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Sobre el terror en París

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Un ejemplar de Charlie Hebdo. Foto tomada de nbcnews.com

Un ejemplar de Charlie Hebdo. Foto tomada de nbcnews.com

Un mes después de los odiosos atentados yihadistas en París cometidos por tres terroristas que causaron 17 muertos (entre ellos casi todo el equipo de redacción del semanario satírico Charlie Hebdo) ¿qué lecciones se pueden sacar de esa brutal agresión?

Como siempre, la irrupción del terrorismo y su violencia arrolladora obligan a una sociedad a interrogarse sobre sí misma. Igual que Estados Unidos después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 (o España después de las explosiones de Atocha, en Madrid, el 11 de marzo del 2004; o el Reino Unido después de las bombas en el metro de Londres, el 7 de julio de 2005; o Noruega después de los atentados de Oslo y Utoya el 22 de julio de 2011), Francia se sintió en “estado de shock”.

Y mil interrogantes han surgido de repente. En torno, por ejemplo, a la cohesión nacional. ¿Qué ocurrió para que tres jóvenes nacidos en Francia y educados en las escuelas de la República, hayan sido seducidos por ideas oscurantistas y medievales, y se hayan tornado en verdugos de sus propios conciudadanos? ¿En qué medida la crisis económica y las medidas de restricción del gasto público han acentuado la marginalización de las periferias urbanas y la segregación de sus habitantes, esencialmente inmigrantes, de donde surgieron los tres terroristas? ¿Cómo ha podido la República, que únicamente reconoce a ciudadanos iguales, permitir que se constituyan en su seno comunidades por afinidades religiosas, y que cada vez más se hable de “comunidad musulmana” o “comunidad judía” o “comunidad cristiana”?

Obviamente, en los minutos que siguieron a los atentados, en torno a François Hollande (hasta entonces el presidente más impopular de la V República) se constituyó una suerte de “unión sagrada” de todos los partidos del abanico parlamentario (con la excepción del Front National, extremista de derechas). Y, de inmediato, casi cinco millones de ciudadanos se lanzaron a las calles por todo el país para expresar –en la manifestación más multitudinaria jamás vista– su repugnancia contra la barbarie.

De hecho, las autoridades barruntaban que una acción yihadista estaba en preparación en territorio francés. Desde la víspera de las festividades de fin de año, el nivel de alerta antiatentados había sido alzado a casi el máximo nivel. Se temían represalias. Porque Francia está interviniendo militarmente contra el islamismo radical en por lo menos tres frentes: Malí (“operación Serval”, iniciada el 11 de enero de 2013), República Centroafricana (“operación Sangaris”, lanzada el 5 de diciembre de 2013), e Irak (“operación Chammal”, comenzada el 19 de septiembre de 2014, contra las fuerzas de la organización Estado Islámico, en el marco de una coalición internacional de unos cuarenta países liderada por Estados Unidos). Además, la red yihadista Al Qaeda, y en particular su rama yemenita Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) (1) lanza desde 2009 llamamientos para “castigar a los franceses por combatir a Alá, su mensaje y sus creyentes”. Algo iba pues a ocurrir.

El semanario Charlie Hebdo llevaba años amenazado. En particular desde que, el 8 de febrero de 2006, reprodujo las caricaturas de Mahoma publicadas el 30 de septiembre de 2005 por el diario danés Jyllands-Posten (una de ellas representaba al profeta del islam con un turbante en forma de bomba con una mecha encendida) y que habían desencadenado en todo el mundo musulmán decenas de manifestaciones de repudio, algunas de ellas muy violentas, y amenazas de muerte contra el diario danés y los dibujantes de las caricaturas. Charlie Hebdo no sólo reprodujo las ilustraciones danesas sino que, para mayor inri, añadió sus propias imágenes irreverentes realizadas por su equipo de dibujantes.

