Los nietos de Guillermo Tell

Lo importante no es quien tiró la primera piedra. Lo importante es que la piedra puede caer en cualquier cabeza, incluso en la de quien la tiró… (dijo alguien por ahí).
Hay de todo entre las 107 personas que supuestamente suscribieron aquella primera carta abierta, dirigida a: Alpidio Alonso Grau, ministro de Cultura; Fernando Rojas, viceministro de Cultura, hecha pública en las redes sociales a raíz de los sucesos del 27 de noviembre del 2020.
De todo, porque en ese listado inicial se incluyen, sí, algunos poquísimos artistas conocidos, con alguna obra mejor o peor (según gustos y afiliaciones políticas…), jóvenes y no tan jóvenes, mujeres, hombres… Pero, por lo general, se trata de nombres que aún no tienen apellidos conocidos para la gran mayoría de la sociedad cubana de hoy, de ahí que quizás fue una buena idea ponerlos a todos en la misiva por orden alfabético, según sus nombres de pila…
Hay, en ese mismo primer listado, algunos muy buenos jóvenes, hijos y nietos de familias entregadas por entero a la Revolución, no sólo desde la cultura. Muchos de ellos graduados de nuestras universidades y escuelas de arte, con sangre y talento de artistas en las venas.
¿Quién redactó la carta? Tampoco importa. Lógico que no fueron los 107 a la vez, pero… ¿Estaban todos de acuerdo con su letra y espíritu? Uno supone que sí, habida cuenta de que hasta el momento no parece haber alguien arrepentido o molesto por su inclusión, y si lo hay, no pataleó ni gritó demasiado hasta ahora.
Al final de la misiva se exhortaba: si quiere agregar su firma a esta carta solo es necesario dejar el nombre completo en los comentarios. Luego de este llamado se sumaron algunos, o muchos otros, en su mayoría personas que viven fuera de Cuba, pero también desde aquí. Y la lista siguió creciendo y creciendo…
Repasemos algunas de las más importantes ideas de aquella carta primigenia, donde supuestamente dan respuesta a una pregunta que muchos se hacen: ¿Por qué el MINCULT?
“El 27 de noviembre, un grupo de artistas e intelectuales llegamos a las puertas del Mincult…
Apelábamos a su sentido de responsabilidad, así como a su función de mediadora y garante de los derechos de quienes trabajan en o para la cultura…
Vale recordar que, respetando la institucionalidad de este país, acudimos al organismo que debe ser nuestro interlocutor inmediato…”.
Pero… en el texto de la carta madre, los firmantes no proponen al MINCULT dialogar acerca de sus necesidades o reclamos artísticos, ni hablan sólo en su nombre, como jóvenes creadores, sino…
“Invitamos… a las instituciones y autoridades cubanas a promover, participar y no torpedear ese diálogo necesario para Cuba, y a que reconozca a todos los actores de la sociedad civil independiente como interlocutores válidos.
(…) Nuestra confianza en la palabra como vehículo para el cambio nos hace abrazar esta carta, que hacemos pública al cumplirse un mes del primer diálogo con quien es hoy nuestro principal interlocutor. Insistimos en este objetivo, porque sabemos que nos asisten derechos legítimos y que sus frutos beneficiarán a toda la nación…”.
Luego de una carta abierta como esta, es de suponer que las personas del mayor nivel en el Ministerio de Cultura, en medio de sus tareas cotidianas, tan importantes como la de seguir protegiendo el arte y a los artistas cubanos de los estragos de la pandemia y las limitaciones económicas de todo tipo, debieron buscar tiempo extra para dar adecuada respuesta a la misiva, e inmediatamente establecieron canales de comunicación directa con una representación de los 104 firmantes.
Por su parte, las redes sociales, “libres y democráticas”, se fueron calentando por opiniones, consejos, ataques, ofensas… de personas, reales o no, de cualquier tendencia política, nivel educacional y decencia, que desde cualquier lugar del mundo ya formaban parte del ¿diálogo?
Así se llegó a los sucesos del 27 de enero de este año, un nuevo plantón de una veintena de jóvenes a las puertas del Ministerio de Cultura en La Habana, en el mismo lugar y hora donde habían sido citados sólo 3 miembros del grupo, previa comunicación directa con el viceministro Fernando Rojas, para intentar allanar, con respeto y un mínimo de discreción, el camino al diálogo propuesto.
