Imprimir
Inicio » Noticias, Política  »

Merkel reconoce errores de su gobierno tras golpe en las urnas

| 3 |
Angela Merkel

Angela Merkel

La canciller alemana, Angela Merkel, entonó hoy el mea culpa tras los golpes sufridos en las urnas por sus filas conservadoras, aunque sin desviarse de su línea en la política de refugiados, motor del voto de protesta que recluta la derecha radical.

La frase de “lo lograremos” pronunciada hace un año, cuando Alemania abrió las fronteras a los refugiados, era sobre todo la expresión de una “postura personal y un objetivo”, pero fue entendida “por más de uno como una provocación”, admitió Merkel ante los medios en Berlín.

No era esa su intención, prosiguió la canciller, para quien, de tanto reiterarlo, el pronunciamiento había derivado en una fórmula “vacía de contenido”.

“Si pudiera, haría retroceder el tiempo muchos años, para prepararme y preparar mejor a todo el Gobierno ante una responsabilidad como la que nos encontramos en 2015, ante la que no estábamos preparados”, prosiguió la líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU).

En la derrota de ayer en los comicios regionales de la ciudad-estado de Berlín, como en la sufrida por sus filas 15 días atrás, en el “Land” de Mecklenburgo Antepomerania, hubo “componentes regionales”, dijo, pero ello no la exime de su responsabilidad como líder del partido.

Hubo problemas “de comunicación”, por no haber sabido transmitir al ciudadano el alcance del gran desafío y de los esfuerzos que, durante años, exigirá la acogida y la integración de esas personas.

“No volverá a darse una situación como la de 2015”, prometió en alusión tanto a los 1,1 millones de solicitantes de asilo que recibió Alemania ese año como a esa falta de preparación a la que había aludido.

Merkel reconoció que no puede haber una “solución rápida” a la crisis migratoria, porque Alemania no ha sido precisamente, durante años, el “campeón del mundo” en una cuestión básica como es la integración.

La CDU ha cosechado en 15 días “resultados muy amargos”, resumió en referencia tanto a Mecklenburgo-Antepomerania, donde su partido se vio superado en votos por la derecha radical de Alternativa para Alemania (AfD), como a Berlín, donde ayer obtuvo un mínimo histórico del 17,6 %.

En el primero de esos comicios sufrió el golpe de verse humillada por la ultraderecha y en la capital quedó apeada de la condición de socio menor en la alianza de Gobierno que formaba con el Partido Socialdemócrata (SPD).

Los partidos de la gran coalición alemana agudizaron su desgaste -el SPD se defendió como primera fuerza con un 21,6 %, pero perdió casi siete puntos respecto a 2011-, mientras que la AfD se alzó con un 14,2 % y entró en su décima cámara regional, del total de 16 “L nder” del país.

La líder de AfD, Frauke Petry, se presentó hoy de nuevo exultante y augurando un “muy buen resultado” en las elecciones generales previstas para exactamente dentro de un año, a finales de septiembre de 2017.

Su formación claramente no es un “fenómeno regional”, sino que desde su fundación hace tres años se ha consolidado como fuerza emergente en todo el país. Tras haber quedado sin escaños en las generales de 2013, ahora se le pronostican porcentajes parecidos o superiores a los logrados ayer en Berlín.

Merkel optó por encajar como propia la derrota, pese a que, dentro y fuera del partido se atribuye el revés histórico a su candidato berlinés, Frank Henkel, representante del ala más derechista de la CDU y alejado de la línea de su líder.

Siguió sin aclarar si optará a su reelección en 2017, cuestión que depende en parte de que consiga al menos reducir el abismo persistente con su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), que amenaz a con no respaldarla, en caso de presentarse.

La autocrítica de hoy, y el distanciamiento del mantra que la persigue -“lo lograremos”-, podría ser una manera de Merkel de empezar a limar asperezas con los bávaros.

Entre tanto, en lo que concierne al futuro gobierno de la ciudad-estado, La Izquierda y Los Verdes se presentaban como virtuales nuevos socios de coalición en tripartito del SPD.

Todo apunta a que Berlín, tras una legislatura de gran coalición, volverá a un gobierno “rojo” similar a los mantenidos entre 2001 y 2011, cuando los socialdemócratas gobernaron sucesivamente con los Verdes o con la izquierda postcomunista.

(Con información de EFE)

Se han publicado 3 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • e.berger dijo:

    En realidad Merkel como ser humano se equivoco como todos, pero tambien tuvo logros, es verdad que el puntillazo en su carrera politica fue todo esto de abrir las fronteras a los refugiados, integrarlos a una sociedad en la que ya producto de todo el sistema capitalista hay muchos jovenes y otros no tan jovenes desempleados, estos inmigrantes en algunos casos preparados y otros dispuestos a hacer lo que sea, y fijense si estan haciendo que sin mucho caminar estan llevando a Merkel practicamente a salir por la puerta del fondo. Pero recuerden que Merkel ha sido uno de los cerebros principales de la UE.

    • gomez dijo:

      Berger,busqueme un pais que el sistema no sea capitaliasta y tenga menos desempleo que uno capitalista.

    • Andrés dijo:

      e.berger, con todo respeto, pero la política de la Merkel en la EU es precisamente la causa de parte de gran parte de los problemas de esta. Solamente mirar la forma en que lidiaron con la crisis griega, y la forma obsesiva en que están lidiando con los asuntos estructurales de la EU y entenderemos porque la cosa va tan mal con Europa. La Merkel se presenta como una señora apacible y amigable, y de cierto modo lo es. Pero la política que ella representa es el neoliberalismo más retrógrado y destructivo. De no ser por la presión del gobierno alemán de la Merkel, probablemente una buena parte de Europa hubiera abandonado las políticas de austeridad que tanto la ha dañado. Sin la ofuscación alemana, países como España, Italia, Grecia y Portugal andarían mucho mejor.

      Lo de los refugiados es el último capítulo, típico de un conservador europeo moderno. Hace las políticas para destruir África y después se retrata con un negrito, para dar caridad. Ese fue el espíritu de la política de refugiados de la Merkel. Pero esa política es esquizofrénica, contradictoria, por supuesto que no funciona. Ella creía que podía continuar con las políticas neoliberales dentro de Alemania, que han destruido la vida de millones, y al mismo tiempo encontrar consenso en la sociedad para aceptar a un millón de refugiados. Sólo a alguien alejado de la realidad, o totalmente ofuscado por su ideología, se le ocurre pensar semejante cosa. La cosa no fue solo dentro de su país, sino que casi ningún país europeo quiso ayudarla.

      Las políticas de precarización laboral sin precedentes que ha sufrido en Alemania (y que ha impuesto a toda Europa), con la reducción sin precedentes del salario real, lo cual ha llevado al aumento de la inseguridad existencial para millones de personas, solo han creado una masa de gente resentida. Y como siempre sucede en muchos países europeos, la izquierda no logró captarlos y se han ido a la derecha. La cosa es molestar al gobierno, venga de donde venga. Y lo han conseguido.

      Lo triste es que estos países son en gran parte responsables de la tragedia siria, y de otras. Probablemente hubo un principio ético honesto detrás de la decisión de la Merkel, pero lo cierto es que la ideología dominante alemana no tiene nada que ver con empatía o sentido amistoso. Hace falta, además, sentido común y ella no lo ha tenido.

Se han publicado 3 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Vea también