Los símbolos que nos rodean: La cultura como campo de batallas

En los últimos tiempos y con cierta fuerza, ha calado entre nosotros la idea de que todo aquello que hagamos debe ser en primer lugar atractivo. Siguiendo este patrón, somos conducidos a [tratar de] lucir atractivos; escribir textos atractivos; dar clases atractivas; hacer programas de televisión atractivos; confeccionar prendas de vestir atractivas, y así sucesivamente tanto como guste. La expresión aparece en la cotidianidad para connotar nuestras actividades en colectivo y por tanto nuestras relaciones sociales, convirtiéndose así en mediación, determinación esencial, y condición de posibilidad para el éxito de nuestro quehacer.
Y aunque lo atractivo -a secas- es una abstracción que poco puede adelantarnos, al mismo tiempo funciona como un código, alrededor del cual se tejió una especie de pacto semántico general que permite entendernos cuando lo usamos. Quiere decir, que si un estudiante me pidiera hacer de mi docencia, clases atractivas, ambos pensaremos que la expresión es suficiente para comunicarnos. En este sentido, hemos hecho de ella un símbolo, y deber ser.
Este fenómeno someramente aquí enunciado, forma parte de un proceso más complejo, conocido como estetización de la vida cotidiana; una característica y consecuencia del capitalismo contemporáneo. Significa que lo estético [o por lo menos una interpretación de lo estético] deviene elemento obligatorio de las cosas y de las relaciones interpersonales, y comienza a inundar todos los espacios de nuestras vidas. Desde una idea unilateral de lo bello [y solo como exterioridad], moviliza la capacidad del deseo, de la seducción, y del divertimento, como recursos imprescindibles que convierten el día a día en una sociedad del y para el espectáculo.
Estos son algunos de los resortes que mueven la ideología de la burguesía, con el fin de generar consensos mediante los cuales la hacemos nuestra. De esta forma, si todos aceptamos -acríticamente- esa idea de lo atractivo como cualidad indispensable del hacer [y por tanto del ser], estaremos aceptando también, que la producción y apropiación de ese atractivo esté sujeto a fines burgueses.
¿Qué o quién pauta la construcción de nuestros gustos? ¿Son socialistas o capitalistas los símbolos que denotan el actual modelo de atractivo en nuestro país? ¿Cómo se relacionan esos símbolos con la construcción de sentidos hegemónicos burgueses en riña con el socialismo?
Los símbolos que nos esclavizan
Para la burguesía, la hegemonía no es un producto conquistado, sino un proceso complejo de disputas y enfrentamientos. Tampoco constituye un proceso pasivo en el socialismo. Nunca lo es. La hegemonía es en sí misma sinónimo de contradicciones, pugnas, y por tanto refiere siempre a relaciones histórico-concretas entre clases o grupos sociales en oposición.
Dentro de este proceso, la producción masiva de determinados símbolos, ocupa un lugar clave como estrategia del capitalismo para agenciarse su hegemonía a nivel global. Sus símbolos no son ni casuales, ni espontáneos, ni neutrales. Tampoco se crean o existen desprendidos del movimiento real de la sociedad. En otras palabras: no se conciben separados de la producción material de la vida.
Quiere decir que, mientras el capitalismo produce sus mercancías, a su vez está produciendo ideas, emociones, aspiraciones, sentidos, conciencia, símbolos, y necesidades que para satisfacerlas, [el sistema] ofrece solo un modo unilateral: el consumo ampliado de dichas mercancías, cosas, y más símbolos. Es decir, convierte a los seres humanos en consumidores ampliados, y con ello, en dependientes, adictos, y esclavos; incapacitados de proyectar otro mundo mejor.
La ideología que la burguesía construye, hace que el consumo de ese universo simbólico abarrotado de mercancías, aparezca como el único modo para la realización personal y colectiva de los seres humanos. Como en esto le va su existencia, no puede conformarse con una producción simple, ni lineal de símbolos, sino que apuesta por una súper producción masiva y ampliada de ellos. Esto a su vez, condiciona una subjetividad fetichista, cosificada, y enajenada de la realidad. Por ello la estética para el capitalismo es un poderoso recurso, y dentro de esta, la producción simbólica a gran escala es planificada, rigurosa e intencionada.