En su lugar, un nuevo documento, esta vez sin listado de firmantes, ni destinatarios exactos, fue leído, filmada su lectura y publicada en tiempo real en las redes sociales por aquellos que se congregaron libremente en la calle que da acceso al MINCULT.
El documento ya no contenía una “invitación”, sino muchas exigencias, ninguna netamente cultural:
Exigimos nuestro derecho a tener derechos. El derecho a la libertad de creación, de expresión y asociación, al disenso y a las libertades políticas.
Exigimos el respeto y reconocimiento del posicionamiento independiente, y que la sociedad civil -de la que somos parte- sea reconocida como interlocutor válido, sin exclusiones.
(…) Seguiremos exigiendo que, tal y como se acordó la noche del 27N, se abra un canal de diálogo verdadero e inclusivo, entre instituciones y ciudadanos. Un diálogo respetuoso de las diferencias y que considere todos los matices de nuestra realidad, que deje las ideologías a un lado y se centre en Cuba y el bienestar de los cubanos.
Es obvio que los allí congregados (hoy se sabe que una buena parte eran los llamados periodistas independientes y sus “camarógrafos” con celulares), no venían a dialogar. ¿Para qué?, ¿con quién?, si ya todo estaba dicho y lanzado al mundo y replicado por sus partidarios, mucho antes de que alguien saliera por las puertas del MINCULT.
Sobre lo sucedido a partir de ahí se ha escrito, editado y publicado lo suficiente. Miembros activos o pasivos, seguidores o solidarios del grupo original, replicaron, comentaron o publicaron sus versiones de los hechos en las redes, y aún siguen saliendo nuevas adaptaciones y making-of (creación de, o ¿cómo se hizo?) de la película original.
El río de des-información sigue corriendo a sus anchas. Muchos internautas, incluido algunos pocos artistas e intelectuales, han escrito con total libertad desde Cuba sus opiniones en apoyo a los “jóvenes artistas” y en contra del gobierno cubano. Las mentiras a ultranza y las medias verdades, solapadas en problemas reales que hoy enfrentan el país y sus dirigentes, se unen a ofensas y amenazas dirigidas a las muchísimas voces que, desde la intelectualidad cubana, y no sólo desde Cuba, defienden lo que está realmente en juego: la Revolución socialista.
De no ser por la reacción de los medios oficiales, con mayor o menor acierto, y esa avalancha de artistas, intelectuales y personas comunes del pueblo, que no aprueban lo que han dado en llamar “show mediático” frente al MINCULT, parecería que la única verdad en las redes está del lado contrario a la institución.
Habría que ser demasiado ingenuos para creer que, desde su surgimiento, todo se reducía a un grupo de artistas jóvenes que se dirigían respetuosamente al Ministerio de Cultura para expresar demandas profesionales, problemas materiales o de cualquier otro tipo, en función de hacer mejor su arte. Sus documentos y acciones siempre apuntaron en otros sentidos.
Habría que ser totalmente mentecatos o ciegos de espíritu si no vemos que estamos ante un grupo amorfo de personas de todas las edades, la mayoría no vinculada a la creación, que quieren cambios políticos en Cuba, dicho más claramente: que están a favor de liquidar la Revolución, de darle una puñalada trapera en uno de los momentos más difíciles y cruciales de su historia, con un gobierno joven y de continuidad, dispuesto a hacer y haciendo bien, con los lógicos tropiezos propios, y los inmensos traspiés del enemigo imperialista.
Habría que ser sietemesinos políticos si no se ve la extraña coincidencia en tiempo de estas acciones con la llegada de un nuevo presidente a la Casa Blanca, sin dudas más decente que su predecesor.
Una gran parte de los entusiastas seguidores del 27N vive fuera de Cuba. Obviemos a los energúmenos de siempre, a los fracasados del sueño americano o europeo, a los odiadores que infectan las redes con sus heces. Concentrémonos, mejor, en esa élite prefabricada por los poderes imperiales, en quienes, desde la comodidad de la distancia y de las millonarias sumas de dinero destinadas a la subversión contrarrevolucionaria en “la isla comunista”, intentan mover desde hace años los hilos de quienes, con algunas, pocas, o muchas razones, se sienten (o los han hecho sentirse) inconformes con la vida en nuestro país.
