El precio de la ausencia

La vida económica del cubano se enfrenta a un escenario para el que no estaba preparada. Nadie nos enseñó demasiado sobre oferta y demanda, descentralización, formación de precios o mercados mayoristas. Ahora tenemos que aprenderlos a golpes. Uno de los más recientes tiene forma de botella: el aceite.
Antes de empezar, lo primero es comprender qué es un precio mayorista y qué es un precio minorista. La diferencia suele estar en a quién se vende. El precio mayorista corresponde, generalmente, a operaciones de mayor volumen entre productores, importadores, distribuidores y otros actores económicos. El minorista es el que paga finalmente el consumidor y debe incorporar, además del costo de adquisición, transporte, almacenamiento, salarios, impuestos, pérdidas y otros gastos.
En 2024 entró en vigor la Resolución 225 del Ministerio de Finanzas y Precios, publicada en la Gaceta Oficial No. 61 Ordinaria. La norma estableció precios minoristas máximos para productos de alta demanda, entre ellos el aceite, el pollo troceado, la leche en polvo, las pastas y las salchichas. Para el aceite se fijó un máximo de 990 pesos por litro, con un margen de hasta 30 por ciento sobre costos y gastos, siempre sujeto al precio máximo establecido.
La intención era contener el crecimiento de los precios. Pero el mercado siguió encontrando caminos para expresar la realidad económica. El aceite comenzó a comercializarse por encima de aquel valor y la brecha entre el precio oficial y el precio efectivo fue creciendo.
En junio de 2026 llegó la corrección. La Resolución 150 del Ministerio de Finanzas y Precios dejó sin efecto los precios minoristas máximos para el aceite, excepto el de oliva, el pollo troceado, la leche en polvo, las pastas y las salchichas. El propio Ministerio explicó que la decisión respondía, entre otras razones, a los altos costos de adquisición para la importación, el crecimiento de la tasa de cambio y la escasez de combustible.
Pocas semanas después, y en medio de una escasez que ya venía afectando al producto, el precio del aceite comenzó a escalar con rapidez. En diferentes lugares llegó a venderse por miles de pesos y en Guantánamo se reportaron valores de hasta 6 mil pesos antes de la intervención de las autoridades.
En Guantánamo, el Gobierno municipal estableció en agosto un precio de referencia de 2 mil 200 pesos por unidad. Oficialmente se aclaró que no se trataba de un "precio topado", sino del resultado de un análisis de costos y gastos y contempló multas, decomisos, venta forzosa del producto y cierres temporales para quienes incumplieran las medidas. En la práctica, la frontera entre precio de referencia y precio máximo queda bastante borrosa.
Durante años se ha buscado proteger al consumidor y es lógico. El problema aparece cuando el precio que resulta inalcanzable para una parte importante de los consumidores coincide con el precio que el comerciante necesita para reponer la mercancía.
Cuando un precio máximo se establece por debajo del costo de reposición de un producto, aumenta el riesgo de que la oferta formal se reduzca, aparezcan mercados paralelos o simplemente desaparezca el producto.
No es una defensa del comerciante por encima del consumidor. Es que si vender una mercancía al precio establecido no permite reponerla, alguien tendrá que absorber la diferencia. Puede hacerlo el Estado mediante subsidios. Puede asumirla el comerciante. Puede asumirla el productor o el importador. O puede terminar pagando el consumidor en el mercado informal.
En las discusiones sobre el control de precios suele aparecer la imagen del comerciante rapaz que intenta ganar más de lo que debería. Y no le resto importancia a que existan abusos, especulación e intermediarios que aprovechan la escasez. Pero en ese absolutismo se esconden preguntas que también vale la pena formular.
¿Dónde compra el comerciante? ¿Existe en Cuba un mercado mayorista suficientemente amplio? ¿A qué tasa consigue la divisa? ¿Cuánto paga por la transportación? ¿Cuánto cuesta reponer la mercancía perdida? ¿Cuánto se queda en manos de los intermediarios?
Poner un producto a un precio que resulte aceptable para el consumidor no garantiza resolver el problema. Puede modificar el precio que aparece en la etiqueta, pero no necesariamente la cantidad de mercancía disponible.
Como dicen los gurús del deporte: datos, no opiniones. Las estadísticas disponibles de la producción industrial cubana en la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) muestran, por ejemplo, que la producción de aceites vegetales refinados pasó de 17 mil 800 toneladas en 2021 a 10 mil 700 en 2022 y apenas 4 mil 300 en 2023. La caída entre 2021 y 2023 fue de aproximadamente 75,8 por ciento. El dato resulta todavía más revelador cuando se observa que la contracción no ocurrió de un año para otro: 17 mil 800; 10 mil 700; 4 mil 300, aunque en período coincidente con el azote de la pandemia de la COVID-19.
