Imprimir
Inicio »Especiales, Medios  »

Apagón, rumor y guerra cognitiva: El bulo de las “explosiones en La Habana” tras la caída del SEN

| 39 |

A las 18:32 horas del 21 de marzo de 2026 se desconectó el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Cuba arrastra desde hace meses una situación energética crítica, marcada por apagones prolongados, tensiones en el suministro de combustible y un sistema eléctrico sometido a una presión constante, agravada por las sanciones estadounidenses.

La oscuridad no fue solo física. También abrió un espacio de incertidumbre informativa. En ese vacío, donde escasean las comunicaciones, la conectividad se degrada y la verificación se vuelve más difícil, los rumores emergen con facilidad. Lo que ocurrió después no fue casual.

De un resplandor lejano a una crisis fabricada

Minutos después del apagón general comenzaron a circular en redes sociales dos imágenes nocturnas de supuestos incendios a lo lejos en La Habana. No había contexto claro, ni ubicación precisa, ni confirmación oficial. Pero bastó.

Varios usuarios empezaron a difundir un mensaje que se expandiría con rapidez: “Dos grandes fuegos en la distancia” y “sonidos de helicópteros”. La formulación era prudente, casi ambigua. Sin embargo, contenía los elementos necesarios para activar una narrativa alarmista.

Durante la madrugada, el rumor ya se había viralizado. Al filo de las 2 de la mañana, el operador de Atlas Network, Agustín Antonetti, tuiteó desde Miami las dos imágenes que quedarían asociadas a este bulo. Antonetti aseguró que las imágenes provenían de “una persona de alta confianza en Cuba”:

A las 2:48 a. m. del 22 de marzo, un post del operador político Magdiel Jorge Castro, desde España, introdujo una versión más elaborada: alarmas activadas, presencia de “boinas negras”, vecinos impedidos de salir y helicópteros sobrevolando. Ese post —emitido desde Madrid y sin pruebas verificables— se convirtió en uno de los núcleos iniciales de la conversación.

Menos de una hora después, el contenido saltó a escala internacional. A las 3:33 a. m., algunos medios de habla inglesa amplificaron el relato, citando esas mismas fuentes y consolidando una versión que ya no hablaba de indicios, sino de un escenario en desarrollo.

A partir de ahí, la cadena de amplificación desinformativa entró en marcha.

Evolución horaria de la difusión en X del bulo sobre supuestas explosiones en La Habana tras la caída del SEN (21–22 de marzo de 2026). La conversación muestra una rápida escalada durante la madrugada, con un pico máximo entre las 06:00 y las 08:00 del 22 de marzo. Fuente: Observatorio de Medios de Cubadebate

Un análisis de la frecuencia de menciones por hora en la plataforma X (antes Twitter), realizado por nuestro Observatorio, permite identificar una curva de difusión claramente definida.

La circulación comienza tímidamente la noche del 21. Crece durante la madrugada. Pero es entre las 06:00 y las 08:00 del 22 de marzo cuando el rumor alcanza su punto máximo: cerca de 70 menciones por hora en el corpus analizado. Ese es el momento en que el bulo deja de ser un rumor marginal y se convierte en tendencia.

Y lo hace sin pruebas nuevas, sin imágenes adicionales y sin confirmación institucional. Solo mediante repetición.

Matrices de conversación: cómo se construye un relato

En este punto conviene detenerse y observar el mecanismo. El bulo no circula como una narración única, sino como un conjunto de marcos narrativos que se van superponiendo:

1. Matriz de incidente violento
Se afirma que hay explosiones e incendios en La Habana. Es el núcleo inicial, apoyado en imágenes ambiguas.

2. Matriz de militarización
Se introducen helicópteros, fuerzas especiales y “boinas negras”. La escena pasa de ser un incidente confuso a un posible operativo de seguridad.

3. Matriz de opacidad informativa
Se argumenta que, debido al apagón y a la caída de internet, no es posible verificar lo que ocurre. La falta de información pasa a presentarse como prueba indirecta.