Por ejemplo, al producir un teléfono celular, el capitalista no se conforma solo con la creación de una mercancía, sino que lo concibe como un objeto rico en sutilezas metafísicas, -para decirlo en términos marxianos-. Es decir, está produciendo al mismo tiempo modos específicos de consumirlo y de incorporarlo a nuestras vidas, los modos en los que nos vamos a apropiar de él. Lo concibe como sinónimo de estatus social; económico; como un símbolo de poder; de moda; de estilo de vida. Está condicionando en nosotros: aspiraciones, gustos, deseos, anhelos; así como la necesidad impostergable de poseerlo a cualquier costo.
En semejantes circunstancias de dominación material y espiritual de los seres humanos, las nuevas formas de colonialismo y subordinación son tan efectivas, porque: a) no son perceptibles a simple vista [hay que partir de un determinado nivel teórico y de conciencia de clase], y b) su éxito está en que nos apropiamos espontáneamente de esos símbolos/mercancías/objetos, y llenamos nuestra vida con ellos [sin entender las relaciones de subordinación que ello implica, cómo desmovilizan el pensamiento crítico, y generan un sentido común dirigido a una sola producción de sentidos, conciencias y subjetividades: la burguesa]. Es así que la clase capitalista consolida su poder singular y el consenso alrededor de este: con nuestra complicidad, aceptación y reproducción de ese mundo mercantil y de sentidos mercantiles.
Ante este enredijo, el socialismo cubano necesita fortalecer, ampliar, y actualizar sus modos de producción de sentidos. Para ello, nuestro rango de acción no puede estar limitado solo a la producción espiritual -por más empeño que le pongamos-, y mucho menos desconectada de otras dimensiones de la vida real; sino que por ejemplo, la producción material de la vida en Cuba, tiene que condicionar una producción de sentidos y de subjetividad socialistas, y viceversa.
Allí donde hemos sido pasivos y no creativos, el capitalismo ha suplantado nuestros símbolos. Y al hacerlo, les ha dado un nuevo contenido o significado, como ha hecho con los conceptos de democracia, a la que identifica con capitalismo y contrapone a socialismo y comunismo. O como hizo con los términos: socialismo, comunismo, participación, libertad, patria, marxismo y leninismo.
A todos ellos, les cambió el sentido y los legitimó unívocamente en oposición a nuestras formas de entenderlos y vivirlos. Ha fabricado imaginarios de lo atractivo, dentro de los cuales, ideas como socialismo, comunismo, democracia socialista y marxismo, no tienen cabida. Debemos recuperar los símbolos del socialismo, ponerlos en el centro de su quehacer público, resemantizarlos, refundarlos; pero también construir los de los nuevos tiempos. Renovar sus modos de presentación, sus usos, y su estética -en ocasiones- anquilosada.
Símbolos para la emancipación
La elaboración unitaria de una conciencia colectiva exige condiciones e iniciativas múltiples, -palabras gramscianas-. Por eso, la construcción de subjetividades desalienadas, la creación de riquezas materiales, la conquista de una sociedad superior y más justa la formación de hombres y mujeres nuevos, necesita de un socialismo más plural; más participativo; más orgánico; más creador; más subversivo.
Eliminar el espontaneismo, el esquematismo, la chapucería, la irresponsabilidad, la improvisación en materia de producción tanto espiritual como material y de sentidos, de producción simbólica, de producción de imágenes, de producción de subjetividades, etc. Para ello necesitamos reforzar un sistema de acciones coordinadas, pensadas, planificadas, sobre todo multilaterales, y con conciencia de clase; que posibilite la diversidad de protagonistas, participación popular mediante.
