El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, aseguró que ARENA, principal partido opositor de este país, "no puede desvincularse" de la supuesta apropiación millonaria de donaciones de Taiwán que cometió el exmandatario y miembro de este partido, Francisco Flores. (Fuente: agencia EFE)
Guillermo TellComo bien se recuerda, la entonces anfitriona Mireya Moscoso, antes de consumir su mandato presidencial, liberó a Posada, respondiendo a una gestión de Washington y por la que obtuvo una gruesa retribución monetaria personal y se fue a Miami a residir durante un tiempo.
Ocurre que ahora ella ha dado albergue en una casa de la Costa del Pacífico al malhechor salvadoreño al que la Interpol tiene hoy entre los más buscados por pecular con unos 70 millones de dólares de ayuda de Taiwán, según versiones periodísticas panameñas.
El presidente Funes exige que ARENA ofrezca una explicación de como propició delitos de esa índole en los años que gobernó como práctica habitual de ejercicio público, impulsada, apadrinada y ocultada por este partido.
Todos se juntan en cadena de fechorías, el grupo político, su dirigente ladrón, la encubridora del connotado terrorista, bajo el complaciente manto protector del imperio que los acoge y refugia.