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Ojo de Agua: Cuando la ficción pierde el rumbo frente a la ciencia

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Foto: Portal de la Televisión Cubana.

La telenovela Ojo de Agua ha apostado por colocar en el centro de su relato uno de los temas más sensibles y estratégicos para el presente y el futuro de Cuba: la vulnerabilidad de los asentamientos costeros frente al cambio climático. Sin embargo, lo que podía convertirse en una oportunidad para acercar al público a una problemática real, compleja y de enorme impacto social, ha terminado revelando un preocupante déficit de asesoramiento técnico y de rigor conceptual.

Aunque los asentamientos de la ficción no se ubican geográficamente en ninguna provincia específica del país, sus guionistas han señalado que la historia transcurre entre dos pueblos: Arroyo Seco, situado alegadamente en la costa sur de Artemisa o Mayabeque, y Ojo de Agua, un poblado con vocación agrícola más alejado de la costa. Ese dato hace aún más llamativas ciertas licencias narrativas que rozan lo inverosímil, como cuando el personaje de Carmen, interpretado por Yailin Coppola, menciona que el huracán Irma le arrancó el techo del portal. Basta recordar que Irma azotó fundamentalmente la costa norte del país en 2017 para entender que ese detalle, lejos de ser menor, evidencia una desconexión entre el guion y la geografía real que se pretende evocar.

Pero las inconsistencias no se detienen ahí. Uno de los momentos más cuestionables ocurre con la llegada a Arroyo Seco de Lucía Benítez, especialista del CITMA interpretada por Yordanka Ariosa, quien, teodolito en mano y con una rapidez casi caricaturesca, “descubre” que Arroyo Seco está en peligro de desaparecer e informa a los pobladores que deben abandonar el asentamiento lo antes posible. En cuestión de horas, entrevista a los habitantes, define prioridades, establece criterios e incluso formula preguntas tan absurdas como cuántos años de casados tiene un matrimonio, como si ese dato pudiera influir en una decisión de relocalización. El resultado es una representación que, lejos de reflejar la complejidad del proceso, lo reduce a un trámite improvisado y autoritario.

Esa construcción dramática no solo es poco verosímil: también resulta injusta con el trabajo real que desarrollan los especialistas del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA). La gestión del riesgo costero y de la adaptación climática en Cuba es un proceso colectivo, multidisciplinario y articulado entre organismos, gobiernos locales, universidades y centros de investigación, sustentado en estudios científicos de largo alcance, no en decisiones de una especialista en “degradación costera” tomadas al paso.

Algo similar ocurre cuando se presenta la Tarea Vida como si fuera un “proyecto”, cuando en realidad es el Plan de Estado para el Enfrentamiento al Cambio Climático, un instrumento estratégico que organiza, prioriza y jerarquiza acciones a corto, mediano y largo plazo. No es un programa experimental ni una iniciativa aislada: es la columna vertebral de la política climática del país.

Cuba enfrenta hoy el desafío real de reducir los riesgos en 262 asentamientos costeros, expuestos al aumento del nivel del mar, la erosión, la intrusión marina y la intensificación de eventos hidrometeorológicos extremos. Se trata de una problemática ampliamente estudiada, con escenarios proyectados hasta los años 2050 y 2100 a partir del Macroproyecto sobre peligros y vulnerabilidad costeras, cuyos resultados sustentan las decisiones que recoge la Tarea Vida. En ese marco, la relocalización de comunidades no es ni automática ni arbitraria: implica evaluaciones técnicas, alternativas habitacionales, acompañamiento social y un delicado manejo de los vínculos culturales y afectivos de la población con su territorio.

Foto: Portal de la Televisión Cubana.

La telenovela ignora esta complejidad, presentando la intervención de la especialista como instantánea y resolutiva, lo que desvirtúa la planificación y el rigor de la adaptación al cambio climático y la reducción de riesgo de desastres en Cuba. La imprecisión conceptual, la simplificación de procesos y la ausencia de una visión institucional coherente transmiten una imagen distorsionada de la gestión ambiental y climática en Cuba.

