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Nueva administración demócrata en la Casa Blanca

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Por Pedro Etcheverry Vázquez y José Luis Méndez Méndez

Durante el año 2008 se desarrolló la campaña presidencial del candidato demócrata afro descendiente Barack Obama, quien durante la puja electoral se refirió a Cuba de la siguiente manera:

“A lo largo de toda mi vida ha habido injusticia en Cuba. Nunca, en toda mi vida, el pueblo de Cuba ha conocido la libertad. Nunca, en la vida de dos generaciones de cubanos, el pueblo de Cuba ha conocido la democracia. Esta es la situación terrible y trágica que hemos conocido durante medio siglo, elecciones que son todo menos libres y justas, de los disidentes encerrados en celdas oscuras, por el delito de decir la verdad… vamos a luchar por la libertad en Cuba… Mi política hacia Cuba se guiará por una palabra: Libertad”[1].

Con el arte del bien decir, de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia para deleitar, persuadir o conmover, es decir, con una retórica refinada y engañosa en sus palabras, Obama reiteró la continuidad de la política estadounidense hacia Cuba de los últimas cinco décadas, pues no ofreció argumentos nuevos que representaran algún cambio de su futura política hacia la Isla. Tal pareciera que este Presidente olvidara que a lo largo de toda su vida esta nación ha sido la más afectada por el terrorismo. Baste señalar que:: Cuando Obama nació el 4 de agosto de 1961, los terroristas anticubanos, asentados en el territorio que él gobernaría 48 años después, fraguaban un plan para asesinar al General de Ejército Raúl Castro Ruz y originar una provocación en la Base Naval de Guantánamo, que causara una confrontación directa entre los Estados Unidos y Cuba.

En 1967, cuando se trasladó a Yakarta, Indonesia con su madre e ingresó en el quinto grado de la escuela católica Punahou School, en varias ciudades norteamericanas terroristas anticubanos, como Orlando Bosch Ávila, al frente de la llamada Acción Cubana Nacionalista de corte fascista, realizaron 22 actos de terror, que afectaron intereses nacionales de ese país en Washington y Miami.

Al terminar el sexto grado el niño Barack, una organización terrorista anticubana denominada Poder Cubano ordenó y ejecutó 79 actos de terror, de estos 75 en ciudades de los Estados Unidos.

Siendo adolescente, cuando terminó los estudios medios superiores, los terroristas anticubanos, que todavía hoy cohabitan en ciudades norteamericanas ejecutaron 14 actos de terror, entre estos colocaron bombas en New York, en San Juan, Puerto Rico y en el aeropuerto John F. Kennedy, donde hacen detonar una bomba que hiere a 4 empleados norteamericanos, además asesinaron a un candidato a representante estatal del Estado de New Jersey, de origen cubano delante de su hijo de 12 años.

Más tarde, al graduarse con el título académico de Licenciatura en Artes Liberales en la Universidad de Columbia en 1983, la organización Omega 7 integrada por esbirros anticubanos, y considerada por el FBI como la más activa dentro de los Estados Unidos, ejecutaron 55 actos de terror dentro del territorio estadounidense.[2] En fin, el actual Premio Nóbel de la Paz aparentó desconocimiento acerca de cómo los terroristas anticubanos fueron protegidos por su país.

El candidato Barack Obama en su campaña electoral prometió tres líneas en relación con lo que sería su política hacia la Isla: La facilitación de las relaciones entre cubanos, aboliría las directrices establecidas por el gobierno de Bush, que dificultaban los viajes a Cuba y el envío de remesas:

Dijo: “Es hora de una nueva estrategia. No hay mejores embajadores para la libertad que los cubano-americanos.Es por eso que de inmediato se le permitirá viajes familiares ilimitados y remesas a la Isla. Es hora de dejar que los cubano-americanos puedan ver a sus madres y padres, sus hermanas y hermanos. Es hora de que el dinero cubano-americano pueda ser enviado a sus familias”.[3]

Aseguró conversar con el gobierno cubano, como una norma de conducta y al respecto señaló: “Después de ocho años de políticas desastrosas de George Bush, es hora de continuar con la diplomacia directa, con amigos y enemigos, sin condiciones previas. Habrá una preparación cuidadosa. Vamos a establecer una agenda clara. Y como Presidente, yo estaría dispuesto a conducir esa diplomacia en el momento y lugar de mi elección, pero sólo cuando tengamos una oportunidad para promover los intereses de los Estados Unidos, y para promover la causa de la libertad del pueblo cubano”[4].

