Foto: Archivo.
Autoridades de Botswana autorizaron a partir de hoy la caza de elefantes en este país africano, acto que fue prohibido en 2014 con el alegado objetivo de aumentar la masa de paquidermos.
En un comunicado el ministerio de Medio Amiente, Conservación y Turismo de este estado meridional, indicó que el elevado número de elefantes existentes actualmente crea dificultades en los asentamientos humanos y destruye diversos cultivos agrícolas, entre otras consecuencias.
Según organizaciones ecologistas, Botswana es el país en África con la mayor cifra de elefantes, al contabilizar unos 130 mil ejemplares, alrededor de un tercio de la población de estos animales en el continente, cuestión que impuso la prohibición en 2014 para disuadir la caza furtiva.
Tras el anuncio de la medida por el Ejecutivo botswano, representantes del Fondo Mundial de la Naturaleza manifestaron que se oponen a la misma ya que el elefante, como animal salvaje, es una especie en peligro de extinción en muchas partes del mundo.
Pero mientras que los elefantes son populares entre los turistas amantes de la vida silvestre, los lugareños se han quejado de que dañan los cultivos y afectan los medios de vida.
“Los depredadores parecen haber aumentado y estaban causando muchos daños al matar el ganado en gran cantidad”, dijo el miércoles un comunicado del ministerio de medio ambiente en Facebook.
El elefante africano, clasificado como vulnerable en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), está cada vez más en contacto con los humanos a medida que su hábitat natural se reduce.
Antes de la colonización europea, los científicos creen que África pudo tener hasta 20 millones de elefantes. Para 1979 solo quedaban 1,3 millones. El primer Censo del gran elefante, una encuesta panafricana realizada en 2016, reveló que en solo siete años, entre 2007 y 2014, los números de elefantes se desplomaron en al menos un 30%, equivalente a 144 mil.
(Con información de Prensa Latina)