Es posible, no se sabrá nunca, que muchos de estos últimos hayan sido parte de los más de ocho millones de cubanos que en el 2019 acudieron a votar por la Constitución socialista del país, aprobada por el 86,85% de quienes ejercieron su derecho al voto (directo y secreto). Pensemos que, menos de dos años atrás, todos los ahora “inconformes” decidieron no ir a votar, o que, si se sintieron obligados a hacerlo, ya en la soledad de su caseta, todos lo hicieron en contra de la Constitución. Las cifras no engañan: son una minoría casi irrisoria, pero igual debe tenerse en cuenta.
Volvamos a la élite foránea, a las manos detrás de la fachada. Obligados a soltar de vez en cuando algún dinerito para becas, premios, viajes y sueños de oropel, esos intermediarios del imperio han logrado, efectivamente, aprovechar las coyunturas y carencias internas de Cuba, ahora agravadas por la pandemia y los aprietos económicos del bloqueo reforzado, para atraer artistas e intelectuales cubanos de cualquier edad. Así ha sido por años. La COVID-19 y el aberrado de Trump casi acabaron con los viajes. Pero el dinero siguió y sigue fluyendo.

La práctica de poner hoy delante a los jóvenes como escudos o lanzas para lograr finalmente sus frustrados anhelos políticos en contra de la Revolución cubana, como se hizo en otras latitudes, es tan vieja como el bloqueo, y tan artera como peligrosa.
Tampoco son tontos la mayoría de estos muchachos y muchachas del grupo inicial del 27 de noviembre, hablamos de los verdaderos intelectuales y artistas, de los talentosos y con alguna obra anterior a ese día. Algunos provienen de familias que los han mantenido hasta hoy con un nivel de vida por encima de la media, y apenas comenzaban a volar con alas propias cuando todo se ha paralizado. Hay que deducir su frustración.
Como a la mayoría de los artistas cubanos y del mundo, la pandemia les impide recibir honradamente en Cuba el dinero al que aspiraban por lo que hacen, o querían hacer, el de sus encomiables proyectos de vida. Tampoco pueden ahora viajar a bienales, festivales, vender sus obras a turistas extranjeros, o intercambiar con amigos y colegas, aunque sea un par de cervezas en una capital del primer o del tercer mundo.
Los premios, los viajes y la moneda dura que hoy estaría a su alcance, son precisamente los que otorgan las fundaciones y otras organizaciones solapadas bajo las agencias de la guerra contra el comunismo mundial, el mismo money que corre a manos de artistas y periodistas disidentes de los países enemigos de los poderes hegemónicos planetarios. Hay una sola vía de acceso a esas limosnas que siguen llegando a Cuba por las más diversas vías: sumarse a la contrarrevolución. ¿Ser o no ser? Esa sí es la cuestión.
Los documentos del 27N lo dicen claramente: para la inmediata consecución de sus sueños supuestamente castrados, sus miembros quieren otra Cuba, la que nada tiene que ver con el modelo socialista actual, la supuesta Cuba post revolucionaria. Y… ¿qué Cuba proponen? ¿Cuáles alternativas de país? ¿Cómo y quiénes lo van a dirigir? ¿Con quién se van a aliar?... Eso aún no queda claro. Pero no importa. Ya lanzaron la piedra y ahora no pueden ni quieren, o tal vez no saben, cómo detenerla.
Cuando, en aras de multiplicar sus supuestas cifras, los originales de este grupo, salvo honrosas excepciones, se hacen acompañar en sus “filas” (porque no se han desmarcado explícitamente de ellos) por delincuentes como aquellos que mancillaron con sangre de puerco los bustos de Martí, o por aquel cuyo arte es fotografiarse en el inodoro con la bandera cubana encima, o por los muchos otros que piden la intervención yanqui para resolver nuestros problemas internos, o por los energúmenos seguidores incondicionales de “su” presidente Donald Trump… ¡Entonces chico!
Para todo hay una réplica. Una muchacha del primer listado del 27N escribió hace unos días, en respuesta a la preocupación de un amigo por lo anterior, la siguiente frase: “la prensa (se refiere a los medios oficiales) se ha ocupado de meternos a todos en el mismo saco y ahora ya estamos todos en el mismo saco…” ¿Fue esa su manera de desmarcarse de la carroña? Otorguémosle el beneficio de la duda.
