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Trabajo y trabajadores en Cuba: ¿La otra marcha?

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Bajo el lema “Por Cuba juntos creamos” la población habanera se movilizó desde bien temprano en defensa de las conquistas del proceso revolucionario cubano. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Agredido y acosado, sometida a prueba perenne su capacidad de resistir y la fuerza de su dignidad, al pueblo cubano no queda otra salida que convertir sus celebraciones en acontecimientos de reafirmación, especialmente política. Las multitudinarias marchas de este Primero de Mayo no serán la excepción.

En forma popular diríamos que, como en otros momentos cruciales, no faltarán los que este Día de los Trabajadores nos estarán midiendo, y no precisamente para entallarnos la ropa.

En realidad, lo estarán haciendo para aplicarnos una variante política de la física de Newton: si los cubanos reaccionan a la altura de la hidalguía probada de estos años, la “cosa” se pondrá peor en materia de cerco y de agresión imperial.

La jugada está bien cantada en los mensajes de los odiadores en redes y en los que adelantan los enviados del “maligno” para hacer el papel de negociadores del cambio de régimen en Cuba. A más decoro y dignidad mayor escarnio, es la fórmula, en base a aquella ley de los poderosos de que a cada acción corresponde una reacción de igual intensidad, aunque en sentido contrario. Terrible física del genocidio, sobrecumplida por estos días en algunos de los conflictos del mundo.

Semejante disyuntiva provocó que lo emergente y lo perdurable no siempre fueran un matrimonio bien llevado en Cuba, como dije en otro momento. Sometidos a la tiranía de las circunstancias, entre acosos y obsesiones mezquinas, el proyecto político de la Revolución se vio envuelto en duros y continuos episodios, a un estado permanente de emergencia. El sonido de las sirenas pocas veces se apaga, y cuando lo hacen es para darnos una tensa calma.

No podemos olvidar que, tras numerosos años de crisis continuada, y entre tantas necesidades por satisfacer y problemas por resolver, se incubó entre nosotros una sicología de la urgencia, con su difícil secuela de desmotivaciones. Por ello resulta tan importante que, en fechas como estas, junto a la invariable reafirmación, no olvidemos que el país debe buscar imponer no solo su ritmo, sino conducir, como no lo hemos logrado hasta hoy, el tiempo de nuestra transformación, por encima de las interminables escaramuzas.

Como nos alerta Fidel en su concepto de Revolución, definido en imponente acto popular hace 25 años un Primero de Mayo, contra los vientos y las mereas de la agresión debemos seguir cambiando todo lo que debe ser cambiado. Lo anterior lo debe dictar también el sentido del momento histórico. Incluso con más razón ahora, porque pretenden paralizarnos.

Pensemos especialmente en ello este Día del Trabajo y en medio de la radical transformación del mundo laboral en Cuba, no excepto de contradicciones que también urge encarar si queremos forjar prosperidad y bienestar.

Una pregunta insoslayable en esta fecha resultaría en qué medida el rediseño constitucional e institucional surgido de la actualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista contribuye a zanjar el arrastre de la enajenación de los trabajadores de la propiedad socialista, así como a acomodar las fronteras entre propiedad estatal y social y la de los intereses colectivos con los individuales.

A ese propósito apuntan decisiones políticas y gubernamentales y normas jurídicas para fortalecer y transformar la empresa estatal socialista. Fue tan grave la persistencia de dicha contradicción, que ningún analista de las causas del derrumbe del socialismo en la URSS y Europa del Este dejaría de mencionar como detonador la forma en que se estructuró la llamada “dictadura del proletariado”, en la etapa de transición al socialismo, en la que el burocratismo escamoteó la condición de dueños que correspondía a los trabajadores y condujo a lacerantes y extensivos procesos de enajenación. Se desvirtuaron así, como afirmé hace unos años, los fundamentos no solo del socialismo, sino incluso hasta del sindicalismo heredado del marco burgués.

La nueva Constitución es muy clara en ese propósito, al establecer, entre sus fundamentos económicos que: “en la República de Cuba rige un sistema de economía socialista basado en la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción como la forma de propiedad principal… El Estado dirige, regula y controla la actividad económica conciliando los intereses nacionales, territoriales, colectivos e individuales en beneficio de la sociedad... Los trabajadores participan en los procesos de planificación, regulación, gestión y control de la economía. La ley regula la participación de los colectivos laborales en la administración y gestión de las entidades empresariales estatales y unidades presupuestadas...”.