4. Matriz geopolítica
El episodio se proyecta hacia escenarios mayores: intervención externa, “Venezuela 2.0” o colapso del sistema político.

5. Matriz correctiva (minoritaria)
Algunas voces apuntan a explicaciones técnicas: sostienen que el ruido que se escucha no son helicópteros, sino generadores eléctricos, y que las fotografías no son actuales. Estas versiones aparecen pronto, pero no logran frenar la difusión inicial.

Uno de los elementos más reveladores del bulo es la fragilidad de su soporte visual. No hay testimonios directos de vecinos, ni otras pruebas más allá de dos fotografías nocturnas difundidas desde fuera de Cuba, ya mencionadas, en las que aparecen resplandores lejanos, sin referencias claras y reutilizadas en decenas de publicaciones.

Resultados de búsqueda inversa en Google Images de las fotografías difundidas el 21 de marzo sobre supuestas “explosiones en La Habana”. La coincidencia con decenas de imágenes similares, procedentes de distintos países, fechas y contextos (apagones, tormentas, paisajes urbanos nocturnos), evidencia la reutilización de material genérico o descontextualizado. Captura: Google Images

En las imágenes divulgadas como “prueba” de las explosiones en La Habana no se identifica el lugar. No hay videos consistentes. No hay secuencias verificables. Sin embargo, esas imágenes bastaron para activar la imaginación. En algunos casos, incluso fueron transformadas: se les añadieron textos, iconografía de helicópteros, rótulos de “última hora” y supuestas evidencias de la NASA.

Dejaron de funcionar como documentos para convertirse en artefactos narrativos.

El papel de los amplificadores

El análisis permite identificar un patrón nítido: el rumor no surge en las grandes cuentas, pero alcanza escala viral en cuanto estas lo incorporan a su flujo de publicaciones. Se trata de perfiles vinculados a medios de alto impacto, agregadores de noticias y actores clave de amplificación. No verificaron la información antes de difundirla; la reempaquetaron, la condensaron en fórmulas que facilitaban su circulación rápida o, sencillamente, la redistribuyeron ante audiencias mucho más amplias. En ese tránsito, el rumor se estabilizó. Dejó de presentarse como una duda y pasó a circular como un hecho asumido.

Medios y agregadores sociales replicaron el bulo. Captura: Google News.

¿Por qué circuló con tanta fuerza un rumor tan escasamente probado? La explicación no está en una sola causa, sino en la combinación de varias condiciones que, juntas, crearon el terreno ideal para que prendiera.

En primer lugar, el contexto favorecía la confusión. Un apagón nacional no es solo una avería técnica: altera la vida cotidiana, genera inquietud y dificulta saber qué está ocurriendo realmente. Cuando falla la electricidad, también se reducen las comunicaciones, el acceso a internet y la posibilidad de contrastar versiones. En una situación así, la necesidad de explicaciones inmediatas crece, y con ella la vulnerabilidad frente al rumor.

En segundo lugar, ese rumor no apareció en el vacío. Desde hace años, una parte del ecosistema mediático y político interpreta casi cualquier episodio ocurrido en Cuba como señal de derrumbe, caos interno o inminencia de un desenlace mayor. Ese marco interpretativo ya estaba disponible. Por eso, cuando aparecieron imágenes confusas y sonidos extraños en medio del apagón, una parte del público quedó predispuesta a leerlos no como hechos inciertos o aislados, sino como prueba de una crisis más profunda.

En tercer lugar, las redes sociales están diseñadas para premiar la velocidad, la emocionalidad y el impacto. Un mensaje alarmante, difundido en el momento de máxima incertidumbre, circula mejor que una explicación prudente o que una verificación que tarda más en llegar. En la práctica, eso significa que muchas cuentas prefieren publicar de inmediato lo que “parece estar pasando” antes que esperar a comprobarlo. El incentivo no es acertar, sino llegar primero y captar atención.