Para el aceite vegetal refinado, la tabla de la ONEI no reporta valores para 2024 y 2025. Eso no permite afirmar que la producción haya continuado cayendo durante esos dos años, pero sí muestra hasta dónde llega la información estadística disponible para este indicador.
En el caso del café, la serie disponible muestra igualmente una caída considerable: de 17 mil 100 toneladas en 2021 a 2 mil 600 en 2025. Eso representa aproximadamente un 84,8 por ciento menos en cuatro años. Entre 2021 y 2025, la producción de yogurt cayó un 93,2 por ciento; los piensos mezclados, un 89,1 y las pastas alimenticias casi un 80.
Y la producción porcina también ha sufrido una contracción profunda. Las estadísticas de la ONEI muestran que la producción de carne de cerdo en bandas pasó de 41 mil 400 toneladas en 2021 a 5 mil 200 en 2025, una reducción de aproximadamente 87,4 por ciento.
El patrón general es difícil de ignorar: la discusión sobre los precios está ocurriendo sobre una economía que ha perdido una parte importante de su capacidad de producción industrial.
Hablar sobre la pérdida de capacidad productiva del país puede sonar a llover sobre lo mojado. Pero continúa siendo una de las aristas que más afectan al desarrollo económico. Cuando la producción nacional resulta insuficiente, aumenta la necesidad de recurrir a importaciones. Y en una economía con escasez de divisas, dificultades financieras, altos costos logísticos y restricciones para acceder a mercados externos, esa dependencia puede terminar trasladándose directamente al precio final.
El propio Ministerio de Finanzas y Precios reconoció, al eliminar los topes, que los costos de adquisición para la importación habían aumentado debido, entre otros factores, al crecimiento de la tasa de cambio y la escasez de combustible.
Las sanciones estadounidenses complican las operaciones comerciales y financieras cubanas. Ignorarlo sería tan poco serio como atribuir todos los problemas internos al bloqueo. La pérdida de capacidad productiva, la falta de financiamiento, los problemas de infraestructura, la organización económica y las dificultades para generar encadenamientos productivos internos también forman parte del problema.
Cuba está intentando ampliar el espacio para la inversión privada, la actividad empresarial y la importación por actores no estatales. Pero si el país no desarrolla al mismo tiempo una estructura productiva y mayorista capaz de abastecer a esos actores, existe el riesgo de construir un sector privado cada vez más grande sin construir una economía nacional suficientemente productiva.
La regulación de precios en sustitución de los topes plantea una contradicción con las transformaciones económicas en marcha en el país. Si se pretende ampliar la participación de actores privados y descentralizar determinadas decisiones económicas, pero al mismo tiempo las administraciones territoriales conservan la capacidad de intervenir sobre los precios en determinados episodios de crisis, la previsibilidad de las reglas queda sometida a una tensión evidente.
Eso no significa que el Estado deba renunciar a intervenir. Debe hacerlo cuando existan prácticas abusivas, monopolios, colusión, acaparamiento o condiciones que perjudiquen deliberadamente al consumidor. Pero una cosa es combatir el abuso, como fue el caso, y otra intentar influir con “topes” en el funcionamiento de una cadena de suministro que no existe.
El problema del aceite no comenzó cuando desapareció el tope de 990 pesos. El precio simplemente hizo visible una contradicción que ya estaba allí: una economía con producción industrial debilitada, dependencia de importaciones, restricciones de divisas y combustible, y una población cuya capacidad adquisitiva no puede seguir el costo de reposición de las mercancías. La regulación puede contener temporalmente el precio que aparece en la etiqueta, pero no puede crear mágicamente el aceite que falta.
Cuba comienza a andar, aunque con enormes contradicciones, por un terreno donde las formas combinadas de organización económica y los mecanismos de mercado adquieren un peso mayor. No deberíamos tenerle miedo al mercado como tampoco adorarlo. Debe ser una herramienta. Y como cualquier herramienta, importa quién la utiliza, para qué y bajo qué instrucciones.
(Tomado de Periódico Venceremos)
- El precio de la ausencia
- ¿Cuba incentiva tecnologías que extraen energía del SEN en vez de aliviarlo?
