Incógnitas rodean el paso de Posada a EEUU
Posted on Sun, Aug. 28, 2005
Incógnitas rodean el paso de Posada a EEUU
A. CHARDY y O.CORRAL / The Miami Herald
SAN PEDRO SULA, Honduras
Como gran parte de la vida del militante exiliado cubano Luis Posada Carriles, los meses antes de que él entrara subrepticiamente en Miami en la primavera pasada están repletos de intriga, peligro y engaño.
Pero según las entrevistas con asociados suyos y documentos secretos recopilados por el gobierno hondureño se sabe que:
Había un avión privado, pagado por un benefactor de Posada, de 77 años, que lo llevó de Panamá, donde él recibió un indulto en agosto del año pasado por cargos de haber tratado de asesinar a Fidel Castro, al norte de Honduras.
Hubo un pasaporte falso que identificaba al célebre combatiente anticastrista acusado de terrorismo como ciudadano estadounidense, con el nombre de ``Melvin Clyde Thompson''.
Y hay alegaciones, repetidas mayormente por su abogado, de que Posada estaba en peligro de que lo mataran agentes del dictador cubano.
El período de siete meses entre el perdón de Posada en Panamá y su decisión de introducirse en Estados Unidos en marzo pasado, y en particular, la cuestión de si su vida peligraba, probablemente habrán de jugar un papel importante en su juicio de petición de asilo, que comienza mañana lunes en El Paso, Texas.
El gobierno de Honduras sigue insistiendo en que nunca ha hallado pruebas concluyentes de la presencia de Posada en Honduras, aunque algunos funcionarios hondureños han admitido en privado que él probablemente entró a San Pedro Sula con el mencionado pasaporte falso.
Armando Calidonio, viceministro de seguridad de Honduras, dijo recientemente al Herald que los documentos son ''inconclusos'' porque no existe constancia formal de la entrada de Posada al país, y que los testigos que dicen que Thompson era Posada pueden estar equivocados.
El propio Posada no ha querido discutir públicamente dónde se alojó antes de haber llegado a EEUU, aunque el Herald consiguió planteamientos secretos del gobierno federal que muestran que él les dijo a los funcionarios de EEUU que él había estado en Honduras.
Que su vida haya estado en peligro inminente en Honduras como él alega es parte importante de su petición de asilo. Uno de los factores que puede sopesar el juez es si Posada consideraba que Honduras era un lugar seguro para él establecerse o si era sólo un paradero en su jornada hacia EEUU.
Para obtener asilo, un extranjero tiene que convencer a un juez de inmigración de que tiene un temor de persecución bien fundado.
Posada no ha mencionado peligros específicos en Honduras en su solicitud de asilo, y en general, sus abogados argumentan que lo importante del caso no es tanto lo que ocurrió en Honduras, sino si la vida de Posada corre peligro inminente fuera de EEUU. No obstante, el abogado Eduardo Soto le dijo al Herald que él cree que hubo mercenarios que trataron de matar a Posada en Honduras.
Además, dos de sus asociados, que pidieron no se mencionaran sus nombres, le dijeron al Herald que hubo un incidente en Honduras en el cual unos individuos trataron de capturar a Posada, y que sus acompañantes acabaron por matar a cuatro a tiros para protegerlo.
Pero hay problemas con el relato: Primero, los fiscales e investigadores hondureños dijeron en entrevistas que no recuerdan ningún incidente que remotamente se parezca al tiroteo que los asociados de Posada describen. Y ni los informes oficiales de la morgue de San Pedro Sula ni los archivos de homicidios de San Pedro Sula el año pasado, obtenidos por el Herald, muestran que haya habido algún incidente en el cual hayan muerto cuatro personas en el mismo lugar, con la excepción de el asalto de una pandilla a un autobús en diciembre en el cual murieron 28 personas, incluyendo mujeres, hombres y niños.
Y segundo, el principal aliado hondureño de Posada, un magnate de televisión cubanoamericano llamado Rafael Nodarse, dice que eso no ocurrió.
''No es cierto'', dijo Nodarse, un pintoresco ejecutivo que conoció a Posada hace años, cuando ambos se entrenaron con la CIA para la invasión de Bahía de Cochinos.