El objetivo del semanario –que acabó costándole la vida a buena parte de la redacción– era reafirmar la libertad de expresión y la libertad de creación. Obviamente un objetivo muy noble, y que se ha comentado mucho, en Francia y en el mundo, en los innumerables debates de después de los atentados. Como lo han subrayado varios participantes, si bien es cierto que, en las democracias occidentales, la libertad de expresión es una conquista irrenunciable y un derecho fundamental, también es cierto que esa libertad, en esas mismas democracias, no es ilimitada ni infinita, está acotada, circunscrita y restringida por la ley o las costumbres (2).

En cuanto a la blasfemia (ofensa contra la majestad divina), hay que recordar que ha sido la piedra de toque central en el enfrentamiento entre razón y religión en Occidente desde finales del siglo XVIII. En esa época, los autores racionalistas de la Ilustración, y muy particularmente Voltaire, osaron denunciar ese pretendido delito y, arriesgando su vida, combatir la religión como una mera superstición. En los países occidentales, la lucha –esencialmente contra el cristianismo y sus poderosas instituciones– ha sido larga y dolorosa, jalonada de disputas, de juicios, de enfrentamientos, de violencias… téngase en cuenta que, en España, el delito de blasfemia no fue abolido hasta 1988…

Dos siglos han tenido que pasar, en Occidente y entre personas que comparten la cultura (si no la religión) cristiana, para alcanzar el frágil consenso actual (3) en torno a la cuestión de la blasfemia. Por eso, como también se ha subrayado estos días en Francia, puede resultar a la vez ingenuo y presuntuoso, por parte de algunos caricaturistas occidentales, querer hacer aceptar sin más ni más, así de repente, a los musulmanes la blasfemia anti-islam en nombre de una idealizada “libertad de expresión”. En cierta medida y salvando las distancias, es el dilema de las “guerras napoleónicas”. A principios del siglo XIX, Napoleón se propuso exportar las generosas y avanzadas ideas de la Revolución Francesa. Pero lo hizo a base de cruentas guerras y violencias, arrasando las estructuras jerárquicas (feudalismo, caudillismo) y espirituales (cristianismo) de las sociedades invadidas que no podían entender que semejantes destrucciones fuesen un “progreso”. Resultado: en las más retrógradas de esas sociedades (España, Rusia), los potenciales beneficiarios del nuevo orden napoleónico (campesinos y siervos) se aferraron a sus opresores ancestrales (aristocracia, latifundistas, Iglesias católica y ortodoxa) para defender (con éxito en ambos casos) lo que consideraban ser sus “tradiciones”. Tanto España como Rusia quedaron traumatizadas por esa violenta penetración del progreso en el marco de una invasión extranjera. En ambos casos, la consecuencia fue que las fuerzas más reaccionarias se afianzaron largo tiempo en el poder.

Los colonialismos del siglo XIX resultaron otra suerte de “guerras napoleónicas”, se justificaban pretendiendo “llevar el progreso a sociedades arcaicas”. Fracasaron. Y más cerca de nosotros, los conflictos de George W. Bush en Afganistán y en Irak también fueron, a su manera, “guerras napoleónicas” que pretendían imponer, a base de despiadados bombardeos, “las luces de la democracia a sociedades oscurantistas”. Naufragaron.

Las mentalidades cambian, no cabe duda. Pero cambian más lentamente de lo que se cree. Y el ritmo del cambio no se decreta. Querer acelerarlo a base de provocaciones es, en algunas circunstancias, el mejor modo de ralentizarlo. Lo que llamamos islamismo, o sea el integrismo islámico (y más aún el islamismo radical o yihadismo), no es sino una reacción agónica de defensa frente a la marcha ineluctable de la modernidad. Muy violenta a veces porque sabe que tiene los días contados. Los adelantos de la ciencia y de la técnica van a seguir provocando mutaciones que también afectarán a las religiones, incluido el islam. Ni siquiera unos atentados, por criminales y abyectos que sean, podrán detener duraderamente esa evolución.