A ello se suma la manera en que se representa el huracán en los primeros capítulos, convertido en un recurso casi efectista, más cercano al dramatismo televisivo que a la realidad meteorológica del país. La puesta en escena del evento extremo carece de contexto, de referencias a los sistemas de defensa civil, a la preparación comunitaria o a los protocolos reales que rigen en Cuba ante este tipo de fenómenos, reforzando una visión simplificada y espectacularizada de un riesgo que, en la vida real, se gestiona con ciencia, organización y disciplina social.

No es la primera vez que la televisión cubana aborda temas científicos o sociales complejos con resultados mucho más sólidos. Producciones como Con Ciencia, la telenovela o la serie Las reglas de Rodo demostraron que el acompañamiento de especialistas no resta dramatismo, sino que lo enriquece. Cuando el rigor se integra a la narrativa, las historias ganan profundidad, coherencia y credibilidad.

Es cierto que una telenovela es una obra de ficción y no un documental. Pero cuando se entra en terrenos de alta sensibilidad social, que involucran políticas públicas, comunidades vulnerables y procesos reales en marcha, la responsabilidad narrativa se vuelve ineludible. La televisión no solo entretiene: también construye imaginarios, legitima discursos y modela la manera en que el público entiende su propia realidad.

Tratar el cambio climático y la resiliencia costera con ligereza o desinformación no solo empobrece el relato dramático, también invisibiliza y desvaloriza años de trabajo científico, institucional y comunitario. En tiempos en que el futuro de muchas comunidades está en juego, la fidelidad a los hechos y el respeto al conocimiento no son un lujo: son una forma de compromiso con el país y con su porvenir.

Foto: Portal de la Televisión Cubana.

(Tomado del Portal de la Televisión Cubana)

Se han publicado 53 comentarios



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  • RSRT dijo:

    Comparto 100 x 100 con el autor de este análisis, que solo se limitó al tema de cuidado de la protección costera, creo que la crítica tiene tela por donde cortar, pues hasta ahora aprecio un producto bastante malo.

  • Rey Mo dijo:

    Uf, ese "Ojo" parece que nació miope!
    Cuando los especialistas hablan uno entiende mejor las cosas, por lo demás a mi me entretiene, a veces siento los olores de mi niñez en Boca de Galafre en ese campo de costa novelero.

  • Edu dijo:

    Pues para mi es una obra maestra y uno de los audiovisuales más espectaculares que he visto en mi vida con actuaciones con una carga dramática impactante, una edición de alto nivel y sobre un guión conmovedor lleno de sabiduría coherencia y recursos narrativos más allá de lo común, a todo esto un paisaje deslumbrante que retrata de manera viva la espectacular y única costa de mayabequense, pero si algo hay que resaltar es la Banda Sonora que de solo oírla te transporta en una nube de sueños y melodías que de solo oírla saltan las lágrimas de la emoción y el frenesí musical de toda la familia reunida para ver 32 minutos de una Auténtica Obra Magistral diría yo probablemente convertida ya en un Paradigma del Audivisual del Siglo XXI

    Gracias Cubavisión. Gracias por este irrepetible regalo al pueblo cubano

    • Selma González dijo:

      No hay que exagerar.

    • Oscar dijo:

      Con todo respeto, usted es familia del guionista?

    • Yendris dijo:

      Es ironía no? Porque no creo verdad eso que dices

    • YPG dijo:

      Edu: ¡ que manera más inteligente de decir todo lo que carece este audiovisual ! Me hiciste reír.

  • JLD dijo:

    De acuerdo, sin embargo no vi alzar voces cuando el.petsonaje del adolescente de 14 años !!! de la novela anterior se reunia con sus coetareos a beber ron en las fiestas. O cuando en calendario I los alumnos de 9no grado pedian cerveza en la cafeteria. En esta novela el hijo de la protagonista tambien tiene 14 y es lo q toca ser un niño.

    • Selma González dijo:

      Ese adolescente, gusta porque es lo que quisiéramos ver siempre, pero el de calendario, que chocó, es una realidad y algunos padres deberían de estar mucho más atentos a las relaciones de sus hijos, a dónde van y con quiénes se reúnen. Tener hijos es para toda la vida. Educarlos bien cuando son pequeños para poder verlos hechos hombres y mujeres cultos y decentes. Y cómo dijera Martí: la educación empieza en la cuna y termina en la tumba. Tener hijos es una gran responsabilidad con ellos y con la sociedad.

