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Guerra y terrorismo global: el laberinto ucraniano

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La sala Crocus City Hall luego del atentado terrorista del pasado 22 de marzo, Foto: Tomada de RT.

En un giro inesperado de los hechos, la reciente masacre en la Sala de Conciertos Crocus de Moscú ha desatado una oleada especulativa y de propaganda en los medios de comunicación, y que resulta imposible disociar del contexto bélico mundial y, en particular, de la operación de Estados Unidos y la OTAN en Ucrania. Lo que en un primer lugar señalaba al Estado Islámico-ISIS como el único responsable, un análisis más detallado y la revelación de pruebas en los días consiguientes ha mostrado serias inconsistencias y agendas internacionales ocultas que merecen ser examinadas detenidamente.

¿Qué sucedio? El ataque terrorista ocurrió en la Sala de Conciertos Crocus en Moscú, con varios perpetradores implicados. Los métodos y la ejecución del ataque generaron un debate sobre los verdaderos responsables y las motivaciones detrás de los atentados. Sorprendentemente, y con unas declaraciones que no tenían lugar en aquel momento un portavoz estadounidense rápidamente descartó la implicación de Ucrania, enfocando la atención exclusivamente en el ISIS.

Es inusual que los servicios de inteligencia se pronuncien tan rápidamente. Tan solo 55 minutos después del ataque, ya se descartaba la implicación de Ucrania. ¿Qué sabían ellos que nosotros no? La reacción inmediata de Estados Unidos post-atentado, en particular la solicitud hecha por John Kirby, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, resulta intrigante. Kirby instó a que no se establecieran vínculos entre el régimen de Kiev y el atentado.

Esta afirmación inusualmente rápida por parte de las agencias de inteligencia occidentales hacía sospechar, con una increíble torpeza, dudas significativas sobre las motivaciones y certezas subyacentes al atentado.  ¿Por qué la urgencia de desvincular a Kiev? ¿Qué implicaciones ha tenido esta solicitud para la narrativa global del incidente y las relaciones internacionales? Lo que llama la atención es la advertencia emitida por EE.UU. algunas semanas antes del ataque, donde alertaban a sus ciudadanos sobre la posibilidad de un evento terrorista en la región. Pero, ¿qué sabían realmente y cuál era la base de tal advertencia?

El Estado Islámico o ISIS, es conocido por operar en un eje que va desde Turquía hasta Irán, y hasta la fecha nunca había mostrado un interés particular en Rusia, centrándose fundamentalmente sobre los Talibán y operaciones en Irán. El ISIS se ha extendido como una 'ratonera' desde Afganistán. La ausencia de un interés claro y distinto sobre Rusia por parte del ISIS sugiere que los hechos son más turbios de lo que en un primer lugar, o algunos mensajes en la red social X, pudieran apuntar.

En su intervención a la nación tras los atentados, Vladimir Putin reveló que se habían detenido a 11 individuos, incluyendo cuatro de los atacantes que intentaban huir hacia Ucrania. Según la información preliminar, parece que había una "ventana" planeada en la frontera ucraniana para facilitar su escape. Esto, sin duda, abre un nuevo capítulo en la investigación de estos atroces actos.

Lo más intrigante es el perfil de los autores detenidos. Los detalles sugieren que son mercenarios y no ideólogos.A diferencia de los seguidores ideológicos del ISIS, que buscan el martirio, estos individuos parecían más interesados en escapar que en continuar la matanza, un patrón atípico para las operaciones del ISIS, donde los atacantes suelen continuar hasta ser abatidos .

Esto refuerza la hipótesis de que podría tratarse de mercenarios, movidos más por incentivos financieros que por convicciones ideológicas. Al abordar las complejidades del terrorismo internacional, es crucial examinar la interacción entre diversos grupos y actores geopolíticos y, en particular, la conexión entre ISIS y Ucrania.

Varios Informes y cables filtrados apuntan sólidamente a que miembros de ISIS han participado en la guerra en Ucrania frente a Rusia. Un ejemplo destacado es Abdulkhakim Shishani (Abdulkakim Sisani), de origen georgiano, quien ha estado en Ucrania y se le atribuye ser el nexo entre la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania y grupos islamistas radicales que lideraba en Siria.

Existen amplia documentación recabada a lo largo de los años que detalla que, en ciertos contextos, ISIS ha actuado más como un grupo de mercenarios que como un ejército yihadista tradicional.

Esta perspectiva sugiere que sus acciones podrían estar más alineadas con intereses de agencias de inteligencia externas, como la CIA, que con los preceptos religiosos de Alá y Mahoma. Hay que recordar aquellas declaraciones de Hillary Clinton, Secretaria de Estado de Barack Obama, en las que reconocía que la autoría de la creación de Al Quaeda era EEUU.