Destacar la importancia vital de la comunicación social, con énfasis en la comunicación política, estratégica, y para el desarrollo y el cambio en el socialismo como tránsito al comunismo. Hay que redimensionar nuestras consignas y lemas, para cargarlas de contenido real y efectivo. Para que conecte con las personas de hoy y para que no se queden vacías, huecas, ambiguas, pasadas de moda en unos casos, violentas en otros. Para que por el contrario, inviten a la construcción de nuevos sentidos: a la paz, al bienestar, al progreso, al amor entre los cubanos. Para que puedan configurar nuevos símbolos, trazar diferentes horizontes para la acción, proclamar la unidad dentro de la diversidad, y para que, por supuesto tributen al socialismo. Pero para ello, cada lema debe encontrar referente material directo en la sociedad real que habitamos, no una mera abstracción dislocada y enajenado él mismo; a menos que se proyecte como faro del optimismo en el corazón de cada revolucionario.
No queda otra salida, que continuar elevando los niveles de preparación general, el rigor de la enseñanza, la formación marxista [efectiva], la capacidad de interpretación [hermenéutica], de semiótica, de la comunicación virtual, la capacitación de cuadros y dirigentes. Enfatizar la formación humanista de la ciudadanía cubana como paradigma político del sistema. El capital humano como eje de la educación, la enseñanza cívica, la formación de valores.
Conformar centros/cátedras/institutos que sean puestos de mando en el control combativo de las armas cognitivas que la burguesía utiliza contra nosotros. Que sean centros estratégicos que tracen las líneas de acción activa que vamos a establecer desde diferentes dimensiones de la sociedad al unísono [líneas multilaterales que se refracten en todas las dimensiones de nuestra sociedad]
La política cubana debe ser el arte de gobernar desde consensos; de dirigir desde la ciencia y la conciencia; de construir y representar democráticamente; y de condicionar y movilizar la participación popular activa. Por lo tanto, debemos resignificar la batalla de ideas -desde José Martí hasta Fidel Castro-; por ser un centro neurálgico de nuestra concepción de lucha contra la hegemonía burguesa y la lucha de clases.
La batalla de ideas es en sí misma un símbolo que ya está en el inconsciente e imaginario colectivos. Hay que devolverle su centralidad, ante un capitalismo que apuesta todos sus recursos a la guerra cognitiva. Pero para restituirle su poder revolucionario, debemos trabajar en sus funciones, sus objetivos en esta nueva etapa y por qué no, su estética.
En ese sentido, la cultura debe ser un campo de batallas, comprendiendo que cumple una función social, política, ideológica y estratégica. Buscamos la hegemonía cultural y no solo la política. Una no existe sin la otra. Retomemos la tesis acerca de la función social del arte.
Todos los productos culturales, desde los clásicos, hasta los de nuevo tipo como puede ser el accionar de una figura pública [influencer], en el socialismo deben concientizar su responsabilidad histórica y social, en tanto participan de la formación intelectual y moral de sus espectadores. Pero también, son clave en la formación o deformación de una conciencia revolucionaria, de un pensamiento crítico o banal, de una ideología humanista o por el contrario, de una ideología que solo reproduzca estereotipos burgueses o reaccionarios. Y no por ello abandona sus funciones de entretener, acompañar, movilizar, estimular. Como tampoco tiene que ser vulgar, marginal, violento, para superar la división entre lo elitista y lo popular.
Construir conciencia popular y crear condiciones para que cada persona sea capaz de crear, de hacer, y de amplificar con responsabilidad a través de redes sociales [virtuales o no] las dinámicas cotidianas de la revolución. Movilizar de forma creadora y estéticamente diferente, a las grandes mayorías desde la participación popular, reforzando el sentido de pertenencia del pueblo. Provocando nuevas expectativas, y propiciando la posibilidad de su satisfacción dentro del socialismo. Involucrando a la ciudadanía en la creación colectiva de nuevos sentidos revolucionarios.
Necesitamos pasar a la ofensiva en la batalla de ideas. Para esto puede ser vital, la concepción y creación de centros; cátedras; laboratorios; observatorios; fábricas de creación de sentidos comunistas, subversivos. Con equipos que desde la inter y transdisciplina [psicólogos; economistas; juristas; comunicadores; sociólogos; filósofos; semiólogos; hermeneutas; políticos; historiadores, etc.] construyan el marco teórico-práctico para generar contenidos atractivos para las mayorías, con énfasis en las generaciones más jóvenes.