Nodarse niega que Posada haya visitado siquiera Honduras el año pasado, a pesar de declaraciones de testigos que dicen haber visto a Nodarse en el Aeropuerto de San Pedro Sula saludando a su viejo amigo allí en agosto pasado, justamente después de que Posada quedara en libertad de la cárcel en Panamá.
Según documentos preparados por investigadores del gobierno de Honduras, Posada voló de Ciudad Panamá a San Pedro Sula el 26 de agosto, habiendo llegado a las 7:30 a.m. en un Learjet arrendado de una compañía de Opa-locka por Santiago Alvarez, un contratista y benefactor de Posada.
Tres de sus amistades de Miami acompañaron a Posada en el vuelo: Orlando González, Ernesto Abreu y Miguel Alvarez.
Sólo tres pasajeros y dos miembros de la tripulación aparecían en la lista de pasajeros que el piloto le entregó a los funcionarios hondureños. Según muestran los archivos de Honduras, el nombre de Posada no estaba en la lista.
Pero los documentos muestran que el cuarto pasajero llevaba consigo un pasaporte estadounidense falso con el nombre de Melvin Clyde Thompson. Los investigadores dicen en los documentos que hubo testigos que después identificaron a Thompson como Posada.
Los detectives de EEUU se han enterado posteriormente que el número del pasaporte con el nombre de Thompson se le asignó al de una residente de Minnesota, que en una entrevista dijo que ''nunca oyó nada sobre esto'' y no quiso hacer más comentarios.
Usar un pasaporte falso es un delito grave, que puede conllevar una sentencia hasta de 25 años de cárcel si el pasaporte se usa con propósitos terroristas. También es un delito que un extranjero mienta diciendo que es ciudadano de EEUU si no lo es.
González y Abreu dijeron que dejaron a Posada en Honduras. La compañía que operaba el avión, Executive Air Services, no quiso hacer comentarios. Se cita en los documentos disponibles que Carlos Marco, un ejecutivo de ésta, dijo que el avión fue arrendado para llevar a tres personas a Centroamérica y que en Panamá recogieron a un cuarto pasajero que se quedó en Honduras.
Según los testigos citados en los documentos, al llegar a Honduras, Nodarse estaba allí para recibir a Posada cuando éste se bajó del avión.
Héctor Montoya, del periódico La Prensa de San Pedro Sula, Tom Webb, del St. Paul Pioneer Press, y la investigadora Monika Leal del Herald contribuyeron a este reportaje.
..................
Posted on Sun, Aug. 28, 2005
LUIS POSADA CARRILES CASE
Door to asylum may hinge on alleged Honduran trip
Luis Posada Carriles' reported presence in Honduras before arriving in Miami may be key to his asylum bid.
BY ALFONSO CHARDY AND OSCAR CORRAL
ocorral@herald.com
SAN PEDRO SULA, Honduras - Like much of the life of Cuban exile militant Luis Posada Carriles, the months before he sneaked into Miami last spring are laced with intrigue, danger and deception.
This much is clear, according to interviews with Posada associates and secret documents compiled by the Honduran government:
There was a private jet, paid for by a Miami-area benefactor, that ferried Posada, 77, from Panama, where he was pardoned last August on charges of trying to assassinate Fidel Castro, to northern Honduras.
There was a fake passport, identifying the celebrated Castro-fighter and accused terrorist as an American: ``Melvin Clyde Thompson.''
And there were claims -- repeated most recently by his lawyer -- that Posada was in danger of being killed by the Cuban leader's minions.
The seven-month period between Posada's pardon in Panama and his decision to sneak into the United States last March -- and in particular, the question of whether his life was in danger -- will likely play a major role in his asylum trial, which begins Monday in El Paso, Texas.
The most detailed account of that period appears in documents compiled by the Honduran state security agency -- documents that also amount to the first official evidence that Posada was in Honduras after he left Panama in late August 2004.
NO PROOF
The Honduran government continues to insist it has never found conclusive proof of Posada's presence in Honduras -- though officials have acknowledged privately he probably sneaked into San Pedro Sula with the false passport.
Armando Calidonio, the Honduran vice minister of security, told The Herald the documents are ''inconclusive'' because there is no formal immigration entry record for Posada, and witnesses who believe Thompson was Posada could be mistaken.
