ¿Pero de qué sirve la ciencia si no se aplica? ¿Cuantas investigaciones duermen el sueño eterno engavetadas? ¿Cuántos resultados, decubrimientos, logros científicos cubanos se ven aplicados en el exterior, y aquí ni se conocen fuera de los centros que los generaron? El caso del café y Vietnam es paradigmático, y eso que no es algo de alta tecnología... Si eso es lo que vamos a cosechar, entonces la inversión en la ciencia, lejos de un logro, es un miserable despilfarro de recursos

  • Naturaleza dijo:

    Excelente artículo, muy bien pensado como todo lo que usted hace. Este aspecto es urgente para nuestro país, quiera la vida que podamos lograrlo, como la canción "si nos dejan" todo dependerá de nuestra mayor inteligencia, esfuerzo y fortísima voluntad.

  • desde Las Tunas dijo:

    Pienso sí debemos tener en cuenta la teconología en esta Revolución Industrial, pero veamos teconología y aún no se resuelve la base o lo que deicmos lo básico de todo país la agricultura, que genera la aliemntación, y sí es necesario la teconología y no la hemos o no le hemos dado la atención necesaria a la agricultura. Igual tenemos que migrar a la alta tecnología, tenemos que migrar a la agricultura con alta teconología y así logremos ese país, porque no es secreto la falta de opciones de desarrollo, de motivaciones enfrentamos y la juventud no ve nuestro país como un futuro para su desarrollo perosnal, y otros ante no poder emigrar desmotivados y sin deseos de desarrollarse en nigún ámbito en nuestro país, ven la emigración como válvula de escape y única vía de ver el desarrollo.

  • sosa dijo:

    Para mí la pregunta concreta al Dr. Lage sería ¿Cómo lo logramos?: y seguramente no es haciendo lo mismo una y otra vez, se necesitan de cambios de mentalidades, pero además de cambios generacionales, porque es muy difícil después de cierta edad cambiar la forma de pensar de un individuo.
    Inculcar a las nuevas generaciones desde edades tempranas la ciencia, la tecnología y la innovación desde la practica, la gestión de negocios, la cultura financiera, la economía familiar. etc. Encaminando los programas de estudios a cosas y repito "MAS PRACTICAS" que de verdad se use en la vida cotidiana.

  • Santiagodelawton dijo:

    Excelente e ilustrativo articulo!!..he leido algo acerca de quienes marchan al frente de la innovacion y de la ID y sus aportes... aqui veo colegas preocupados solo por cuanto esta aportando este sector de la ciencia al PIB en Cuba.....correcto por los preocupados!!... en la revision de los 30 paises con mayor innovacion mundial, los hay como Suiza, Israel , Estados Unidos Japon etc que invierten entre el 3-5% de su PIB en ciencia productiva, y hacedora,
    invierten en tecnologias de insumos y en tecnologia del conocimiento, esto aparte de lo que invierten las grandes Empresas y monopolios como Toyota, Bayer, Microsoft, o GMC, para beneficio de sus propias empresas....es decir pienso que hay que pedirle a la ciencia , pero hay que ponerle inversion sobre todo en Academia/Empresa, para lograr los rendimientos que todos esperamos de este sector...《aclaro aunque profesional, no laboro directamente con ese mundo grande de ciencia academica 》gracias cubadebate

  • rolando dijo:

    Hay un divorcio entre lo lógico y lo que se hace. Durante diez años se analizó hacer un sistema de ciencia e innovación, se crearon programas nacionales, sectoriales, etc. ahora hay que reducir el déficit presupuestario y prácticamente cerramos todos los programas, dandole una miseria de dinero que apenas da para mantener boqueando a algunos de los ya aprobados y sin posibildiades al resto.
    Eso se traduce en miles de científicos de todas las ramas de la economía y el saber sin financiamiento para sus investigaciones, excepto BiofamaCuba que es otro mundo. Y se traduce en confusión, desmotivación, migración, doctorados que no se hacen, resultados que no se obtienen o no se introducen.
    Sin embargo, sí hubo voluntad política para subir las jubilaciones a ciertos sectores de la sociedad que se lo merecen por su pasado.
    No me juega la lista con el billete, seguimos apostando por el discurso y no por la verdadera forma de salir de la situación actual, que tan claro lo tiene el Dr. Agustín

  • Abel Bajuelos Rizo dijo:

    Humildemente profe permítame agregar a la lista de tecnologías mencionadas el ecosistema de Manufactura Aditiva, popularmente conocidas como impresiones3D.