- Actualización económica en Cuba 2026: Una mirada desde el marxismo-leninismo
- Sobre la crisis económica en Cuba: Un apunte a su naturaleza y orígenes
- Apuntes para un debate sobre leyes económicas en el socialismo
- ir aDebate Económico »
- La subida de los carburantes presiona a los gobiernos europeos ante las elecciones de 2027
- UNE: Se prevé una afectación de 1980 MW en el horario pico
- Pérez-Oliva: EEUU busca crear una dependencia económica de Cuba en base a la amenaza y el chantaje a compañías extranjeras
- Mercados de barrio: La apuesta por acercar el comercio a la vida diaria
- Reparación de la Guiteras tomará no menos de dos días, afirman especialistas
- ir aEconomía »

Buen artículo. Hay que ponerse a producir sobre todo alimentos, pero hay que pagar bien para que los jóvenes quieran ir para el campo a trabajar. Porque vendiendo pan se gana más que de médico, maestro u otras especialidades.
Pero el salario del sector estatal no da para cubrir las necesidades más básica de una familia.
Hay que hacer algo más rápido que se nos va la vida
En parte trabajar en el campo el problema es el dinero en efectivo. Todo puede estar en tarjetas y sacar el dinero para el ciclo básico de vida, (aparte de las deudas) es un dolor de cabeza en las muelas.
Por donde entra todo , y por qué bolsillos
Las tiendas del estado no se quedan atrás con los precios abusivos
Al periodista del diario Venceremos:
1ro- Muy buena la explicación lateral que ud brinda en su artículo. ¿porqué digo lateral? porque ud nada mas está explicando un lado del problema y lo que es peor un solo artículo de consumo, el aceite, ¿y si sumamos la carne, los granos, las viandas y las frutas?. No vamos a hablar de transporte ni materiales de construcción, mucho menos de tomar una noche de karaoke o un fin de semana en un hotel.
2do- El otro lado es el poder adquisitivo del consumidor(EL PUEBLO), los trabajadores estatales, los jubilados y voy a incluir a los que trabajan con los nuevos actores económicos(aquí no van los dueños). ¿de que lugar vamos a obtener el dólar?, ¿cuando vamos a poder comprar por transferencias sin distinciones ni porcientos ilegales?
Acaso no es un derecho humano trabajar para satisfacer las necesidades de la vida, ¿porqué tengo que colgarme de alguien que está en otro país para que me ayude?
Esta es la vida que me tocó vivir y la entiendo, ha hecho un buen artículo, pero no me conformo, estoy en el lado afectado.
Señor Abel, completamente justas sus inquietudes; y si se respira en ellas algo de desesperación, justo es también, a mi modo de ver. Pero el artículo es muy bueno; nos está indicando, casi sin ambages, que los precios dependen de la producción y que la ley de la oferta y la demanda es inviolable. En un país improductivo los precios no se regulan si están liberados o si están topados; hacer un a cosa o la otra no es la salida; y eso se manifiesta en el articulo. La única vía apropiada para bajar los precios es convertir al país en productivo. Y productivo quiere decir tener una economía rentable, muy pero muy rentable, para que sea enriquecedora de sus habitantes, y por lo tanto de la nación. Y digo "muy, pero muy rentable"; porque si es rentable, pero no lo suficiente, nunca podremos construir en Cuba otro malecón, otra carretera central, otra colina universitaria, u otra red nacional de escuelas y hospitales publicos. Eso de que el señor Esquijarosa haya realizado una "explicación lateral" no me cuadra mucho, pues supongo que su objetivo fundamental no fue escribir sobre el aceite, sino mostrarnos que la regulación de los precios no se logra con toparlos. Y para explicar ese objetivio tomó como ejemplo el aceite, un producto verdaderamente emblemático por dos cuestiones: la necesidad de adquirirlo y el incremento de su precio en los ultimos tiempos. El incremento del precio en todos los otros productos y servicios imprescindibles para los ciudadanos, transita por el mismo camino del aceite. Usted también, señor Abel, lo está reconociendo; y por lo tanto su comentario enriquece al instructivo y oportuno artículo del periodista.
Más que saber conceptos, pienso que lo mejor sería saber qué se va hacer e independientemente de la oferta y la demanda que muchos entendemos y aceptemos el movimiento del mercado, primero pensemos en todos y más aún en aquellos que casi, para no ser absoluto, les es imposible adquirir el producto.
Primero sería bueno aclarar algunas cosas, las resoluciones del MINCIN, no se cumplen y lo de los precios topados no es más que un eufemismo, es algo imposible, habría que poner un policía en cada mostrador.
