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Sergio Vitier en Segundo piso otra vez: Ecléctico, leal, imprescindible

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Sergio Vitier. Foto: Programa Ibermedia

El primer aniversario del espacio Segundo piso otra vez —promovido por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos— se convirtió este viernes en santuario de memorias durante el panel dedicado a Sergio Vitier, compositor emblemático del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC.

Abel Acosta Damas, Pancho Amat y Yalit González —multiinstrumentista, tresero y guitarrista respectivamente— tejieron un retrato íntimo del artista, desde sus vínculos humanos y profesionales. “Era imposible tratar con Sergio y no quererlo entrañablemente”, confesó Acosta, ex presidente del Instituto Cubano de la Música, mientras recordaba cómo de niño escuchaba el tema Cruce de caminos, de la icónica serie cubana En silencio ha tenido de ser. “Ya era una leyenda cuando lo conocí. Todo consejo suyo era una fiesta, hasta en los razonamientos más profundos”.

Pancho Amat, por su parte, reveló su primer encuentro con Vitier a través de la pantalla: una emisión del Noticiero ICAIC Latinoamericano donde el joven compositor interpretaba un vals venezolano con virtuosismo clásico. “Me sorprendió ese equilibrio entre lo popular y lo académico”, admitió.

Asimismo, destacó su capacidad para nutrir la cubanía desde el filin hasta lo afro, siempre con un sello personal: “Retrataba tradiciones, pero las teñía con sus propios colores. Eso lo hizo único”. Para Amat, este panel no era un mero homenaje, sino “una necesidad de develar su obra ante las nuevas generaciones”.

Amat enfatizó cómo esta dualidad marcó su percepción: “En él convivían el músico de conservatorio y el creador popular. Cuando finalmente lo conocí, confirmé que su talento musical solo igualaba a su calidad humana”. Con afecto visible, recordó sus colaboraciones: “Compartir escenario con Sergio era una lección de cubanía sonora”.

Yalit González, maestra de la Universidad de las Artes, abordó la peculiaridad técnica de su obra guitarrística. “Integraba lo español, lo afro y lo clásico en estructuras maravillosas”, explicó mientras sostenía la guitarra que perteneció al propio Vitier. Con ella había transcrito sus piezas, respetando cada nota: “Nada agregué. Quise que su legado llegara con fidelidad”. Para González, la palabra clave era integración: “Unía elementos técnicos inesperados, como movimientos rápidos entre melodías, todo en armonía”.

La maestra explicó el desafío técnico: “Su música exige dominio absoluto: un pasaje clásico puede transformarse en ritmo afro sin previo aviso”. Su voz se quebró al recordar: “Me hizo prometer que preservaría la pureza de sus composiciones. Esta guitarra es ahora mi mayor responsabilidad artística”.

Abel Acosta profundizó en la dimensión humana del homenajeado: “Era un intelectual extraordinario que ocultaba su erudición. Su lealtad –a la amistad, a los músicos, a Cuba– era inquebrantable”. Recordó cómo Vitier le pidió ayuda para compilar su discografía dispersa, un proyecto que hoy resuena en iniciativas como Segundo piso otra vez.

El multiinstrumentista destacó cómo Vitier ocultaba su vasta cultura detrás de una humildad conmovedora: “Podía analizar cualquier tema con profundidad, desde política hasta arte, pero siempre prefería que la conversación girara alrededor de la música y las personas que amaba”.

El panel dejó claro que Vitier trascendió su rol en Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC. Fue el compositor de bandas sonoras como la de El brigadista, el guitarrista que dialogaba con todos los artistas y el trovador que colaboró con Marta Valdés. Pero también, como subrayó Amat, “el hombre que decía: Mira hacia adelante para que sepas por dónde vas a caminar”. En ese cruce de caminos –entre cine, guitarra y amistades–, su música sigue viva, esperando ser redescubierta.

Renacer de Segundo piso otra vez

El 29 de marzo de 2024 marcó el renacer de Segundo piso otra vez, ese espacio del ICAIC que vuelve a latir como corazón de la memoria musical cubana. Con la voz del trovador Leonardo García Rodríguez resonando entre sus paredes, se reabrió hace un año este santuario donde confluyen historia, creación y reflexión sobre el vínculo indisoluble entre música y audiovisual en Cuba.

La celebración del primer aniversario desplegó un programa que honró la herencia del Grupo de Experimentación Sonora (GES) desde múltiples perspectivas. El jueves 24 de abril, el Centro Cultural Fresa y Chocolate vibró con las guitarras de Carlos Lage, Samuel Águila e Ihosvany Bernal, quienes tejieron un homenaje a los pilares de la Nueva Trova: Nicola, Milanés y Rodríguez. “Cada acorde fue un reencuentro con nuestra identidad sonora”, comentó emocionado un asistente.

El viernes 25, la Sala Sonora del segundo piso –ese espacio cargado de historia– acogió un momento particularmente emotivo: un concierto de Yalit González. La guitarrista, con maestría conmovedora, devolvió a la vida las composiciones de Sergio Vitier, demostrando cómo estas obras siguen dialogando con el presente.

Las celebraciones continúan con una programación que confirma el vigor del proyecto: Ariel Díaz tomará el escenario el domingo 27, mientras que Frank Delgado convertirá el Cine Charles Chaplin en espacio de trova y reflexión el lunes 28. El cierre, el martes 29, promete ser especial: una proyección retrospectiva de los materiales audiovisuales producidos durante este primer año, presentada por sus gestores, Joaquín Borges Triana y Enrique Carballea.

Los impulsores de esta iniciativa compartieron su visión. “Este segundo piso fue el laboratorio donde se cocinó la banda sonora de la nación”, recordó Borges Triana, evocando las jornadas creativas del GES. Por su parte, Carballea subrayó: “No es nostalgia, es necesidad vital cantarle al país con sus contradicciones y esperanzas”.

El presidente del ICAIC, Alexis Triana, reafirmó el compromiso institucional: “Mantener vivo este legado no es opcional, es un deber con nuestra cultura”. Su respaldo ha sido fundamental para que Segundo piso otra vez se consolide como puente entre generaciones, especialmente en tiempos donde los géneros trovadorescos compiten con corrientes comerciales.

Más que un simple espacio cultural, este proyecto se ha convertido en archivo vivo. Sus producciones audiovisuales documentan no solo el pasado glorioso del GES, sino también las nuevas voces que beben de esa tradición. La inclusión en el programa aniversario de obras de Milanés, Rodríguez, Nicola y Vitier no es casual: representa un manifiesto de continuidad creadora.

En video, ICAIC Segundo piso otra vez

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Thalía Fuentes Puebla

Thalía Fuentes Puebla

Periodista de Cubadebate. Licenciada en Periodismo por la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (2019). Máster en Cultura Audiovisual por la Facultad Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual de la Universidad de las Artes (2025). Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez por la obra del año (2022). Ha obtenido premios y menciones en el Concurso Nacional de Periodismo "26 de Julio". Contactos: thalyfuentes14@gmail.com. En Twitter: @ThalyFuentes

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