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Por el bienestar animal: Abuelos por el bienestar

Por: Dra. María Gloria Vidal Rivalta
Publicado en: Por el bienestar animal
En este artículo: Animales, Bienestar animal, Cuba, Jubilados
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Foto: Cortesía de la autora.

En una de las columnas anteriores mencioné que la Asociación Cubana de Medicina Veterinaria (ACMV) Filial La Habana, ha desarrollado y continúa poniendo empeño, en implementar iniciativas que contribuyan al logro de los objetivos que deben alcanzar a instancia provincial, como parte de nuestra organización civil. Además, está poniendo  en marcha otras acciones que tengan impacto en la educación, la cultura y especialmente en la sociedad.

En el edificio donde radica la sede de la filial, en calle 15 esquina a 12 del Vedado, con mucho esfuerzo se logró establecer el Museo de la Medicina Veterinaria “Dr. Antonio Martínez de la Maza Arredondo”, que además de los objetos museables y la historia que lo conforman, posee en el recinto docente, un aula en la cual se imparten clases a alumnos de la carrera de Medicina Veterinaria, a profesionales que asisten a  cursos de postgrado de distintas temáticas veterinarias, más la visitan sistemáticamente niños de escuelas primarias cercanas, como la Ormani Arenado Llonch, que tiene un círculo de interés que ya cuenta con varios años de funcionamiento y con resultados tangibles.

Ya les comenté en una columna reciente sobre la Clínica Veterinaria Paticas Andantes, una de las iniciativas más reconocidas por la población, pues muchas personas pueden acudir allí con sus mascotas, en busca de una profesional atención veterinaria, de servicios para favorecer el estado de salud y bienestar de sus animales y para adquirir productos, medicamentos o vacunas de uso veterinario.

Pero realmente hoy, lo que les quiero dar a conocer es otra de las más novedosas iniciativas de la filial, que es acercar a la asociación a las personas de la tercera edad. Se ha considerando importante que los adultos mayores participen en actividades, recibiendo información sobre los animales a través de charlas y conversatorios, que estas actividades constituyan una forma más de relación social y sea una forma útil de aprovechar el tiempo libre, que puedan intercambiar experiencias y llevar a casa las lecciones aprendidas y compartirlas con sus familias. Muchos de los llamados cariñosamente abuelos, personas de la tercera edad (de 65 años y más) son jubilados de diversos oficios y profesiones, aptos física y mentalmente, por lo que en esta etapa de sus vidas, pueden continuar aportando a la familia y también a la sociedad, sus nuevas experiencias vividas.

En días recientes, el jueves 10 de septiembre, a propuesta de la filial, estuve unas horas en la Casa de Abuelos No.1, ubicada en la calle 11 No. 708 entre A y Paseo, en el Vedado, Municipio Plaza de la Revolución, para iniciar este tipo de actividades educativo-recreativas con los abuelos. Ellos, de lunes a viernes van allí de 8:00 a.m. a 5:00 pm para estar atendidos, acompañados y compartiendo con otros que igualmente quedan a solas en la jornada de estudio y trabajo de sus familiares.

Realmente, para mí fue una mañana diferente. Aunque antes había tenido intercambios para tratar sobre el bienestar de los animales en cursos, peñas culturales y otros espacios similares, a los que asisten adultos mayores, esta experiencia fue muy especial, ya que como les expresé antes de la charla, en próximos años puedo yo estar ocupando unos de sillones en que ellos estaban sentados ahora. Además, fue grato encontrar allí, a un quien fué un reconocido directivo de nuestro Ministerio de la Agricultura y también al padre de un cercano colega.

Es obligado decir, antes de precisar sobre lo que aconteció esa mañana, que esta Casa de los Abuelos tiene su historia, pues fue inaugurada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el 5 de enero de 1987 y a mi modo de ver, esta casa marcó el ejemplo a seguir para establecer el sistema de atención diurna para personas de la tercera edad, que hoy está presente en todo el país.

Además debo comentarles, que quedé maravillada con la profesionalidad  de su colectivo, la calidez de su directora la Licenciada en Rehabilitación social y ocupacional Sahily Gómez Delgado, con el orden y la higiene del lugar, el respeto con que tratan a sus acogidos y  ver que como esta actividad, allí se realizan diversas actividades para su sana recreación. Preciso destacar también, que estaban en funciones profesionales, varios especialistas de salud del municipio, tales como una oftalmóloga y la responsable de control de vectores, por poner algún ejemplo, porque la salud de los abuelos es sumamente atendida e importante para el perfecto funcionamiento de la casa.

Allí intercambié con alguien que se ocupa de la actividad física, Oriel Martínez Benavides, gloria del deporte cubano, a quien admiré muchísimo en su etapa como atleta activa por sus valiosos aportes a la gimnástica cubana.

Tras el saludo inicial y la presentación, agradecí mucho en nombre del Comité Nacional de Bienestar Animal de Cuba (CONBAC) y del Centro Nacional de Sanidad Animal (CENASA), la  oportunidad de iniciar esta iniciativa de la filial, con ese grupo de la Casa de Abuelos No.1 de Plaza de la Revolución.