  • Lo real maravilloso dijo:

    Lo importante es no perder de vista que es una novela, no un documental. Los datos, la narrativa, los personajes no tienen necesariamente que representar la realidad y esa realidad se construye indistintamente en la percepción de cada televidente según su realidad. O sea, quien escribe el artículo lo hace desde su percepción y lo respeto, pero eso no significa que deba estar de acuerdo. A mi me gusta la novela, entretiene, y ahí es donde a veces nos pedemos.

    En que con el afán de quedar bien con las instituciones muchas veces quedamos mal con el público. La novela no está hecha para enaltecer al CITMA ni a ninguna otra institución aunque represente en sus argumentos aspectos característicos de sus personajes, de la geografía, de la cultura. La novela está hecha para entretener y si lo logra ya será un avance importantísimo en una realidad soslayada generalmente por la carencia de ideas frescas, de guionistas, de artistas, de recursos, de tiempo para hacer las cosas perfectas al punto de enemistarlas con lo bueno.

    Habría que preguntarse entonces: ¿Con cuánto apoyo contaron para hacerlo mejor?

    ¿Habrán contado con asesoría técnica de alguna institución más allá del conocimiento de sus guionistas y del deseo desenfrenado de hacer algo atractivo?

    Si la televisión cubana con ésta o cualquier otra novela logra tener tele audiencia ya habremos ganado. Porque en un mundo donde todo o casi todo llega por redes sociales, Netflix, Meta, X, y cuantas otras vías sería un logro tener a lo cubanos media hora frente al televisor consumiendo nuestra cultura.

    Amén.

    • Félix A. Correa Álvarez dijo:

      Entiendo perfectamente que se trata de una novela y no de un documental; ese punto nadie lo está discutiendo. El melodrama tiene códigos propios, licencias narrativas y un lenguaje que no está obligado a la literalidad de los hechos. Hasta ahí, estamos de acuerdo.

      Pero asumir que por ser ficción todo vale es una simplificación peligrosa. Cuando una obra decide apoyarse en instituciones reales, contextos reconocibles y prácticas profesionales concretas, ya no se mueve en un terreno neutro. La ficción no exonera de responsabilidad, y mucho menos del respeto. El melodrama puede exagerar emociones, no deformar sin consecuencias la esencia de lo que representa.

      Decir que la novela no está hecha para enaltecer al CITMA ni a ninguna institución es correcto; nadie ha pedido propaganda. Pero respeto no es propaganda, y rigor mínimo no es enemistarse con lo bueno. Si una historia utiliza una institución como soporte dramático, lo ético y narrativamente inteligente es documentarse, asesorarse y construir conflictos creíbles, no caricaturas funcionales al conflicto fácil.

      El argumento del entretenimiento como vara única también es endeble. Claro que la novela debe entretener, pero entretener no es sinónimo de banalizar. Si solo bastara con retener audiencia, entonces cualquier historia de amor genérica cumpliría el objetivo y no haría falta situarla en un contexto social específico ni apelar a referentes reales. Justamente cuando se decide contar otra cosa, hay que asumir las consecuencias de ese otra cosa.

      Preguntar con cuántos recursos contaron, si hubo asesoría técnica o si existió apoyo institucional es válido. Ninguna de esas preguntas, sin embargo, justifica fallas de enfoque ni decisiones narrativas cuestionables. La carencia de recursos explica limitaciones técnicas, no errores conceptuales. El deseo de hacer algo atractivo no sustituye la investigación ni el respeto por el tema elegido.

      Finalmente, celebrar cualquier audiencia como una victoria absoluta es conformarse con muy poco. Tener a los cubanos media hora frente al televisor no puede ser el único triunfo. El verdadero logro es que esa media hora no subestime su inteligencia ni traicione los contextos que dice representar. La cultura no se defiende solo por existir en pantalla, sino por la manera en que se construye.

      En resumen:
      Sí, es una novela.
      Sí, debe entretener.
      Pero cuando se elige un tema concreto, hay que tratarlo con seriedad o, de lo contrario, sigamos contando historias de amor sin contexto ni responsabilidades.

      Ahí está la diferencia.