Además, este tipo de bulo no suele presentarse de golpe como una gran mentira evidente. Se construye paso a paso. Primero aparece un resplandor lejano. Después alguien lo nombra como incendio. Más tarde se habla de explosión. Luego se añaden helicópteros, fuerzas especiales o movimientos extraños. Finalmente, todo ello se reordena como si formara parte de una misma escena de crisis. Cada paso, tomado por separado, puede parecer verosímil; el problema es que la suma de conjeturas termina presentándose como si fuera un hecho confirmado.

Por último, la falta de confirmación oficial no frenó la historia, sino que contribuyó a impulsarla. En una situación de apagón total, con el sistema de comunicación afectado, es normal que la información clara tarde en llegar. Pero en un clima de fuerte polarización, esa demora no se interpreta como una dificultad material, sino como supuesta prueba de ocultamiento. Así, el silencio o la lentitud informativa dejan de percibirse como ausencia de datos y pasan a leerse como confirmación indirecta del rumor.

Cuando la desinformación ocupa el vacío

El bulo se difundió no porque estuviera bien probado, sino porque apareció en un momento de máxima vulnerabilidad informativa.

Coincidieron un hecho real y grave —la caída total del sistema eléctrico—, una población necesitada de respuestas inmediatas, unas redes sociales que premian el impacto por encima de la comprobación y un ecosistema político-mediático ya preparado para leer cualquier señal ambigua en clave de colapso o intervención.

Cuando esas piezas encajan, la ausencia de pruebas deja de frenar la circulación y puede incluso alimentar nuevas conjeturas. Como no hay datos claros, cualquier versión alarmante parece posible; y como parece posible, se comparte. Así opera buena parte de la desinformación contemporánea: no convence por la solidez de la evidencia, sino por su capacidad para ocupar primero el vacío, ordenar el malestar y ofrecer un relato rápido allí donde la realidad todavía no ha podido explicarse.

Por eso, en situaciones de crisis, el primer deber de la ciudadanía no es reenviar, sino detenerse. Cuando circulan imágenes impactantes, audios alarmistas o mensajes que aseguran que “nadie lo está contando”, conviene aplicar una regla simple: si no está claro qué es, de dónde sale y quién lo confirma, no debe tratarse como un hecho. Antes de compartir, conviene comprobar si la imagen ya circuló antes en otro país o en otra fecha, si el video tiene ubicación verificable, si el mensaje cita una fuente real o solo repite “reportes”, y si varios medios o canales confiables están diciendo lo mismo con datos propios, en lugar de copiarse unos a otros.

En la práctica, lo más responsable es esperar unos minutos, buscar una segunda confirmación y desconfiar especialmente de los contenidos que apelan al miedo, a la urgencia o a la idea de que “esto lo quieren ocultar”.

También es importante mirar quién difunde el contenido. No basta con que una cuenta tenga muchos seguidores o una estética profesional. Una cuenta conocida también puede amplificar rumores sin verificarlos. Por eso conviene diferenciar entre quien informa y quien solo reacciona u opina. Un medio serio aporta contexto, identifica fuentes, corrige si se equivoca y distingue entre hechos confirmados e hipótesis. Un amplificador de rumores, en cambio, mezcla imágenes ambiguas, lenguaje dramático y fórmulas como “breaking”, “reportan”, “se dice” o “fuentes indican”, sin demostrar nada de forma concluyente.

Otra recomendación clave es no convertir la incertidumbre en certeza. En una crisis real, es normal que existan lagunas de información durante horas. Ese vacío no debe llenarse con suposiciones. Que no exista una explicación inmediata no significa que la versión más espectacular sea la verdadera. La prudencia, en estos casos, no es pasividad: es una forma de defensa cívica frente a la manipulación.

A las organizaciones sociales, los medios y los actores políticos les corresponde una responsabilidad aún mayor. No deberían competir por ser los primeros en publicar, sino por ser los más rigurosos. En momentos así, lo correcto es señalar qué se sabe, qué no se sabe y qué sigue en verificación. Es preferible llegar más tarde con datos sólidos que contribuir, aunque sea involuntariamente, a una operación de intoxicación. En contextos de alta polarización, una publicación irresponsable no solo desinforma: también puede agravar el miedo, deteriorar la confianza pública y alimentar escenarios de desestabilización.