Esas declaraciones son la base de aquel famoso discurso de Donald Trump en 2016 en las que acusaba directamente a Obama y Clinton de estar detrás de la creación del ISIS.

De este modo, se abre un nuevo escenario, sabemos quiénes ejecutaron el atentado, pero la pregunta clave sigue siendo: ¿Quién está detrás del ataque terrorista en Moscú en el que murieron más de 140 ciudadanos?

Aquí entra en juego la geopolítica. La insistencia de Occidente en atribuir el ataque únicamente al ISIS, incluso antes de que la investigación rusa avanzase, sugiere una posible operación cuyo objeto era desviar la atención y de controlar la narrativa antes de que aflorasen las pruebas y se desvelase la materialidad de los hechos.

El Global Times de Pekín apunta quirúrgicamente a las implicaciones geopolíticas de tal acusación, sugiriendo que reconocer la implicación de Ucrania podría disminuir el apoyo a Kiev, lo cual sería un golpe significativo para las ambiciones de la Estados Unidos y la OTAN en la región, y sus lacayos en la Unión Europea, que como bien apunta el Global Times ha perdido autonomía estratégica y haciéndola dependiente de la agenda exterior de Estados Unidos.

Al margen del grado de implicación, la participación de elementos nacionalistas ucranianos, como el batallón nazifascista Azov, así como de militantes del ISIS o la simple contratación de mercenarios, en todos estos escenarios existe un nexo o hilo conductor común que apunta hacia la participación, directa o indirecta, de Ucrania y, por extensión, ciertas agencias de inteligencia occidentales, como la CIA y el MI6.

Este ataque terrorista se produce en un momento crítico para Ucrania, que se encuentra literalmente sin posibilidad alguna de hacer frente a Rusia, y máxime desde el inicio del genocidio tácito de Israel al pueblo palestino, que supone la redirección de las remesas armamentísticas hacia Israel que antes iban destinadas a Ucrania, y pocos días más tarde de la victoria electoral aplastante de Vladimir Putin que pone fin a las esperanzas occidentales de una fracción en la unidad social del pueblo Ruso.

La 'Operación Ucrania' se ha convertido en un eje central para la UE, representando sus valores frente a lo que consideran veladamente la 'horda bárbara' de Rusia. Pero este ataque pone en tela de juicio la narrativa occidental y con serias implicaciones, tanto en términos de relaciones internacionales como de seguridad interna. Y es que el caso de la Sala de Conciertos Crocus pone en evidencia las vulnerabilidades de la Unión Eeuropea  y pone en duda su soberanía en materia de seguridad y política exterior. Este atentado debe ser un catalizador para reexaminar y redefinir la autonomía estratégica de Europa.

Mientras las investigaciones continúan, el atentado en Moscú no solo es un trágico recordatorio de la fragilidad de la paz, en un contexto de rápida escalada bélica por parte de los gobiernos europeos, sino también un complejo rompecabezas geopolítico.

Lo que parece ser una clara atribución a un grupo terrorista conocido se convierte, bajo un escrutinio más riguroso, en un laberinto de intrigas políticas y agendas cada vez más ocultas. En estos últimos días, casualmente EEUU reflota los supuestos ataques sónicos contra  Estados Unidos en La Habana acusando, como no, a Rusia y, por extensión, de que Cuba está al servicio de Vladimir Putin.

Como bien apuntaba Johana Tablada no existe tal ataque o llamado “síndrome de La Habana”, lo que sí existe verdaderamente es el síndrome de Washington, un síndrome que hay que ir a buscar en la oficina del senador Marco Rubio.

Es fundamental, en el marco actual de las guerras cognitivas y de relato de nuestro presente cuestionar las narrativas facilonas, y pasar de ser sujetos pacientes de la información a comprometernos con la información y al análisis multicapa que supone. geopolítica contemporánea. Vivimos en un tablero de ajedrez, y una vez más, parece que somos los peones.

Se han publicado 18 comentarios



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  • Amaya dijo:

    Desde el primer momento tuve y exprese la convicción que los ucronazis y su mediocre dirección política y militar estaban detrás de los hechos y todo con el beneplácito de sus jefes y amos yanquis e ingleses

    • rolando dijo:

      Camarada Amaya podria usted presentar las pruebas de lo que dice es solo su pasion por Rusia que le hace hablar asi???

      • Amaya dijo:

        Pues hoy 16 de abril, el Comité de Investigación de Rusia confirmó y constató procesalmente la conexión entre los autores directos del ataque terrorista a la sala de conciertos Crocus City Hall y los nacionalistas ucranianos, ha declarado el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolai Patrushev, el funcionario ha prometido que todos los autores, complices y organizadores tendrán el castigo merecido, ahí está lo que usted me pedía, de lo cual nunca tuve dudas y los presagié.

