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Casamiento por todo lo alto

En este artículo: Cuba, Pico Turquino, Sierra Maestra
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Por Isairis Sosa Hernández

Según los novios, en la concreción de este sueño fue fundamental el apoyo de los familiares y amigos. Foto: Liliana Batista Columbié.

Según los novios, en la concreción de este sueño fue fundamental el apoyo de los familiares y amigos. Foto: Liliana Batista Columbié.

La idea le llegó a Nadia en la lujosa fiesta de matrimonio de unos amigos: «Tú y yo nos casaremos también por todo lo alto». Amaury —su novio— la miró extrañado. «Sí, nos casaremos en el Pico Real del Turquino», añadió la joven en tono de broma.

El chiste, para ella, maestra y licenciada en Psicología, pasó al olvido. Para él, maestro y caminante empedernido —fundador, por cierto, del proyecto Ruta de Cuba por el camino de las cien ceibas—, sembró un sueño.

«Yo había subido tres veces el Turquino y me quedé analizando las posibilidades reales de concretar la ocurrencia. Luego le dije a Nadia que la idea me gustó, y que sí, nos íbamos a casar en lo más alto de Cuba», comenta ahora a JR Amaury Echevarría Nistall.

Aunque escéptica, Nadiagne Rondón Badell aceptó el desafío poniendo sus condiciones. «Tiene que ser una boda de verdad: con traje, testigos, notario, cake, invitados y, por supuesto, con mis padres», relata Nadia.

Y así, de una broma, nació la singular historia de estos jóvenes que ya llegó a su cuarto aniversario, y que cuenta la osadía de ambos al unir sus vidas en matrimonio en el techo de Cuba, a 1 974 metros sobre el nivel del mar.

EL VIAJE-PRUEBA

El primer paso fue llevar a Nadia a la Sierra Maestra, y comprobar si en realidad podría ascender sin problemas sus empinados senderos —ella nunca había hecho un esfuerzo semejante—, y si le gustaba la naturaleza de aquellos parajes.

«Como los dos somos profesores, aprovechamos los días de vacaciones de la Semana de la Victoria, en abril, para hacer lo que llamamos un “viaje-prueba”, que también tenía como objetivo contactar con un notario de la zona.

«Cuando llegamos al municipio granmense de Bartolomé Masó, antesala de la Sierra Maestra, fuimos a la notaría municipal en busca de un abogado que quisiera subir con nosotros el Pico Turquino para casarnos en la cima. Sin embargo, de allí salimos con unos “Sí, tal vez”, “Puede ser”, pero nada en concreto», narra Amaury.

«Todos nos miraban como si estuviéramos escapados de La Habana y nos fuéramos a casar a escondidas —recuerda Nadia entre risas. Para serte sincera, fui a este “viaje-prueba” convencida de que no iba a resultar, y lo asumí como una oportunidad para conocer sitios nuevos, pues nunca antes había salido de La Habana.

«Siempre pensé que era imposible concretar esta idea, pero al ver la frustración de Amaury cuando nos reunimos con los abogados y contemplar todo ese macizo montañoso que desde el mismo pueblo de Bartolomé Masó se puede apreciar, fue cuando me dije que en verdad sería emocionante e inolvidable casarse “allá arriba”», agrega la joven.

Luego de mucha persuasión, la pareja logró «reclutar» a una abogada del municipio granmense de Yara que aceptó el reto de ascender la Maestra y desposarlos en su cumbre. Así, los jóvenes regresaron satisfechos a la capital tras haber logrado las metas del viaje: Nadia se enfrentó con éxito a la serranía y habían encontrado —supuestamente— a la persona que los casaría.

También había quedado acordada la fecha de la boda: el 22 de agosto de 2009, que casualmente coincidía con el cumpleaños de quien sería uno de los testigos de la ceremonia, Luis Labrada Labrada, por aquel entonces jefe de unidad del Parque Nacional Turquino. La nuera de Labrada era peluquera y accedió a peinar y maquillar a Nadia el día de la boda. Un problema menos, pero vendrían otros…

DESBROZANDO OBSTÁCULOS

Convencer a los padres de Nadia sería el próximo paso. La mamá aceptó enseguida; el papá, en cambio, estaba renuente. Así que en varias ocasiones intentó apartar «esa idea loca» de la mente de los muchachos, pero a la postre pudo más la osadía de los años mozos que la prudencia de la madurez, y terminó por acatar la voluntad de los jóvenes.

El traje que Amaury usaría en la ceremonia se lo prestó un amigo. El de ella sería el centro de una nueva complicación. Una de tantas.

«Cuando decíamos que la boda sería en el Turquino, ninguna casa de alquiler quería arriesgarse, o de lo contrario nos pedían mucho dinero. Pero siempre hay gente buena, y finalmente encontramos una persona que nos alquiló el vestido de novia a un precio módico. Al devolvérselo, nos confesó que había sido uno de los trajes que mejor le habían conservado.