    • Selma González dijo:

      Ciento x Ciento de acuerdo con usted, pero aunque este quizás no sea el espacio, quiero preguntar por qué está tan mal la programación de los viernes y los sábados??? El pasado sábado, después de la novela brasileña, no hubo nada que ver, excepto por Ciudad en Rojo por el Educativo, pero la hemos visto más de una vez. Lo otro, por CV, MV, y Canal Habana, fueron temas de extrema violencia y sangre. Creo que ya hay muchas guerras en la vida real, para también tenerla en espacios que deberían ser de entretenimiento. Pido a la jefatura de programación que deje los viernes y sábados un canal para películas de Época, siglos XIII, XIV, al XIX, algún Oeste, algo cómo La Milla Verde, guiones con diálogo. Me gustaría seguir con mi televisión cubana y no tener que recurrir a
      quienes se dedican a vender películas y series.

  • Ricardo Manso dijo:

    Excelente artículo. Muy buena redacción. Logra una crítica profunda con conocimiento. Saludamos por su actitud y aptitud. Extrañamos éste tipo de crítica siempre tan necesaria

  • Eduardo dijo:

    Totalmente de acuerdo, pero ¿quién aprobó ese desastre costoso y distorsionador?

    • Selma González dijo:

      Hay cosas en la novela cubana que pudieran estar mejor, por ejemplo. El interés del personaje por encontrar los restos de sus padres estaría bien en una persona más joven, pues no son creíbles las explicaciones que les dan los familiares y amigos. En cuánto a la funcionaria del CITMA, sabemos que ha sucedido en las costas cubanas, recuerdo la playa el Cajío, pero le falta presencia y dominio del tema, la negativa de los residentes está bien expresada.

  • Jose Espirituano dijo:

    Entonces porque no quitan la novela del aire, si tantos males ha causado a la sensibilidad de la "gestión de problemas ambientales" que según este autor el citma y los organizmos acometen, cosa que yo jamás he visto pero bueno el ha denigrado tanto la novela con este comentario que yo creo que ya es mejor que la quiten y pongan otra cosa mientras terminan la otra.

    • Félix A. Correa Álvarez dijo:

      Que usted no lo haya visto no significa que no exista. Los proyectos, programas, iniciativas locales e institucionales vinculados a este tema en específico no solo existen, sino que son numerosos y sostenidos en el tiempo. En la propia telenovela mencionan al Plan de Estado “Tarea Vida”, la columna vertebral de la política del país para la adaptación al cambio climático. Otra cosa es que no siempre tengan la visibilidad mediática que merecen o que no formen parte de su experiencia personal directa.

      Nadie ha pedido que se retire la novela del aire ni se ha llamado a la censura. La crítica no busca borrar una obra, sino debatirla. Confundir el señalamiento de problemas narrativos o de enfoque con un intento de “quitarla” es desviar la discusión hacia un terreno que nadie ha planteado.

      Tampoco se ha “denigrado” la novela. Señalar carencias, imprecisiones o decisiones cuestionables no es atacar, es ejercer el derecho a opinar sobre un producto cultural que se transmite por la televisión pública y que, por tanto, forma parte del debate social. La crítica existe precisamente para eso, no para aplaudir de manera automática.

      La sensibilidad hacia la gestión ambiental no se afecta por una opinión crítica; se afecta cuando se trivializa, se simplifica o se presenta de forma poco rigurosa un tema que en la realidad es complejo y serio. Y ahí está el punto del debate, no en si la novela debe seguir o no en pantalla.

      Que existan criterios diferentes no invalida la obra ni la opinión del autor del comentario, pero tampoco invalida la crítica. El intercambio de ideas no debilita la cultura; la empobrece cuando se reduce al “si no te gusta, cámbiala”.

      De eso se trata: de debatir, no de silenciar.

    • Selma González dijo:

      No se puede ser tan drástico. A otros les gusta la novela, tal y cómo es.

  • MilaCauto dijo:

    Muy cierto, me di cuenta que eso estaba mal planteado porque así no se resuelven las cosas de la tarea vida, por lo que he leído, en Cuba ya existen asentamientos construidos específicamente para esos casos

  • Pueblerina de Artemisa dijo:

    Coincido totalmente con el articulo. La novela no cuenta con un argumento bien estructurado.

