Imprimir
Inicio »Especiales, Sociedad  »

¿San Pedro tiene los días contados?

Por: Yudaisis Moreno Benítez
| 31 |

Unas 30 cabañas que fueron afectadas por el huracán permanecen en abandono entre la hierba, muchas abiertas y expuestas a actos vandálicos. Foto: Otoniel Márquez Beltrán

La playa San Pedro, en Bahía Honda, siempre compartió nombre con el Campismo Popular, la Villa Azucarera y la del Ministerio del Interior (Minint). Estas últimas destinadas a sus trabajadores.

Nunca fue fácil acceder a ella. Sin embargo, emprender viaje convidaba por la feliz coincidencia del entorno montañoso y marino, los estables servicios a precios asequibles, más la venta –ilegal en la mayoría de las ocasiones– de pescados no tan usuales por otros lares.

Des-contar

El tiempo y la apatía le juegan una mala pasada a este pedazo de geografía. Los solo 20 kilómetros para entrar son casi interminables entre huecos profundos y abundante marabú. En el trayecto no cruzas vehículo alguno, salvo los de tracción animal. Y muy escasos.

Hace unos cinco años, la delegación provincial del Minint cambió a la Empresa de Alojamiento su villa, por otra en Mariel, El Mosquito.

La “dejadez” fue oportunidad para que bahiahondeses recién damnificados por el huracán de 2024, ocuparan cabañas por su cuenta. En otras robaron ventanas, puertas, sanitarios, cercas, aceras. Y según nos cuentan, algunos “osados” marcaron las restantes como su propiedad, ante la ausencia del dueño legal.

En la otrora villa del Minint hay un grupo de familias de Bahía damnificadas del huracán Rafael, en tanto el dueño legal Empresa de Alojamiento ejerza su potestad. Foto: Otoniel Márquez

Al frente de la otrora Villa del Minint, los azucareros también entregaron la suya por una política de país, aprobada por algunos e incomprendida por muchos.

Yoel Martínez, quien fuera jefe de la villa en aquel entonces explicó que, “en diciembre de 2014 la Empresa de Campismo recibió unas 30 cabañas con clima, televisores, refrigeradores, camas, cortinas, varios transportes, grupo electrógeno, y otros recursos”.

Si la matemática no falla, las capacidades del campismo sumarían unas 70 cabañas, pero el conteo de las disponibles, diez años después, anda a mitad de cifra.

“Nada es igual”, y puede empeorar

“Es una opción asequible al comparar los precios de hoteles y alquileres cerca de las playas, pero precisa mejores condiciones”, dice un vacacionista que alquiló dos cabañas de las siete ocupadas al momento de nuestra visita.

“Una vez por temporada hace casi 20 años vengo con mi esposa, hijas, nietos… Menos los ventiladores, lo traemos todo, hasta la nevera y el agua potable.

Esta familia tiene por tradición reencontrarse en verano en las instalaciones de San Pedro. Foto: Otoniel Márquez

“El personal del campismo es muy agradable, pero no ofrecen gastronomía ni recreación. El parque infantil se perdió.

“Cocinamos con equipos eléctricos, pero ante los constantes apagones usamos variantes”, explica, y señala una hornilla con leña y algún trozo de carbón ya deshecho.

¿Y cómo se trasladaron de San Cristóbal acá? Hace un gesto, suspira. “Unos 40 000 pesos nos cobró un particular”.

En otra cabaña, el también sancristobalense Miguel Ángel Sánchez, trabajador del Taller de Discapacitados de su municipio, nos hablaba de su segunda vez en San Pedro. “No hay muchos indicios de recuperación tras el ciclón hace unos ocho meses. Ningún área exhibe su mejor cara”, dice, y camina hasta orillas del mar, donde hay música y compra– a trabajadores por cuenta propia– bebidas frías y chucherías.

