Miles de ancianos griegos protestaron pacíficamente el martes contra nuevos recortes de las pensiones. Mientras tanto, Grecia permanece atascada en las conversaciones con sus acreedores sobre nuevas medidas de austeridad e impopulares reformas laborales.
El parlamento griego aprobó el jueves en la noche una ayuda social para los jubilados, en contra de las advertencias de sus acreedores europeos, que anunciaron que suspenderían el ligero alivio de la deuda acordado al país.