La Carta Magna establece, igualmente, que “el trabajo es un valor primordial de nuestra sociedad. Constituye un derecho, un deber social y un motivo de honor de todas las personas en condiciones de trabajar. El trabajo remunerado debe ser la fuente principal de ingresos que sustenta condiciones de vida dignas, permite elevar el bienestar material y espiritual y la realización de los proyectos individuales, colectivos y sociales. La remuneración con arreglo al trabajo aportado se complementa con la satisfacción equitativa y gratuita de servicios sociales universales y otras prestaciones y beneficios”.

Nuevas disposiciones para modernizar y destrabar en el sistema empresarial público nacional abren compuertas a la transformación de la Empresa Estatal Socialista. Aunque está pendiente, y es uno de los dilemas fundamentales a resolver, que se cierran muchas por donde escapaban el sentimiento de pertenencia de los trabajadores y el respeto y orgullo de estos por la propiedad pública, tan definitoria para el éxito y perdurabilidad del socialismo.

Entre las medidas de los últimos años se cuentan: Flexibilización de la distribución de utilidades, eliminando el límite de hasta cinco salarios medios, sin condicionarlo al cumplimiento o sobrecumplimiento de los indicadores directivos; creación de fondos para financiar la estimulación, tanto individual como a colectivos, así como para la compra y construcción de viviendas —uno de los más graves problemas sociales del país—; se faculta al máximo órgano colegiado de las entidades para aprobar el pago por distribución de utilidades a los trabajadores que han sido sancionados por indisciplina durante el año, con excepción de las medidas que se aplican cuando la violación es considerada grave en los reglamentos disciplinarios.

Destacan entre las decisiones a favor de los trabajadores, que cuando estos se jubilen puedan ser contratados para ocupar igual cargo que el que desempeñaban al momento de obtener su pensión, siempre que responda al interés de la entidad; la modificación del cálculo de la pensión para los trabajadores que una vez jubilados con 45 años o más de servicios, se reincorporen al trabajo y laboren al menos cinco años o más, previa modelación del impacto de su aplicación en el gasto de la Seguridad Social y autorizar la contratación de determinados servicios a quienes laboran en la entidad, diferentes a los que realizan según sus contratos de trabajo fuera de su jornada laboral, ajustando el ingreso a recibir según el valor del servicio del que se trate, sin que se considere salario a los efectos legales. Establecer un impuesto por el ingreso que reciba el trabajador.

En hacer prevalecer lo anterior y que se haga con absoluta justicia, se le ofrece la responsabilidad que merece y requiere —y que debe defender con su autoridad—, a los sindicatos.

Seguramente no es todo a lo que puede aspirarse, y mucho menos lo alcanzado de los objetivos a los que apuntan esas decisiones, pero no podría negarse que resulta un gran paso hacia la dignificación del trabajo y los trabajadores en Cuba. Un salto en medio de la urgencia de que los dueños colectivos se adueñen.

La peor parte en esta historia se la llevan los sectores públicos no vinculados al mundo empresarial, especialmente el presupuestado, en el que las definiciones y beneficios son menos, lo que está provocando graves problemas, incluyendo la falta de fuerza calificada que migra hacia otros ámbitos más ventajosos desde el punto de vista económico. El segmento presupuestado pide una urgente revaluación.

Sería cuando menos una ligereza tener en cuenta que vivimos un contexto económico distinto, entre una multiplicidad de formas de propiedad, administraciones dotadas de mayores atribuciones y con sindicatos con una gran historia y autoridad, aunque cargan viejas maneras y problemas de representatividad que han lastimado su autoridad.

En este 1ro. de Mayo peculiar, con celebraciones a la medida de la crisis y el cerco criminal que enfrenta el país y también de la predisposición a encararla, habremos escuchado en recorridos de dirigentes políticos y gubernamentales y análisis variopintos la invocación al trabajo.

Celebración del 1ro de mayo en Santiago de Cuba. Foto: Archivo.

Es como si, con los prodigios de la inteligencia artificial, el gran Federico Engels se hubiese levantado de las gavetas a donde algunos pretenden acomodarlo en este siglo también de las desmemorias, para, junto a los cuadros de todos los niveles de la nación, campanear una y otra vez, como en el inicio de su tesis de 1876, que el trabajo es la fuente de toda riqueza, como afirman los especialistas en economía política.