    Hoy son la forma más eficiente, dinámica y en ocaciones barata de procesar y arreglar (algunos llamarían “programar”)esos nuevos materiales(incluyendo los Bio).

    Es el único substrato tecnológico de fabricación capaz de lidiar de manera costo/efectiva con los criterios y propuestas resultantes de la capacidad de capturar, (IoT),almacenar (BigData) y procesar (Simulación) cantidades ingentes de datos usando algoritmos de Inteligencia Artificial, la complejidad geométrica resultante y su asignación de material solo donde es indispensable en base a un escenario de uso y condiciones frontera, tal como hace la naturaleza.

    Lo anterior permite, entre otras ventajas, monitoreo in-situ y ajuste en tiempo real de las partes mobiles y fuente(s) de energía presentes en cualquier equipamiento (Robot’s) de manufactura aditiva durante todo el ciclo de fabricación , agregando funcionalidad, materiales compuestos, sensores, y funcionalidad “embebida”.

    Se genera un archivo con toda la información del proceso de manufactura, que se enriquece con los datos del desempeño o resultados de diferentes ensayos .Todo esto redunda en más data, más información, más conocimiento, aplicado en el próximo ciclo de fabricación.
    Se empiezan a borrar los “límites” entre lo físico y la información, los bienes físicos se actualizan/optimizan casi a la velocidad del software.

    Como ve profe, en la Manufactura Aditiva se expresan todas las tecnologías dentro de la “Industria 4.0” y esta a su vez las reproduce en el mundo material y desarrolla.

    Por otro lado, trasciende cada vez más las barreras de sus pasadas etapas de adopción, dígase prototipado rápido, Herramental y Moldes, se hacen cada vez más evidente su impacto en la fabricación industrial de bienes finales y su potencial en una dimensión inédita , la “fabricación personal”, cuya disrupción tiene el potencial de socavar los cimientos del sistema mundo.

    Acaso la “re-apropiación” de los medios de producción por el individuo común?.

    Muchas gracias.

  • Rosa dijo:

    Interesantísimo, explicativo y, en cierta forma, alentador, este artículo de Agustín Lage. No es para asombrarse, viniendo de su autor, al que ya conocemos por su obra científica y también por su apego a las políticas sociales y no individuales o individualistas que siempre se han defendido en Cuba.
    Nos dice Lage “La productividad se alcanza desde la tecnología, pero la justicia distributiva se alcanza desde la política”. Coincido con esta premisa, pero solo hasta cierto punto. Creo que la productividad se alcanza con tecnología, sí, pero también se necesitan políticas que logren que la tecnología alcance la productividad necesaria. Sí, porque la tecnología no funciona sola, la manejan (por lo menos hasta que no se avance más en el campo de la robótica) las personas y estas sienten y actúan a partir de sus convicciones, motivaciones y anhelos que en gran parte son resultado de las políticas. La historia indica (y no solamente en Cuba) que esas políticas muchas veces están lejos de aplicarse bien.
    Creo que el quid de la cuestión está precisamente ahí: cómo lograr convicciones, motivaciones, deseos en las personas para que utilicen bien la tecnología e incluso la desarrollen y que esta -la tecnología- cumpla su función elevando en forma creciente la productividad. Eso no se ha logrado en Cuba y ahí es donde han fallado precisamente, las políticas. Cuando, desde la acera enemiga, dicen que las políticas de los sistemas socialistas han fracasado, se refieren básicamente a eso.
    Entiendo que todo esto es súper simplificado y que el asedio al que someten a nuestra isla (y a otros países que intentan ser algo más distributivos de riquezas) impide u obstaculizan muchas veces la aplicación adecuada de las políticas a las que me refiero. Entonces, tenemos que ser doblemente buenos políticos para lograr la productividad y evitar caer en las manos de quienes desean acabar con nuestra soberanía por la vía económica. ¿Podremos? Hasta ahora, como he visto reflejado en otros comentarios, al menos en muchos rubros decisivos (como la agricultura), no hemos podido.
    No obstante, quisiera quedarme con la imagen que nos aporta Lage: la de miles de científicos, tecnólogos e innovadores cubanos comprometidos y empeñados en lograr el desarrollo económico y social basado en el conocimiento. Quisiera también que la política no le fallara a esos miles y poder unirnos todos al grito de “sí se puede” que también nos recuerda y propone el autor del artículo.