  • Yrai dijo:

    Holas, muy d acuerdo con lo planteado, nada q decir en cto a ese tema

  • Alberto dijo:

    Muy buen comentario sobre esta novela. Ayer lunes comentaba en mi casa después de verla que su tema y la trama no me gustan para nada, es un tema tan sin sentido que para mi criterio no refleja nada en la población. Además el personaje del gordo lo veo tan fuera de lugar, es algo que mas bien parece un principiante en la televisión, es todo el tiempo a la orilla de la playa buscando los restos de los padres, es algo tonto este tema de la novela. Este tema es como si me hubiesen adivinado mi sentir sobre esta novela, yo muy particularmente la veo sin sentido común. Además la esposa del músico que toca la guitarra en el ranchon es el mismo tema todos los capítulos.

    • Selma González dijo:

      Alberto, es así mismo. Sin ver su comentario, ya había hecho el mío sobre el personaje del gordo. Insisto en que nada tiene que ver con un hombre que puede razonar. No le queda bien, no se puede ser, con éxito, músico, poeta y loco.

  • Rachid dijo:

    Estoy muy de acuerdo con su publicación

  • Belkys Garcia Garcia dijo:

    Esa telenovela no hace más que sumar dispatates

  • marco dijo:

    La novela me parece una comedia, las anteriores transmitidas, con sus defectos, han puesto el listón muy alto para las que están por venir, las temáticas que aborda son muy actuales pero el guion y muchas de las actuaciones son una caricatura de la realidad, coincido plenamente con el articulo, algo tan serio no se debe abordar de manera tan simple, no soy muy aficionado a las telenovelas pero alguna que otra vez las miro, sobre todo los capítulos finales y esta.....

  • sachiel dijo:

    el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), fue consultado o asesoró esta novela..? ¿No? ya por ahí van los tiros.

  • Ariel dijo:

    de acuerdo, y yo pregunto ahora,, antes de poner una telenovela, no pasa por algun proceso de evaluación o algo así, que se pueda hacer todas estas criticas, demanera que no salga hasta que no cumpla con ciertos parametros, porque en realidad hace ya unos cuantos años no salia una tele novela cubana tan mala como esta.

  • Rruiz dijo:

    Es cierto que tiene sus problemas. Pero no es para tanto

  • Nancy dijo:

    Para mi que la supuesta investigadora es una impostora que quiere adueñarse del lugar, para nada los especialistas del CITMA actuarían de esa manera y mucho menos queriendo imponer razones. Lo lógico como bien dice el artículo se haga un trabajo de conjunto con el Gobierno Local, y otras entidades científicas y de masa, además ella parece ir sola al lugar a investigar. La Delegada no puede enfrentar sola la situación mucho menos persuadir a los pobladores sobre el eminente peligro de un huracán, pasó el huracán y no se vio a nadie del Gobierno Local haciendo un levantamiento de los daños. En realidad para nada creíble muchas escenas y actuaciones.

  • maricela dijo:

    Ademas de lo comentado es risorio q van a vivir varias familias en una nave sin techo siquiera, parece una burla, muy inadecuada esa trama, bien por la respuesta de la delegada.

  • el chino dijo:

    Muy interesante el artículo sobre la novela cubana y sus argumentos, pero además habría que hablar también de los diálogos, no se escuchan en la mayoría de las ocasiones,deficiente audio.

  • Alina dijo:

    Muy acertado ,La tarea Vida es un plan de estado con un antecedente científico importante y con impactos de relevancia en su implementación.

  • Olenia dijo:

    En su destino capitulo exhibido , las opiniones a nivel nacional, dejan mucho que desear, mala dirección, actuaciones falsas, actuaciones fingidas , falta de profesionalidad , locaciones fuera de contexto , historia o guión que no le importa a nadie , deberían sacarla del aire y ofrecer algo que distraiga la mente del público , que lo saque del entorno que se vive.

  • María Isabel Zamora Navarro dijo:

    Realmente creo que en nuestro país todo está iendo al traste
    Algunas preguntas.... cuando se realiza una telenovela no se hace en equipo??? Nadie se dio cuenta de eso???
    No se da asesoría por especialistas según el tema que se aborde ? Todo esto no se hace antes de presentar al publico ?