Pese a la debilidad de las pruebas, muchos de los actores que contribuyeron a amplificar el bulo no han procedido posteriormente a rectificarlo, lo que prolonga su efecto y refuerza su sedimentación en la opinión pública.

Este tipo de construcción visual y narrativa forma parte de la guerra cognitiva porque no busca simplemente desinformar, sino intervenir directamente en la percepción de la realidad y en las emociones colectivas. Al combinar una imagen ambigua con elementos añadidos —explosiones, helicópteros, rótulos alarmistas— se fabrica una escena verosímil que activa miedo, urgencia y sensación de crisis inminente. Esa activación emocional reduce la capacidad crítica del público y acelera la difusión del contenido, permitiendo que el relato se instale antes de que pueda ser verificado o desmentido. No se trata, por tanto, de un error informativo aislado, sino de una operación que aprovecha contextos de vulnerabilidad —como un apagón— para modelar interpretaciones, orientar conductas y erosionar la confianza en las fuentes legítimas, objetivos centrales de cualquier estrategia de guerra cognitiva contemporánea.

La lección de este episodio es de fondo. En una crisis, la verdad suele llegar más despacio que el rumor. Precisamente por eso hay que protegerla. Frente a la desinformación, la mejor respuesta ciudadana no es la ansiedad de compartir, sino la disciplina de comprobar; no el impulso, sino el criterio; no la credulidad ante lo impactante, sino la paciencia necesaria para distinguir entre una señal confusa y un hecho demostrado.

Se han publicado 39 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Dr. Elio Escalona dijo:

    Pero Cuba puede solicitar la extradicion de esas personas

  • Ateo dijo:

    Me entero de eso ahora ...

    • Amaya dijo:

      Porque eso está construido para los que viven de la chusmeria barata y banal de las redes antisociales incluido la baratija de Facebook y YouTube que son las reinas de la chusmeria, la propaganda y la desinformación
      Por eso hay tantos ignorantes que incluso tratan por aquí mismo de crear matrices de opiniones y tergiversar la realidad objetiva

      • Rembe dijo:

        "Tergiversar la realidad objetiva". Me imagino que debe ser la realidad objetiva de la prosperidad que nos ha dado el comunismo. Frente a esa realidad innegable se estrella todo argumento de la gusanera.

  • Yuri dijo:

    Me llama la atención el poco uso que se le está haciendo a la radio como medio de comunicación e información masiva. Tengo un radio de pilas recargables, sin embargo solo capta 2 o 3 emisoras nacionales, entre ellas Radio Rebelde, a veces Radio Progreso y Radio Revolución (es en Stgo), ni siquiera Radio Reloj. Y no es problema del equipo. Lo mas inquietante es el poco tiempo asignado a noticias e informaciones en esas emisoras, casi todo el tiempo es música o reflexiones históricas culturales.

    • Preocupado Colorado dijo:

      Excelente planteamiento. Durante el primer colapso del SEN este año yo estaba en Cienfuegos por razones de trabajo. Y solo se captaba la radio local. La escuché por varias horas, mientras comentaban animadamente el uso adecuado o no de la bata de casa. Al tener cobertura, me entero por una llamada de la Habana que se había caído el SEN. Igual me pasó en otra provincia del interior cuando nuestro presidente anunció que existían negociaciones con los yanquis. No había energía ni cobertura telefónica, se escuchaba la radio local por la antena FM de los audífonos del móvil, y allí solo hablaban del changüí y la higiene personal. O fue a la inversa,estaba en Cienfuegos cuando lo de las negociaciones y en Camagüey cuando lo del SEN y changüí, no recuerdo bien. Pero la radio es vital. Entiendo que deben transmitir diversos programas, pero si hay un acontecimiento crítico deben en cada programa hacer un pequeño spot o comentario cada una hora o así,con el desarrollo del asunto.