«Luego, cuando pensábamos que teníamos todo acordado con la abogada de Yara, esta nos llamó y nos dijo que no podía oficiar la ceremonia, y que quien debía hacerlo era un licenciado de la cabecera de la provincia. Así que continuamos las gestiones y tuvimos la suerte de que la joven abogada Sara Olga Olivera Fonseca aceptara y asumiera el reto como una suerte de aventura», acota Amaury.

Para Nadia, los preparativos de la boda confluyeron con una difícil coyuntura en su vida, que añadió una dosis adicional de estrés a los días que precedieron a la fiesta de compromiso.

«Yo estaba haciendo mi tesis de Licenciatura en Psicología —rememora la joven—, y además vivía en Lawton y trabajaba a tiempo completo en una escuela primaria en Playa. Aquellos meses fueron bastante agitados. ¿Cómo lo logramos? Todavía no lo sé. Debe haber sido gracias al amor y a la solidaridad de muchos. El apoyo de nuestra familia y amigos fue fundamental».

COMPENETRACIÓN TOTAL

Desde 1959, el Martí de bronce del Turquino ha sido testigo de momentos entrañables: graduaciones de estudiantes y profesionales, actos conmemorativos, conciertos… Pero no se recoge que haya acontecido alguna ceremonia nupcial en este escenario de profunda significación patriótica para todos los cubanos.

Según la memoria colectiva de los que laboran en el Parque Nacional Pico Turquino, y de vecinos de la zona, esta era la primera vez que una pareja escogía el punto culminante de la geografía cubana como escenario de su casamiento.

Y en el éxito de la idea mucho influyó la ayuda de los trabajadores del Parque. A su cargo corrieron la confección del ramo de la novia, la decoración del lugar, la construcción de la mesa de la ceremonia y otros detalles organizativos.

«La bebida de la fiesta nos la regalaron los amigos, y el cake lo mandamos a hacer en Providencia, un pueblito de la serranía. Lo más complicado de la boda fue subirlo a casi 2 000 pies; fue lo más complejo y lo más gracioso también», apunta Nadia.

Sobre los hombros de cuatro «elegidos» recayó la titánica tarea de trasladar hasta la más alta cumbre de la Sierra Maestra el cake relleno con coco y velar porque este no terminara abonando los senderos del Turquino.

Cuentan que en medio del agotamiento, varias veces bromearon con devorarlo o dejarlo caer al suelo «accidentalmente», para poner punto final a tanto sacrificio. Solo quien ha desandado los caminos que conducen al techo de Cuba es capaz de comprender semejante esfuerzo. Pero hasta su destino final llegó este pastel, no sin antes resistir una pequeña llovizna y sortear con éxito el acoso de cierta ave rapaz que parecía querer degustarlo también.

«Con todas estas peripecias, te imaginarás que ya el cake no tenía la misma forma con la cual salió del horno. Un recuerdo gracioso que me viene a la mente fue cuando le brindamos un pedacito a unos turistas alemanes que estaban ese día en el campamento Aguada de Joaquín. Prácticamente lo aceptaron por pura cortesía —debido al aspecto exterior—, pero fíjate cómo estaría de rico que “repitieron” dos veces», precisa Amaury.

Agrega Nadia que «para estos turistas fue muy simpático venir desde tan lejos con la idea de conquistar la mayor cima cubana y terminar en medio de una boda. Para todos los que arribaron ese día al Pico, ya fuera por el camino de Granma o por el de Santiago de Cuba, resultó tremenda la sorpresa de llegar al punto más elevado de Cuba y tropezarse con toda la logística que lleva una boda.

«En el ascenso coincidimos con un matrimonio de portugueses que eran maestros igual que nosotros —detalla Amaury—, y fueron de gran ayuda, por ejemplo, al momento de ponerme el traje y hacerme correctamente el nudo de la corbata.

«Fue una ceremonia en la que logramos una compenetración total con quienes nos acompañaron en aquella aventura, y con todos aquellos “invitados casuales” que nos encontramos», rememora Nadia.

Grato y justo final para esta historia de amor que nació de una broma y desafió tanto a la cordura como a los agrestes senderos del Pico Real del Turquino. Simbolismo de cuán alto podemos llegar cuando nos impulsan nobles sueños.

(Tomado de Juventud Rebelde)

Se han publicado 44 comentarios



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  • M.Clara Castro dijo:

    Nadia y Amaury hay que reconocer que son emprendedores y que defienden y luchan por lo que quieren, lástima que esta historia no se haya revelado a raíz de la boda, algo que sucede todos los días, pero por el lugar y lo que este representa para todos los cubanos, es un gran acontecimiento. De todas formas muchas felicidades. Sucesos como este son las que debe divulgar nuestra prensa dirigida a la juventud, para que contribuya a formar y fortalecer valores.