  • Santiagodelawton dijo:

    Bueno no siempre una novela tiene que tener los personajes con un libro de meteorología o con Rubiera a cuesta..cambio climático, tornados, huracanes, casas destruida y todo un desastre real vivido...novela es novela y no sabemos bajo cuáles condiciones de factores limitantes se ejecuta cada actuación...el artista siempre quiere dar lo mejor... por favor dejen una via de
    escape a la fantasia, a las pifias y a las carencias..y dar tiempo, no la sepulten en vida!! Gracias Cubadebate por publicarme

    • Selma González dijo:

      Santiago. Las carencias las conocemos porque todos las vivimos a diario, no hay un cubano que no sepa del tema, pero hay, en algunos actores un bajo nivel de actuación. Ahí, de peso, hay creo que unos pocos buenos actores: Nando, Luz, la Delegada, y el campesino(no recuerdo el nombre), que apoya a la protagonista, (buena también y los hijos de ella); hay que darle oportunidades a los que escogen actuación, pero a los que no tienen talento, no lo tienen y ya.

    • Félix A. Correa Álvarez dijo:

      Gracias por compartir su criterio. Coincido en que la telenovela es ficción y que debe conservar un espacio para la fantasía, las licencias narrativas y, por supuesto, para las limitaciones reales con las que se produce cualquier obra audiovisual en nuestro contexto. Nadie espera que los personajes anden con un manual técnico bajo el brazo ni con José Rubiera a cuestas para explicar cada fenómeno o conflicto.

      Mi observación no va dirigida a exigir realismos extremos ni a desconocer el esfuerzo de los artistas, que casi siempre trabajan en condiciones complejas y con el deseo genuino de ofrecer lo mejor. El señalamiento apunta, más bien, a cuando determinados temas concretos se abordan desde simplificaciones o errores conceptuales que pueden generar lecturas equivocadas, incluso dentro de un relato de ficción.

      Dar tiempo a una obra es importante, y en ningún momento se ha pretendido “sepultarla en vida”. La crítica temprana no busca clausurar el disfrute ni negar la evolución posible de la telenovela, sino abrir un espacio de reflexión sobre cómo se representan ciertos conflictos y desde qué enfoques se hace.

      Defender la ficción no es incompatible con pedir cuidado y responsabilidad en el tratamiento de asuntos sensibles. Ambas cosas pueden —y deberían— convivir. Ese equilibrio es, precisamente, el centro del debate.

  • Cuba dijo:

    Que bueno somos en este sitio para criticar las telenovela,ojalá y un día seamos buenos criticando otras cosas más importantes como por ejemplo el casi nulo abasto de agua en las provincias orientales

  • Andrés dijo:

    Y donde están los asesores y el director jjjj

  • Jorge dijo:

    Si fuera eso solamente ? No se entiende lo que hablan, no solo esta novela, las pelis españolas, cubanas, el audio es pesimo. Un actor o actris debería proyectar bien la voz sino seria una caricatura de si mismo no convence a nadie con su personaje. Mi intención es proponer que se SUBTITULEN todas las novelas y películas cubanas como se hace en el mundo actualmente.

  • MTPL dijo:

    Así mismo empezaron con Regreso al corazón, haciéndola trizas desde q empezó, y miren lo q resultó luego, toda la familia frente al TV lunes miércoles y viernes.
    Una novela es ficción, no hay q andar con una enciclopedia bajo el brazo para hacerla.
    Mucha crítica a las producciones nacionales, pero no veo ninguna a novelas foráneas q muchas veces rozan la estupidez humana.
    Un poco de respeto para Luberta y su equipo de trabajo, que no es ningún improvisado en estas lides.
    Los q optan por no verla pueden aprovechar la infinidad de series q transmite MV, todas son actuales y muy buenas.

    • Félix A. Correa Álvarez dijo:

      Gracias por su comentario y por tomarse el tiempo de expresar su criterio. Precisamente porque la telenovela es un producto de amplio alcance y alta incidencia cultural es que considero necesario ejercer una crítica responsable, incluso —y sobre todo— en sus primeras etapas de emisión.

      El artículo no pretende “hacer trizas” la obra ni desconocer su condición de ficción o de entretenimiento. Sin embargo, que sea ficción no exonera al audiovisual de un tratamiento riguroso de determinados temas sensibles. Cuando en apenas diez capítulos ya se evidencian errores conceptuales, simplificaciones o caricaturizaciones en el abordaje de un conflicto específico, señalarlo no es hipercriticismo, sino una alerta necesaria que apunta al asesoramiento y a la responsabilidad creativa.