      • Tamakun dijo:

        En cada apagón que ha ocurrido se repite la pésima cobertura de Radio Reloj sobre ese importante evento. En extremo poca y desfasada información.
        Dada la situación actual, Radio Reloj, que es la única que se escucha por teléfono en La Habana debiera, permanentemente, informat sobre la situación eléctrica, del gas y del agua. Para eso solo basta que existe una coordinación en tiempo real y por teléfono.
        Radio Reloj tiene que sacudirse de la falta de inmediatez y tener ganas de verdad de informar.

      • Juan dijo:

        Creo que debe incluirse Radio Reloj de manera permanente entre las emisoras que quedan en la fm de todas las provincias, cosa que no está sucediendo. Esto es para poderla escuchar lo mismo con un radio de baterías que con un celular.
        Cuando se cayó el sen me enteré muy tarde

  • Tania Pérez Xiquès dijo:

    .Excelente y necesario artículo que se une a otros que contribuyen a nuestra educación en la comunicación digital.

  • Luis T dijo:

    Y si a todo le sumamos la tardía reacción de nuestra prensa para desmentir o publicar una noticia, o mejor dicho considerar noticia un hecho que acontece a los ojos de todos. Entonces el bulo se vuelve un monstruo gigante

  • Kuki dijo:

    Ojalá revisarán así los grupos de rebolico y vieran las ilegalidades en ventas de productos de primera necesidad y precios abusivos con el fin de ubicar y reconocer a los implicados como hacen con las noticias y publicaciones que han mostrado en este artículo

  • Kuki dijo:

    Ojalá revisarán así los grupos de rebolico y vieran las ilegalidades en ventas de productos de primera necesidad y precios abusivos con el fin de ubicar y reconocer a los implicados como hacen con las noticias y publicaciones que han mostrado en este artículo . Sería bueno renisarnos por dentro también de ese flajelo econoco interno que tanto daño nos hace

  • B dijo:

    Buenos días. Muy bien por el artículo,lo que no se dice por qué se dejó de dar la información como siempre se hace por nuestros medios
    pienso que es necesario se de esa información cuál fue la causa aquí siempre se ha dicho la verdad por dura que sea nuestro querido Fidel nos enseñó que al pueblo había que tenerlo informado.

  • Lina dijo:

    Esa es la guerra mediática a la que estamos sometidos. Y es cierto que ante una caída del Sistema eléctrico nacional una queda en estado de desinformación, sin embargo sugiero que cuando esto sucede se usen las alternativas que queden para desarticular en la información nacional las mentiras que se han desatado vía digital. Por ejemplo la única vía que en lo personal tenía para informarme era comunicarme por el teléfono fijo , que por suerte funcionaba, con Radio Reloj , después que logras comunicarte solo te dan tres minutos, solo quería saber la situación de la electricidad, pues bien los minutos iniciales de la media hora lo dedicaban a otras noticias,ni siquiera te hablaban de la situación energética y ya se caía a los tres minutos cuando volvías a conectar ya iban por otras noticias y en ningún momento te decían : está corriendo una NOTICIA FALSA de explosiones en la Habana,etc etc . La inmediatez de la noticia es imprescindible en esta situación y usar todas las posibles vías disponibles.Plan contra Plan!

  • kiko dijo:

    yo vivo en la habana, jamas escuche alarmas ni nada parecido, el unico ruido nocturno que escuche fue el de las bocinas con reparterismo de motos, carros y vecinos que en medio del apagon no tenian mas remedio que ponerse a fiestar para aliviar sus penas, claro en detrimento del descanso ajeno, pero ya de por si el apagon nos afecta el descanso......yo he visto e las redes estas y otras noticias alarmistas, tratando de generar en Cuba un escenario casi exacto de lo ocurrido en Venezuela: helicopteros, secuestros de dirigentes, etc...como si fueran ambos paises y ambas situaciones identicas....pero si se fijan bien, los que estan pidiendo a gritos la guerra son los propios cubanos, es vergonzoso que en EUA ciudadanos de ese pais no esten de acuerdo con una intervencion en Cuba y que sean los mismos cubanos, incluso dentro del pais, los que esten esperando y pidiendo una masacre similar a la de Iran....en tiempos como estos en que estamos amenazados por ese fascista de Trump cualquier accion o comentario interno que pida guerra contra Cuba tiene que ser considerado alta traicion y condenado...en plaza situada cualquier disidencia es traicion, y la traicion se paga caro en tiempos de crisis, y peor en tiempos de guerra, y en guerra estamos hace rato, no todas son de bombas y misiles........aprendamos la leccion de Venezuela...................y sobre todo: pobres analfabetos virtuales que se creen todo lo que publican en las redes, y mediocre la prensa nacional que no desmiente a tiempo e informa la verdad dejando que las bolas corran y se arraiguen en la poblacion......

  • Lidia dijo:

    Muy necesario y real este articulo, gracias cubadebate siempre, PERO como revolucionaria cabal estoye en al obligacion de hacer una arlerta ojala las autoridades la oigan, cito el texto..
    ...En ese vacío, donde escasean las comunicaciones, la conectividad se degrada y la verificación se vuelve más difícil, los rumores emergen con facilidad....

    Si no resolvemso como sea el tema de los apagones y mas rapido que este DE LA CONECTIVIDAD EN MEDIO DE LOS APAGONES llegara un momento que las fake news no sean tan Fake"y eso es peligrosisimo, son tiempos de actuar, de hacer algo como sea por mejroar la siutuacion del pais, para realmente salvar esta grandiosa revolucion, de lo contrario de nada serviran los discursos y articulos, por mucha razon que nos asista..ojo con eso.

  • cubanoquieresaber dijo:

    El patrón se repite, siempre pasa lo mismo y acaba triunfando la mentira. Por nuestra parte también se repite el patrón de nuestro lento y deficiente actuar, si ya sabemos que ante eventos parecidos, los odiadores siempre hacen lo mismo, entonces por que ante situaciones de este tipo nosotros no nos adelantamos y publicamos antes nuestra verdad. Siempre actuamos reactivamente y a través de
    plataformas que los que creyeron la.mentira no ven, como CUBADEBATE, por ejemplo.

  • Santiagodelawton dijo:

    Otra vez machetazo, después que Pasó el majá..gracias Cubadebate

  • José dijo:

    Buenos días. la realidad es que no se utilizan ni promueve que los medios, en particular, radiales, den una noticia oportuna. En todos los eventos, he podido captar Radio Rebelde y radio Reloj, por mi teléfono celular. No salen ambas emisoras de informar a tiempo y periódicamente, la actualización ante estos fenómenos (huracanes, caídas del SEN, etc). Se mantienen en el estrecho margen de lo programado y/o redactado, dando mucho que desear. Es lamentable, en especial Radio Reloj. Sdos

  • Mar dijo:

    Ustedes tienen la culpa los medios de comunicación porque se apaga todo pero no sale un carro del icrt con una bocina para orientar a la población y para estas contingencias si tiene que haber combustible una ciudad que se queda muerta

  • Cira Velasco Elizalde dijo:

    Buenos días. Siempre consultar nuestra fuente oficial!!! Eso lo hacemos los bien intencionados.

  • Janmahor dijo:

    Bravo!!!

  • sachiel dijo:

    El episodio se proyecta hacia escenarios mayores: intervención externa, “Venezuela 2.0” ....

    También puede ser viendo como se proyecta la opinión publica internacional y cubana (modelación de escenarios) ante una hipotética intervención en la Habana a lo Trump. Hay otra noticia, y es la de las reuniones de Narco Blondie y Trumpigula en Mar-A-Lago, cada vez que se ha producido un ataque a otra nación, parece ser que allí tienen copia de la Sala Situacional de Guerra, donde ven en vivo lo que esta pasando.

