“El béisbol es aburrido solo para las mentes aburridas”: Zack Hample, reconocido cronista, show men y coleccionista de la MLB. Caricatura: Invasor.
El béisbol amateur hace años yace enfermo. Parece grave. En busca de un espacio en los Juegos Olímpicos y la salida al coma, los doctores de la federación internacional del béisbol y el softbol aficionado (WBSC) anuncian medidas radicales, pegan giros y señas de consternación.
Hasta la séptima entrada en terrenos internacionales, anunció el presidente de la organización, el italiano Riccardo Fraccari, decisión que promete fragmentar el estado de opinión de los seguidores del béisbol, “religión sin ateos” en nuestro archipiélago (si Galeano me permite la licencia de su frase).
Cubadebate analiza en 7 pasos la decisión de la WBSC. Imposible abrazar todo el espectro del cambio que se avecina. Llévese un extracto, reflexione y tome partido.
Un partido de 1-0 es tedioso a 9 o a 7 entradas…
El recorte de dos entradas traería una reestructuración técnico-táctica. Complicado es abstraerse en ese sentido y no todo resultaría fatal, pero en pos de mantener arriba la curva dramática del juego, este quedaría a merced de la defensa y el picheo.
En eventos internacionales cambiaría la estrategia de bullpen porque se trabajaría para menos entradas con los mismos recursos humanos. Oportunidad, tacto y juego safe desplazarían a poder y al espectáculo del riesgo.
El juego mismo restringiría los swings de largo alcance, colofón del “orgasmo” en el béisbol, o los fildeos audaces en los jardines. Los bateadores trabajarían para una o dos veces al bate menos, solo los primeros turnos aspirarían al menos tres comparecencias en el plato.
Profesionales vs amateurs: crece la brecha
Foto: Tomada de Cuba al Día News.
Las mejores ligas del mundo no cambiarán su juego y agudizaría una incompatibilidad entre dos sistemas ya de por sí desbalanceados: profesionalismo vs. béisbol amateur. La falla crece entre grandes y chicos en el negocio del béisbol.
De forma simplificada: arriba en la pirámide de poder descansan las ligas profesionales, fuertes, conservadoras, rentables, con un espacio en los medios y en el bolsillo de los anunciantes; en el cajón intermedio, circuitos invernales o independientes que se alimentan de las migajas que caen de arriba; el sótano reserva espacio para series de aficionados o las subsidiadas por el gobierno, como la Serie Nacional de Béisbol cubana.
El sistema competitivo de la WBSC bojea a la deriva, confederaciones a cuestas, entre los tres estamentos, fastidio para los fuertes, optativa para los segundos, alfombra roja de los desvalidos. Incompatibilizar un seudobéisbol con los niveles superiores o agarrarse de uno busca el naufragio de la nave.
¿Béisbol para jóvenes o recorte por ratings y derechos de emisión?
El 74% de los ingresos de las Olimpiadas de Río 2016 se recaudó por privatizar la señal.
En la conferencia de prensa en La Habana, Fraccari argumentó la decisión con la trillada y divina encomienda de atraer a los jóvenes hacia los estadios y volver por la puerta ancha a los Juegos Olímpicos.
Hace tiempo el aficionado, joven o viejo, que compra una papeleta resulta prescindible, no los patrocinadores, anunciantes o televisoras que adquieren derechos exclusivos dinero mediante.
La NFL hace 30 años es el deporte más popular en EE.UU., según ESPN. En 1985 la diferencia entre el circuito de fútbol profesional y las Grandes Ligas era de un punto porcentual, en 2014 ya era mayor del 10%. Según la encuesta citada, el béisbol ha caído más que ningún otro deporte.
En 2017 en EE.UU., el deporte organizado movió unos 91 mil millones de USD. La MLB ingresó en 2016 unos 2 374 millones de euros por derechos de emisión sobre sus partidos y fue la tercera en la lista de competiciones norteñas que más ingresó*. La popularidad cae, los ingresos no.
En el Premier 12 del 2015, la directiva de la WBSC celebró en su página oficial la venta de la señal a televisoras de todo el mundo, ICRT incluido:
“(…) Gracias a estos acuerdos la señal llegará a millones de personas”, que se traduce: millones llegarán gracias a vender la señal. Bienvenidos al capitalismo deportivo. Al diablo la divina encomienda.
La WBSC galopa a la desesperada… que la sigan los desesperados
Ricardo Fraccari se reúne con la prensa en el estadio Latinoamericano.
