Por el bienestar animal: ¿Por qué prevención y enfoque por Una Sola Salud?

Foto: Imagen de Muy Interesante.
Este 7 de abril, “Día Mundial de la Salud”, celebraremos la jornada conmemorativa que desde 1950 marca, además de actividades alegóricas a la salud, un motivo para reflexionar sobre los desafíos de la salud a nivel global y sobre cómo los abordaremos desde nuestra labor profesional, la ciencia y la tecnología.
Aunque sabemos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) asume el liderazgo para la celebración de tan importante efeméride, hoy nos sumamos a ella todos los que desde el enfoque Una Sola Salud nos proponemos apoyar e impulsar todas las acciones sanitarias conjuntas para elevar el nivel de salud del planeta.
Nuestra insistencia en asumir como una práctica cotidiana y necesaria las acciones de prevención en salud, tanto en las enfermedades que afectan a las personas como a los animales y en las enfermedades zoonóticas, es precisamente porque solo incrementando las medidas preventivas lograremos una mejor salud para todos.
La OMS precisa que la prevención de enfermedades se entiende como intervenciones específicas basadas en la población y en el individuo para la prevención primaria y secundaria (detección precoz), con el objetivo de minimizar la carga de enfermedades y los factores de riesgo asociados.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), autoridad de competencia en materia de sanidad animal, tiene como objetivo principal controlar las enfermedades epizoóticas y prevenir su propagación. No solo trabaja en coordinación con la OMS en favor de contribuir a la salud y el bienestar animal, sino que apoya esa alianza para contribuir con la salud de todos a través del enfoque Una Sola Salud.
Hoy la alianza es cuatripartita. Se han unido otras organizaciones internacionales para la garantía de la salud de todos.
Se sumó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que lidera el esfuerzo internacional para poner fin al hambre, siendo su objetivo lograr la seguridad alimentaria para todos y, al mismo tiempo, garantizar el acceso regular a alimentos suficientes y de buena calidad, para llevar una vida activa y sana.
Recientemente se sumó el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), como responsable de coordinar las respuestas ambientales dentro del sistema de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Tenemos que estar conscientes de que la salud humana y la sanidad animal son interdependientes y están vinculadas a los ecosistemas en los cuales coexisten, teniendo presente lo que la OMSA ha precisado en los últimos años:
-Un 60% de las enfermedades humanas infecciosas son zoonóticas.
-Al menos un 75% de los agentes patógenos de las enfermedades infecciosas emergentes del ser humano (incluido el Ébola, el VIH o la influenza) son de origen animal.
-Cinco nuevas enfermedades humanas aparecen cada año y tres de ellas son de origen animal.
-Un 80% de los agentes patógenos que pueden utilizarse con fines de bioterrorismo son patógenos.
Estos criterios de expertos nos dan la razón. Por eso, insistimos en que aquellas personas que poseen, cuidan, son responsables o trabajan con animales deben comprender el compromiso social que asumen y trabajar en la prevención de la salud de los animales, no solo para evitar las enfermedades que ya conocemos que pueden padecer, sino en función de aquellas que pudieran aparecer, afectar a especies a las que inicialmente no afectaban o que puedan aparecer como enfermedades emergentes.
Se ha definido como enfermedades infecciosas emergentes a aquellas que han aparecido recientemente en una población o cuya incidencia o distribución geográfica está aumentando rápidamente o amenaza con aumentar en un futuro próximo.
Las enfermedades de origen animal a las que el hombre es sensible representan riesgos mundiales para la salud pública.
Estos riesgos se acentúan con factores como la mundialización, el cambio climático y los cambios de comportamiento humano. Estos factores multiplican las oportunidades para que los patógenos colonicen nuevos territorios y evolucionen bajo nuevas formas.
El SARS-CoV2, que produjo la pandemia entre 2019 y 2021, fue la séptima infección causada por coronavirus.
En esta oportunidad, queremos referirnos a los coronavirus, que pueden provocar infecciones tanto en las personas (como en los animales). Estos fueron los seis primeros:
1. HCoV-229E: se descubrió en la década de los 60 del siglo XX. Provocó en humanos una enfermedad respiratoria similar a una gripe.
2. HCoV-0C43: se descubrió en la década de los 60 del siglo XX. Provocó en humanos una enfermedad respiratoria similar a una gripe.
3. HCoV-NL63: se identificó en Países Bajos en 2003 en un niño con bronquiolitis.
4. HCoV-HKU1: se descubrió en 2005 en dos pacientes de la ciudad china de Hong Kong.
5. SARS-CoV: originó la epidemia del síndrome respiratorio agudo grave. Se descubrió en noviembre de 2002 en la provincia de Cantón, China.
6. MERS-CoV: provocó el síndrome respiratorio de Oriente Medio, enfermedad infecciosa que fue identificada por primera vez en 2012 en Arabia Saudita.
Nuevo coronavirus
7. SARS-CoV2: provocó neumonía en humanos. Se descubrió en diciembre de 2019 en la ciudad china de Wuhan (diagnosticado en Cuba a partir del 11 marzo de 2020).
Además de los CoV que infectan a humanos, hay otras cepas que infectan a diversos animales. Entre estos, se plantea que el más estudiado es el virus de la hepatitis murina (MHV), que imita muchos de los aspectos claves de la biología de los CoV humanos.
Contamos con los datos presentados sobre SARS-CoV-2/COVID-19 y las notificaciones en animales por el Sistema WAHIS /OMSA desde enero de 2020 al 2021, que incluye aislamientos en perros, gatos, leones, tigres, pumas, visones americanos y leopardos.
Recordemos que en el período pandémico se emitían diferentes noticias sobre la covid-19 y los posibles orígenes de la epidemia en Asia, haciéndose mención a varias especies animales.
Aunque no se había logrado averiguar el reservorio específico, se evaluaban diversas posibilidades, tales como murciélagos Rhinolophus, civetas (mamíferos carnívoros parecidos a los gatos, nativos de las regiones cálidas del sureste asiático y África), los pangolines mamíferos desdentados de Asia y África, de aspecto parecido a un lagarto, y serpientes.
Todo este panorama actual nos da la medida de que trabajar en esa alianza favorece las acciones por Una Sola Salud y es, más que una necesidad, la posibilidad de vivir en un mundo mejor y más saludable para todos.
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Excelente articulo
manteniendo a nuestros animales saludables tanto en los que tenemos en la casa y los que tenemos en nuestros trabajos que son nuestros guardianes principales de los recursos en nuestros centros, no tiene porque haber enfermedades, todo esta en el cuidado y la atención que le damos.
La prevención, el cuidado diario, la alimentación adecuada y la atención veterinaria son claves para evitar enfermedades