La familia de Miguel también se trasladó hasta esta instalaciones en busca de opciones recreativas. Fotos: Otoniel Márquez

En busca de respuestas

A Juan Jesús Gamiotea Pozo, director de San Pedro hace dos años, interrogamos, no sin antes andar de asombro en asombro en un campismo enyerbado por la desidia.

“El huracán hizo mucho daño en las cubiertas, al caer las matas de coco. Se repararán, pero hasta ahora no hay cemento. Prestamos servicio solo en 35 cabañas.

Al visitante lo recibe un campismo enyerbado. Foto: Otoniel Márquez

“Tenemos para elaborar almuerzos y cenas, pero los campistas no lo solicitan, ellos se cocinan”, explica, aunque en voz de los vacacionistas había otra versión, al igual que con la venta del módulo que, según el director, “incluía papel higiénico, licor, y otros bienes, pero aún no se lo hemos vendido”. Algo medio raro.

“No podemos hacer mucha gestión para ampliar las ofertas al tener un solo vehículo, no en muy buen estado, y 20 litros de diésel de asignación mensual. Tampoco se permite en la instalación ninguna forma de gestión no estatal, y la plantilla no está cubierta ni al 50 por ciento. Los salarios andan por debajo de los 3 000 pesos”, acota.

Deterioro progresivo: secreto público

El campismo San Pedro, con acceso ilimitado desde la entrada, duele. Duelen las luminarias apiladas, quizás desde el paso de Rafael, el 6 de noviembre de 2024.

Duelen las huellas de árboles caídos, lo que un día fue parque infantil, restaurante, ranchón, y la sala de juego a merced de la lluvia, el sol, el deterioro…

Villa Azúcar, doce años atrás. Foto: El Artemiseño

Duelen otras cabañas abiertas, desbaratadas por dentro, sin indicios de vacacionar en ellas a corto plazo.

Duelen las condiciones de la playa, quizás, en el orden del día de las administraciones responsables o entre quienes deben proteger ese azul, pero no en las acciones.

¿Ahogarse en la orilla?

Nunca un huracán, sea cual sea la categoría, hará más daño que el humano disfrazado de desinterés. Nunca habrá mayor enemigo que la inercia ante las soluciones.

La provincia de Artemisa reseña en su historia la desaparición en el mapa, del Campismo Popular La Herradura, cerca de la playa de igual nombre, en Mariel.

Desapareció, de proyecto en proyecto, con abandono implícito. ¿Por qué? ¿Dónde está o están los responsables? Simplemente, menos opciones de recreación popular.

En 2023 los siete campismos artemiseños sumaban 310 cabañas. En 2025, Niurka Quintana Pérez, directora de Campismo Popular, desde mayo pasado, declaró disponibles 242, 68 menos (30 de estas en San Pedro).

¿Este campismo, con casi la mitad fuera de orden tendrá los días contados como La Herradura, de seguir este camino?

Pensar en inversiones es utopía en medio de una situación económica de las más complejas de todos los tiempos. Perder cuanto tenemos es un acto repudiable. ¿Entonces? Nos queda no restar ni confabularnos con el desatino de las manos atadas, o sueltas, como asimile mejor el contexto.

Son tiempos de no cobijar el desánimo ni ser cómplices de lo mal hecho. De encadenar las buenas prácticas con las cuales sobreviven otras instalaciones, y juntarse hoy, ahora, para ayudar a que el campismo de la playa San Pedro, no se ahogue en su misma orilla.

(Tomado de El Artemiseño)

Se han publicado 31 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • Yudaisis Moreno Benitez dijo:

    Entre muchas manos, Campismo Popular liderando junto a las autoridades de esta localidad de Artemisa, se puede rescatar este pedazo de azul . Gracias por compartir.