    Y viendo la cantidad de infundios mezclados con noticias reales de cacerolientos y otros eventos, no es de negar que están caldeando el ambiente para aumentar la presión psicológica en la población cubana, sobre todo en ciertas provincias y municipios, para ustedes saben qué..

    Sólo necesito saber si ya hay emitida orden de captura de Cuba por Interpol contra Gusantonetti (buen nick ese) MacJorge, el Pencon y el Gollejo, y otros tantos infames que han hecho del oficio periodístico una vergüenza total contra su propia nacionalidad y contra este sufrido pueblo.

  • sachiel dijo:

    Creo que varios comentaristas están expresando el sentir de muchas sobre el apagón tecnológico-informativo que sobreviene a estos eventos. Se está haciendo un gran esfuerzo por situar los módulos de 2 Kwh en las estaciones de radio, de las empresas eléctricas y ya en algunas de ETECSA.

    Pero, nos va la vida si no conseguimos la cobertura nacional rápido de las radiobases y transmisores de ETECSA, y de cuanto medio informativo tenemos, para actuar rápidamente y salir como relámpagos al paso de cualquier bulo, bola, fake news, rumor, que hace que un porciento ya nada despreciable de nuestra población actual y en el exterior, y de la opinión publica internacional, se crea sin verificar cualquier cosa.

    Los chats y paginas institucionales como los de las Empresas eléctricas, de aguas, de Orden interior, de los gobiernos a todos los niveles, de la prensa cubana, y de todo el entramado de empresas cubanas y organizaciones políticas y de masas, tienen que tener comunicadores ágiles y preparados para, no irse con la de trapo a la primera e informar veraz y rápidamente la situación, con o sin imágenes, con o sin hastahg, pero sin perder un minuto, que en lo que analizamos que hacer, se nos enreda más la cosa de lo necesario.

  • Huberto dijo:

    Saludos
    Pienso que hay experticia en nuestros medios comunicativos y personas con cierta responsabilidad en la vigilia de lo que acontece en las redes para atajar a tiempo cualquier intentona de propagar falsas noticias para sembrar la confusión, temor y el desorden en la población.
    Pero además es necesario y digo mas, imprescindible, que se detecten los responsables de encender las primeras mechas para que sean enjuiciados y presentados públicamente como incendiarios, sobre todo si están en Cuba.
    Sirva una vez mas como experiencia y enseñanza de lo que debemoos hacer.

    • Teresa dijo:

      Experticia? Qué significa esa palabra? Pues no existe en el español. Sí se refiere a experiencia y a pericia, dígalo con las palabras correctas. Expertise es una palabra del idioma inglés, parece que la quieren "adoptar" en el español.

  • willkie dijo:

    En medio de apagones, blackaut, situación con algo de comida, los órganos de radio y tv, deben re programar sus espacios, no es dejar de poner lo que estaba programado, ni abandonar los espacios, es hacer cortes informativos, como si fuera para vender jabón en una TV y Radio Comercial (incluso hablan en radio rebelde de los ¨Chinitos¨ y no del blackaut.). Deben especializar a periodistas por cada medio de prensa que busquen en la continuidad de la vida y llamar a las empresas provinciales eléctricas. Que las empresas eléctricas mantengan una información cada dos horas. La tensión de la gente es grande!!! y deben saber que pasa.
    Es una falta de respeto que haya un programa de música y lo que la gente quiere saber, no por saber, sino para planificar su vida.