Pero la esencia agresiva se mostró sin pudor: Mantener sin muchos cambios la política de los Estados Unidos hacia Cuba: “Voy a mantener el embargo. Nos proporciona la capacidad para presentar al régimen una clara opción…”[5]

Consumadas las elecciones por primera vez en la historia de los Estados Unidos, llegaba a su presidencia un ciudadano de raza negra para asumir la dirección de una nación que se encontraba, y aún continúa, en la mayor crisis económica de su historia y, por otro lado, enfrentando dos conflictos bélicos simultáneos.

El ahora Presidente, dejó en el olvido la promesa de cerrar la cárcel de la Base Naval de Guantánamo, transcurridos dos años y algunos meses más, lejos de cerrarla, reanudó los juicios que allí se llevan contra supuestos terroristas hacinados en ese lugar durante más de una década.

La promesa no cumplida fue así: “Cerraremos Guantánamo y queremos estar seguros de que los procedimientos que emplearemos sean respetuosos de nuestra Constitución. Las torturas cometidas contra los detenidos allí provocaron duras condenas en Estados Unidos y de la comunidad internacional”.[6]

Otro de sus ofrecimientos fue levantar las restricciones de los viajes y el envío de remesas a Cuba. El 13 de abril de 2009, fueron eliminadas las limitaciones a la regularidad y duración de las visitas de los ciudadanos de origen cubano a sus familiares en la Isla. Se liberó la cantidad de dinero que podían enviar los emigrados cubanos en Estados Unidos hacia la Isla en términos de remesas.[7] De esta manera, Obama aparentaba un cambio en su política, tocando los temas que afectaban directamente a la población cubana, aunque en realidad lo que hacia era regresar a lo ya vigente y eliminado por su predecesor George W. Bush.

Continuando con la estrategia de disfrazar la política agresiva estadounidense hacia Cuba, el 22 de mayo de 2009, el gobierno estadounidense propuso reanudar las conversaciones bilaterales en materia de migración, suspendidas por el anterior presidente en el año 2003, siendo aceptada la propuesta por Cuba el 30 de mayo. Posteriormente, ambos gobiernos también convinieron en debatir la reanudación de los servicios directos del correo postal.

La primera ronda de conversaciones se efectuó el 14 de julio de 2009 en la ciudad de New Cork y la segunda el 19 de febrero de 2010 en La Habana.

Sin embargo, Obama paralelamente con su objetivo de derrocar a la Revolución Cubana, en el 2009 estimuló la subversión política, que constituye en estos momentos su principal herramienta contra Cuba, además de incentivar las históricas.

El bloqueo continúa vigente. Las leyes que engranan este mecanismo de agresión son: La Ley de Comercio con el Enemigo; la Ley de Asistencia Exterior; la Ley de Administración de las Exportaciones; la Ley para la Democracia Cubana más conocida como la Ley Torricelli; la Ley para la Solidaridad Democrática y la Libertad Cubana. Conocida como la Ley Helms-Burton y las Regulaciones de Administración de las Exportaciones.

La política de subversión se ha orientado a los sectores de la sociedad cubana supuestamente más vulnerables: los jóvenes, las mujeres y los artistas e intelectuales, con el apoyo de grupos contrarrevolucionarios que a su servicio ejecutan sus orientaciones.

También ha permitido que se otorguen visas a cubanos residentes en la Isla para intercambios académicos y así retomar la política de “people to people”[8], la cual enmascara el principal objetivo que es influir mostrando al sistema capitalista. Ha conservado el financiamiento para la radio y la televisión subversiva de Radio y TV Martí.

También la administración Obama mantuvo apoyo a las acciones de grupos como las llamadas “Damas de Blanco”, mujeres que se amparan en la supuesta lucha por la libertad de sus esposos y familiares presos en Cuba por acciones contrarrevolucionarias, en realidad tratan de apelar a mentiras como la falta de derechos humanos en las prisiones cubanas, la ilegitimidad del proceso judicial, elemento que evidencia el carácter subversivo de esta administración.