(Tomado de Le Monde Diplomatique)

Se han publicado 21 comentarios



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  • Luis dijo:

    Interesante y enjundioso análisis sobre las causas de este tipo de extremismo, pero más importante para mí es su síntesis en el párrafo final. En este artículo se manifiesta claramente el empleo del método científico de la “ascensión de lo abstracto a lo concreto”. Una vez más, el doctor Ignacio Ramonet nos da una lección cómo se debe abordar el estudio de la realidad, por muy compleja que sea, para llegar a la esencia del fenómeno.

  • reynerio alvarez Borroto dijo:

    No coincido con las conclusiones. El origen del yahadismo no es una simple respuesta religiosa. Detras concurren multiples y complejos factores de caracter economico, sociales y, sobre todo, politicos. Ni creo que sea un asunto de avance cientifico o tecnologico o de rupturas de paradigmas. Es la politica de dominacion el eje del problema. Ojala que Ramonet tenga razon.

  • Naruto dijo:

    Muy buena reflexion, la libertad de expresion es un pilar fundamental de las sociedades modernas!!!!

  • RAMANOCO dijo:

    Ante todo alabar su prosa, escribe usted como pocos lo hacen.
    Eso en cuanto a la forma, porque en cuanto al contenido me permito discrepar.
    Su idea base es dejar las cosas como están para ver si progresan solas con el tiempo.
    Luego trata de demostrar que intentos de liberar otros pueblos han fracasado a través de la historia, pero para ello nos presenta ejemplos recuperados del siglo XIX.
    Cualquiera pudiera traer casos más recientes e ilustrativos como La Península de Los Balcanes o Haití o casi cualquier otro lugar fuera del Medio Oriente.
    Pero mi punto de desacuerdo con usted no es ni histórico ni geopolítico. Lo que me deja perplejo es ver a un hombre que se dice de izquierdas asumir una posición que a mi me parece poco solidaria.
    O sea al que le toco vivir en una tiranía que se fastidie y espere algunas decenas de generaciones a ver si eso cambia.
    Usted es el menos indicado para asumir esa posición, pues le toco vivir bajo una dictadura feroz, y muchos ayudaron a desmantelarla. Aunque quizás para usted no cuente la presión internacional, que aunque poca si que la hubo. O a lo mejor Willy Brandt nunca existió.
    Los seres humanos debemos ser solidarios unos con otros, y eso por si solo justifica acciones militares si son imprescindibles. Si lo dada, pregúntele a las victimas.

  • Pro-Messi dijo:

    CATALEJO

  • uno más dijo:

    No creo que el hecho de que se halla ridiculizado al profeta Mahoma en ese semanario sea una justificación para asesinar! Yo soy cristiano y en este mismo sitio he tenido discusiones bien acaloradas con personas que han atacado y cuestionado mi fe y no he salido a la calle matar a nadie, es un problema cultural de esas personas, ellos no reaccionan como seres humanos normales lamentablemente y eso no se puede seguir permitiendo porque vamos a terminar como esclavos en un Califato Mundial si esos terroristas siguen ganando terreno y los dejamos hacerlo.

  • Rodney dijo:

    La moraleja de este artículo es: la modernidad es buena y las religiones son malas, oscuras y reaccionarias, solo que no hay que violentar el ritmo de la modernidad en contra de las religiones.
    No creo que la modernidad sea tan buena como lo demuestra el dia a dia en el mundo llamado moderno ni que las religiones sean tan oscuras y reaccionarias: hay extremismos y fanatismos en los dos bandos. Las sociedades no son como los filmes del oeste que están perfectamente delimitados los buenos y ños malos, incluso cada persona es capaz de hacer cosas buenas y malas, nadie es 100% bueno ni 100% malo.
    Por otro lado rechazo categóricamente que en nombre de Dios se cometan tales barbaries como la de Francia y otros lugares pero también rechazo que en nombre de una “·libertad” de expresión se deba ofender, herir y burlarse de creyentes de cualquier religión como lo hacía asiduamente el semanario francés. La libertad de cada persona termina donde comienza la del otro, por lo que solo soy libre para hacer el bien para mi y para los otros, cualquier mal que me haga a sí mismo o le haga a los demas no es libertad. ¿Cuántos males en la “modernidad” se hacen en nombre de la libertad? Si todo vale en nombre de la libertad bien jodidos estamos.
    En cuanto a que se han formado comunidades en el seno de Francia por afinidades religiosas no se que tiene eso de malo si al interior de las sociedades se forman grupos por afinidades de distintos tipos. ¿Por qué no por afinidades religiosas?