Otro joven artista con talento, Carlos Lechuga, que ha desarrollado su obra en Cuba, y vende su último libro por Amazon, es un ferviente y prolífero miembro del grupo, que en un reciente artículo amplificado en las redes sociales, ha dicho que “El futuro nunca ha estado tan espeso. Entre la pandemia, la necesidad y la represión, no se sabe qué puede pasar”.
Y más adelante: “Esa desconexión entre dos generaciones. La vieja Cuba y el nuevo país al que aspiramos están en fricción constantemente. En todo”.
Con constantes y muy duros ataques a la institucionalidad en cuanto medio encuentro en su camino, Lechuga no sólo traiciona el legado de su abuelo, uno de los grandes periodistas y diplomáticos de la Revolución, sino que mete también en su mismo saco al resto de los jóvenes cubanos (millones), que no comulgan, ni les interesan las ideas y métodos del 27N. También homogeniza a “la mayoría de los viejos de la isla, como han pasado tanto trabajo y han estado tan privados de muchas de las libertades más básicas, ahora no pueden admitir que la gente joven esté dando el berro, se queje, pida algo mejor sin dejarse ganar por el miedo”.
Es él quien trae a colación la conocida canción Guillermo Tell, de Carlos Varela y sentencia: “pero los años han pasado y no creo que ya nada tenga que ver con aquello de la manzana y la ballesta”.
En esto último, lleva razón: algunos como él, evidentemente ya no quieren que sus padres les cedan la ballesta para tirar a la manzana en sus cabezas. Ellos pretenden arrebatarles las ballestas, para tirar directo a las cabezas a sus propios padres y abuelos, como desea, y por lo que paga muy bien, un rancio poder extranjero.


Cesar al final Lechuga traicionó a su abuelo. Tania Bruguera a su padre, otro destacado revolucionario y diplomático. Porque las convicciones revolucionarias no forma parte del ADN genético de los seres humanos. La intransigencia revolucionaria es una condición que se adquiere desde la adolescencia intelectual. Cómo la adquirimos nosotros en los Camilitos de Barbacoa. Con aquel ébano de bronce del entrañable Teniente Roger Pimentel. Un abrazo hermano.
Camilitos de Baracoa. !!!
Muy bueno y objetivo realmente existe ese grupo de descendientes que han cambiado de carril, en gran parte como resultado de la crianza y formación, vivieron en buenas cunas sin necesidades, muchos viajando, con articulos suntuosos, muchos no pasaron el servicio militar, fueron a buenas escuelas , esto y muchos más privilegios han traído estos resultados , lógico ellos no necesitaron la ballesta para comer la manzana.
100% de acuerdo Rafael. Las cunas de oro y los caminos de rosas. Solo debilitan las convicciones. Amén de las excepciones que también existen. No podemos pretender que hay que vivir como Diogenes en un barril. Pero carajooo está Patria se parió a girones. Desde la Manigua hasta la Sierra. Desde Girón hasta las tierras africanas. Y no hay espacio para estar entreteniendose con estas provacaciones. Cuyo objetivo es que nos vayamos a distraer del objetivo principal.
O sea que según su enfoque, esos abuelos no educaron bien a sus hijos o facilitaron su vida para que no hicieran sacrificios. Seguro que también evitaron que fueran a Angola. Entonces no eran tan buenos revolucionarios nada , no?
Si fuese así la responsabilidad no es de ellos. Sería de sus padres en primer lugar, y diría mucho de la conducta y convicciones reales de los padres, más allá de su imagen pública, o del tiempo que no dedicaron a sus hijos.
Pero eso no puede afirmarse a la ligera. Creo ese comentario está algo subido de tono
Excelente artículo de César. No por gusto fuimos Camilitos.
Un acertado, oportuno, necesario e ilustrador artículo.Me parece conveniente, reproducirlo por diferentes vías, incluso, de ser posible, por medios en otros países. Por la TV, el comentarista sobre éstos sucesos y participantes vendidos, se informa con claridad sobre éstos y sus antipatriotas propósitos. Sobre este tema queriendo mostrar una actuación gubernamental contra ''artistas'' e ''intelectuales'' que se dicen opositores, es abundante lo que se publica en varios medios ''internacionales'' de prensa escrita y medios informatizados, por lo que la mayor divulgación posible de las realidades mostradas convincentemente, aquí y en otras naciones, ganan en importancia en la lucha de nuestro pueblo por mantener y desarrollar nuestra Patria Socialista.
