Banderas en La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate
El cubano con sus costumbres, su necesidad de levantarse cada día a comerse el mundo, a batirse con la vida sin miedos, sin tapujos, es capaz de regalar el alma a quien la merezca, a reír, aunque sea de él mismo. Ese es nuestro ADN: gente sana, hospitalaria, amantes de la paz y abiertos de corazón.
Cotidianidad en La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.
El alimento. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate
La lectura es uno de los placeres de los cubanos. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate
El pan nuestro de cada día. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate
El baile y la rumba le dan color a la vida en La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate
Banderas en La Habana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate
La Habana en su cotidianidad. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate
Trabajador de la UNE en La Habana restablece alumbrado público. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.