Imprimir
Inicio »Especiales, Política  »

Carta de una socióloga cubana a Marco Rubio

| 2

La revista Temas invitó a un grupo de académicos y expertos en historia y política de EE.UU. y de Cuba a analizar el mensaje del Secretario de Estado Marco Rubio dirigido al pueblo cubano el 20 de mayo pasado, con el propósito de esclarecer las referencias utilizadas, la naturaleza de los argumentos, el significado y objetivo de este mensaje.

Compartimos la primera publicada por Temas, escrita por la socióloga Marta Núñez Sarmiento.

La Habana, 25 de mayo de 2026

Sr. Marco Rubio

Secretario de Estado

EE.UU.

Sr. Rubio:

Soy una socióloga y profesora universitaria quien, junto a otros académicos cubanos, estudio las vías de transformación anticapitalista por las que Cuba optó desde 1959 para transitar a un socialismo cubano, mientras las compruebo en carne propia.

Hallé falsedades en su “Mensaje al pueblo cubano en ocasión del día de la independencia”, que deseo comunicarle.

El 20 de mayo de 1902 la bandera cubana no ondeó por primera vez sobre una Cuba independiente, porque Estados Unidos continuó controlándola hasta 1959.

Agregó que explicará a quienes permanecemos en Cuba las verdaderas causas de las “dificultades inimaginables” que experimentamos.

Estas desgracias que sufrimos día a día desde enero de este año, multiplicaron como nunca antes las que sufrimos  durante años. Le menciono, Sr. Rubio, sólo algunas que han convertido las vidas en infiernos. Los apagones largos e impredecibles provocan que la comida encarecida la cocinemos “al día”, porque los refrigeradores no permiten conservarla o están rotos. Los escolares asisten a sus clases cansados porque no durmieron. El agua llega a los hogares con dificultad. Las “fiestas de quince”, que las familias preparan desde que nacen las niñas, se posponen indefinidamente. Los celulares no se pueden cargar, impidiendo que la población se comunique o no pueda acceder a sus sitios preferidos de internet. El acceso a los servicios de salud se alteró, porque sólo se mantienen abiertas las emergencias y las consultas en policlínicos y hospitales. Las únicas cirugías que se realizan son las menores. Transportarse es un lujo, ya sea para acudir a trabajar, a una consulta médica o a un centro de estudios. Las visitas a familiares y a amigos sólo las hacemos si podemos llegar caminando. Ni hablar de ir a las actividades culturales. Los viajes al exterior para visitar familiares y/o para que estos vengan a Cuba no existen para este verano. Tampoco los nietos pueden venir a Cuba a pasar sus vacaciones.

Usted culpa a Gaesa de estas desgracias, con lo que simplifica la madeja de causas internas y externas que las crearon en los últimos treinta años. Es una funesta práctica para un diplomático que está obligado a conocer las esencias de los acontecimientos en los países con quienes desea colaborar o destruir, como es, en esta segunda opción, el caso cubano. Solicite a la Agencia central de inteligencia (CIA) sus análisis sobre las causas de las crisis cubanas desde 1991 hasta hoy, con énfasis en las que se endurecieron desde enero de este año. No creo que achaquen a Gaesa todas las desgracias, como usted lo hace. Yo sólo accedí al Studies in Intelligence/ Vol. 68, No. 2/ (June 2024), donde no encontré nada sobre mi país.

Las verdaderas razones externas de la crisis de hoy comenzaron en 1960, antes que entrara en vigor el bloqueo en 1962. Sólo lo suavizaron un poco en 2015 y 2016, cuando la economía cubana respiró. En junio de 2017 la primera administración del Presidente Trump anunció una nueva arremetida contra mi país, que comenzó oficialmente en septiembre de 2019. Desde entonces hasta diciembre de 2025, las casi 250 medidas contra Cuba se mantuvieron intactas. Entre el 29 de enero de este año hasta hoy, su gobierno nos impuso un bloqueo energético total, mientras que el 1 de mayo amenazó a quienes desde terceros países mantuvieran contactos económicos con Cuba, que les confiscaría sus cuentas bancarias en EEUU. Llevamos casi cinco meses esperando una agresión armada del estilo de la de Venezuela, escuchando que somos un estado fallido, que somos incapaces de cambiar, que practicamos el terrorismo. Hace pocos días culparon a Raúl Castro por derribar dos avionetas en febrero de 1996, por lo que le pronostican que correrá la misma suerte del secuestrado Presidente Maduro.

Usted, Sr. Rubio, ha sido el arquitecto más relevante de estas campañas, por lo que su Mensaje del 22 de mayo suena a hipocresía.
Deje que los cubanos sigamos transformando lo que no funciona internamente, incluidos los análisis sobre Gaesa, además de las corrupciones, las desigualdades, la pobreza y muchísimos más. Cuba cuenta con un capital de profesionales que constantemente identifican los problemas y ofrecen soluciones. Es cierto que no siempre nos escuchan, pero la situación interna se agravó tanto desde inicios de este año, que urge contar con nuestra sabiduría.