Creemos proyectos culturales que se entrelacen orgánicamente y deriven muchas acciones a la vez. Obras de teatro, cine, programas de tv, musicales, deportes, y muchos más, que desplacen a Cuba, ese centro de producción de gustos y estilos de vida que hoy se fabrican en EE.UU. Por ello tenemos que constituir un arsenal de recursos materiales y espirituales para construir nuestro propio campo de batalla de forma activa. Significa abrir varios frentes simultáneos, no basta con acciones unilaterales, fragmentadas, y desconectadas. Necesitamos un sistema de teoría-práctica para la construcción de sentidos y en general de subjetividades a favor del socialismo y el comunismo.
Concientizar el paso de espectadores a partícipes y protagonistas de esta lucha por la hegemonía y la soberanía. Una estratégica plural, diversa, creadora, revolucionaria, multilateral, multiactoral, efectiva, y claro, atractiva.
Pero como ya se ha dicho, lo atractivo nos llega con sello burgués. De manera que, entre las problemáticas a solucionar está la deconstrucción de cierta producción burguesa que da al traste con esa idea actual de lo atractivo que tenemos. Entonces, nuestro plan teórico-práctico debe estar enfocado también a desmontar y superar esa lógica burguesa de lo atractivo, que habita en nuestras mentes y que condiciona nuestras valoraciones. Producir así, otros modos de entender y apropiarnos de nuevas formas de ser atractivos, que rompan con la lógica simbólica unilateral del-ser-atractivo-burgués. Armar colectivamente una sociedad siempre superior; que sea humanista, política, social, económica y culturalmente atractiva, en función del bien de todos.
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Valiosa reflexión. A lo largo de 60 años de Revolución, nuestra sociedad ha creado referentes culturales, sociales, deportivos, etc. que han calado en diferentes generaciones. Muchos cubanos que viven en el exterior, incluso expresan en las redes sociales nostalgia sobre esos eventos que marcaron sus vidas para bien. El capitalismo se vende como una sociedad superior, pero en realidad es una maquinaria de compra y venta. Entonces, nuestro socialismo debe buscar una fuente diferente de felicidad para los cubanos. Utilizando un estereotipo yanki, un Cuban Way of Life. Manos a la obra y que no haya que esperar 10 años.
En realidad el capitalismo es sólo un reflejo en la realidad del interior de las mentes de las personas, es como es porque así lo desea la gente, si la gente lo deseara todo sería diferente, ninguna empresa del mundo produce o comercializa algo que sabe no se va a vender, si lo hace es porque un grupo suficientemente grande de personas tiene esa expectativa o existe la posibilidad de inoculársela, todo se trata de la satisfacción desmedida de las "necesitades" de la gente, y todavía existe como sistema social simplemente porque permite hacer eso en lugar de decirle a la gente cuáles deben ser sus deseos y cómo satisfacerlos, es algo así como la selva, si tienes ganas de algo hazlo, ese es todo su atractivo.
Marxlenin.... ¿Es un seudónimo o el nombre real del articulista? Ahora lo googlearé. De ser lo primero invalidaría todo el artículo.
Marxlenin es su nombre. Su mamá estudiaba Filosofía en la Universidad de La Habana cuando salió embarazada y el Amor por está ciencia vino desde el vientre de su madre.
Plan contra plan
Excelente material, muy actualizado para nosotros los cubanos que somos víctima de una guerra mediática por lo que nos vemos en la necesidad de forjar nuestras ideas y saber interpretar el veneno que nos imponen los agresores.
no somos victimas de una guerra mediatica , llevamos decadas de atraso en la tecnologia
Ese "atraso", es resultado de un ejercicio de poder, el bloqueo, que aísla y busca obstaculizar la construcción de una sociedad nueva, el bloqueo es un instrumento de guerra, sirve para exaservar la necesidad individual, para multiplicar las dificultades personales, para fracturar el ánimo, la disposición de lucha, la construcción de una identidad nueva, la solidaridad y la fraternidad que suman y articulan voluntades, la acción colectiva que transforma, que construye una sociedad nueva, una nueva humanidad, un ser consciente y autodeterminado.