  • Doctor Gregorio Casas dijo:

    En mi natal Cartagena (Cienfuegos) la antigua Villa Azucarera 5 Azúcar, ahora campismo, ha sabido mantener su servicio con calidad y la excelencia que ya es tradicional. Estuve ahí hace un par de meses alojado y se mantiene (casi) intacta a los recuerdos de mi niñez. Gracias a sus trabajadores, especialmente a su director, querido amigo de la familia

  • MTPL dijo:

    Hemos perdido mucho a causa de la desidia y el inmovilismo institucional.
    Hace falta q este reclamo llegue a oídos de Campismo, el gobierno y el Partido de la provincia.
    Solo por vergüenza algo tienen q hacer al respecto.

  • OtroAdultoMayor dijo:

    Y nos sorprendemos con las cosas que ocurrían en Macondo.

  • nory dijo:

    Es normal en nuestro país estas situaciones, se dejan desbaratar las instalaciones y después viene el rescate q en ocasiones cuesta tanto como cuando se construyeron. Algo parecido está sucediendo con el círculo José Antonio Echevarria en el Vedado, vivo a una cuadra y estoy viendo von tristeza como se va destruyendo y la maleza ocupando todo.

  • Jovencubano dijo:

    Y si sucediera solo ahí..investiguen q la mayoría de los campismos se caen a pedazos

  • Eduardo Hernandez Cardenas dijo:

    Igual caso pasò con La Villa Turistica El Salado en Caimito, un centro turistico hermoso y acogedor que a finales de la decada de los 80 principio de los 90...recibia turismo Internacional, alemanes, canadienses, españoles etc...y que contaba con piscina, restaurant, cabaret, dos omnibus turistico haciendo excursiones a Varadero, Guamà, Viñales y otros y que fuera comercializada en el exterior por Havatur. Las cabañas fueron arrancadas de cimiento y es hoy un monte en ruinas

  • Raul G. dijo:

    Es un reflejo de lo que pasa en todo el país por la falta de dinero que por supuesto no permite la compra de recursos para todas las ramas de la economía y los servicios. No hay de otras o generamos riquezas algo que no hemos podido o sabido hacer o no lograremos el socialismo próspero y sustentable que cada día se ve más lejos.

  • Yovaza dijo:

    Si en las ciudades del país,la desidia,campea,imaginate,a tantos km d la ciudad,donde la gente no observa a diario,así es a lo largo d toda nuestra geografía,desinterés,negligencia,abandono

  • Trabajador dijo:

    No hay recursos y dinero para eso, es como una instalación hotelera a la que hay q inyectarle dinero para poder funcionar y al final sacarle ganancias, y aquí nada de eso es de nadie, denselo a un privado pa que veas como cambia, ahora prepárate para los precios

  • Luis Raimund dijo:

    Buen relato y manifiesta Indolencia y desorden, pero sólo una pregunta, ¿ Que respuesta dan al pueblo el partido y el gobierno en municipio y provincia, no del desastre manifiesto, de los directivos, cuadros y funcionarios, el partido, el sindicato de la empresa de campismo que subsiste y vive contemplando y permitiendo lo que ocurre como si fuera su destino manifiesto y del cumplimiento de las responsabilidades, políticas, administrativas, sindicales y sus responsables que les compete y comparten.

  • José Raúl Q dijo:

    A veces se piensa que la negligencia, la desidia, la inmovilidad vienen de los administrativos y trabajadores del lugar, no digo yo que no tengan responsabilidades pero la responsabilidad mayor vienen de más arriba, se ha demostrado que lugares que cuentan con verdaderos apoyos funcionan y se manrienen pero lamentablemente no son éstos la mayoria, otros como Tarara y otras Villas del Este, algunos círculos sociales del país, demuestran por su decadencia y su destrucción qué la cuestión no es sólo de los trabajadores y los directivos que están en el lugar, es de muchos más arriba tambien
    Saludos

  • El inmovilismo dijo:

    No hay dudas yo soy el responsable

  • Dionnis dijo:

    Nada raro, solo que este lugar salta a la vista quizás por la nostalgia de alguien que fuera beneficiario de este. No hay que ir tan lejos, con solo llegar a Guanabo casi todas las casas de renta, una vez gestionadas por esl estado, en total deterioro. No hay utopía en pensar en inversiones, algunos podemos darle vida a todo, solo deben darnos la oportunidad, no frenarnos tanto.