  • gilberto dijo:

    estimado autor, digo estimado porque aprecio su trabajo,
    cree usted que algun cubano, por radicalmente revolucionario que sea, iria a EU a matar civiles en nombre de todos los muertos que el terror ha causado en nuestro pais, proveniente siempre del Norte?
    entonces no intelectualicemos el terror, ni le busquemos la quinta pata al gato en el desarrollo occidental (con los dias contados?)

    • Moncho dijo:

      Gilberto, siempre acertado y novedoso lo que señalas en tus comentarios.
      Es mejor escribir menos pero enjundioso y con sentido, bien analizado y sincero.

  • manolo dijo:

    Nada, absolutamente nada justifica la violencia. Ningún evento pasado, presente, o futuro, justifica la respuesta violenta. El terrorismo musulmán -o de cualquier origen- no tiene ABSOLUTAMENTE ninguna justificación. Si no les gustaron las caricaturas pues ya que son tan poderosos y tienen tanto dinero, por qué simplemente no fueron a tribunales??

  • Eddy Besú dijo:

    Excelente articulo!. Gracias Ramonet!

  • Roberto Dante dijo:

    FRANCIA: MIEDO A LO DISTINTO DEMONIZA A LOS MUSULMANES
    roberto dante – Lanús, Argentina

    Ayer fueron cinco checheños; mañana franceses descendientes de sirios, libaneses, yemenitas…; hasta hijos de mamá de etnias occidentales, franceses, genéticamente puros convertidos al Islam. El gobierno francés, ¿se hace cargo? y ¿cómo?

    Cito: Los combatientes de Estado Islámico deben ser aniquilados, dijo el ministro de Defensa de Francia, quien señaló que París no retiraría sus operaciones militares en el extranjero ( PARÍS, Reuters, enero, 13 ). Y Francia es consecuente con su lucha por la libertad y el derecho de libre expresión.

    – ¿Lo dirán por los múltiples asesores sobre métodos de tortura (algunos veteranos de la ocupación francesa en Argelia) que Francia aportó a la dictadura cívico/militar en Argentina, desde 1977 a 1982 ? Los cuales tenían sus oficinas en el edificio del Comando Superior del Ejército en Buenos Aires.
    Entonces, ¿ Sobre qué desaciertos históricos y lógica maniquea estarán hablando, cuando son, críticamente, cuestionados…?

    A pesar del dolor producido por el accionar de los diferentes tipos de terrorismo, es necesario hacer una pausa…, tragar saliva… y recuperar el pensamiento crítico.
    Pensamiento crítico es comprender que hay múltiples formas de terrorismo.

    Un ejemplo: en la notable película La batalla de Argelia; un torturador francés le pregunta a su torturado (miembro de la Resistencia Argelina) porque tiraban explosivos en los bares donde había civiles franceses.
    La respuesta es de una claridad demoledora: “Porque no tenemos aviones como ustedes que bombardean a cientos de poblados argelinos”..

    Esta frase hoy resuena como una actualidad, también, demoledora; Francia, Inglaterra, la OTAN, EEUU, masacrando (dicen: Son daños colaterales) a miles de civiles en Afganistán, Irak, Siria, Libia…

    Históricamente, en el seno de Las religioNES (Resalto el plural para dejar bien claro que no existen religiones de primera y religiones de segunda, surgieron interpretaciones que detonaron horribles matanzas y persecuciones a todo lo desconocido. Todas se originaron en la ignorancia que no podía explicar los fenómenos naturales y en la exaltación de estos temores ancestrales por aquellos que necesitaron justificar la concentración de los bienes producidos por los pueblos como derechos divinos de unos pocos.