A lo anterior podríamos agregar ahora —tratando de emular la agudeza de Engels—, que si bien el trabajo no podría destruirlo (al hombre, digo), sino más bien dignificarlo, otra cosa muy distinta es cuando se le cuelan a ese gestante de la humanidad lo que ahora llamamos en este archipiélago las distorsiones». Por lo menos podrían amargarlo, y bien sabemos hasta cuánto.

La Constitución de 2019 cambió la naturaleza de nuestro Estado, de “socialista de trabajadores” que recogió la de 1976, a “socialista de derecho y justicia social” actual, pero lo que nunca podremos cambiar será la centralidad del trabajo y de los trabajadores en la suerte definitiva del proyecto socialista nacional, al menos por un período muy largo del devenir.

Dicho cambio conceptual buscó adaptar el proyecto político de la Revolución a las tan desafiantes como cambiantes condiciones del siglo XXI, aunque no le faltó razón a quienes “guapearon” en los debates que abrieron cauce a la nueva Carta Magna para que lo anterior quedara muy bien sentado.

La anterior es una de las más graves deudas de nuestro modelo y del resto de los modelos que intentaron convertirse en una alternativa frente al capitalismo mundial y todas sus injusticias, inequidades y depredaciones.

La Constitución y el nuevo marco legal confieren al movimiento sindical las vías y métodos para elevar su representatividad, conscientes de que, como nunca antes, están en juego su liderazgo y capacidad movilizadora, sin los cuales le estaríamos haciendo un flaco favor al propósito de aumentar la productividad y la eficiencia económica en las condiciones de nuestro socialismo.

Por ello resulta tan relevante que, con el propósito de redimensionar el modelo socialista nacional, se distinguiera, desde los inicios de los cambios planteados por el 6to. Congreso del Partido Comunista, que una cosa es el Estado como propietario y otra las diversas formas en que puede gestionarse la propiedad.

Mientras más socializada, participativa (incluyendo en la repartición de los beneficios) sea la forma de gestionarla, más estaremos acercándonos a esa condición de dueño colectivo que no ha dejado de ser una aspiración, y que para nada contradice la expansión de la propiedad privada en la etapa de transición socialista, porque en el caso de Cuba está bien definido que la propiedad pública deberá constituir la fundamental del modelo.

A este Día del Trabajo llegamos en el país con aproximadamente al 35 por ciento de la fuerza laboral trabajando en el ámbito privado y contribuyendo al producto interno bruto en cerca del 15 por ciento. Son cifras que hablan muy claramente del enorme cambio ocurrido en el ámbito de la propiedad y laboral del país, algo que debe ser tenido muy en cuenta en la proyección de las políticas públicas.

Aunque en el sector público no faltan violaciones, desde el sector privado emergente también se dan algunas señales preocupantes que deben atajarse, como violaciones de lo estipulado, discriminaciones en la selección de la fuerza de trabajo por diversos sesgos, problemas en su contratación, entre otros, que parecieran indicar que a veces se asume que funcionan al margen de la institucionalidad y la constitucionalidad.

Cualquier forma de funcionar la propiedad socialista que enajene a los trabajadores de su gestión, o sea que los desplace de la toma de decisiones, del control y de la distribución de los beneficios, estará agregando distorsiones a un modelo que ya acumula suficientes como para constituir un peligro para las aspiraciones planteadas en la propia Constitución.

Igualmente, cualquier forma de funcionar la propiedad privada que nos regrese a las formas de maltrato y enajenación del capitalismo ramplante y sonante, y que no consideren las aspiraciones esenciales de nuestro modelo, aunque incluyan las flexibilidades necesarias, serán nuevas distorsiones que se agregarán a nuestro modelo. Como además lo serían las que retarden, impidan o entorpezcan los lazos insoslayables entre lo público y lo privado en la construcción socialista en Cuba.

Este Primero de Mayo marcharemos para reafirmarnos en nuestra dignidad y en nuestro proyecto nacional liberador y justiciero frente a las apetencias y mezquindades externas, aunque no debemos olvidarnos que la mejor forma de encararlas será con las fortalezas internas. Con un mundo económico y laboral cada vez más sano, libre y próspero.

