Descubren cómo leer en el cerebro de una mosca experiencias vividas por ella

La nueva herramienta ilumina conversaciones activas entre neuronas durante experiencias sensoriales o de comportamiento. Imagen: Marco Gallio, Northwestern University.
Unos neurocientíficos han ideado una técnica con la que pueden leer en la mente de moscas algunas de sus experiencias recientes.
Han desarrollado una nueva e inteligente herramienta que ilumina literalmente el intercambio de señales en "conversaciones" activas entre neuronas durante una experiencia sensorial, como oler un plátano.
Cartografiar el patrón de conexiones neurales individuales podría ser una vía excelente para obtener información sobre los procesos "computacionales" subyacentes en el funcionamiento del cerebro humano.
Concentrando su atención en tres de los sistemas sensoriales de la mosca de la fruta, el equipo de Marco Gallio, de la Universidad del Noroeste en Estados Unidos, utilizó moléculas fluorescentes de diferentes colores para etiquetar neuronas en el cerebro con el fin de ver qué conexiones estaban activas durante una experiencia sensorial que sucedió horas antes.
Las sinapsis son puntos de comunicación donde las neuronas intercambian información. La técnica de etiquetado fluorescente es la primera que permite a los científicos identificar sinapsis individuales que se hallan activas durante un comportamiento complejo, como evitar el calor. Mejor aún, la señal fluorescente persiste durante horas después de la comunicación, permitiendo a los investigadores estudiar la actividad del cerebro después del hecho, bajo el microscopio.
Buena parte de la computación del cerebro sucede a nivel de sinapsis, donde las neuronas se hablan entre sí. La nueva técnica brinda una ventana por la que asomarse a ver qué sinapsis estaban ocupadas comunicándose con otras durante una experiencia sensorial o comportamiento en particular.
Leyendo las señales fluorescentes, los investigadores pudieron adivinar acertadamente si una mosca había estado expuesta al frío o al calor durante 10 minutos, una hora después de que el suceso sensorial se hubiese producido, por ejemplo. También pudieron ver que la exposición al aroma de un plátano activó conexiones neurales en el sistema olfativo que eran diferentes a aquellas activadas cuando la mosca olía jazmín.
(Tomado de Noticias de la Ciencia)
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AHORA SI
creo que es mejor que aprendamos a leer el cerebro humano, porque hay cada uno por ahiiiiii y dejar el de las moscas que no nos interesa tanto
¿Tú no sabes mucho de anatomía, verdad? E cerebro humano tiene billones de neuronas a estudiar. Es más sencillo aprender en el de una mosca. Ni siquiera el de un ratón. A veces solo basta con reflexionar un poco, antes de escribir lo que sea.
esta dura esa....
Con tantas enfermedades que necesita una cura...! no veo el lado positivo en dedicar dinero a estas investigaciones con moscas. Pero bueno, investigación que al final muestra un resultado.
Yonny, primero hay que entender los sistemas sencillos para luego entender los más complejos. Estudiar el cerebro de una mosca es un primer paso, luego se puede extrapolar lo aprendido para entender el funcionamiento de organismos más complejos hasta llegar a entender completamente el cerebro humano, lo cual permitiría curar muchísimas de esas enfermedades a las que te refieres.
Es que las moscas, con su diminuto cerebrito, no tardan mucho en pronunciarse... ¡zzzzzz!... je, je, je....
minority report.