La mayoría de esos artistas o seudoartistas que piden diálogo fueron formados en un país que le dio cultura e instrucción gratis y quizás hasta estos días viven de lo que le sigue dando sus padres o la revolución para ahora venir. Pagados por un gobierno extranjero a reclamar libertades que no se corresponden con los principios de la revolución ni de los verdaderos artistas que tratan de mantener la identidad cultural del país en el lugar que corresponde para no ser absorbidos por las transnacionales de la banalidad que es ajena a todo sentimiento patriótico
No reconocer que hay una gran parte de nuestra juventud con inconformidades sería un error. Como tampoco reconocer la verdad del por qué hoy emigran. Son los mismos que bajo la enseñanzas y ejemplo de sus abuelos fueron buenos estudiantes, participaban en movilizaciones, desfiles y concentraciones, lo
mismo en la plaza, que frente a la embajada yanqui. Se incorporaron al trabajo y muchísimos de ellos fueron militantes.
No son del mismo saco de los apatridas anexionistas pero si del saco de los que quieren cambios para el bien del país.
También la generación que cambio la vida de
este país para bien hace 60 años eran
jóvenes.
No se trata de destruir la Revolución, sino de que este a tono con los nuevos tiempos, y se cuente con los jóvenes de hoy.
De lo contrario seguirán emigrando, y eso si que no está bien.
Manuel Am. El saco de los apátridas y anexionistas ha existido siempre, lo sabemos todos y esos jóvenes a que te refieres también, si una parte de esos jóvenes se juntaron y no actuaron como otro saco independiente entonces ellos mismos se metieron por voluntad propia en el mismo saco y no se debe culpar a otros por meterlos en el mismo saco. Saludos
Emilio, en mi comentario me refiero a la juventud en sentido general no a un 27 N, ni grupo en particular. Y a los jóvenes tenemos que escucharlos y darle protagonismo. Por supuesto con los que desean el bien para nuestro país. A esos me refiero.
Muy buen trabajo, felicidades, un solo apunte, la ballesta ya pasó a Díaz Canel y todos los dirigentes jovenes que no formaron parte de la juventud del centenario y hoy están dirigiendo el país en circunstancias muy difíciles y con éxito. Felicidades para ellos también.
Ese es el tema, Cesar, quitar del medio a quoenes les estorben sus maquiavelicos planes de vivir mejor, a como sea y a costa de quien sea... sin pensar en consecuencias, tal vez porque ya pensaron que no les tocará la colateral..
Infelizmente, si creemos a la Mitologia, hubo y habra Caines y Abeles pero sobre todo, MALAGRADECIDOS, pues TODOS esos firmantes recibieron Educacion y atencion Medica GRATIS, asi que desde ayer , hoy y siempre, todo lo que se realice contra la Revolucion, es ,mucho o poco, CONTRARREVOLUCIONARIO y le hace el juego al imperio que desde 1820 quiere "comerse" a esta fruta, que para ellos , NUNCA estara madura.
Yo aprendi de los maximos dirigentes Cubanos y algunos amigos, ya fallecidos en su lucha contra la contrarrevolucion en Cuba, QUE NUNCA DEBEMOS DE DETENERNOS EN NUESTRA LUCHA CONTRA EL ENEMIGO NUMERO UNO DE LA HUMANIDAD, “EL CAPITALISMO Y EL IMPERIALISMO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA” , AUN CUANDO EN ESE IMPERIO GOBIERNE UN SUPUESTO SENOR QUE DICE SER LO OPUESTO DEL SENOR TRUMP, PERO QUE YA HA DECLARADO, SU DEPARTAMENTO DE ESTADO, QUE RECONOCE AL PAYASO DE GUAIDO COMO REPRESENTANTE DE VENEZUELA.