(Tomado de Juventud Rebelde)

Se han publicado 18 comentarios



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  • Rafa dijo:

    Ronquillo, lo que usted describe que pasó en el antiguo campo socialista, es exactamente igual a lo que sucede aquí.

  • Julio Carmelo Arias Huergo dijo:

    Un tema no resuelto en el antiguo campo socialista europeo y tampoco en nuestra Cuba es como los trabajadores ejercen, REALMENTE, su condición de "propietarios colectivos" de los bienes estatales (industrias, empresas agropecuarias, medios de transporte,...).
    Eso es, en nuestro caso, una declaración constitucional que no pueden ejercer los trabajadores a plenitud, y donde el Gobierno y la CTC no actúan, no buscan si logran que sea REAL.

  • Revisar dijo:

    Estimado Ronquillo, la afirmación sobre la participación de los trabajadores en los procesos de planificación, regulación, gestión y control de la economía en Cuba no lo considero así ,aunque la ley establece la participación de los trabajadores, en la práctica, esta participación es limitada, muchas veces, las decisiones claves son tomadas por un pequeño grupo de jefes del partido y funcionarios del gobierno o directores y jefes de OSDES, lo que reduce la efectividad de la participación de los trabajadores en la gestión empresarial. Las entidades empresariales estatales en Cuba operan bajo un modelo centralizado que restringe la autonomía de los trabajadores para tomar decisiones que impacten directamente en su entorno laboral que se traduce en una desconexión entre las necesidades y preocupaciones de los trabajadores y las decisiones que se toman en niveles superiores sobre cualquier tema de interés de los mismos. La cultura política en Cuba tiende a favorecer el control y la supervisión por parte del Estado, lo que desalienta la iniciativa y la creatividad de los trabajadores, además falta la motivación para participar activamente en los procesos de gestión y control, no todos los colectivos laborales tienen las mismas oportunidades de participar, existen diferencias en la capacidad de organización y en el acceso a la información, lo que lleva a que algunos grupos de trabajadores estén subrepresentados en los procesos de toma de decisiones, es una realidad, la regulación de la participación de los trabajadores es más teórica que práctica. La implementación de estas regulaciones en muchos casos, los trabajadores pueden no estar plenamente informados sobre sus derechos y oportunidades de participación ademas de que temen represalias de jefes y hoy en sindicato esta desprotegido pues su representante es un empleado sujeto a escrutinio constante de los jefes.La planificación económica en Cuba a siempre se enfrenta a desafíos significativos, como la escasez de recursos, la ineficiencia y en mychos casos por la mala preparación de los decisores, esto sin duda alguna hace que la participación de los trabajadores en la gestión y control de la economía sea más simbólica que efectiva, ya que las decisiones pueden estar dictadas por personas que no admiten otras ideas que no sean las suyas. La participación efectiva requiere espacios de diálogo y discusión transparentes donde los trabajadores puedan expresar sus opiniones y preocupaciones con total libertad sin miedo a acosos laborales que hoy Si existen en Cuba, en muchos casos, estos espacios son limitados o inexistentes, lo que dificulta una participación genuina. Mientras que veamos al sindicato unido a la administración continuaremos con muchos problemas, afirmar que admon y sindicato no tienen contradicciones es falso y muchos problemas vienen de ahí. La realidad de la participación laboral en Cuba puede ser más compleja y problemática de lo que la ley sugiere y los medios quieren presentar.

    Un pequeñito ejemplo: en Cubanacan por ejemplo el último trimestre del año 24 de las utilidades aun no se les ha pagado a los trabajadores en que fecha estamos, saque usted sus propias conclusiones.

  • electrico dijo:

    Ronquillo, buenos días, muy bueno su artículo.
    Trabaje durante 54 años consecutivos, todos en el sector estatal presupuestado y empresarial, ocupado responsabilidades desde la base hasta las actuales OSDEs:
    Los trabajadores participan en los procesos de planificación, regulación, gestión y control de la economía. La ley regula la participación de los colectivos laborales en la administración y gestión de las entidades empresariales estatales y unidades presupuestadas...”.
    Sobre este tema en mi experiencia nunca se ha cumplido como debe ser, donde se ha cumplido, siempre se ha realizado de forma formal, don planes ya confeccionados y aprobados por las instancias superiores, solo se da ha conocer, se recogen algunas opiniones y somete a la aprobación, sin ninguna posibilidad de incidir en su modificación y eso no es " participación. No excluyo la posibilidad de que en algún lugar se realice como debe ser, pero sería una excepción. También he sufrido ver como a medida que pasa el tiempo se hace más difícil elegir los dirigentes sindicales en las bases y muchas veces se le impone a militantes del partido, pq entre los obreros, nadie quiera aceptar esa responsabilidad, las causas, sería bueno hacer un estudio , de seguro saldrían muchos elementos a tener en cuanta
    La Carta Magna establece, igualmente, que “el trabajo es un valor primordial de nuestra sociedad. Constituye un derecho, un deber social y un motivo de honor de todas las personas en condiciones de trabajar. El trabajo remunerado debe ser la fuente principal de ingresos que sustenta condiciones de vida dignas, permite elevar el bienestar material y espiritual y la realización de los proyectos individuales, colectivos y sociales. La remuneración con arreglo al trabajo aportado se complementa con la satisfacción equitativa y gratuita de servicios sociales universales y otras prestaciones y beneficios”.
    Para nadie es un secreto q desde el Periodo Especial, este principio de Socialismo se ha visto vulnerado desde el.momento en punto de que los salarios q se le pagan a los trabajadores, fundamentalmente en el sector estatal es sumamente insuficiente para satisfacer las necesidades crecientes de los trabajadores, otra ley del Socialismo, y en los últimos tiempos además las prestaciones de los servicios sociales gratuitos que quedan son cada vez de menos calidad ( salud y educacion), si se ignora esto estamos destinados a no avanzar jamás. Y es peligroso lo que dicen: "el estado hace como que me paga y yo hago como que trabajo."
    Ud se refieres a las " distorsiones" una palabrita más de moda, si es verdad, algunas se arrastran desde hace más de 40 años sin solución, antes se llamo " rectificación de errores y tendencias nagativas' ¿se acuerda? Ninguna fueron creación del pueblo trabajador, espero este de acuerdo con eso, pero las ha sufrido el pueblo, llevamos 65 años en el proceso y en el tema económico no acabamos de logar la mayoría de edad, no aprobamos la asignatura y seguimos estudiando, experimentando y no acabamos de aprender y seguimos cumpliendo mal la tarea, y la base para el desarrollo de la sociedad es la economía, así de simple, mientras no se haga bien la tarea, se sigan cometiendo errores y dando bandazos como hasta ahora, seguiremos oyendo el mismo discurso y la repetición de los mismos problemas sin solución cada 6 meses en las ANPP.

    • José Raúl Q dijo:

      Realmente en la práctica es así, comparto su apreciación Eléctrico, al igual que la de Revisar
      Saludos

    • Mágico dijo:

      Sobre este artículo y sobre otros, aunque las opiniones de muchos foristas son críticas, resultan tan divorciadas de la realidad como los artículos mismos a los que critican. Y eso se debe a que las opiniones parten de los mismos conceptos económicos equivocados de los que escriben los artículos. Y me referiré a un solo tema: la participación de los trabajadores en las decisiones económicas, lo cual es imposible y hasta perjudicial. En el Socialismo lo dictámenes generales sobre la economía provienen del Partido a nivel central, sin la participación de los trabajadores; y de ahí pasan a los ministerios, las OSDEs, las empresas y las fábricas. Yo me preguntó: En qué nivel aparecería la intervención de los obreros en la toma de decisiones? Realmente es imposible que los trabajadores cumpla una función verdaderamente adecuada y pragmática en las cuestiones económicas. Estas siempre serán inútiles, ya que las decisiones nacen erradas, desde el mismo momento en que dependen de un nivel central. La economía capitalista es productiva, porque, está dividida en pedazos, cada uno de los cuales corresponde a diferentes dueños. Supongamos que tuviéramos en Cuba 100 propietarios de centrales azucareros y 160 fábricas de azúcar. Si los dueños tomaron decisiones equivocadas sobre 20 centrales la afectación de la zafra es mínima. Pero con una sola decisión equivocada a nivel central el resultado puede ser desastroso, ya que afectaría la producción de todo el país. Además, las pérdidas afectarían a las personas de todo el país y en el Capitalismo solo afectan a los dueños. Tengamos en cuenta que la productividad capitalista depende de las decisiones acertadas de los dueños, verdaderos conocedores de sus negocios, no de la participación de los trabajadores, cuyas decisiones dependerían solamente de una mayoría, no suficientemente especializada en el tema y sus estrategias.