  • RPG dijo:

    Muy preciso el artículo; no solo es el ahora, sino la responsabilidad del presente con ese futuro deseado: Un Socialismo próspero, sostenible, inclusivo. La ciencia nuestra estrategia mas robusta para lograrlo. Agustin -excelente- simplemente.

  • jose dijo:

    Hay que hacer mucho, hay que hacerlo bien y hay que hacerlo rápido.Estas son palabras tomadas del artículo en cuestión.Eso es una necesidad imperiosa en nuestro pais pero a lo largo de la historia se ha hecho mucho en materia de economía pero no siempre bien y ahora la necesidad de hacerlo rápido como dice el profesor es un factor en contra de la calidad. La mala calidad ha provocado pérdidas millonarias a la economía y no siempre los adelantos científicos han dado al traste con el desarrollo. Un ejemplo lo es en la industria azucarera, con los centros de investigación de la caña de azúcar y otras inversiones que se han hecho en los centrales aplicando la nueva tecnología y cómo está esa rama tan importante de la economía en nuestro pais, son alarmantes las producciones que se logran en cada zafra y me atrevo a asegurar que hoy las condiciones de trabajo y atención a los obreros son mejores que cuando se producían 7 y 8 millones de toneladas de azúcar.Hay otros sectores y empresas que cuentan con los avances científicos y técnicos y tampoco obtienen los resultados esperados.Tengo el optimismo de que podemos mejorar la economía con el concurso de todos, la seriedad y responsabilidad en cada puesto de labor. !Viva Cuba!

  • Ramón dijo:

    Me gustaría conocer que relación ha existido entre los resultados del poderoso Sistema de Ciencia, Innovación y Tecnología del Ministerio de la Agricultura y los resultados productivos de nuestra actividad agropecuaria. Recientemente el compañero Presidente Dr.C. Miguel Díaz-Canel Bermúdez reconocía que no existía una relación entre el referido poderoso Sistema y los resultados productivos ¿Por qué no existe esa relación que tanto necesitamos que exista? Sencillo, esa relación existirá únicamente, después que sean resuelto los problemas organizativos de nuestra ineficiente gestión agrícola. Lo que no entiendo es el porqué de tanta insistencia en pensar que la Ciencia, la Innovación y la Tecnología será nuestra tabla de salvación cuando sabemos que nada podrá hacerse desde las mismas para reactivar la producción agrícola. Pongamos un ejemplo sencillo: el alimento animal ¿Cuántos centros de investigación del MINAGRI y el MES se han dedicado durante años a investigar las mejores opciones de alimentación del cerdo? No creo que sean pocos y muchos han sido los resultados sin embargó la producción de carne de cerdo se ha estancado desde hace muchos años y no satisface la demanda de la población. No es lo mismo hablar de producción de medicamentos que hablar de la producción de alimentos provenientes directamente de la agricultura. No lo publiquen si así lo estiman pero saben bien que lo que digo no es la primera vez que se dice en este mismo espacio de debate. Muchas son las veces que se ha dicho que primero está la organización del trabajo para producir y luego dar recursos a la ciencia para incrementar la producción y los rendimientos de los cultivos. Invertir ese orden nunca dará los resultados esperados

Se han publicado 28 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Agustín Lage Dávila

Agustín Lage Dávila

Destacado científico cubano. Fue durante 25 años Director del Centro de Inmunología Molecular de La Habana. Es asesor del Presidente de BioCubaFarma. Ha recibido numerosas distinciones nacionales e internacionales. Fue Diputado a la Asamblea Nacional por varias legislaturas.

Vea también