Cuba nunca recibió petróleo gratis de Venezuela. Existió desde inicios de este siglo una colaboración en la que mi país enviaba profesionales de la salud, de la educación y del deporte, a cambio de petróleo. El único crudo por el que no pagamos fue el del barco “Anatoly Kolodkin”, que envió el gobierno ruso como ayuda humanitaria. Sirvió para que el país se iluminara durante ocho días.

Declara que su Presidente Trump “ofrece una nueva relación entre Estados Unidos y Cuba”, directamente con el pueblo, no con Gaesa. Comenzaría por enviar cien millones de dólares en alimentos y medicinas que distribuirían la Iglesia católica u otro grupo caritativo de confianza. A continuación derrama un torrente de mentiras.

Esta Revolución que, para usted, no existe, nunca practicó caridades, sino que nos enseñó a todos “a pescar”, como suele identificarse popularmente el desarrollo. A fines de los 1950 yo recogí dinero en alcancías para las Ligas contra el cáncer y la ceguera. Seguramente lo recaudado no sirvió para que quienes no tenían acceso a la salud, solucionaran esas enfermedades. Doy fe, por experiencia propia, que aquí existen programas de salud que detectan esas dolencias y las atienden gratuitamente. Ante las carencias que provocó el bloqueo energético del 29 de enero, el estado priorizó las atenciones, incluso las quirúrgicas, del cáncer.
Sin embargo, la sobrevivencia de niños con cáncer descendió de 85% a 65%. Hay 16 mil pacientes que requieren radioterapia, que viven con miedo a no poder cumplir su tratamiento por las carencias energéticas.

El Sr. Trump afirma que los cubanos ansiamos vivir en nuestro país como viven nuestros familiares en EEUU. Es cierto que el “sueño americano” nos cala porque almacenamos mucho de la cultura de su país. A la par conocemos las angustias de quienes emigraron a EEUU en años recientes, ante el peligro de ser deportados. Hay cubanos que abrieron pequeños negocios privados aquí con éxito, y marcharon a Estado Unidos para ampliar sus victorias empresariales. Alertan a los de aquí que “aquello no es como pensaban”, porque trabajan hasta en tres lugares.

Su Presidente afirma que los cubanos triunfan en “TODAS las industrias, en todos los países, excepto uno: Cuba”.

En los últimos cinco meses de bloqueo energético, los cubanos viviendo en la Isla continúen destacándose internacionalmente.

La Dra. Teresita Rodríguez, del Centro de inmunología molecular, explicó en el documental “El sueño de Teresita” (“Teresita´s Dream”) de Belly of the Beast, cómo creó junto a su equipo el Neuro Epo para aliviar el progreso del Alzheimer, medicamento que, una vez certificado, está al alcance de los cubanos. Reveló que pacientes de EEUU vinieron a La Habana para someterse a este medicamento con resultados satisfactorios.

Al campeonato de lucha celebrado en Coralville, Iowa, a mediados de mayo, Cuba llevó diez  gladiadores de los treinta posibles; no pudo llevar a más por limitaciones económicas. Tres fueron muchachas.  De los diez, nueve obtuvieron medallas: cinco de oro, dos de plata y dos de bronce. Sólo una de las jóvenes quedó sin galardones.

Hablando de cultura, a inicios de mayo el documental “Mi sueño dorado”, que el realizador español Christian Dehugo dedicó a la compañía Lizst Alfonso Dance Cuba, clausuró el Havana Film Festival de New York.  En 2016, la compañía recibió el International Spotlight Award en la Casa Blanca, entregado por la primera dama Michelle Obama, un galardón que subrayó su papel como embajadora cultural de Cuba en el mundo. [i]

En su propuesta para crear una Nueva Cuba, el Presidente Trump, promete a los cubanos que serán dueños “de una gasolinera o de una tienda de ropa, o de un restaurante”. Sr. Rubio, hace años que los restaurantes (que bautizamos de “paladares”, inspirados por una telenovela brasileña de hace 30 años), las cafeterías, las tiendas de ropa, calzado y alimentos, son negocios privados. Hace tres meses el gobierno autorizó a los propietarios privados importar gasolina para sus negocios, con la condición de que la  dispensarían en las estaciones de servicio estatales.

Las cubanas y los cubanos creamos nuestras propias plataformas de información, ventas y de entretenimiento en las redes sociales, usando YouTube, X, Wassap y Google, además de las cubanas. Busque Revolico y quizás encuentre algo que le interese adquirir.

Usted, Sr. Rubio, es uno de los principales culpables que estemos al borde de una crisis humanitaria, no sólo por sus funciones como Secretario de Estado desde 2025, sino por las medidas que promovió durante años, que impiden convertir en realidades los proyectos e la Revolución.

Por tanto, me despido de usted con desprecio,

Marta Núñez Sarmiento

Se han publicado 2 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

  • con criterio propio dijo:

    Touché. Exacto y verídico. Qué daño ha hecho Marco Rubio al pueblo cubano

  • Jorge Luis dijo:

    Muy buena carta... Muchas gracias Marta... Me siento representado con su misiva

Se han publicado 2 comentarios



Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos.

Vea también