  • Alvin Larramendi Rodes dijo:

    Interesantes e importantes reflexiones Ronquillo; el camino al socialismo exige mucha creatividad y debate y nuestro modelo se debe ir acomodando a las realidades pero siempre en base a los principios de la Constitución. Pienso que otro pedazo importante para afincar la pertenencia de los trabajadores son las Mipymes estatales y el desarrollo constante de los sindicatos en las formas no estatales y la atención de sus trabajadores, que ellos lo sientan !!!

    • Mágico dijo:

      El problema es, señor Larramendi, que todavía no han aparecido en la historia del Socialismo mundial la creatividad, el debate adecuado y el acomodo a la realidad. Si en más de cien años de Socialismo práctico no han aparecido esos preciados elementos de los que usted habla, pareciera como que no existen.

  • Omar llames dijo:

    Muy buen Artículo , describe los males que estamos viviendo hoy en día en nuestra tierra ,el capitalismo salvaje que está transformando todo hasta a las personas se vuelven nada , por un puñado del maldito dinero

    • Te veo dijo:

      Capitalismo salvaje en un país con más del 80% de la economía en manos del estado? Con más trabas para hacer el más sencillo negocio que para viajar al espacio en Rusia? De que capitalismo salvaje usted habla, porque en este país lo único que hay es socialismo

  • cubanoquieresaber dijo:

    Desgraciadamente, tenemos muchas cosas pendientes, demasiadas contradicciones que resolver y sobre todo hacerlas cosas de manera tal que no perdamos el rumbo. A estas circunstancias nuestro pueblo responde con su apoyo al proyecto socialista, no somos bobos, sabemos lo que significa cambiar al otro bando, las dificultades de hoy no son fruto del sistema, son consecuencias de la oposición de de los poderosos, así que sería bueno que los tontos y engañados puedan imaginar, cuáles serias las dificultades y problemas si estas fueron fruto del sistema imperante y parte de la política de los gobernantes.

    No obstante, hay cosas que no podemos dejar para después, no podemos seguir permitiendo que unos pocos- no tan pocos- creen una casta social que viva, con el dinero de Miami, de los beneficios de la Revolución, pues con ese mismo dinero, dudo que pudieran hacer lo que hacen si no hubiera socialismo, esos no son los que trabajan, esos corrompen, esos están usando nuestros errores para derrotarnos, para desmovilizar y lo peor que hay algunos que no se dan cuenta.

  • HECTOR Y EL HERMANO dijo:

    Un buen articulo para motivar el debate. Trillado camino de hacer llamados a la toma de conciencia de un problema, se necesita un profundo cambio en estos abordajes estimado Ronquillo. Los sindicatos y en general el movimiento obrero existen, funcionan y se revientan o no como organización, solo como resultado o consecuencia de un concepto empresa, sin el no existen. Si queremos verdaderamente transformar el funcionamiento de los sindicatos, la clave es ir primero a transformar el concepto empresa, en ese concepto esta la puerta para este tipo de abordaje. El movimiento obrero organizado en sindicatos no puede existir fuera de ese concepto empresa, el movimiento obrero es una herramienta de dirección, su protagonismo es solo DIRECCIÓN, por lo tanto es imposible mejorar o perfeccionar una herramienta de dirección separad de su esencia. Resolver primero el concepto empresa y de sus células básicas y como consecuencia veremos con claridad el nuevo papel de dirección del movimiento obrero, sin ello es confuso y absurdo un abordaje de este asunto. Hay mucho analfabetismo empresarial.
    Lo primero en nuestro país es un cambio de la filosofía empresarial, es urgente. Al cambiar la filosofía empresarial y, no hablo de leyes, cuestionamos y modificamos entre otros el papel de las todas las herramientas de dirección, en especial el del movimiento obrero.
    El punto de partida es hacer profundos cambios conceptuales en lo organizativo y estructural del concepto empresa que potencie el papel de DIRECCIÓN del movimiento obrero dentro de cada empresa. He explicado en este sitio desde el 2017 la necesidad de ir dentro del socialismo a ese modelo de dirección empresarial DUALISTA bastante generalizado en Europa, dejando atrás el actual y antiguo modelo MONISTA que tenemos, solo defendido hoy por los Estados Unidos e Inglaterra.
    Este es un ejemplo de la necesidad de una nueva FILOSOFÍA EMPRESARIAL CUBANA, una filosofía nueva y moderna, ideas, principios y conceptos empresariales con una formulación audaz que nos empuje hacia cambios en lo estructural y organizativo del sistema empresarial y por supuesto dentro de ello, una nueva conceptualizacion sobre los gobiernos o consejos de administración empresarial, mas afines a nuestro proyecto socialista.
    Existen en el mundo dos modelos fundamentales para organizar el gobierno o consejo de dirección de una empresa, bien privada o estatal. El mas antiguo surgido en Inglaterra, desarrollado también en los Estados Unidos es el sistema MONISTA, el que tenemos en nuestro país. En este monista, la legislación le aporta el ejercicio de administración empresarial a un solo órgano, que puede adoptar múltiples formas, la mas habitual es el consejo de administración. Ese modelo lo conocemos bastante en nuestro país. El consejo de administración es el responsable fundamental de gestionar la dirección estratégica de una empresa, es su pieza clave. Su rol va mas alla de la supervisión productiva, financiera o indicadores de rendimientos o desarrollo empresarial.
    Ese consejo de administración MONISTA tiene un punto débil, su punto critico muy generalizado en el mundo, no posee un sistema de evaluaciones periódicas propio, de autocontrol sistemático interno propio del órgano monista de dirección, un modelo de dirección que arranca bien y languidece con el tiempo, debilitándose al carecer de su propio sistema para corregir desviaciones a tiempo, un auto chequeo y/o autocontrol. Un órgano de supervisión para miles de empleados que no es capaz en su funcionamiento orgánico de cuestionar y auto criticar sus propias decisiones como parte de un lógico sistema de dirección. Es un sistema de dirección que no posee “su propia brigada de mantenimiento para corregir, reparar o componer a TIEMPO sus fallas o defectos en el proceso de dirección”, un mecanismo para mejorar o identificar a tiempo desviaciones o espacios corporativos de mejora.
    Por esa razón surgió el modelo DUALISTA DE DIRECCIÓN DE UNA EMPRESA. Ante los efectos de las crisis económicas, los constantes cambios del mercado, la actual dinámica de las tecnologías, los conflictos laborales, el constante temor o imposibilidad de visualizar a tiempo que la empresa pueda quebrar, la corrupción y otros males obligaron a los dueños de grandes empresas capitalista a crear legalmente consejos de dirección de vigilancia dentro de la propia empresa.
    Alemania y Holanda fueron los abanderados de este modelo dualista. Es dualista porque existe un consejo de Vigilancia compuesto únicamente por consejeros no ejecutivos, a los cuales se les otorga como principal función la de supervisión. Está repartido equitativamente por representantes de sindicatos, empleados en un 50% y accionistas, por lo que será obligatorio un mínimo de tres miembros para constitución de este órgano. Además y, muy importante se les otorga la tarea de elegir a los componentes del otro órgano de dirección; el consejo de dirección. El Consejo de Dirección o administración es un órgano configurado únicamente por consejeros o directivos ejecutivos, en la que el presidente es la autoridad máxima y tiene una función representativa del consejo. La principal función de este órgano ejecutivo es el diseño e implantación de la estrategia en la empresa. Este sistema dual permite mejorar la actuación de la empresa de cara a la satisfacción de intereses de los accionistas al ejercer un control sobre las acciones que emprende. Además, permite diferenciar perfectamente la dirección, el control y la propiedad. El Consejo de Vigilancia no representa únicamente el control del Consejo ejecutivo, sino que además tiene la función de nombrar, o destituir a sus componentes. Sin embargo, no pueden encargarse del funcionamiento de la empresa o sociedad, por lo que el consejo de dirección ejecutivo deberá comunicarle obligatoriamente los beneficios, las políticas que se implantarán, la rentabilidad esperada y la obtenida, el funcionamiento del negocio, los problemas imperantes en la sociedad y cualquier hecho.
    En este modelo dualista de dirección el sindicato es protagonista en las principales decisiones de una empresa, un modelo que se ajusta mas a los intereses del socialismo, los obreros ganan facultades junto al sindicato al estar legalmente representados en ese Consejo de Vigilancia y supervisar e influir en las políticas de la sociedad o empresa.
    Esta es una vía que orgánicamente puede funcionar bajo ley, dándole mayor protagonismo a los empleados, a obreros con prestigio ya jubilados, dirigentes sindicales, experimentados directivos empresariales ya no activos, ahora integrados a ese Consejo de Vigilancia, de la misma manera como funcionaron y aun hoy lo hacen muchas tribus, donde la máxima autoridad es el consejo de ancianos.
    Este modelo dualista de dirección desarrollado por Alemania, la mayor economía de Europa debe hacernos reflexionar sobre la necesidad de profundos cambios estructurales y organizativos en el proceso de dirección.
    Si queremos verdaderamente potenciar el papel de los sindicatos en el proceso de dirección de una empresa debemos partir de un cambio radical de la actual filosofía empresarial cubana.