  • iCarly dijo:

    TE ESCAPASTE CHAMA, AHORA TODOS A INVENTAR UNA LOCURA DE AMOR DE ESAS. YA SABES COMO SON LAS MUJERES DE COMPETITIVAS.

  • fiallo dijo:

    subir montañas, hermana hombres. J.M

  • Francisco Rivero dijo:

    Me alegra que Cubadebate tenga a bien de reproducir esta cronica maravillosa del diario Juventud Rebelde.

    Desearia proponer lo que comente en realacion a esta ” Boda de Altura ” editada en este diario de Cuba.

    Cito:

    ” Amor y solidaridad ” tomaron por asalto las alturas del Real del Turquino en Cuba.

    Ustedes Nadiagne Rondón Badell & Amaury Echevarría Nistall con su desicion de realizar la ceremonia de casamiento ” alla arriba ” me han emocionado mucho por la belleza de su empeño.

    Gracias por compartir estas vivencia con los lectores de J.Rebelde y al loable articulo de la periodista Isairis Sosa Hernández. Por cierto seria posible de que el Sr.Amaury nos hablara un poco mas del proyecto ” Ruta de Cuba por el camino de las cien ceibas “. Donde se situa en la geografia de Cuba?

    Por ultimo las anectotas de este casamiento bien puediera ser de referencia e inspiracion para un libreto y guion de un filme.

    En este dia de Navidad les deseo a ustedes Alegrias,Paz, Exitos y mas Amor porque Nadia y Amaury ustedes dos son los Principes Reales del Turquino.

    Un saludo fraterno. ”

    Sin mas,un saludo cordial.

    • Michel Vega Fuenzalida dijo:

      El proyecto Ruta de Cuba por el camino de las 100 ceibas, es un proyecto que salió de la mente de Amaury. En el 2005 este inquieto muchacho tuvo la idea de caminar Cuba desde el faro Coral en punta de Maisí hasta el faro Rocaly en el Cabo de San Antonio. Como es costumbre en Amaury esta idea no quedó en su mente. Siendo profesor de química y con el salario cobrado al final del curso, en el mes de julio de ese año, acompañado por la bandera cubana y 3 amigos más, parten de punta Maisí. De allí caminaron hasta llegar a Playita de Cajobabo, lugar donde llegara Martí y Gómez el 11 de abril 1895, a partir de aquí comenzaron lo que se conoce como la Ruta Martiana que termina en Dos Ríos, atravezando 3 provincias. Antes de llegar a Dos Ríos se pasa por Mango de Baraguá, donde el 22 de octubre de 1895 Maceo comienza la Invasión de Oriente a Occidente. Después de caminar hasta Dos Ríos se continúa por la misma ruta que hicieron Maceo y Gómez hasta llegar a Mantua, Pinar del Río, atravezando el caimán. De Mantua se sigue hasta el Cabo. Amaury terminó solo, en 90 días hizo más de 1800km, en el recorrido dejó un sin número de amistades, dejando muchas historias en el camino. Ondeó la bandera en el faro Roncaly cuando las lágrimas no lo dejaban ver el último lugar donde se esconde el sol en Cuba. Por esto se le conoce en la Ruta Cuba como el “caminante”.
      Las 100 ceibas es un proyecto que vino después por parte de la Sociedad Cultural José Martí a la cuál Amaury y muchos otros pertencemos. Consiste en sembrar una ceiba lo más cercana a los lugares históricos que forman la Ruta Cuba. Desde la punta hasta el cabo hay 100 ceibas, la primera en Maisí y la última a 300m (aproximadamente) del faro Roncaly. 100 ceibas se sembraron, algunas no se lograron y se resembraron al paso de lo que sigue en el siguiente párrafo, pero en realidad hay 101, la última está en la Finca Museo El Abra en la Isla de la Juventud, lugar que el Héroes Nacional estuvo entre el 13 de octubre y el 18 de diciembre de 1870.
      Esta azaña de caminar Cuba por la Ruta no quedó ahí. Entre el 21 de julio y hasta el 7 de octubre de este año se hizo la segunda expedición Ruta de Cuba, pero ahora por el camino de las 100 ceibas. Comenzaron 4 muchachos, entre ellos una muchacha, la misma que tomó la foto de la boda en el Turquino que Cubadebate publicó. Liliana Batista Columbié, su esposo: Luis Enrique Isaac Blanco, Álex Nistall Daisson (no es familia de Amaury, en la Ruta ambos se entararon de la coincidencia de los apellidos) y Reynaldo Perera de Armas reeditaron lo caminado. Fueron abanderados por René y el embajador de Venezuela (http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2013-07-04/jovenes-cubanos-reeditaran-ruta-martiana/) el 7 de julio de este año. Por eso las banderas de Cuba, Venezuela y la del Consejo de Jóvenes Plaza Martiana los acompañaban. Esta vez no llegó uno, sino 8, en el camino se incorporaron: Jesús Bernabé Prieto Alberteri, un granmense que se unió en Camaguey; Michel Vega Fuenzalida, un pinero descendiente de chilenos que se unió en Mayabeque; Hilario Carmenate, un pinaerño de 72 años que se unió cuando los “ruteros” tenían 4km dentro de Pinar del Río; y cuando faltaban 14km Pabel llegó para hacer el último tramo, los 8 ascendieron al Faro Roncaly y ondearon las banderas cubana, venezolana, chilena, la del Consejo de Jóvenes Plaza Martiana, y de la UJC. Los medios de prensas provinciales y Juventud Rebelde dieron cobertura a esta expedición mientras andaban. En 79 días lograron caminar 2134Km, casi por los pasos de Amaury. Ahora hay 5 que hicieron la Ruta Cuba, y otros que hicieron un pedaso.
      A grandes razgos esto es la Ruta de Cuba por el camino de las 100 ceibas.