Gracias a la autora y a Cubadebate por tan propositiva y sólida entrega que nos da herramientas para aprehender mejor la naturaleza de procesos ideológicos que afrontamiento hoy. Sólo nos queda sumarlo en las múltiples dimensiones de nuestra práctica revolucionaria en Cuba.
Es esencial la batalla desde lo inmaterial, el ejemplo de la diáspora mexica y cubana en USA y Europa, como sus diásporas infiltran culturalmente las antiguas colonias.
Excelente artículo que pone en el centro el papel de los símbolos y llama la atención sobre la importancia de su construcción. La cultura occidental tiene una influencia cardinal en nuestras maneras de pensar y lo occidental no es sólo burgués de ahí viene también la herencia del marxismo y el leninismo. Por tanto, la apuesta no puede ser rechazar de plano, si no replantearse la manera en que se trasmiten los conocimientos, se divulga la cultura y se forman las conciencias. Los procesos de apropiacion-negación-reconstruccion tienen sus leyes, en el capitalismo y en el socialismo, aun cuándo en el primero, la ley del valor y el carácter enajenado de la producción se naturalicen. Pero el socialismo y la historia lo ha demostrado con creces, se construye conscientemente y desde abajo, he aquí un detalle que no se puede olvidar. Otro detalle las sociedades son heterogéneas y diversas, entonces el Pacto social debe ser construido de diferente manera para que sea auténtico y las variaciones de los tiempos históricos y los espacios son variables imprescindibles en el análisis. Entonces hagamos una cruzada para cambiar lo que deba ser cambiado en términos de formación de conciencia sin renunciar a lo conquistado y al legado histórico con el que país cuenta. Renovemos los métodos para la formación de niños y jóvenes, asumamos programas creativos y atractivos para encantar a los públicos, pongamos corazón a la enseñanza y a las prácticas de nuestras ciencias sociales. Son muchas las razones que tenemos para continuar luchando por nuestro proyecto social, hagamos una cruzada en función de perfeccionar estos procesos y pongamos al alcance de todos esa sociedad humanizada a la que se refería Marx y profundicemos en la dialéctica entre lo objetivo y subjetivo para así lograr subjetivas el objeto objetivante y revelar la opacidad en que por momentos se nos presenta la sociedad.
actos conscientes,
Muy interesante el artículo. Son múltiples los aspectos que deberíamos tener en cuenta y deconstruir para expresar la relaciones propiamente socialistas. Tal es el caso de las categorías capital humano, capital cultural, capital simbólico, ecológico, etc. Para Marx la categoría capital es específicamente una relación social capitalista, ¿por qué no construimos categorías o nociones que expresen relaciones propias del sistema que estamos construyendo: el socialismo?
Así sucede con los símbolos. Promover menos los símbolos burgueses y, particularmente, del modo de vida burgués norteamericano con tantas series y películas para iñis, adolescentes y jóvenes, y creamos con el extraordinario talento que tenemos audiovisuales que expresen nuestros valores humanos y los universales, si los públicos cubanos disfrutan los productos culturales cubanos.
Uno de los símbolos culturales mas importantes es la arquitectura y el urbanismo. Comparemos...
Incluso con zonas humildes de países similares...
Este artículo está muy bueno y merece un desarrollo por temas. Me gustaría tener el correo electrónico del autor.
Muy buen texto felicito a su autor no suelo leer textos de los este sitio pero no niego que está escrito con rigor solo les digo y esto viene de un intelectual que en el pasado abrazo las ideas del socialismo ustedes perdieron la batalla cultural porque obviaron que por caminos antidemicraticos y represivas nunca podrán construur el socialismo con sus errores se convirtieron como conscientes e incinscientes en los propios sepultireros del socialismo parafraseando a Marx
En efecto, el costo humano del experimento eriza los cabellos, y todo para al final no lograr nada y esfumarse.