  • el estudiante dijo:

    El ataque al Crocus City Hall fue una operación de falsa bandera del Deep State para desbancar a la familia Biden y lograr un nuevo (y gran) reboot, y recuperar el terreno perdido por la administración demócrata. Si tienen que hacer otro atentado en otra capital de Europa, o los propios EEUU, lo harán, y le echarán la culpa a Rusia, Bielorrusia, China, Irán, Cuba, o a Donald Trump...

  • Javier F. Brizuela Díaz dijo:

    Muy buen comentario, que nos brinda elementos para conocer aún más la política antirusa de EEUU y sus aliados que no los detiene ante cualquier barbarie como ese hecho en Moscú, ayuda a desenmascarar a los verdaderos culpables.

  • Ale dijo:

    Ya Rusia presento las pruebas o especula Usted simplemente? Ni el gran erudito militar Amaya ha podido hacerlo. Ni hilos conductores ni sospechas. PRUEBAS..

    • el estudiante dijo:

      RT Russia Today + HispanTV + Al-Majadeen. Abandone CNN, BBC, FoxNews, RFI, RAI. Todos estos medios están pagados por la Familia Biden, ante el temor de que se revele que fue el propio Joe Biden quien, como directivo de Burisma Holdings., firmó el cheque con el que pretendían pagar a los sicarios, y que él terminño embolsillándose y dándolo como "Cobrado" cuando los sicarios fueron arrestados en la frontera rusa-ucraniana...

      • Carlos dijo:

        No se si te das cuenta de lo que dices. Así que el mismo Biden firmó el cheque? A quien le viene este acto criminal al dedillo? A Biden? Por favor…

    • Amaya dijo:

      Ciudadanos norteamericanos Ale y Carlos, arriba en la replica a Rolando les puse el resultado de la investigación que confirma que los autores del atentado terrorista a la sala de conciertos de Moscú tienen conexión con los nacionalistas ucranianos

  • lexter dijo:

    Hay una cosa que no acabo de entender de todo este conflicto con Ucrania y Rusia y es que a lo largo de toda la vida hemos tenido y tenemos excelentes relaciones con Ucrania incluyendo ayuda de Cuba a Ucrania cuando el accidente de Chernovil, amplias relaciones de cooperación entre los dos países por muchos años y hasta mesas redondas en las que participo Fidel dedicadas a las relaciones bilaterales entre Cuba y Ucrania hasta los días de hoy y teniendo en cuenta que de las batallas mas crueles en contra del fascismo ocurrieron en Ucrania donde los Ucranianos luchaban en contra el fascismo. Como es que ahora este país es fascista?. Esto es el equivalente a decir que Cuba no es un país antimperialista. realmente no lo entiendo.

    • Carlos dijo:

      Hay que apoyar incondicionalmente a Rusia, haga lo que haga.

    • IA dijo:

      Ucrania no tiene plata ni Cuba le debe millonarias deudas, hay que apoyar a Rusia si o si o se jode la bicicleta. Así de simple.

      • Mat dijo:

        IA eso sería actuar sin principio, sino por intereses

      • Carlos dijo:

        Muy buenos principios esos.

    • Ruso dijo:

      ...si empiezas a informarte ahora no podrás entender nada.

      • Lexter dijo:

        Si leiste mi comentario te darás cuenta que no me empecé a informar ahora.

    • enrique15 dijo:

      La Historia no es tan simple como usted la quiere hacer aparentar, decenas de veces se ha explicado, sobretodo en RT, cuál es la relación entre Ucrania y el fascismo, o más bien, entre los nacionalistas ucranianos con el fascismo. Y el problema está en que hoy gobiernan en Ucrania personas relacionadas ideológicamente con esa rama. Si usted ha seguido las noticias sobre la Guerra habrá tenido información sobre cómo incluso batallones élite del ejército ucraciano portaban imágenes relacionadas con el fascismo. La URSS tuvo que luchar contra el nazismo y el fascismo en Ucrania, entre otras cosas porque en Ucrania hubo colaboradores del nazismo, como el tal Stephan Bandera, que hoy esos que usted llama antimerialistas, veneran como un héroe.

  • Boris dijo:

    Sin restar veracidad al comentario de Carlos porque hay decisiones que hay que sostener en el tiempo de manera estratégica, hay un detalle que tanto usted como Carlos han pasado por alto: el dinamismo de las relaciones geopolíticas mundiales. Ejemplos Japón-Estados Unidos de América, Vietnam-Estados Unidos de América.

Se han publicado 18 comentarios



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Carlos González Penalva

Carlos González Penalva

Responsable de Comunicación, Redes Sociales y Mensaje de la Izquierda Unida asturiana

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