Por otra parte el senor Biden y sus socios de gobierno, siguen la misma ruta de Trump en sus politicas ingerencistas y contrarrevolucionarias contra nosotros, por lo que sugerimos que la direccion del pais y el partido comunista, alerte publicamente al pueblo Cubano de a pie, de que no se hagan ilusiones con el nuevo gobierno de los Estados Unidos, es el mismo que funciono y dirigio el senor Barrack Obama, quien abrio la caja de Pandora y muchos en Cuba, se tragaron el anzuelo de que la cohexistencia pacifica entre Cuba y los Estados Unidos era posible, bajo el Capitalismo y el Imperialismo que alli impera. contra toda marcha por la paz, la cooperacion, el multilateralismo, la diplomacia, la cordura, el respeto y el reconocimiento de que todo pais y estado en este mundo puede elegir el sistema de gobierno que desee y que nadie tiene el derecho a cuestionarlo, atacarlo, cometer ingerencias en sus decisiones y reconocer a los que, sin moral, prestigio y autoridad, se erigen como los representantes de esos paises y estados, ejemplo EL PAYASO DE GUAIDO y el pais que no se ha respetado VENEZUELA.
Lo dije en mis primeros comentarios sobre el mercenario grupo de San Isidro y lo vuelvo a repetir ahora, es necesario una respuesta constante y contundente a todos estos senores contrarrevolucionarios dentro del pais, a todos los que, desde un sitio digital que funciona como camara de resonancia de la contrarrevolucion en Cuba, LA JOVEN CUBA Y SU DIRECTOR TEMPORAL EL SENOR HAROLD CARDENAS LEMA, siguen en sus planes pagados por el gobierno de los Estados Unidos, a traves de la PAY PAL que le fue otorgada al senor Cardenas por el ex-presidente de los Estados Unidos de America, el senor facista y terrorista DONALD TRUMP, el solo hecho de contar con una Tarjeta Pay Pal le permite a este sitio digital y su director temporal ingresar dineros de cualquier procedencia, digamos desde los organos de inteligencia de los EEUU hasta los del lavado de la droga y las mafias que hoy imperan en nuestra tierras de America del Sur y el Norte Revuelto y Brutal, entonces la pregunta es HASTA CUANDO ESTO SE PERMITIRA QUE SIGA OCURRIENDO EN CUBA SOCIALISTA, pues la presencia y permanencia del grupito de asalariados y mercenarios que conforma los que hicieron y hacen plantones en el MINCULT, son el resultado de nuestra grave falta de no adelantarnos a todos ellos, como sucedia cuando estaba vivo y presente nuestro COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO RUZ, POR QUE SUCEDE ESTO??????, no pido me den una respuesta, sino que le demos una respuesta a todas estas incongruencias politicas, ideologicas y sobre todo que afectan la seguridad nacional del pais y a de todo un pueblo como el del Cubano de a pie.
Los dejo con la respuesta y sobre todo con el deber irrenunciable de DEFENDER A TODO UN PUEBLO REVOLUCIONARIO, MARXISTA, MARTIANO, FIDELISTA, BOLIVARIANO, GUEVARIANO Y MACEISTA, CONTRA LAS IGERENCIAS Y ATAQUES DEL IMPERIO Y SUS LACAYOS DENTRO DEL PAIS CUBA.
La respuesta del pueblo es contundente.estamos preparados hace muchos años contra todo tipo de agresiones. Loa intentos de desarrollar medidas de guerra.no convecional sera infructuosas. Unidad es la palabra de orden alrededor del Pcc y gobierno.
he escrito 2 veces sobre la popular "antena" , la señal q tan impunemente se transmite DE FORMA ILEGAL en toda la habana y no me publican.. por que?
no se como se permite esta transmision de hecho ILEGAL de donde se enriquecen unos cuantos transmitiendo programas de baja calidad y de ideas tan retrogradas y calumniosas que da pena verlas.
estoy por la amplitud de pensamiento, en contra de " una sola forma de pensar" pero no comprendo como eso pasa en nuestra habana, violando leyes en las narices de policia, dirigentes, cdr, etc. etc.
espero me publiquen este comentario.
no se por que no lo han hecho las ptras veces que he hablado del tema.
Para mi entender esas personas son una minoría irrisoria, que todos cuentan porsupuesto pero que la minoría tiene que sumarse a la mayoría, lo otro es que ellos no defienden mejoras para el pais como dicen solo buscan veneficios personales, de una forma muy oportunista en momentos muy críticos para nuestra Revolución, como dice el dicho una papa podrida pude echar a perder un saco pienso que hay que ser firmes con estas personas entes de que esa papa pueda propagarse a otros sacos y se vuelva en un mal irreparable, a mi entender hay muchos tipos de enemigos estos son peligrosos porque son solapados pero hay que tratarlos como tal, pues solo se prestan al juego del enemigo en busca de unas miseras limosnas.