Y que esperamos hay q crear como usted dice catedras, centros, institutos, centros de dirección q coordinen y monitoren estas políticas en los diferentes esferas del país donde se creen contenidos actractivos con intencionalidad porque en la guerra cognitiva q utiliza nuestro adversario se está apropiando incluso de nuestros simbolos y si no lo hacemos, ellos lo harán y poco a poco nos van desarmando, es una batalla por la supervivencia de la revolución
Excelente artículo de reflexión y convocatoria. Aquí hay pautas de acción importantes para la formación y preparación de cuadros y líderes juveniles y no tanto, para las universidades y sus disciplinas "de tronco común", para la reflexión colectiva de nuestras organizaciones políticas y de masas...
De acuerdo Marxlenin!
La cultura es lo primero que debemos proteger y conservar. La cultura es escudo y espara de la nación
Muy bueno como ejercicio teórico. Está bien hacer los análisis para diseñar una estrategia que haga coherente y atractivo el discurso. Creo que debe tenerse muy en cuenta que querámoslo o no Cuba es un país con pensamiento de corte Occidental con sus correspondientes paradigmas, usos y costumbres. Desconocer este asunto y obviar nuestro entorno puede resultar fatal. Aún siendo nuestro adversario y origen de una buena parte de nuestros males, la influencia de lo bueno y lo malo del modo de vida estadounidense está presente y no deja de ser un paradigma engañoso pero atractivo para una buena parte de la población, sobre todo los jóvenes. El adversario cuenta con muchos medios materiales para agredirnos, como con otros tantos más sutiles y quizá más perjudiciales expresados en las remesas materiales, monetarias o en las historias en las visitas de cada emigrado No estoy calificado para ofrecer evaluaciones, pero sería oportuno considerar la efectividad de nuestro discurso, encaminado sobre todo a lemas y consignas, para penetrar en las mentes de nuestros ciudadanos y llegar a fijar una conducta consciente, permanente y mayoritaria.
Como nos tiene acostumbrados Cubadebate excelente material, de acuerdo las estrategias, los modos son multidisciplinarios, recursos humanos capacitados, capaces entusiastas tenemos en todos los ámbitos, solo falta convocarlos, con pocos recursos se puede hacer mucho, historia de cubania tenemos, borremos que nuestras artes son checas, triunfan en el mundo como arte verdadero auténtico, habrá algo más sabroso que un son para bailar, de acuerdo el marginal cubano, no lo es, comparenlo con otros de Latinoamérica y asiii, eso sí es entre sectores, la intersectorial, la unidad todo lo puede, convoquemos, comparto el articulo, su autora me es desconocida
En este aspecto de los símbolos, tanto en el capitalismo como en el socialismo realmente existente todo resultó ser casi lo mismo.
En la URSS la gente también deseaba tener un auto, y si era uno de los que no podía tener todo el mundo mejor (como los Lada), para que el resto de la gente viera su estatus social superior, por eso la gente estudiaba, "para ser alguien" no para servir a la sociedad, y también les gustaba mucho ponerse todas sus medallas sobre el pecho para salir a un espectáculo, para hacer ver su relativa importancia en la sociedad y su superioridad con respecto a los otros, sin notar cuan ridículo y revelador resultaba ver eso.
En fin, no se trata del socialismo o del capitalismo, se trata de la psicología humana y de la persona en particular, es igual en todas partes con variaciones mínimas debidas más bien al conocimiento sobre el mundo de cada cual (por eso el socialismo no es irreversible); un aborigen no desea un televisor o un auto en tanto no los conozca, en cuanto tenga acceso a sus ventajas va a desearlo como lo haría otro habitante del mundo (y si no puede conseguirlo donde vive se va a otra parte puesto al final todo se reduce a la satisfacción de las "necesidades").
Por algún motivo existe la costumbre de hablar de la burguesía como si se tratara de un ente maligno material, un ente planificador dispuesto a alcanzar sus objetivos por medio del engaño, pero la burguesía sólo es una clase social más compuesta por individuos que no están necesariamente de acuerdo en nada, una clase social de la cual se entra y se sale, puesto de cuando en cuando un proletario se convierte en propietario, como se puede ver fácilmente si se mira a nuestro alrededor, o por el contrario un propietario se arruina y se vuelve proletario.