    Deseo puntualizar que estoy hablando de los diferentes pensamientos religiosos que se expresan en la actualidad. Ninguno se puede probar pues sólo son manifestaciones de FE, que se transmiten de generación en generación a través de símbolos y ritos que no se discuten. La fe religiosa -con todo respeto a los fieles creyentes- se puede considerar como una de las estructuras más antidemocráticas que perduraron en el tiempo.

    – Aclaremos, Porque Ya Oscurecen:
    Tomemos como ejemplo el desarrollo violento del ISIS, hoy devenido IL, su fundamentalismo práctico les permite masacrar a kurdos, cristianos, sirios, iraquíes, palestinos…; pero: ¿es casualidad o causalidad?, que no hayan dirigido un sólo ataque sobre Israel.
    – La pregunta del millón:
    ¿A quiénes favorecen las fragmentaciones de las naciones árabes? Que, además, conlleva la destrucción de sus culturas milenarias.

    Destaco que “La tragedia de París es el resultado de la política de algunos países occidentales que apoyan a los grupos terroristas takfiris en varios países del mundo, y en especial en Siria” , señalado por el director de la revista Politics First, Marcus Papadopoulos (08.01.15).

    El paradigma de que los musulmanes pertenecen a una religión impiadosa que originó el terrorismo es otra inequidad del pensamiento occidental neoliberal (en este punto son coincidentes con los fundamentalistas cristianos y sionistas) para justificar su accionar terrorista sobre los pueblos árabes a los que sumergen en la pobreza.
    En esta pobreza, material y moral, germinan las insurrecciones populares que se vuelven contra la indignidad a la que EEUU y la UE los someten. Los musulmanes no son diabólicos; sólo son pobres, de pobreza total (Menos los emires, jeques y miembros de las monarquías traidoras que juegan el juego de los antes colonialistas; y, ahora, los imperialistas); no tienen futuro. Su vida, no es vida.

    El fundamentalismo religioso es deplorable. Pero es tan destructor como el materialismo capitalista. Como afirmó Simón Bolívar: “Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para plagar la América de miseria a nombre de la Libertad”.

    Hoy esta miseria programada ya invadió Oriente Medio y Nor África; y les está mordiendo los talones a los europeos desconcertados.-

  • elbalon dijo:

    si libertad de expresion, pero todo tiene limite y nadie acepta las ofensas, nadie tiene derecho de ofender a los musulmanes, ni de poner caricatura del profeta, ni ofender otras religiones

  • 0_o dijo:

    excelente articulo, personalmente el mejor que he visto publicado en este sitio (algunos que he leido practicamente justificaban a los terroristas)

    siempre he creido que ante un cambio algunos sectores reaccionarios se atrincheran, mientras mas rapido o radical el cambio mayor su inercia al mismo.

    solo señalar, en mi humilde opinion, que si bien la ideologia fanatica es la que mueve a las masas en estas situaciones (mediante la propaganda y el adoctrinamiento), los individuos o grupos sociales que detentan el poder y los azuzan tienen intereses mas bien cuantificables. En otras palabras temen perder su poder, su bienestar economico. En este caso me pregunto si los lideres del ISIS estan mas interesados en el islam o en el petroleo.

    Ademas, si bien es cierto lo que plantea el autor sobre los resultados contraproducentes de imponer el racionalismo en culturas que no han tenido aun su propia version del renacimiento e iluminacion, el problema fundamental es que esa revista no era publicada en el mundo arabe, sino en francia. El ataque cultural viene (en este caso al menos) del mundo arabe al occidental, se trata de la cultura minoritaria musulmana que radica en francia queriendo imponerse en lugar de asimilarse, a un pais y cultura historicamente avanzada y secular.