El asunto se las trae, hemos quedado en un estado tal de vulnerabilidad que un estornudo imperial o del mercado nos sacude hasta la médula, ejemplo de esto es la maldita e incomprensible influencia del Toque, en esto tengo mi opinión, si bien a los efectos de todo lo que tiene que ver con el estado de nuestras finanzas casi nada anda bien, nunca he entendido porque no bloqueamos informáticamente el dichoso sitio, los yanquis nos bloquean en Internet, por qué no hacerlo nosotros. Recordemos que alguna vez bloqueamos radio y tv martí.
Por otro lado, no entiendo el hecho de que como estado no seamos capaces de hacer que surjan emprendimientos privados que por su propio funcionamiento eliminen intermediarios y otros fenómenos que hoy están presentes, estoy seguro de que hay muchos cubanos aquí y allá dispuestos a hacer eso y más, no por eso dejarán de ganar dinero, pero ayudaran a su país. No podemos seguir contemplando con la boca abierta como una buena parte del sector no estatal abusa del pueblo y genera fenómenos tan negativos y peligrosos, no hace falta coger preso a nadie, solo creando alternativas al abuso, bastará para que esos "no tan buenos cubanos" queden en el camino.
Todos los días los precios de la canasta básica aumentan y es insostenible para la mayoría de los cubanos. En mi opinión particular tengo la percepción de abandono o de poca ayuda por parte de las autoridades competentes. Se sabe que el actual gobierno norteamericano ha aumentado las medidas unilaterales para desestabilizar al país, pero a pesar de eso, se debería hacer más por los más necesitados que a diario aumentan.
Un análisis bastante bueno. Pero que ignora un detalle: La economía cubana, su talón de Aquiles, es que necesita importar muchas materias primas para producir, empezando por el combustible. No es algo que le ocurra solo a Cuba. Le pasa a Japón también, por ejemplo. Y alli es donde la guerra económica del gobierno de EEUU ha hecho màs daño que nunca.
Lo otro es que hemos permitido demasiado el crecimiento del negocio importador privado, al que de inicio no parece que le preguntaran "con qué capital vas a sostener las operaciones ?" porqué se sabe, por lógica, que para importar vas a necesitar divisa, y el BCC no va a poder proporcionar toda la necesaria debido a que el estado ya recibe bien poca a pesar del turismo, la exportación de tabaco, productos biofarmaceúticos, servicios médicos, etc. Ese fue el otro error. Y luego vinieron otros: permitir que el sector privado pudiera dedicarse a cualquier otra cosa más allá de lo había declarado. Claro !. Revender da más ganancias rápidas que producir !!!. Cuántas empresas privadas PRODUCEN algo en Cuba?. Y por favor, no son casos aislados de avaricia privada subiendo y especulando con los precios. ES LA NORMA, no la excepción!!
Sumele a eso el crecimiento descontrolado de timbiriches, vendedores informales, etc, que además, todos exigen efectivo, y la falta de eficacia y permanencia de las medidas de inspección a estos negocios.
Y porqué revender cualquier cosa, literalmente cualquier cosa, da más negocio que producir cualquier cosa, y repito literalmente cualquier cosa?
En todo el mundo el capital comercial gana más que el capital productivo... en determinados artículos. O es un porciento menor del precio final pero con poco costo.
En Cuba no hay incentivos para producir, pero sí los hay para alquilar, vender, revender... tanto a nivel estatal como a nivel privado. Porqué durante décadas nuestros hoteles y shopping preferían vender productos importados, incluyendo algunos producidos en Cuba, y los campesinos no podian venderle al turismo, los talleres textiles, artesanos (excepto souvenires) no tenían muchas veces acceso, los pequeños talleres o fundiciones privadas o productores de conservas no podían acceder a ciertos equipos aún contando con el dinero? Aun hoy el régimen tributario es tal que si usted pone en la ficha de costo ventas y servicios ligados se genera un caos matemático? Yo creo que si se desea garantizar un mínimo digno de calidad de vida a la mayoría , faltan aún muchas medidas para producir.
No hay que quitarle nada a las comerciales, pero hay que adelantar mucho en la parte productiva. Cuántas industrias no se han inaugurado y hoy duermen? Incluso en años recientes. Porqué?
Team Caujerí, el artículo del periodista es muy bueno, pero usted no lo entendió o no le hizon caso.