  • Jorge luis zayas dijo:

    Lo de las bombas y los helicopteros se sabe q es mentira lo q es una realidad es q en la lira arroyo naranjo ya vivimos casi a oscuras y hace hoy 11 dias q no entra el agua y la respuesta gubernamental es nula,en el gobierno la persona q toma los recados solo se limita a decir q no ha podido ver al intendente y q ella tampoco tiene agua si no pueden dar una respuesta y solucion al pueblo q cierren y se vayan de vacaciones y asi no gastan ni corriente ni conbustible

  • Justo.E.C dijo:

    Queridos coterraneos, dejen de estar criticando tanto el accionar de los que nos quieren mal, y hagamos algo por nosotros. Es oportuno y necesario desenmascararlos, pero también es imprescindible nuestro accionar como sociedad. Al parecer, a los gobiernos locales, a las estructuras del partido, y demás fuerzas vivas de la sociedad, está situación las bloqueo, las anuló por
    completo. Es cierto, y preocupa, que las emisoras de radio, el famoso canal informativo de la TV, los departamentos de propaganda y demás, no despierten de su letargo y hagan su trabajo. No salen carros con altavoces, no se dan noticias con inmediatez ni en radio ni en TV, los delegados tampoco se ven en sus comunidades, etc, etc. Y yo pregunto: qué tiene que ver el imperialismo y el bloqueo con esta falta de iniciativa e inercia? Saludos.

  • Oralia Hernández dijo:

    América latina siempre amenazada por el imperialismo que saquea los recursos naturales de nuestros países y la desinformación siempre ha sido su mejor arma tenemos que estar muy atentos y analizar diversas informaciones y fijarnos en quien las trasmite Cuba nuestro mejor referente de resiliencia estaremos siempre apoyándolos

  • pensando dijo:

    La verdadera explosion esta en el abasto de agua. Muchos llevamos mas de 6 dias sin el liquido. Los apgones se "aguantan" pero sin agua es imposible. Hace falta un recorrido porque hay zonas olvidadas. Lo poco que bombean no alcanzan y el sistema hidraulico no es tan facil controlar como el electrico y sumale los salideros de toda una vida. Por favor amplifiquen eso a los responsables y dirigentes.

  • Jorgess dijo:

    Este último apagón fue de miedo con las comunicaciones. Una desconexión nunca vista.

  • marco dijo:

    En situaciones como esta, toda la radio dispon9ible debe ponerse en función de informar a tiempo real lo que esta pasando tanto en La habana como en el país

  • Patriota dijo:

    Siempre he escuchado Radio Reloj. Pero pienso que en.la actualidad no está siendo ágil. Cuando se produce una situación en el país y está presentando La Revista donde informa sobre aspectos históricos, etc, que no son noticia, deben variar la información, no continuar con una letanía, que no es de interés. La gente espera más atención al tema que más preocupa en ese momento. Ya sea apagón, el agua, el gas...
    No sé si me explico. Gracias.

  • Joe 67 dijo:

    Estoy muy de acuerdo con el artículo, sí, pero cuando ocurrió el apagón y aún no sabíamos lo que estaba pasando (a mi nunca me llegó ese bulo por no tener conexión) la única fuente de información segura, como siempre, es Radio Reloj, que en esos casos es la única emisora en el aire pues las demás no estaban transmitiendo. Y durante las primeras horas del apagón nacional, cada media hora que emiten los titulares y después la información ampliada, el tema del apagón fue relegado a un cuarto titular precedido por informaciones de la solidaridad internacional cuando debió ser lo primero en divulgarse. Esto fue así en los boletines de las 8 pm, las 8:30, las 9 y hasta las 11 pm. y sólo daban una mínima noticia como si fuera una más. Sólo después de las 11 pm. fue que empezaron a dar una información un poco más amplia en primer lugar. Pienso que cuando ocurre un evento de esta naturaleza, debe reordenarse de inmediato la transmisión de las informaciones y priorizar lo más y ampliamente posible sobre lo que está ocurriendo en tiempo real sin alarmas innecesarias pero sí con veracidad irrefutable. Ese pequeñito vacío aparentemente insignificante es, a mi juicio, lo que facilitó las condiciones para que el bulo se expandiera rápidamente con sus consecuencias.

  • Isapinar dijo:

    Ojalá esta información tan analítica llegue a todos en Cuba, gracias

Se han publicado 39 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Observatorio de Medios de Cubadebate

Observatorio de Medios de Cubadebate

Equipo multidisciplinario que investiga cómo se construye el relato sobre Cuba en las plataformas digitales

Vea también