“Nuestro objetivo es globalizar este deporte y por eso tomamos esta medida. Hasta ahora todos están entusiasmados”, dijo Fraccari a la prensa. Un poco de historia: de 1938 a 2013 la federación rectora del béisbol en el mundo ha tenido 7 nombres diferentes en reparos y escisiones en su cúpula.
En 1973 tuvo su primer cisma de consideración, se dividió en dos organizaciones y cada una tuvo su séquito y su mundial, uno en Cuba (serie de la dignidad) y otro en Nicaragua. Todo un novelón que requirió intervención de terceros.
¿Es casual que Fraccari venga a hacer el anuncio en Cuba y ofrezca ayuda para recuperar el terreno perdido en eventos internacionales? La decisión de recortar el trance beisbolero a 7 innings fue divulgada poco después de los acuerdos históricos entre la ligas cubana y mexicana con la MLB.
Cuba y México constituyen asociados especiales para la WSBC. No por gusto su penúltimo rebautizo en el año 2000 tuvo sede habanera, no por gusto el cisma de 1973 contó con intervención del comité olímpico mexicano. Fraccari no se dará el lujo de perder semejantes aliados.
¿Qué hacen los que saben?
Rob Manfred, máxima autoridad de la MLB. Foto: ESPN.
La MLB también tiene sus propios dolores de cabeza. En 2018 se registraron los promedios de asistencia a los estadios más bajos desde la temporada 1996. En una temporada con más ponches que hits, solo equipos señalados mantuvieron saldos positivos en ese aspecto en comparación al 2017.
Rob Manfred, comisionado de la las Mayores, llegó a culpar al clima primaveral, pero llegarán medidas concretas que agilizan la dinámica de picheo, limitan los cambios de jugadores en el terreno, disminuyen las visitas al box y al círculo de calentamiento, etc.
Liga Japonesa desde las gradas. Foto: Portal Béisbol Japonés.
En la liga de la tierra del sol naciente la asistencia a los estadios superó a las dos ligas norteñas en la temporada 2018, y allá llueve, nieva y se juega a 9 entradas.
¿Usar condón o exponernos al virus?
Las medidas de la federación internacional no pueden impulsar a la Federación Cubana de Béisbol (FCB) a importar a casa cualquier decisión que se antoje a su “superior”. Y no duden de esta intención de la WBSC.
La FCB importó Mizunos porque se jugaría con ellas en eventos internacionales, usó más de 20 años bates de aluminio, intencionó el retiro de deportistas añosos en plena forma en los noventa. Siempre ha terminado mal el cuento.
Si la decisión intentara pasar la aduana, deberían activarse los dispositivos de seguridad y una balanza de riesgo-beneficio, las alianzas políticas no pueden nublar el juicio de la FCB. El futuro del béisbol está en juego y no cuentan las decisiones a la ligera.
Balanza en mano: ¿vale la pena el recorte?
Caricatura. Martirena/ Melaíto.
¿Se disparará la calidad y el rendimiento de los atletas luego del recorte a 7 entradas? ¿Los jóvenes aficionados llenarán los estadios? ¿El béisbol será rentable donde no lo era? ¿El tedio de 9 entradas en 3 horas se transforma en una megaespectáculo de 2 horas?
¿Cuántos riesgos trae extender la brecha entre el profesionalismo y el amateurismo? ¿Seguir los pasos de una federación y acatar una reconfiguración que podría aumentar el tedio a base de picheo y defensa?
¿Vale la pena sacrificar 50 años de historia, registros, récords y tomar tantos riesgos por luchar por un evento deportivo que amenaza la participación del boxeo, el béisbol, la lucha, y admite deportes tan “olímpicos” como el skate, el golf, la escalada o el surf?
http://espndeportes.espn.com/olimpicos/nota/_/id/5305605/paris-condena-al-beisbol-y-al-softbol-a-un-adios-transitorio-de-los-juegos-olimpicos
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Salón quirúrgico. El estado de coma amenaza. Por el pasillo un enfermero empuja un aparato de reanimación por choque eléctrico. Ahora o nunca, a 7 entradas. ¿7 entradas? ¿Ahora? El cirujano —WSBC— ordena y carga con la responsabilidad de una vida ajena —el béisbol—, ante millones de auditores —el público—.
Decida usted la valía que posee para el béisbol esta decisión de la directiva de WBSC, doctores que conocen, y a la vez esconden bajo la alfombra, la inestabilidad de un paciente que tal vez no resista una desfibrilación.
* Estadísticas de la Comisión de las Naciones Unidas sobre comercio y desarrollo.