  • Mary dijo:

    No creo q sea una utopía pensar en inversiones. Si hay para los hoteles por qué no hay para los campismos, q estoy segura requieren mucho menos

  • Orlando dijo:

    Sencillamente se están adelantando al futuro. Más tarde o más temprano, ese será el destino de todo lo que aún se sostiene en pié. Lamentable el bloqueo, culpable de todo o de casi todo, hace imposible pensar en recuperar nada. Las cosas continuarán su camino y tendrán más o menos vida, más duración o menos, pero al final llegaremos al día en que no quede una piedra sobre otra. Duele, pero me adapto. Saludos

  • Yanet García Martínez dijo:

    Se habla mucho de verano más joven y recreación sana, se muestra en pantalla un campismo lleno de condiciones para la familia cubana y sin embargo la realidad de casi todos los campismos es otra por la falta de fiscalización del gobierno que al parecer con administrativos de esas entidades hacen creer y aseguran buenas condiciones, ante reparaciones fantasmas que solo se ve en fachadas ocultándose la verdadera realidad de dichos campismos.
    Se pasan la mayor parte del año sin campistas y cuando se van a disfrutar en vacaciones no existe el aseguramiento del cual se presume en TV y redes sociales.
    Mano dura con los desvíos de recursos de esos establecimiento por los administradores y al parecer funcionarios conocedores del caso para beneficio propio.
    El pueblo cubano no merece ser más engañado ni maltrato en esos establecimientos

  • Ruper dijo:

    Lo mismo paso con las casa de brisas del mar. Los organismos la entregaron y ahora están abandonadas. Somos los campeones estropeando cosas. Eso funcionaba bien . Las quitamos y se perdieron. Ahora ningunos ni otros

  • Mary dijo:

    Que desastre, cuánta indolencia, quiénes son los responsables, merecen estar presos, tantos recursos gastados y adónde han ido a parar, no hay vergüenza.
    Así están las casas de Santa Maria del mar, Tarara etc, etc.

  • armando dijo:

    Una política de entrega que nadie entendió, muchas empresas tenían sus comodidades de casas de visita y descanso en periodos vacacionales hechas con el esfuerzo de los propios trabajadores y atendidas por las propias entidades, que ahora no estan funcionando o estan destruidas y quienes perdieron?, los propios trabajadores que su salario no les da para darse el lujo de un hotel y por lo menos tenían ese aliciente, cosas que vienen de arriba y nadie cuenta con la opinion de los afectados.

  • Cecilia Labrada Guerra dijo:

    Todo cae en tierra de nadie, así están las villas y muchas casas en la Habana del Este, hay que buscar opciones basta de seguir justificando con la faltañ de recursos, y el bloqueo. Hubo un tiempo que la atención de las casas en la playa, era con los organismos y Empresas, hay que buscar estrategias y TRABAJAR.

  • Industrialista dijo:

    Lo mismo ocurre con la Finca de los Monos que de lo que fue para el 500 Aniversario de la Habana queda muy poco.
    Hay mucha desidia y no todo es por el bloqueo.
    Da pena que se abandone de esa forma.
    Como decía Zumbado... Falta FIJADOR ......

  • Maritza dijo:

    Yo en mi infancia iba mucho al Mina qué a mi familia le daban semana dé vacaciones y pasábamos buenos momentos y casi no voy a Orosco xp la última vez que estube me deprimió mucho está acabado todo y del campismo ni sé diga igual que el Ministerio. Yo pasé muy buenos momentos junto a mi familia qué son dé ahí.

