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Intervino Carlos Lage en debates de Cumbre Iberoamericana

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Ayer, durante el debate de los Jefes de Estado y de Gobierno en la jornada final de la XIV Cumbre Iberoamericana, fue analizado el tema de la educación, punto central de la agenda de la Reunión, y también la situación en Haití.

En ambas discusiones intervino el compañero Carlos Lage Dávila, Jefe de la Delegación Cubana al evento.

Cubadebate publica una versión de las palabras del Vicepresidente del Consejo de Estado en este importante foro.

 

Palabras de Lage en el debate sobre la educación

La  educación con igualdad de posibilidades para todos, es un derecho humano esencial y una condición indispensable para el desarrollo.

La grave situación de la educación en América  Latina  en nuestra consideración no está suficientemente recogida en la Declaración Final, ni se abordan tampoco las causas de esos problemas.

Según cifras de la UNESCO, en la región hay 42 millones de analfabetos. Otros organismos internacionales consideran que la cifra es mayor. Hay además 110 millones de analfabetos funcionales.

El 27 por ciento de los niños no termina el 5to grado, y el 30 por ciento de los escolares son repitentes. Diecisiete millones de niños trabajan en lugar de estar estudiando.

Nosotros creemos que hacen falta recursos y voluntad política.

 

El sistema económico impuesto después del consenso de Washington a los países de la región y el injusto orden económico internacional, impiden dedicar más recursos a la educación. Privilegian la fuga de capitales y el pago de la deuda.

A muchos gobiernos de la región no solo no les resulta posible incrementar el gasto en educación, sino que las instituciones financieras y los gobiernos de los países más desarrollados los presionan para que reduzcan dicho  gasto.

Hemos pagado más del doble de la deuda  que teníamos en el año  86 y debemos el doble de lo que debíamos entonces,  y dedicamos cifras que en ocasiones son superiores a más de la mitad del presupuesto a pagar la deuda cada año.  Ese dinero debiera dedicarse a la educación.

Una experiencia reciente que me parece justo reconocer es la que está teniendo lugar en Venezuela. Entre la pasada Cumbre  y esta, ese país alfabetizó más de 1 millón de personas por un novedoso método utilizando la televisión, incorporó 1 millón 200 mil personas a estudiar para alcanzar el 6to grado, 800 mil a la enseñanza media superior, y 250 mil jóvenes que no tenían posibilidad de acceso, han ingresado a las universidades.

Venezuela tuvo antes los recursos, y ha tenido ahora recursos y voluntad política.

Para Cuba la educación ha sido siempre un tema de la más absoluta prioridad. En medio del cruel bloqueo, guerra económica, actos de terrorismo y amenazas de todo tipo del gobierno de los EE.UU., hemos alcanzado 9 grados de escolaridad promedio,  escuelas especiales para el 100 por ciento de los niños y adolescentes con alguna discapacidad, y tenemos en primaria no más de 20 alumnos por  maestro y  en  secundaria básica no más de 15.  Hemos llevado la enseñanza de la computación a todas las escuelas desde el primer grado y las universidades a los 169 municipios del país, garantizando que todo joven que alcance el 12 grado pueda acceder a la educación superior, y por supuesto, la educación es absolutamente gratuita para todos a todos los niveles.

No me extiendo en lo insatisfecho que estamos no obstante esos resultados, en las metas muy superiores que hoy nos planteamos, ni en las nuevas iniciativas y programas que en educación se están llevando adelante, y que constituyen una verdadera revolución en la educación.

Solo digo aquí con la mayor modestia que la experiencia cubana y nuestra cooperación, están disponibles para todos aquellos que consideren que les pueda resultar de alguna utilidad.

 

Palabras de Lage en el debate sobre Haití

Esta Cumbre aprobará un comunicado especial sobre la situación en Haití. La realidad es que Haití ha sido una nación olvidada. Luego de la ocupación militar por Estados Unidos en 1994, ningún país desarrollado hizo nada significativo para ayudar a ese sufrido pueblo. Tampoco nuestra región. Por el contrario, Estados Unidos y los países de Europa desde el año 2000 suspendieron y condicionaron respectivamente  la muy insuficiente ayuda que hasta entonces ofrecían, y el gobierno norteamericano obstaculizó el logro de acuerdos entre instituciones financieras y el gobierno haitiano.

 

Los problemas de Haití, con un alto por ciento de analfabetos, y una precaria situación económica y social, solo se podrán resolver con ayuda internacional dirigida al desarrollo, con programas de cooperación en salud, infraestructura y vivienda.

Cuba se ha esforzado por contribuir en lo posible a mejorar la situación del hermano pueblo haitiano. Emprendimos un programa de alfabetización por radio que logró  alfabetizar a 110 mil personas. Hemos mantenido durante años en Haití más de 500 colaboradores, incluyendo  más de 300 médicos, que asumen la responsabilidad de la atención a un territorio donde vive más del 60 por ciento de la población, y que incluye las zonas más apartadas y los sectores menos favorecidos.

La mortalidad infantil en  las regiones donde trabajan nuestros médicos en Haití ha descendido  de 80 a 28 por mil nacidos vivos, y la mortalidad materna se ha reducido a la mitad. Paralelamente 606 jóvenes haitianos estudian en Cuba gratuitamente la carrera de medicina, 128 de ellos se graduarán de médicos en julio próximo.

 

Lo que hemos hecho y haremos ha sido sin publicidad y muy conscientes de que es un modesto aporte. Lo menciono solo como un ejemplo de lo que es posible hacer.

 

 

 

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