Una vez explicado el tema a tratar, ellos muy atentos desde el inicio. Comencé diciéndoles que si bien el Bienestar Animal, es ciencia reconocida especialmente desde la  segunda mitad del siglo pasado, existen evidencias que permiten destacar que desde el surgimiento de la especie humana en que el hombre compartió con las diversas especies animales, los empleó en su compañía, alimentación, vestuario, transportación entre otros usos, comprendiendo que acorde al cuidado y la atención que se les brindara, los animales se comportarían y vivirían mas satisfactoriamente.

Les expliqué como en la antigüedad, la domesticación animal se identificó como principal elemento de la riqueza griega y que la importancia de los animales se extendió  a áreas tales como el arte, la religión y la mitología. Hice mención a Aristóteles (384 - 322 ANE), el gran filósofo griego y fundador de la investigación biológica, que escribió 21 libros todos sobre animales.

Les comenté en apretada síntesis, sobre la relación hombre – animal hasta nuestros días. Haciendo énfasis sobre la protección animal en nuestro país, les relaté sobre la labor en Cuba de María Mercedes Muñoz Sanudo, madre de la gran poeta Dulce María Loinaz Muñoz, que en su casa y con recursos propios estableció un refugio para animales. También les relaté sobre la protección a personas y animales desfavorecidos, realizada por la norteamericana Janette Ryder, quien creó el llamado “Bando de Piedad”. Entre otras anécdotas, les dije que sus restos mortales, descansan en el Cementerio Cristóbal Colón de La Habana, en un panteón donde aparece a sus pies la escultura de su perro fiel.

Tratamos sobre como en 1965, a partir de estudios realizados por encargo del gobierno del Reino Unido al zoólogo y profesor Francis William Rogers Brambell (1901 -1970), se realizó una investigación sobre el bienestar de los animales de cría intensiva. Este investigador,  culminados sus estudios, concluyó definiendo la necesidad de garantizar el conocido concepto de las Cinco Libertades de los Animales, denominadas en nuestro Decreto Ley 31/2021, como las Cinco Necesidades Básicas de los animales.

Conversamos sobre el inicio del proceso de desarrollo del Bienestar Animal en Cuba en el año 2001. Les comenté que en aquel momento ese proceso estuvo a cargo de la Asociación Consejo Científico Veterinario de Cuba, a solicitud de los médicos veterinarios de todo el país que reunidos en Asamblea General de sus asociados y con el liderazgo de la Dra. Adela Encinosa Liñero y la Junta Directiva de dicha asociación, tomaron el importante acuerdo.

Les expliqué sobre el Comité Nacional de Bienestar Animal y el trabajo realizado en esta materia desde 2001-2026, consistente en la introducción de la disciplina y hoy estrategia curricular en la enseñanza universitaria veterinaria; en la realización de eventos y congresos nacionales e internacionales organizados en Cuba; en la participación en seminarios y conferencias regionales y mundiales bajo el liderazgo de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA); en los vínculos con diferentes organismos, centros y organizaciones civiles, en las ferias de bienestar animal y en la estrategia nacional de comunicación social sobre esta temática.

Comenté como llegamos a cumplir con lo establecido en la Carta Magna aprobada en 2019, sobre la protección de la flora, la fauna y el medio ambiente. Inicialmente con la elaboración y aprobación de la Política Pública de Bienestar Animal en 2019, del Decreto Ley 31/2021 de Bienestar Animal y el Reglamento No. 38, que desde esa fecha, establecen qué y cómo, todos los residentes en Cuba tenemos que actuar para garantizar protección, salud y bienestar a los animales, en nuestro país.

Por supuesto, también les comentamos lo difícil que resulta el estudio, la comprensión, la interpretación y la aplicación de estas normas jurídicas, que requieren del acompañamiento de un proceso mucho más amplio de divulgación y comunicación, para lograr un mayor impacto.

Pero como queríamos sobre todo, dialogar con los abuelos, la segunda parte correspondió a las preguntas formuladas por ellos. Muchos comentarios y dudas se expresaron allí. Ellos nos plantearon que falta trabajar más con la población y en los barrios sobre la tenencia responsable de los animales, en la batalla contra el abandono, sobre los animales de compañía en la familia y su beneficio para las personas de la tercera edad.

Preguntaron si era adecuado o no dormir con los animales, sobre algunas enfermedades zoonóticas tales como la toxoplasmosis y la rabia, sobre la importancia de la vacunación antirrábica, la necesidad de educar a las nuevas generaciones sobre el bienestar animal y acerca de las acciones de protección que algunos de ellos realizan en sus cuadras y áreas de residencia.

Fue maravilloso este intercambio y si bien ellos agradecieron mi presencia e intervención allí, el esclarecimiento de sus dudas y otros detalles que les compartí, yo fui la privilegiada, pues comprendí realmente esa linda e importante labor social que lleva a cabo el país, para beneficio de los abuelos, que además de constituir un bien público, constituye una oportunidad para que ellos continúen asimilando, aplicando y brindando sus ideas y experiencias, pues están en capacidad de seguir aportando no solo a sus familias, sino a toda la sociedad, pues hay mucho talento y amor también.

El próximo primero de octubre se celebrará el Día Internacional de las Personas Mayores, muchas actividades como esta experiencia nuestra, pueden materializarse en las casas de abuelos del país, para que reciban más conocimientos y aporten en la práctica, pues son ellos en sus casas y comunidades: abuelos por el bienestar animal.

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