Posada himself has declined to discuss publicly where he stayed before arriving in the United States -- though The Herald obtained secret U.S. filings in his asylum case that show he told American officials he had been in Honduras.
Posada, a Cuban-born former CIA operative who has been accused of masterminding the 1976 bombing of a Cuban jetliner and a 1997 series of bombings at Cuban tourist hotels, is seeking asylum in the United States. The U.S. government, meanwhile, is seeking to deport him -- though it has said it doesn't want to send Posada to Cuba or Venezuela.
Whether Posada's life was in imminent danger in Honduras is important to his asylum claim. One of the factors the judge can weigh is whether Posada felt Honduras was a safe place in which to resettle or whether it was just a way station en route to the United States.
To win asylum, a foreign national must convince a judge he has a well-founded fear of persecution.
Posada has not mentioned any specific threats in Honduras in his asylum application. And in general, his lawyers argue what's important in their case is not so much what happened in Honduras but whether Posada's life is in imminent danger anywhere outside the United States. Nonetheless, lawyer Eduardo Soto told The Herald he believed mercenaries tried to kill Posada in Honduras.
In addition, two associates of Posada, who asked not to be named, told The Herald men had tried to seize Posada in Honduras and that his allies had shot four people dead to protect him.
PROBLEMS
But there are problems with that account: First, Honduran prosecutors and investigators said in interviews they don't recall any incident that remotely resembles the shootout Posada's associates describe. And official morgue reports and homicide records for the San Pedro Sula area from the past year, obtained by The Herald, show there were no incidents in which four people died in the same place except for a bus attack by gang members in December that killed 28 people.
Second, Posada's chief Honduran ally, a Cuban-American television tycoon named Rafael Nodarse, says it didn't happen. ''That's not true,'' said Nodarse, a colorful executive who met Posada years ago when both were trained by the CIA for the Bay of Pigs invasion.
Of course, as is typical of the murky accounts surrounding Posada, Nodarse denies his friend even visited Honduras last year. That is despite statements gathered from witnesses at the San Pedro Sula airport who say they saw Nodarse greet his old friend there last August, just after Posada was released from prison in Panama.
ARRIVED AUG. 26
According to documents prepared by Honduran government investigators, Posada flew from Panama City to San Pedro Sula on Aug. 26 -- arriving at 7:30 a.m. aboard a Lear jet leased from an Opa-locka charter company by Miami developer and Posada benefactor Santiago Alvarez.
Three Miami friends accompanied Posada on the flight: Orlando Gonzalez, Ernesto Abreu and Miguel Alvarez. Only three passengers and two crew members appeared on the passenger manifest provided by the pilot to Honduran officials. Posada's name was not on the list, Honduran records show.
But the documents note the fourth passenger carried a false U.S passport in the name of Melvin Clyde Thompson. Witnesses later identified Thompson as Posada, the investigators wrote.
U.S. investigators have since learned the number on Thompson's passport is assigned to a woman in Minnesota who said she had never heard ``about any of this.''
It is a felony to use a fake passport, punishable by up to 25 years in prison upon conviction if the passport was used for the purposes of terrorism. It is also a criminal offense for a foreign national to claim U.S. citizenship.
Gonzalez and Abreu said they dropped off Posada in Honduras. The company that operated the jet, Executive Air Services, declined comment. A company executive, Carlos Marco, was quoted in the documents as saying the plane was chartered to carry three people to Central America and in Panama they picked up a fourth passenger who was dropped off in Honduras.
Upon arrival in Honduras, Posada got off the plane and, according to witnesses, was greeted by Nodarse.
Hector Montoya of the San Pedro Sula newspaper La Prensa, Tom Webb of the St. Paul Pioneer Press and Herald researcher Monika Leal contributed to this report.
- ¿Y si dejamos que el virus entre para atraparlo? El arte de la sandboxing como arma contra el malware
- La estrategia eterna: El actual apagón de Cuba comenzó en 1960 en los archivos de Washington
- En Estreno!! "Enganchados" (Cap. 1): ¿Cómo nos hacemos adictos? (+ Video)
- Cecilia y Silvio: Voces de lucha que se encuentran en la canción
- De Moscú a La Habana: EEUU contra todos, Irán disputa en la “guerra de mensajes” y Trump se desquita con la OTAN
- ir aEspeciales »

Haga un comentario