Usted ha tomado como ejemplo el aceite para exponer su opinión sobre los altos precios de venta de productos alimenticios por las Mipymes y considero que tiene la capacidad y posibilidades para ilustrar con datos cuánto cuesta comprar el aceite al por mayor en el país de origen, cuál es el valor de la transportacion hasta Cuba, si hay que pagar aranceles por la importación, costo del transporte interno, precio en qué la Mipymes se la vende al vendedor minorista y en cuanto esté último lo comercializa. Con esa información podremos saber cuáles son los % de ganancia de cada eslabón de la cadena y si entonces se puede hablar de precios abusivos para el cubano promedio que está obligado a comprarlo. Gracias a usted y a Cubadebate si me publican.
Por fin un comentario coherente.
Solo hablan de precios pero nadie se pregunta cuánto ha costado poner la botella en el estante. Ahí es donde está el asunto. Topar precios no es la solución. Con un mínimo de conocimiento de cómo funciona la economía es suficiente para darse cuenta que eso es totalmente ilógico. Pero seguimos jugando al capitalismo teniendo una economía del desierto de Sáhara y con conceptos de los años 70.
En gtmo cuando se fijo el precio a 2200 automáticamente se desapareció el aceite para venderlo a escondidas a 5000, esa es la realidad
El problema del aceite también ha influido que desapareció de las tiendas en USD y eso dejó campo abierto a los particulares que una buena parte vende con ganancias bien elevadas .
Revender se ha vuelto un negocio jugoso, los que viven del ocio, duermen a piernas sueltas, no sudan la camisa, y la subida del dolar, es para ellos un bendicion! Con todo respeto, pero hasta que no se pague bien a la gente para que no tenga que vivir de la reventa de cosas- todo el mundo sabe que el salario no alcanza- pero los precios suben cuando sube el dolar, o se no paga a como esta el dolar actualmente, o que se cree un mecanismo de control de precios, porque ya no puede salir a la calle de lo caras que estan las maquinas, almendrones o como quieran llamarlos, y ni hablar de los triciculos. y de los alimentos ni hablar! cada dia suben mas los precios! Hoy mismo fui a una mipyme y estaba cerrada porque le estaban cambiando los precios a todos los productos.
Esta es la opinión de un periodista, no es la opinión de los cuadros y funcionarios designados para solucionar el problema, está además la opinión popular, me pregunto si los esos designados leen esto. Seria bueno averiguarlo y hacer una investigación periodistica al respecto, saber que piensan sobre lo que dice la gente, estoy seguro que un trabajo de este tipo ayudaria mucho.
Es qué las insuficiencias están en todos l9s servicios, en todas partes, cómo es posible que hoy yo haya enviado un pequeño paquete a mi tía de Cienfuegos con problemas renales serios dónde van artículos necesarios para su cuidado y me diga la trabajadora que me atendió en el correo de aquí del Reparto Hermanos Cruz en Pinar del Río que ese paquete demorará de 3 a 4 meses en llegar, ...es decir que tengo que rogar a Dios qué mi tía esté viva para cuando ese paquete llegue, bien pequeño qué es...entonces de aquí a Cienfuegos 3 o 4 meses...hasta dónde y hasta cuándo...???? Mi pregunta es: entonces, por qué mantienen el ofrecimiento de ese servicio???...quién se responsabiliza? Impuse mi paquete para con propiedad esperar y después demostrar la verdad.
Tal parece que el cubano vive para revender productos. Recuerdo que siempre que sacaban huevos o pomos de aceite en las tiendas en dólar los clientes compraban el aceite por cajas y 10 files de huevo por persona. Todo el mundo sabe que es para hacer negocio y no se restringe la cantidad a vender. Nuestra realidad es muy triste. El salario del cubano nunca será digno. Ayer cobré y hoy me queda menos de mil pesos y no compré aceite, por supesto.
El artículo "El precio de la ausencia" en Cubadebate aborda la problemática de los delitos económicos en Cuba, exponiendo cómo la crisis económica y la falta de control han facilitado la corrupción y el desvío de recursos. Se analiza el impacto negativo de estos delitos no solo en la economía, sino también en la confianza pública hacia las instituciones. Se destaca la necesidad urgente de reformas estructurales y un sistema de justicia más robusto, que permita tanto la prevención como la sanción de estos actos, enfatizando la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas para restaurar la integridad del sistema. Además, se señala que la ausencia de medidas efectivas exacerba las desigualdades y afecta gravemente el bienestar social.