      La crítica no se hace desde la superioridad ni desde la perfección —que nadie posee—, sino desde el compromiso con un producto cultural que llega a millones de cubanos y que contribuye a moldear percepciones, imaginarios y discursos. Precisamente porque atravesamos tiempos complejos, la televisión y quienes escribimos sobre ella tenemos la obligación de no banalizar ni deformar temas que requieren ser tratados con mayor cuidado.

      Sobre otros aspectos de la telenovela —estructurales, narrativos o estéticos—, como bien dice, existen especialistas que los abordarán. Mi texto se concentra en un punto específico que, a mi juicio, ya muestra señales preocupantes y merece ser debatido desde ahora, no cuando la obra haya concluido.

      La crítica no es enemiga del entretenimiento; es parte indispensable de una cultura audiovisual más consciente y mejor informada. Ese, y no otro, fue el espíritu del artículo.

    • Félix A. Correa Álvarez dijo:

      Gracias por su comentario. Lo primero que quisiera aclarar es que una crítica puntual no invalida ni descalifica una obra en su conjunto, ni mucho menos desconoce la experiencia y el oficio de Luberta Martínez y su equipo, a quienes respeto profundamente y cuya trayectoria habla por sí sola.

      Que una telenovela sea ficción no significa que todo valga. No se trata de “andar con una enciclopedia bajo el brazo”, sino de evitar errores conceptuales y caricaturizaciones en temas específicos que tienen un peso social y cultural real. Señalar eso no es una falta de respeto ni un ataque a la producción, sino una forma de asumir con seriedad el impacto que tiene un producto audiovisual de esta magnitud.

      Es cierto que otras novelas, como *Regreso al corazón*, crecieron y se consolidaron con el paso de los capítulos. Ojalá esta también lo haga. Advertir problemas tempranos no impide que la obra evolucione ni niega que pueda conectar con el público, como de hecho ya lo está haciendo.

      En cuanto a las producciones foráneas, coincido en que muchas veces presentan absurdos evidentes. La diferencia es que la crítica a lo nuestro parte del compromiso, no del desprecio. Precisamente porque es cubana, porque se hace aquí y dialoga con nuestra realidad, merece ser analizada con mayor rigor.

      Finalmente, la crítica no busca decirle al público qué ver o qué dejar de ver. Cada espectador decide. Mi texto solo propone un debate necesario sobre cómo contamos determinadas historias y desde dónde las contamos. Eso, lejos de restar, puede contribuir a que nuestras telenovelas sean cada vez mejores.

  • René dijo:

    Realmente la telenovela tiene su inconsistencias, pero cual de ellas no lo tiene.
    Lo que me preocupa más es este articulo, que solo a 10 capítulos del comienzo del audiovisual lo hace trizas.
    Pienso que Cubadebate debe ser cuidadoso en realizar las críticas y no caer en el hipercriticismo. No sé si ha realizado un análisis de la telenovela brasileña de turno, más absurda que esa no es la cubana.
    No debemos caer en lo que Marx llamó "Crítica de la crítica crítica ". No son tiempos para eso.
    El objetivo de las telenovelas es entretener, ya se lo que van a decir, pero que tire la primera piedra el que se considera perfecto en estos días de tantos problemas que tenemos los cubanos para estar llenando cuartillas de contenido que no ayudan en nada.
    Perdona Cubadebate, pero me pareció poco oportuno este artículo.

    • Félix A. Correa Álvarez dijo:

      La crítica no es enemiga del entretenimiento ni un ejercicio de superioridad moral; es, ante todo, una herramienta de diálogo y responsabilidad cultural. Justamente porque la telenovela llega a públicos diversos y ocupa un lugar central en la cotidianidad de los cubanos, resulta imprescindible señalar a tiempo aquellos abordajes que, por falta de rigor o asesoramiento, pueden derivar en lecturas erróneas o simplificaciones dañinas. Debatir estos temas no debilita la obra ni al espectador: contribuye a enriquecer la conversación pública y a elevar la calidad de los productos que consumimos.

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