El propio Presidente ha sido protagonista de declaraciones subversivas: “Sucesos recientes en Cuba, entre ellos la trágica muerte de Orlando Zapata Tamayo, la represión de las Damas de Blanco y la intensificación del hostigamiento a quienes se atreven a expresar los deseos de sus conciudadanos cubanos, son sumamente preocupantes. Hoy, sumo mi voz a la de valientes personas en toda Cuba y un coro cada vez más numeroso en todo el mundo que exigen el fin de la represión, la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos en Cuba y el respeto de los derechos básicos del pueblo cubano”.[9]

Obama ha tratado de proyectar una imagen flexible y cooperativa en el área de las relaciones bilaterales con Cuba, tratando de convencer que ante tales “buenas” acciones la Isla debe realizar cambios. Un ejemplo de la injerencia está en el discurso de la Secretaria de Estado Hillary Clinton, acerca de la política estadounidense en materia de derechos humanos, el 14 de diciembre de 2009, cuando planteó que el gobierno cubano “podía, pero no quería, realizar los cambios que los ciudadanos merecen”.[10]

En la Cumbre de las Américas efectuada en Trinidad y Tobago en el año 2009, Obama trató de neutralizar las presiones hemisféricas para lograr la eliminación del bloqueo a Cuba y de esta manera, contrarrestar la mala imagen creada por su antecesor. En este sentido manifestó: “Estoy dispuesto a que mi gobierno converse con el gobierno cubano sobre una serie de cosas —desde las drogas, la migración y los problemas económicos, hasta los derechos humanos, la libertad de expresión y la reforma democrática”.[11]

La Administración de Obama persiste en desestabilizar a la Revolución Cubana a través de la USAID, cuya principal fuente de financiamiento es el Fondo de Apoyo Económico, agregado al Departamento de Estado, y de la Fundación Nacional para la Democracia.

El Departamento de Estado destinó en el año 2010, 447,7 millones de dólares para “mejorar la seguridad, fortalecer las instituciones democráticas, promover la prosperidad e invertir en la gente” en América Latina. Para Cuba fue consignado el 4,48% del presupuesto de la región (20 millones de dólares), supuestamente para promover la democracia, ayudar a los presos contrarrevolucionarios y a otras supuestas víctimas.

Algunas partidas son utilizadas para enviar a los llamados contratistas que viajan a Cuba para entrenar en la desobediencia civil y las acciones subversivas a los lacayos locales. Tal es el caso del norteamericano Allan Phillip Gross, quien fue descubierto cuando realizaba estas acciones, fue procesado, juzgado y sentenciado a 15 años de prisión en marzo de 2011.

Durante los dos primeros años de la administración Obama, Cuba continuó en la lista de países que apoyan supuestamente apoyan al terrorismo internacional.

Por otra parte las elecciones parciales del 3 de noviembre de 2010, colocaron a los congresistas norteamericanos de origen cubano en posiciones en el poder legislativo de los Estados Unidos en posiciones que les permitirán generar más trabas a iniciativas dirigidas a mejorar en las relaciones entre ambos países.

Así, Marco Rubio llegó al Senado, e Ileana Ros-Lethinen, Lincon Díaz Balart y David Rivera a la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, personajes contrarrevolucionarios que persistirán en sus acciones para mantener el bloqueo económico a Cuba, para acusar a la Isla de país que apoya el terrorismo, así como de la llamada violación de los derechos humanos de sus ciudadanos.

En resumen la administración de Obama, ha mantenido en los dos primeros años de mandato, los componentes tradicionales de la política agresiva del gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba. Lo anterior se evidencia en las palabras pronunciadas por éste: “La libertad del pueblo de Cuba es de interés nacional. Creo que debemos montar presión al gobierno de Raúl Castro y los que integran su gobierno para que pongan en libertad a los presos políticos y crear libertad política, de prensa, de expresión, pero debemos movernos hacia una nueva era y una política diferente para avanzar hacia el siglo XXI y no quedarnos en el siglo XX.” [12]

Hasta el momento esta administración, en los limitados pasos que ha dado, pretende avanzar en temas menos complicados, como son los pronunciamientos de las medidas de flexibilización sobre los viajes, remesas, paquetes, telecomunicaciones y otras.

La subversión se mantiene como el rasgo fundamental de la política, facilitada por las características de la nueva Administración, incluyendo un empleo más eficaz de los medios y estrategias informativas y del manejo de las tecnologías de comunicación.

De esta forma, el comportamiento del gobierno de Estados Unidos durante la actual administración permite pronosticar que continuará su agresión contra Cuba, y dará prolongación a su gestión injerencista, elemento que ha sido, durante la historia, el factor principal para cualquier diseño de política norteamericana. Las elecciones generales del próximo 2012, generará una retórica más agresiva para captar el apoyo económico de los cubanos residentes en ese país y en las urnas. La saga del terrorismo contra Cuba continúa…


[1] Obama (2008). Renovación de EE.UU. de liderazgo de las Américas. Consultado en diciembre, 22, 2010 enhttp://www.penultimosdias.com/2008/05/27/ocho-ideas-sueltas-sobre-el-discurso-de-obama-en-miami/htlm.