  • kirenia dijo:

    hay dios verdad q es hermoso tener una boda asi de linda,a mi me gusta mucho lo inusual

  • Esmérido dijo:

    Ojalá dentro de 20 ó 25 años la prensa haga un reportaje o una entrevista a estos intrépidos jóvenes y sepamos que esa aventura les hizo hacer más duradera la unión. Felicidades.

    • Lic. Julio Arjona dijo:

      Dentro de 20 o 25 años espero que estén juntos todavía… y puedan recordar su boda como corresponde. Ojalà pudieran subir a facebook las fotos de la boda o poner en youtube los videos que se tomaron allá.

      Salu2

  • Yili dijo:

    ORIGINALÍSIMA LA IDEA, ME ENCANTÓ , EN ESTOS MOMENTOS MI NOVIO SE ENCUENTRA DE MISION EN VENEZUELA, CUANDO REGRESE SERÁ UNA PROPUESTA QUE LE HARE, YO PENSABA HACERLO EN LA AZOTEA DEL EDIFICIO, PERO AHRA VEO QUE HAY OTROS LUGARES MAS ALTOS PARA CASARSE POSIBLE.

    SALUDOS YILI

    • dime tu dijo:

      jejeje malo que venga de alla ya casao y asta con hijos jejejeejej

  • Holguinera dijo:

    Nunca es tarde si la … intención es buena. Por eso, un poco tarde, quiero felicitar a esta pareja, por su matrimonio, por su tenacidad y no rendirse ante los obstáculos que se empeñaban en impedir hacer realidad sus sueños. Nunca dejen de soñar.
    Que el nuevo año 2014 les traiga paz, amor, prosperidad, salud.
    Que Dios esté derramando aguaceros de bendiciones sobre este matrimonio, haciendo realidad las peticiones de su corazón y sus sueños.

  • aobb dijo:

    espero a mi novia no se le ocurra casarse en un avion

  • Camilo dijo:

    Que par de locos! jajaja

  • lola dijo:

    se vovieron locos

  • hola dijo:

    felicidades todas las personas de este mundo no tiene la posibilidad de casarse devido aque no encuentran sdu media naraja.y muy bonito lugar el que escogieron

  • Michel Vega Fuenzalida dijo:

    jajaa, buen artículo, jaja conozco a esta pareja que se casó por todo lo alto, tal y como quería ella, jaja. Muchas Felicidades.
    Amaury ¿Cómo les fue en las parrandas de Remedio?
    Saludos

  • edu dijo:

    loco está el notario(a)

  • mayra dijo:

    Hermosa historia de amor y sacrificio

  • Coco dijo:

    Cuando se quiere se puede, los lujos hipócritas de bodas de alta sociedad se quedaron insignificantes con esta ascención de amor al Turquino, FELICIDADES,ojalá y a mí se me hubiera ocurrido la idea y la hubiera llevado a cabo, pero ya mi carnaval pasó…

  • SAS dijo:

    Super original, Felicidades de verdad. Estoy seguro q

  • Jorge1991 dijo:

    Felicidades! Yo me quiero casar en un barco frente al malecón de Cienfuegos… Así que ya saben, cuando vean una boda en medio de la bahía Cienfueguera me saludan desde la orilla.
    Lo bueno de esto es que si la suegra se pone belicosa, de que la tiro la tiro…

  • Cesy dijo:

    Gran azaña y felicidades.

  • Jorge1991 dijo:

    y la suegra no sabe nadar

    • Lic. Julio Arjona dijo:

      La mía es alérgica al marisco y yo he gastado ya cientos de pesos comprando camarón y nada. Es más resistente que una bruja.

      Salu2

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