  • Dr Julio dijo:

    Al hotel K le encanto este reportaje

  • Teresa López Pupo dijo:

    Muy buen trabajo,pone el dedo en la llaga,para que duela y se haga algo,para que también se vea que el periodismo que se hace en nuestro país no es sólo para resaltar lo bueno,que es bueno sino también para sacudir,un audiovisual también sería bueno,gracias Yudaisis

  • Reynaldo dijo:

    Excelente trabajo periodístico. Es bochornoso ver cómo se pierden, continuamente, instalaciones y recursos de todo tipo, por la inacción de los responsables de actuar y solucionar las problemáticas, que en la mayoría de los casos, comienzan con pequeñas afectaciones, pero motivo de la desidia, la despreocupación, la IRRESPONSABILIDAD y el abandono se vuelve caótica la situación.
    Hacer pagar, con sanciones severas, a los responsables de tales desmanes es una asignatura pendiente.

  • Padre Spirituano dijo:

    Duele, duele mucho ver estos espacios perderse en la maleza, y esto es uno de los tantos que hay en esa o peores condiciones a lo largo del país. Me duele mucho porque tengo hijos pequeños y me hubiera gustado que ellos disfrutaron lo mismo que viví yo. Para que mencionar nombres si todos los dirigentes, cuadros, jefes y gobierno lo saben. Dinero, recursos, bloqueo, falta de gestión, bueno no se, no se ni quiero saber. Me duele el Parque Lenin, me duele el Cony island o como se llame aquello allí en Playa, me duele el parque inflable, me duele el Parque Japones de Holguin, me duele el parque infantil de Placetas, y eso es solo lugares por los que he pasado yo, cuantos más mis ojos no habrán vistos y que están muriendo mientras las nuevas generaciones no tienen un lugar de sano esparcimiento y promueven que no usen tanto el telefono, pero si aqui en Cuba el telefono es el único entretenimiento que les queda, y para eso ahora con 360 pesos limitado. Viva la gestión de pueblo, de gobierno y de quien tenga que venir.

  • Jairo somonte dijo:

    Mientras el gobierno y sus empresas quieran acaparar todo. Nada funcionara en este país el gobierno debe sentarse en lo estrategico y dejas estás cuestiones a la iniciativa privada ya sean comperativas o mipimi. Estoy seguro ke con estas formas de gestión san Pedro volverá a brillar no solo san Pedro. Exiten muchos lugares así en cuba lugares olvidados que aunque exista voluntad política es imposible económicamente mantener

  • Rolando Parera dijo:

    Ese panorama tiene responsables, te lo encuentras en Tarara, Boca Ciega, Brisa del Mar y esos responsables que están aún en la dirección del Gobierno no han respondido por esas barbaridades, las casas las mantenían las empresas, los sindicatos y las disfrutaron miles de trabajadores y un día a uno que no iva a esas casas, que descansava en otros lugares se le ocurrió quitar esa alternativa de estímulo y reconocimiento a los trabajadores y se acabó y la CTC y sus sindicatos bajaron la cabeza, resultado hoy son pueblos fantasmas, sin embargo otros organismos que no son ni las FAR ni el MININT mantuvieron sus casa, quien respondido por esos errores políticos y económicos. Sería bueno saber.

  • artemiseña dijo:

    Soy de mariel, crecimos viistando la Herradura, su playa y su campismo. Era un lugar con mucha vida a pesar de que el acceso siempre fue dificil por las malas condiciones de la carretera. Hubo un ranchón donde vendian pizzas, almuerzos y en las noches hacian actividades recreativas, la playa estaba muy limpia y con buena arena. En el campismo se pasaba bien y era muy asequible al bolsillo del trabajador, las cabañas bastante buenas, la alimentación aceptable, hacían actividades y un modulo gastronómico envidiable para la época. Hoy ni la playa está como antes, no es ni su sombra.
    También visité San Pedro varias veces, la playa regular pero Las Villas y el Campismo eran de primera. Esstuvimos en la del MININT y en la del MINAZ y el campismo lo visitabampos para comporar confituras y para algunas actividades, se comía bien y había ofertas variadas y asequibles, buenas actividades y un ambiente tranquilo ideal para el descanso. Pero todo se acabó.

Se han publicado 31 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Vea también