Un país que no produce casi nada, o nada, no puede aspirar a mejorar su economía. Ese es el primer análisis que se debe hacer. A qué puede aspirar el pueblo . Y no se debe hablar de vulnerables, porque aquí ni con un salario de 10000 se vive.
El artículo está muy enfocado en el aceite, y pregunto : el precio del picadillo, frijoles, leche, el pollo, que son los productos mínimos esenciales en la mesa de cualquier cubano, vulnerable o no vulnerable, será que con 10000 alcanza para comprar estos productos? Y no estamos mencionando las viandas, las ensaladas, . Parece que ya servir una mesa en nuestras casas y compartir con nuestros hijos, nietos o padres con esta variedad de platos es un lujo. Somos trabajadores que nos merecemos vivir de manera
digna.
Y lo más triste es que no vemos una luz que nos indique una mejoría, siempre con la esperanza, que ya está perdida, de que el próximo año será mejor .
bueno hablamos de los precios ,pero que podemos hacer para poder tener ese producto , pues ese seria el punto de partida pues el aceite como es sabido se puede producir en cuba , lo que hay es que desarrollar la produccion de cultivos como el girasol el mani la soya el anjonjoli eso seria lo ideal pero nos hemos pasado la vida entera tratando de comprar lo barato en el mercado mundial claro y ahora es cuando necesitamos producirlo , lo que pasa es que necesitamos recursos como el diesel con altos precios pero decia alguien que nuestro vino es ...... pero es nuestro vino, aceite lo podemos producir porque aqui lo estamos haciendo en pequeña escala pero lo hacemos , de todo tipo de coco de corojo de girasol de anjonjoli de mani lo que pasa es que las autoridades prefieren lo importado a lo nacional
No hace falta leer para darse cuenta que le están tirando a un tanque con pistolas de 9 mm, no, al tanque se le tira con carga hueca y potente.
Desde las oficinas de nuestros Ministerios y la AN se emiten a diario Resoluciones y decretos que a veces son letra muerta, reconozco que tienen la mejor intención, pero las más de las veces son balitas contra tanques.
1. Hay muchos "mayoristas" NO AUTORIZADOS y que solo son revendedores y encarecen los productos.
2. No existe comercio, solo ESPECULACION por tanto las leyes reguladoras no se cumplen.
3. El Estado desconoce los manejos financieros de las MIPYMES así como sus ingresos, sus ganancias, solo conoce GASTOS DECLARADOS que reducen los pagos.
No quiero extenderme. Pero en verdad en la mayoría de los precios hay ABUSO.
Cuando los precios se fijan de forma desmedida, justificando que el destino de lo recaudado serán para solventar gastos en educación, salud y en general para el bienestar de un pueblo, sin tener en cuenta las leyes que rigen el comercio (sea de paso, no lo regimos nosotros ni el sistema socialista), no educamos a nuestro pueblo a relacionarse con las actividades comerciales. dicho sea de paso, en ese accionar por parte de los decisores se presentan actores económicos que no tienen otro remedio de seguir ese accionar y es ahí donde continua el descalabro en los precios actuales. Al menos, es así como lo veo.
Buenos días cubadebate,no hace falta tanta explicación a este pueblo qué saben bien lo qué está pasando en realidad y no saben ni pueden hacer nada ante estos abusadores qué no respetan las leyes, ni auditorías, ni Gaceta oficial, y siguen vendiendo cómo les dad la ganas sin conciencia qué hay quien no puede pagar tantas cosas caras y reguladas por el gobierno y qué ellos no respetan.
Hay qué usar segundas variantes para qué sé acabe el relajo y la falta de respeto a las leyes, y cuándo saben qué en mucho tiempo no aparece un inspector y autoría, ponen a la vista el ó los productos rebajados y qué consta en la Gaceta oficial con los precios altos y ya, sí hay aviso de inspección, no vienen, no abren, ó sé los dan a revendedores ambulantes y sin permisos seguir vendiendo de esa forma, ustedes saben como funciona eso. La alternativa: Me presento como un simple comprador y ahí los hago explotar, entonces a pedir papeles y qué venga el dueño si no está, y los demás procedimiento; ustedes lo saben, y eso lo hago poco a poco, y cuándo vean qué el mambo está duro, ó respetan lo establecido, ó pierden él negocio, la ley sé respeta, al pueblo trabajador sé respeta, a los ancianos sé respetan, y para mí; opino que le hacen el juego al abuso del bloqueo y no merecen qué sigan con ese abuso de venta elevada. Gracias.
Un artículo muy "aterrizado" a la realidad, sin "muela bizca"