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El naufragio de la goleta española “Nuestra Señora del Carmen” (1801): Acercamiento al comercio marítimo y los riesgos de la guerra en el Caribe hispano

Por: Julio Enrique de León González, César Alonso Sansón
Publicado en: Espacios de ciudad
En este artículo: Barco, Cuba, España, Historia, Naufragio
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El estudio de los naufragios ofrece una ventana invaluable al pasado, ya que constituyen relevantes fuentes arqueológicas. Documentos relacionados con estos eventos, como las protestas marítimas, proporcionan información detallada sobre las embarcaciones, sus cargamentos, las rutas comerciales y los peligros que enfrentaban los marineros. El caso del naufragio de la goleta española Nuestra Señora del Carmen en 1801, registrado en La Habana, ilustra esta potencialidad, permitiendo ahondar sobre el comercio marítimo en el Caribe hispano y los riesgos derivados del conflicto naval de la época.

El año 1801 se enmarca en un período de intensa agitación política y militar en Europa y, por consiguiente, en el Caribe. Las guerras napoleónicas, aunque aún en sus primeras fases, ejercían una presión considerable sobre el comercio marítimo. España, aliada de Francia, se veía constantemente amenazada por la armada británica, que buscaba interrumpir el flujo de mercancías y debilitar económicamente a sus adversarios. Además, la región caribeña era escenario de la actividad de corsarios de diversas nacionalidades, que aprovechaban la inestabilidad para atacar buques mercantes y obtener ganancias ilícitas.

En su declaración ante el escribano, don Pedro de la Cuesta y Manzanal informa que la goleta de nombre Nuestra Señora del Carmen, procedente de Veracruz y capitaneada por don José María Puente, había naufragado cerca de los arrecifes de Jaruco y Matanzas el día 25 de marzo de 1801. El motivo del naufragio, según el capitán, fue la persecución por parte de un corsario enemigo. En su intento de escapar, la goleta se vio forzada a acercarse a la costa, donde terminó zozobrando. Aunque la tripulación logró salvar parte del equipaje, este fue posteriormente saqueado por el corsario.

La protesta de don Pedro de la Cuesta formaliza la reclamación por las pérdidas sufridas, tanto por la embarcación como por su cargamento. Esta práctica legal era común en el derecho marítimo de la época, y permitía establecer responsabilidades y buscar compensaciones por los daños.

Parte de la carga de la goleta:

Noventa y seis arrobas de cacao

Garbanzos

Lentejas

Catorce cajones de jabón

Diez cajones de cebo

Dos cajones con cuatro sillas de montar

Cordobanes

Dos cajones de latas de aceite de almendras

Pertrechos de la embarcación:

Una bitácora

Dos compases

Una ampolleta

Un anteojo

Una bandera

Trece barriles de mano

Dos cuarterolas

Un almacén

Dos baldes

Dos cables de henequén

Medio cable de cáñamo

Un calabrotillo de cáñamo

Parte de la maniobra con sus motones

Una vela mayor

Una vela trinquete

Una vela de foque

Una vela redonda

Una vela de estay

Un toldo

Tres anclas

Un grampín

Dos cadenas

Dos guarniciones de bombas

Dos cuarteles herrados

Un serrucho de mano

Un hacha

Una azuela

Referencias:

Tipología de goleta del siglo XVIII.A schooner with a view of New York. Dominic Serres, 1807. New York Public Library. https://digitalcollections.nypl.org/items/5e66b3e8-b6f1-d471-e040-e00a180654d7

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