    Coincido finalmente con que el racionalismo cientifico, el secularismo, eventualmente permeara de forma inevitable su cultura. El progreso es indetenible, si bien a veces resulta mas una espiral que linea recta, y dado el paso con que el islam radical gana devotos (la humanidad parece sentirse atraida por movimientos extremistas), quizas al igual que hubo que pasar a traves del oscurantismo cristiano medieval, nos espere una temporada de califato mas o menos global.

  • FABIOMAXIMO dijo:

    QUE VIVA LA LIBERTAD DE EXPRESION, PERO MAL, MUY MAL QUE SE TOME COMO EXCUSA PARA DIFAMAR A TODA UNA CULTURA EN BASE A SU RELIGION Y EL FANATISMO DE ALGUNOS. ADEMAS RECORDAR QUE TAMBIEN LOS OCCIDENTALES Y JUDIOS HAN SIDO MUY PROLIFICOS EN CUANTO A TERRORISMO SE REFIERE SIN LA NECESIDAD DE UN MAHOMA.
    SOBRE LAS GUERRAS NAPOLEONICAS CITADAS EN EL ARTICULO, ACLARAR, QUE LOS FRANCESES DESFILARON POR VIENA Y BERLIN, PERO ANTES ELLOS MISMOS FUERON QUIENES LE DECLARARON LA GUERRA AL PUEBLO FRANCES. Y LA INVACION FRANCESA A ESPANNA QUE ESE PUEBLO SUPO COMBATIR TAN HEROICAMENTE FUE LUEGO DE QUE FRANCIA LOS EXPULSARA DE SU TERRITORIO Y LOS CONTRAATACARA. CONTAR BIEN LA HISTORIA, POR FAVOR.

  • El Coco de Uruguay dijo:

    “…de buenas intenciones, esta empedrado el camino del infierno”
    Lo dijo un calvo que origino la puesta en la escena histórica a los desarrapados y sin mas existencia que producir en un sistema para mantenerse como esclavos.
    El expansionismo de todos los imperios encuentra siempre algún colaborador o colaboración desde una racionalidad que deja por fuera la manipulación de los hechos, su incidencia y resonancia para la justificación de las políticas.

    Cada día que pasa esta mas claro que el atentado fue perpetrado con la mano de la inteligencia de diversos aparatos mancomunados, con la participación directa de los franceses.

    A imagen y semejanza de la caída de las torres, es muy metafísico analizar generalizando, sin tener en cuenta los cambios y transformaciones en los diversos ordenes que determinan las condiciones de una época.

    Allí están en Iraq o en Siria, las fuerzas internas imponiendo a sangre y fuego la cultura religiosa, y curiosamente estas fuerzas tienen el apoyo del imperio de turno, que se muestra como progresista y liberador.

    Carpentier ese escritor que escribió “El siglo de las Luces”, muestra la llegada de la Republica Francesa a estos lares con sus hermosos postulados y una guillotina para quien los reclamara.

    Lo escrito en esta instancia por Ramonet, colabora con el mareo metiéndonos en lo abstracto. !que lastima, tanta inteligencia desperdiciada”

  • Lázaro izquierdo Martinez dijo:

    La libertad de expresión desafortunadamente es parcial y susceptible para los hebreo pues con sutiles superflua suelen llamar y acusar de antisemita a quiénes se atrevana ccriticarles los crímenes y asesinatos que constantemente cometen contra el pueblo palestino .Lázaro izquierdo Martinez

  • Francisco Catalanes dijo:

    Ustedes, parece que estén de parte de la burguesía.Como se puede hablar de masacre a un atentado que tiene un carazter más bien burgués, primero porque esa revista era de izquierdas y ha quien ponía en jaque es a la propia burquesia así que con con ese atentado matan a dos pájaros de un tiro eliminan una parte incómoda y crítica y acusan de terrorismo a lolos que ellos quieran y más claro agua. Y ahora se dedican a legislar leyes para restringir la DEMOCRACIA.la que tanto cacarean y ustedes sin el menor análisis os dedicais a tratarlo de mascre, sin el menor reparo. Cundo esta más que sabido que es un atentado de falsa bandera.