    • José Raúl Q dijo:

      Gracias una verdadera clase
      Saludos

  • AnaKoreta dijo:

    Temas olvidados en la dopamina que llaman inercia. Las Revoluciones siguen girando en torno a la propiedad y el domeñaje. El dominio sigue siendo el Rey.
    Filosofia devenida proyecto social no debería arribar a dogma, alli esta su funeral, o nace la parodia.
    Supongamos que se flexibiliza pero somos reactivos y predecibles y llegamos reactivamente a donde otros quieren casi con psicologia inversa. Recordemos cómo el diseño de WarStars de Reagan incluso fue criticado alli en USA, todos creyeron que alucinaba que estaba loco, pero fue una trampa donde la reactiva URSS cayó gastando lo que NO PODÍA y haciendo lo que no debia: seguir el juego de otro.

    Aqui o no aprendemos de la Historia o alguien se beneficia de ese juego reactivo haciéndolo ley.
    Hablemos claro.

  • odonel dijo:

    No se percibe el trabajo asalariado como enajenante. se cambia sudor y salud por algo que se basa solo en la Fé, dinero FIAT , el que no tiene un valor subyacente. Las crisis son cíclicas y se cubren con emisión de moneda, justo los salarios son la forma de llevar la moneda a la circulacion, la que se unde más con emisión. Yo veo la relacion trabajo y dinero asi:;el trabajo está en un arbol , firme de valor constante, al lado el dinero está en un pantano , como se va hundiendo cada vez necesita empatar mas tramos de varas para alcanzar al trabajo alli en el arbol. Esos empates son devaluaciones. Pero la orientacion de la banca que es la dueña de ese instrumento sin respaldo al que llaman dinero, al sistema es que quien tiene que multiplicarse es el trabajo para alcanzar al dinero, es la oferta de bienes, la que se hace de forma cada vez más insostenible , la que se deteriora, se sacrifica para alcanzar al dinero.

  • José Raúl Q dijo:

    Admiro su trabajo, no siempre estoy plenamente de acuerdo con todo lo que escribe pero es usted un buen periodista, y como presidente de la Upec le expresó que en una de las cosas que debemos mejorar en este país para que en sí el país salga adelante, es el tema del periodismo, creo por lo que he leído en otros artículos suyos está consciente de ello, se debe hacer un mayor énfasis en la investigación periodística, enfrentar y denunciar lo mal hecho de donde venga y escuchar y visibilizar más la diversidad en la opinión del pueblo, no se, para ponerle un solo ejemplo, que pasa con frecuencia en este sitio, que no publica muchísimos comentarios, me pasa mi y se que le pasan a muchos otros, porque de vez en vez se quejan de ello
    Saludos

  • d dijo:

    El tema del salario en los Centros presupuestados hay que revisarlos. Dicen que van a subir salarios en Educación y a los no Docentes 200.00 pesos (para un jabón). El salario de un Especialista es alrededor de 5000.00 pesos y cualquier mozo de limpieza en otro lugar gana muchíiiiisimo más que una persona estudiada. Esto es triste!! y Educación!!!, con lo importante que es este sector en nuestra sociedad Socialista!!!. Estudiar aquí es por gusto, ganas menos que alguien que no haya estudiado ni sacrificado nunca!. La pirámide está bien invertida!!!.

  • Lazaro el Profe dijo:

    :Llego tarde al comentario , pero,debo decir que es necesario leer la Crítica al Programa de Gotha de Marx e Insistiendo acerca de los Sindicatos de Lenin.

Se han publicado 18 comentarios



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Ricardo Ronquillo

Ricardo Ronquillo

Presidente de la Unión de Periodistas de Cuba. Premio Juan Gualberto Gómez. Fue subdirector editoral y columnista de Juventud Rebelde.

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