[2] Méndez, J (2010). El Premio Nóbel y el terrorismo anticubano. Vidas paralelas. Consultado en Diciembre, 12, 2010 en http://www.cubadebate.cu.

[3] Obama (2008). Renovación de EE.UU. de liderazgo de las Américas. Consultado en diciembre, 22, 2010 enhttp://www.penultimosdias.com/2008/05/27/ocho-ideas-sueltas-sobre-el-discurso-de-obama-en-miami/htlm.

[4] Ídem a la anterior.

[5] Idem. a la anterior

[6] Barack, O (2008). Barack Obama ratifica compromiso de cerrar cárcel de Guantánamo. Consultado en Diciembre, 10, 2010 enhttp://www.tiempo21.cu/el_mundo.

[7](2009). Fact Sheet Reaching out to the Cuban people. Consultado en diciembre, 10, 2010 enwww.whitehouse.gov/the_press_office/Fact-Sheet-Reaching-out-to-the-Cuban-people.

[8] Muy semejante a la aplicada por la aadministración de William Clinton.

[9]Barack, O (2009). Declaraciones del Presidente sobre la situación de los derechos humanos en Cuba. Consultado en noviembre, 10, 2010 enhttp://www.whitehouse.gov/the-press-office/declaraciones-del-presidente-sobre-la-situaci-n-de-los-derechos-humanos-en-cuba.

[10] Domínguez, J (2010). Reconfiguración de las relaciones de los Estados Unidos y Cuba. Temas, 62 – 63, pp.11.

[11] Barack, O (2009). Remarks by the President at the Summit of the Americas. Consultado en diciembre, 28, 2010 enwww.whitehouse.gov/the_press_office/Remarks-by-the-President-at-the-Summit-of-the-Americas.

[12] Joomla (2010). Tormenta de fuego de opiniones por declaraciones de Obama acerca de Cuba. Consultado en diciembre, 14, 2010 en http://progreso-semanal.com.

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  • H. LO dijo:

    EL ENEMIGO POLITICO E IDEOLOGICO INTALADO EN LA PROPIA FAMILIA. (OBAMA DISSECTION).
    El odio de clase entre los seres humanos no se da solo entre los ricos mas ricos y los pobres mas pobres entre ellos. Muchas veces lo encontramos entre familias de clase alta que abrazan la causa de los desposeidos, de las clases mas pobres. En numerosas ocasiones los lideres de las clases pobres provienen de clases mas acomodadas y juegan un rol importantisimo en la conduccion del movimiento revolucionario. Tal es asi que Marx le dio especial atencion en sus escritos a la importancia del “agente” externo a la clase obrera. “El intelectual” , Eso estaba bien para dos siglos atras en que el analfabetismo era casi absoluto, y la educacion si era elitista y exclusiva.
    Tambien existe entre la clase explotada los llamados “Desclasados” y que sin ninguna duda van a defender la clase que los explota por el solo echo de que los alimenta y los tienen alineado. En su mayoria siglos atras eran por innorancia, por culpa de el analfabetismo. Hoy dia se puede decir que es lo mismo pero a conciencia puesto que leer saben y la “libertad” de decidir la tienen.
    En otra palabras no debemos esperar nada de Obama porque es negro y pensemos que va a estar en el lado
    correcto. No simplemente el hombre prerioriza sus interese personales y la de sus amos. La “Supremacia Blanca” Judia anglosajona de los EE.UU. Hay que tomar lado y saber bien que en esta batalla de las ideas hay que darla con todo. Obama is a DISAPPOINTMENT

  • cristóbal dijo:

    Una vez más hay que teener presente la sabia y profunda visión del Ché, cuando en el propio territorio de Estados Unidos sentenció “Del imperialismo no se puede confiar ni un tantico así…” ¿Y a quien
    representa políticamente el Señor Obama…? Todos lo sabemos…Ser un
    presidente negro en Estados nidos, no sgniifica que muchas cosas vayan a cambiar….!Hay otras consideraciones más poderosas,,.Excelente comentaruio del columnista Méndez

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José Luis Méndez Méndez

Escritor y profesor universitario. Es el autor, entre otros, del libro “Bajo las alas del Cóndor”, “La Operación Cóndor contra Cuba” y “Demócratas en la Casa Blanca y el terrorismo contra Cuba”. Es colaborador de Cubadebate.

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