En ocasiones podemos ver millonarios capitalistas más sencillos y menos vanidosos que andan en hawaianas baratas y no usan gruesas cadenas de oro como lo hacen otros a pesar de ser simples proletarios, millonarios que a pesar de serlo se levantan cada día temprano para ir a trabajar durante doce horas en tanto existen proletarios bastante vagos y despreocupados que no presentan el menor interés por la empresa en donde se desempeñan, aun si en las condiciones del socialismo se supone son los dueños y deberían tener más sentido de pertenencia.
..Coincido bastante, me parece que no se trata de Socialismo o de Capitalismo, me parece que se trata mas bien del ser humano que incide y actúa en cada sistema,...cada uno es más o menos efectivo defendiendo lo suyo. El Capitalismo se aferra en obtener dinero por encima de todo, y el Socialismo se aferra en la justicia social al precio que sea, cada uno es el extremo opuesto del otro, tanto así que la mayor desventaja de un sistema puede ser la mayor virtud en el otro y viceversa.
De cualquier manera - en mi opinión -, lo más importante en el Socialismo es la conciencia, y aunque pueda ser subjetivo, no se puede hablar de Socialismo si no existe conciencia. Después de eso, estaremos en condiciones de defender la cultura, nuestros símbolos, encaminar la economía, en fin,...el Socialismo depende del trabajo en equipo, y no de una mayoría, ..por suerte o por desgracia depende de todos.
Muy buen texto. Curiosamente, no sabemos "explotar" y destacar el patrimonio cultural creado en 60 años de revolucion, y lo tenemos escondido en archivos...si es que lo conservamos. Tampoco aprovechamos la experiencia vivida de tanta gente valiosa. Derrochamos a dos manos.
Excelente reflexión. La tarea es ardua, inmediata e imprescibdible. Hay que comenzar por los educadores; no se puede transmitir lo que se desconoce o no se está convencido.
Nos hemos olvidado de la teoría del conocimiento marxista . Y hasta la q lo deben dominar como se llega al Símbolo y a las categorías Y aunque la práctica es el criterio de la verdad ,cuánto hace mal el pragmatismo exagerado . Y q la luz ilumina la práctica.Ademas una batalla de alfabetización , de las TIC para toda la sociedad. ( La teoría ilumina la practica
Algo imprescindible, urgente, vital para la Patria:
Necesitamos pasar a la ofensiva en la batalla de ideas. Para esto puede ser vital, la concepción y creación de centros; cátedras; laboratorios; observatorios; fábricas de creación de sentidos comunistas, subversivos. Con equipos que desde la inter y transdisciplina [psicólogos; economistas; juristas; comunicadores; sociólogos; filósofos; semiólogos; hermeneutas; políticos; historiadores, etc.] construyan el marco teórico-práctico para generar contenidos atractivos para las mayorías, con énfasis en las generaciones más jóvenes."
En otras palabras, más burocracia, verdad?
Todavía recuerdo cuando estudiaba en la Universidad que la Cátedra de Marxismo era la más numerosa, a pesar de estar situada en la Escuela de Ingeniería. El número de profesores era bien grande, así como el miedo que todos tenían de contradecirlos.
Un ejemplo de las teorías propagadas por dichos profesores: "No se puede ser un buen Ingeniero si no se tienen sólidos conocimientos de Marxismo!".........
Lo bello debe existir en el socialismo también, lo banal, lo superfluo lo mediocre, es lo queno debe existir. Porque tiene que existir un socialismo, una sociedad donde lo bello no existe? Hacemos las cosas feas, los actos polticos, las entregas de medallas, las actividades politicas, nada tiene atractivo a la vista, a la mente. Son actos necesarios pero sin un mínimos de cultura por lo bello, por el disfrute visual de algo que aunque sea politico o de masas debe tener en lo.mas minimo algo que atraiga o atrape al expectador. El diseño en Cuba esta en.una crisis profunda y eso solo lo sufren los diseñadores. El pueblo esta a costumbrado a ue toda actividad que se realice sea algo burdo y de mal gusto. Los parques rstan feos y abandonados, las construcciones de viviendas son feas y mal resueltas, las calles feas, el.entorno feo...en fin cuando miras alrededor todo esta feo. Solo las imstalaciones hoteleras o de turismo se salvan de eso. Asi que cuidado con lo que hablamos o criticamos, deberiamos de aprender hacer las cosas mejores y mas bonitas y asi aprendemos que este pais es bello también y que se pueen hacer cosas bellas que enamoren y nos enorgullezcan.
