Cómo inició el ferrocarril en Cuba

Arribo a la estación de ferrocarril de la ciudad de Holguín, el 15 de julio de 2019, de un tren con formación de coches chinos. Foto: Juan Pablo Carreras/ ACN/ Archivo.

Se escucha decir a menudo que Cuba fue uno de los primeros países del mundo en lo que a la instalación del ferrocarril se refiere. Es cierto, como también lo es que fuimos la segunda nación del continente americano, después de Estados Unidos, en contar con el servicio de barcos de vapor. Lo que muchas personas no tienen claro a veces es cuántos y qué países nos antecedieron en lo que al emplazamiento ferroviario se refiere. ¿El tercer lugar? ¿El cuarto lugar? Nada de eso. Nos corresponde una digna sexta posición que compartimos con Rusia.

Cuando el ferrocarril se instaló en la Isla, en 1837, ya se conocía en Inglaterra (1825), Estados Unidos (1828), Francia (1832), y Bélgica y Alemania, en 1835. En 1838 llegaría a Austria y un año más tarde a Holanda e Italia. En lo que toca a Iberoamérica, sí ocupamos, en cuanto al ferrocarril, un indiscutido primer lugar. No tuvo España transporte ferroviario hasta 1848 y Portugal, hasta 1856. México, Colombia y Chile, en 1850. En 1851, el ferrocarril llegó a Perú, en 1855, a Panamá, y a Brasil, en 1857. Guyana Británica lo tuvo en 1848.

Habana-Bejucal

Los trámites fueron extremadamente rápidos, lo que era inusual en la época. Vino primero la aprobación de la Corona española y enseguida banqueros ingleses concedieron el crédito. Las obras se iniciaron el 9 de diciembre de 1835. El tramo inicial Habana-Bejucal presentaba algunas complejidades debido a que esta última villa se encontraba a 97 metros sobre el nivel del mar en un tramo de 26 km, por lo que en ocasiones mostraba desniveles que obligaron a complicados trabajos de infraestructura. Un puente sobre el río Almendares exigió la importación de 200 pilares de cantería de Estados Unidos. Los rieles se tendían sobre traviesas de madera que descansaban sobre una capa de balastro de seis pulgadas de espesor, pero la quiebra del contratista que debía suministrar las traviesas obligó a sustituirlas por sillares de cantería.

Inicialmente, se pensó en situar la estación del ferrocarril donde hoy está el Capitolio. De allí saldría por la calle Zanja hasta el Castillo del Príncipe, lugar en que torcería hacia el sur.  Pero el capitán general Miguel Tacón se opuso a que se construyera la vía en terreno cercano a la fortaleza, por lo que se hizo necesario construir una estación provisional en Garcini, en Oquendo entre Estrella y Maloja. Los almacenes, depósitos y talleres se situaron en una estancia conocida como La Ciénaga, ubicada en el entronque de la Calzada del Cerro y Puentes Grandes.

A los 23 meses y diez días de haber iniciado la obra, el 19 de noviembre de 1837, en un día lluvioso por la entrada de un frente frío, a las ocho de la mañana, salió el primer tren hacia Bejucal.

El tramo de Bejucal a Güines, de 46 kilómetros, se continuó de inmediato y resultó mucho más fácil, pues su trazado era por terrenos más llanos.

A la salida de Bejucal pasaba por los poblados de Buenaventura, Quivicán, Guara, Melena y Güines, con un recorrido total de 71.9 km desde La Habana.  Este tramo se inauguró el 19 de noviembre de 1838, o sea, exactamente un año después de que lo hiciera el tramo a Bejucal. El costo hasta Güines, desde La Habana, fue de 1 753 598 pesos y de 251 889 el material rodante.

Con el traslado de Tacón, el nuevo gobernador autorizó de inmediato la construcción de la estación de Villanueva y la salida de los trenes desde ese lugar, lo que obligó al traslado de las vías, con un costo adicional de 148 000 pesos.

El 1 de abril de 1840 comenzaron los trenes salir de Villanueva, llamada así en honor de Claudio Martínez de Pinillos, conde de Villanueva, intendente general de Hacienda.

La Junta de Fomento, que acometió la construcción del ferrocarril, no se comprometió a administrarlo, y sacó la obra a subasta pública. El 10 de enero de 1837 dicha administración se otorgaba, en tres y medio millones de pesos, a la sociedad Caminos de Hierro de La Habana.