Dos hombres han sido abatidos este domingo por la policía en un centro cultural de Texas que acoge una exhibición de las controvertidas caricaturas de Mahoma. Se sospecha que los muertos llevaban explosivos.
Medios locales han informado de que el policía atacado por los dos individuos recibió un disparo en una pierna y fue trasladado a un hospital sin que su vida corriera peligro. El tiroteo se ha producido por la tarde en un estacionamiento próximo al Centro Curtis Culwell de Garland, un municipio aledaño a Dallas.
Según la información de esta cadena de televisión, los dos hombres llegaron al estacionamiento próximo al centro en un vehículo y, tras bajarse de él, dispararon contra un guarda de seguridad, por lo que fueron abatidos a balazos por agentes del cuerpo de policía de Garland que también custodiaban la exposición.
Aún se desconoce la identidad de los dos muertos. SITE Intelligence Group, un perfil de Twitter dedicado a informar sobre noticias y amenaza islamistas, ha indicado que un yihadista del Estado Islámico llamado Abu Hussain Al Britani ha dicho en la red social que el tiroteo era labor de simpatizantes del Estado Islámico.
A las afueras del centro han acudido numerosos policías y los comercios cercanos han sido evacuados. El medio centenar de personas que se encontraba dentro del edificio que acoge la muestra ha sido trasladado a una escuela cercana.
Según la televisión local WFAA, que cita fuentes de los SWAT, los individuos tiroteados "posiblemente" llevaban explosivos con ellos. También Pamela Geller, una de las organizadoras de la muestra, ha declarado a la cadena de televisión KTVT que ha oído a los policías hablar de posibles explosivos en mochilas dentro del vehículo.
"También se habló de una granada en un Wal-Mart cercano", ha agregado la organizadora de la exposición. Esos extremos no han sido confirmados por la policía.
El lugar estaba fuertemente custodiado por el carácter polémico de la exposición, y según algunos medios, los organizadores habían contratado un dispositivo de seguridad especial. La exhibición está organizada por la Iniciativa de Defensa de la Libertad en EEUU, en respuesta a lo que considera la "violencia e intimidación" de grupos musulmanes.
La exposición, titulada Dibujar al Profeta, se organizó después de que en enero pasado se llevasen a cabo actividades proislámicas en Dallas. Los organizadores piensan hacer de esta exhibición y concurso un evento anual.
La publicación de la imagen de Mahoma, algo prohibido en la India o los países musulmanes, es tenida como una provocación por los grupos extremistas islámicos, que han cometido atentados por ese motivo, mientras que en otros países occidentales se considera que responde al derecho a la libertad de expresión.
'Charlie Hebdo' no quiere ser más un símbolo
La portada del semanario francés tras el atentado de hace cuatro meses. Foto: Reuters.
En poco más de media hora, Charlie Hebdo pasó de ser un pequeño semanario satírico francés a convertirse en emblema mundial de la libertad de expresión. Cuatro meses después del atentado, su redactor jefe, Gerard Biard, dice que el precio a pagar es muy alto, que la revista ya no quiere ser más un símbolo.
Biard estaba de viaje en Londres cuando los hermanos Kouachi irrumpieron armados en la redacción del semanario y acabaron con la vida de doce personas. A diferencia de los compañeros que estaban allí y sobrevivieron, su primera reacción no fue el miedo, sino la rabia.
"Pasamos a otro mundo. Nuestras vidas cambiaron, es obvio. Éramos una pequeña revista satírica y en media hora nos convertimos en símbolo mundial. Es bastante duro lidiar con eso, no es nuestro trabajo ser un símbolo sino hacer reír y pensar con nuestros artículos y dibujos", dijo esta semana en una charla en Freedom House, en Washington.
Biard visita estos días Estados Unidos, donde no existe una revista homologable a Charlie Hebdo, junto al crítico de cine del semanario, Jean-Baptiste Thoret. El escritor tampoco estaba en la redacción en el momento del atentado: ese día llegó tarde.
El dibujante Luz, autor de la famosa portada de Mahoma con la que la revista volvió a los kioscos tras el atentado, anunció esta semana que no volverá a dibujar al profeta porque es un personaje que ya no le interesa.
"Entiendo su punto de vista, como artista está cansado de dibujar siempre el mismo personaje. Quizás cree que no vale la pena, porque vio las consecuencias en sus amigos. Yo no estuve allí, por eso, aunque entiendo su postura, mi punto de vista es diferente", comentó Biard.
"Esto no quiere decir que los terroristas hayan ganado. Pero es cierto que tu vida cambia (después de un suceso como el atentado), tu vida es totalmente diferente, estás en una prisión. ¿Cómo puedes seguir siendo divertido rodeado de tanta seguridad", apuntó Thoret.
Para su compañero Biard, ante la violencia no se puede responder sólo con seguridad, sino también con el comportamiento: "Es totalmente natural estar asustado -dijo-, pero si no intentamos superar ese miedo tenemos un gran problema".
(Con información de El Huffington Post)