Como decía el Ché al enemigo ni un tantico así.
Yo no veo nada malo en las exigencias de los muchachos, tampoco creo que se deban poner todos en mismo saco. Yo si creo que se está haciendo mal, muy mal en desacreditarlos en los medios sin que ellos estén presentes, esta es una revolucion justa y no tenemos miedo a defender nuestras ideas. Entonces invitenlos a una mesa redonda en vivo para que ellos puedan expresarse y nosotros que ya tenemos todas esos argumentos desmoralizarlos ahí delante de cuba entera.
Para mi están claras las intensiones de estos jovenes, no nos llamemos a engaño, quieren otra Cuba, una Cuba sin Revolución, una Cuba sin socialismo, una Cuba donde se olvide la historia de lo vivido, lean nuevamente este planteamiento del 27N:
"(…) Seguiremos exigiendo que, tal y como se acordó la noche del 27N, se abra un canal de diálogo verdadero e inclusivo, entre instituciones y ciudadanos. Un diálogo respetuoso de las diferencias y que considere todos los matices de nuestra realidad, que deje las ideologías a un lado y se centre en Cuba y el bienestar de los cubanos".
O sea un dialogo que deje las "ideología a un lado", acaso ellos están dejando la ideología a un lado? NO, ellos apuestan a una Cuba capitalista, el hecho de no reconocer que esta Revolución y gracias a ella todo lo que se ha hecho es pensando en el bienestar de los cubanos, que todos los esfuerzos que se hacen y los resultados que tenemos ahora mismo en medio de una pandemia y con gran afectación económica, como sucede en todos los países, demuestran sus intensiones y dejan a las claras que están siendo utilizados por los que quieren acabar con esta Revolución.
A diario vemos jovenes trabajando para acabar con esta pandemia, jóvenes médicos, estudiantes de medicina realizando pesquisas, apoyando a los más viejos, trabajando duro, que han hecho y que hacen ellos, cuanto de estos muchachos se ha brindado voluntario para este tipo de tareas. Criticar es fácil, cuestionarlo todo es fácil, ahora hacer, enfrascarse en la batalla si que es difícil, dan pena, en lo particular no creo en ninguno y para mi no hay dialogo hasta que no me digan que han hecho y que están haciendo en función de la sociedad. En su mayoría no son más que niños bitongos que vivieron mejor que la mayoría del pueblo, algunos favorecidos por ser familia de personalidades.
Guillermo Tell no solo le tiraba la flecha a la manzana sobre la cabeza de su hijo, Guillermo Tell luchó y se la jugó por ese mismo hijo y por otros muchos hijos.
No entiendo bien qué quieren los jóvenes artistas. En realidad no entiendo que reclaman. Lo tienen todo. Si es que no triunfan será porque no tienen talento, porque su obra no trasciende. En Cuba todo el que tiene talento y se lo propone sale adelante. Ahora bien no se puede ir contra la mayoría. El gobierno que tenemos en Cuba ha sido ratificado por la mayoría de los cubanos muchas veces. Además se aprecia en la redes. Hay mucho comentario en contra, pero la mayoría defiende lo que tenemos. Porque no me digan a mi que los gobiernos de América Latina con ese quítate tú para ponerme yo han logrado algo o tienen alguna libertad, la mayoría son lame pata del imperialismo, que no nos quiere como cuidadanos con voz, y nos ha considerado siempre de quinta categoría. Eso no lo quiero en mi país y si los artistas que protestan piden eso SOLAVAYA yo no los apoyo. A veces veo mucha ingratitud en algunos jóvenes. Pobre jóvenes cubanos como van a pasar trabajo si perdemos la independencia. allá ellos.
Así mismo, Solavalla, la mayoría de los jóvenes de esta generación ni se imaginan lo que es el capitalismo, no en vano se derramó tanta sangre, tantos pies no pudieron estar equivocado, tuvieron años, años no, siglos para cejar en la lucha y no lo hicieron, prefirieron morir antes seguir con un amo sangriento, tenemos que inculcar en nuestros jóvenes respeto y amor por estas generación.
Rectificó ((( el amor por esta REVOLUCIÓN)))
Muy buen artículo. A las cosas hay que llamarlas por su nombre y lo del 27N y el "Movimiento" SI es pura contrarrevolución, de manual.