  • FEGUITO dijo:

    Mi criterio sobre el artículo de señor Ignacio Ramonet es que augura definitivamente la desaparición de las religiones y echa mano a un cruel suceso para encubrir su pensamiento materialista que viendo su trasfondo es completamente extremista y coincido en gran parte con la opinión ReynerioÁalvarez Borroto “ de que: “El origen del yahadismo no es una simple respuesta religiosa. Detrás concurren múltiples y complejos factores de carácter económico, sociales y, sobre todo, políticos. Ni creo que sea un asunto de avance científico o tecnológico o de rupturas de paradigmas. Es la política de dominación el eje del problema” . La moraleja de su artículo como dijo Rodny en su comentario es: “la modernidad es buena y las religiones son malas, oscuras y reaccionarias, solo que no hay que violentar el ritmo de la modernidad en contra de las religiones”. Continúo diciendo que en primera, Dios existe sobre todas las cosas y con esta afirmación soy consecuente porque soy cristiano y en segunda cuando la libertad de expresión tiene límites deja de ser libertad. De lo contrario es afirmar que: “podemos desear beber agua para calmar la sed pero cuidado con eso porque el agua genera humedad” Por otra parte quiero apuntar que: ¿Qué icono religioso ha sido más atacado que Jesucristo?. Películas, libros, artículos caricaturas, chistes etc hacen burlas de Jesucristo. ¿Por ésto los cristianos debemos salir a hacer atentados?. Desde luego que han ocurrido represiones en ese sentido a través de la historia como al igual que contra el Judaísmo del que sólo se habla del Holocausto en la segunda Guerra Mundial pero cuya historia es mucho más antiguo, desgarradora y terrible. En cuanto al islamismo , (y repito soy cristiano) no es sinónimo de terrorismo; es una fe que grupos de sicópatas han estado usando para implantar el terror y que otros grupos no musulmanes han aupado y apoyado en secreto como punta de lanza para sus ambiciosos propósitos.

  • 1-27 dijo:

    Lo que pasó en París se repite era tras era, miles de personas han sido asesinadas por ofender al Islam, al Corán o a Mahoma y sobre otros escritores, pensadores y periodistas pesan fatuas y amenazas de muerte por atreverse si quiera a expresar su libre opinión sobre Mahoma y el Islam, que lo digan Salman Rushdie, Telima Nesreen, Ayaam Hirsi, Lars Vilks, Ayaan Hirsi Magan Ali y Geert Wilders.

  • cesar rendon dijo:

    Ignacio Ramonet, por un raro afán de intelectualizar expresiones de terror de grupos afines al islamismo, termina dándole la razón a la estrategia imperial de “poner a mirar hacia otro lado” a la “opinión pública” tan visceral como desprevenida, pues frente al complejo panorama mundial de las fuerzas que tensionan la paz y sacrifican la humanidad en procura de sus intereses de dominación, no cabe, desde una visión alternativa o de izquierda, como es como conocemos los análisis del eminente escritor y periodista, argumentar que la resistencia a la modernidad (?¿) occidental, que galopa sobre el modelo de ideológico, político y económico de un capitalismo que fracasó como proyecto de desarrollo mundial, es el motor que mueve estos atentados.

    ¿Resucita Ramonet a Prometeo ?

    Porque no pensar, que en la compleja trama de la política mundial y del engaño a esa “opinión pública” la principal ventaja la obtiene la institucionalidad imperialista. ¿ Cuándo los banqueros han muerto en un autoatentado?

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Ignacio Ramonet

Ignacio Ramonet

Catedrático y periodista español residente en Francia, donde dirigió la revista Le Monde Diplomatique. Es el autor del libro “Cien horas con Fidel”.

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