Envíanos tu foto leyendo
Publicado en: La Tira de los Lectores
En este artículo: Cuba, Cultura, Feria Internacional del Libro, Fotografía, Fotos, Literatura, Sociedad

Foto: Alex Ross/Archivo
📷 Vuelve La Tira de los Lectores, esta vez dedicada a la pasión por la lectura. Envíanos tu foto leyendo, enséñanos tus libros favoritos y ponte creativo. Mándanos tu imagen al correo comentacubadebate@gmail.com y las publicaremos este domingo en nuestra página y redes sociales.
- Tira de los Lectores: Ingenio cubano en tiempos de desafíos
- Tira de los Lectores: La belleza de nuestros ríos
- Tira de los Lectores: Comparte una foto de nuestros ríos
- Tira de los Lectores: Mujeres que hacen Revolución
- La mujer cubana a través de tu lente: Participa en la Tira de los Lectores
- ir aLa Tira de los Lectores »
- Aumentan a 74 los muertos por la colisión de trenes en España
- Los Cerveceros hacen historia: primera Serie Mundial de su historia
- Fallece el juez federal Alvin Hellerstein, encargado del caso contra Nicolás Maduro
- Liván Moinelo celebra un nuevo título con SoftBank en la Serie de Japón
- Tres petroleros chocan con minas navales tras intentar cruzar el estrecho de Ormuz sin autorización
- ir aNoticias »
- “Fidel, el ballet y Alicia”: Entrevista a Miguel Cabrera, historiador del BNC
- San Lorenzo, los silencios y la memoria: Tributo a Carlos Manuel de Céspedes en la Casa Eusebio Leal
- Ballet Nacional de Cuba dedicará función especial de Giselle a la ONU, en su 81 aniversario
- El libro “Y en eso llegó Fidel” llega a Casa de las Américas
- Inicia en La Habana la edición 27 del Festival de Cine Francés
- ir aCultura »

Un libro, en que cada párrafo es un descubrimiento.
¡Lo recomiendo!
El infinito en un Junco - Irene Vallejo
"Sin embargo, la oralidad misma se transformó en contacto con el alfabeto. Una vez escritas, las palabras empezaron a quedar ancladas en su orden, como notas en un pentagrama. La melodía de las frases permanecía igual para siempre; el torrente espontáneo, la agilidad en la respuesta y la libertad del lenguaje hablado se desvanecieron. En la época micénica antigua, los aedos itinerantes acostumbraban a cantar las leyendas heroicas tañendo su instrumento y dejándose llevar por el duende de la improvisación; pero, con la aparición de los libros escritos, fueron sustituidos por los rapsodas, que recitaban textos memorizados —siempre idénticos y sin acompañamiento musical—, dando golpes de metrónomo con un bastón para marcar el ritmo."
Muy buen trabajo muchas felicidades a ese colectivo