Muy bueno!
Magnífico artículo. Que bueno que hayas situado reflexión en esos llamados a ser "atractivos", que no hacen precisiones desde las necesidades y fines. No se trata de renuncias a palabras. Se trata de evitar que palabras se conviertan en consignas vacías, con lo que podemos colocarnos, aún a despecho nuestro, en el terreno contrario creyéndonos paradojicamente consecuentes. Es la real dialéctica entre contenido y forma. Lo atractivo, como bien hace ver la autora, tiene un cuño de sentidos en este mundo, favorecido por la concentración material capitalista del poder de socialización de las ideas, fundido a a la universalización aberrante del gusto por lo light, que desvaloriza, con los insuflados calificativos de densos o intensos, a la explicación profunda de la realidad, retando la posibilidad misma de la verdad y más aún, a cualquier viso de determinada universalidad suya. No poco de lo light configura lo más radical de la ideología burguesa contemporánea en disimulada confesión de la disposición cínica de arrebatarnos toda posibilidad, afincándose en una despampanante mezcla de irracionalismo, nihilismo, subjetivismo, relativismo, escepticismo y del más rancio y retrógrado pragmatismo político.
Pero por favor, que estas reflexiones no se interpreten como una opción por lo deaactractivo que nos mata. Necesitamos lo bello, desde lo patriótico y socialista en su diversidad.
Camilo Rodríguez Noriega.
Excelente artículo, reflexión que muestra una perspectiva de la batalla ideológica que manifiesta punto de partida para no dejar a la espontaneidad lo que el capitalismo estudia implementa, intensiona, ideas que se introducen e incuban. Este artículo además ofrece soluciones, Gracias.
Hay que aprovechar a los grandes intelectuales cubanos revolucionarios, jubilados o no, y preparar conferencias e intercambios con estudiantes universitarios. Saber que el joven promedio de hoy no ve televisión y en las redes sociales consume lo que le gusta y hoy en día buena parte de la juventud es inerte ante la Revolución, por tanto, hay que buscarlos a ellos en las escuelas y propiciar el debate productivo. Retomar a nivel de enseñanza primaria las acampadas y campamentos pioneriles, quizás por problemas económicos no en todo el país y hacerlo en determinadas provincias o municipios. Ideas hay muchas...
Excelente artículo. Para prosperar en ese camino, debemos desterrar tanto a los estalinistas como a los plattistas, ambos interesados en convertir a Cuba en un apéndice de Miami...
Gracias mil gracias a FIDEL. nos preparo en la batalla de ideas. el sabia lo que venia. y nos enfrentamos al adversario histórico de la revolución cubana. en lo Cultural,lo político. lo que venga, aquí estamos y estaremos. seguimos en Combate.
Muy buena la reflexión. Estamos llenos de eso en las imágenes de factura nacional que vemos en la televisión nuestra. La pregunta es nos damos cuenta de las cosas pero... ¿por qué suceden en nuestro entorno y nadie hace nada para ajustar esas desviaciones? Y lo más preocupante... salvo este artículo no veo a nadie con poder critico o decisor para actuar sobre ello.
Interesante texto, no solo por la extensión semántica de la reflexiñon sino además, por lo debates que provoca. En verdad creo que la posición o estrategia ante lo atractivo, enfocada desde la producción simbólica es tan polémica... Aún no queda mucho por aprender y custionarnos, incluso desde nuestras producciones de la cultura aritistica, literaria y patrimonial. La música, por solo citar un ejemplo: excepcional, admirada a nivel intenacional. En cambio el Benny More es tan poco difundido. Y qué decir de los demas exponentes de la Trova. Por eso creo necesario esclarlecer las porfundas diferencias entre lo artactivo desde la perspectiva comercial y la vanalización, en rotunda contradicción con lo aténntico y creativo, propio del floreciemiento cultural en puelblos como el nuestro. Y este último sí lo estimo imprescindible, incluso desde las expereicia más cotidiana. Saludos.