Díaz-Canel: “La implementación de estas transformaciones no tendrá los resultados que anhelamos si no hay una activa participación de nuestros trabajadores”

Miguel Díaz Canel, Presidente de la República de Cuba, durante su intervención en el 22 Congreso de la CTC. Foto: Abel Padrón Padilla.

“Sin la participación activa de los trabajadores, las transformaciones económicas y sociales recientemente aprobadas no alcanzarán los resultados que el país anhela”, dijo este viernes el primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en las sesiones del XXII Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba.

Díaz-Canel comenzó su intervención contextualizando el escenario más complejo que ha enfrentado la Revolución, marcado por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense.

“Nuestro país es el país que ha sufrido las limitaciones, las implicaciones, el efecto del bloqueo más prolongado de la historia. Ninguna sociedad, ninguna nación en el mundo ha sufrido un bloqueo tan prolongado como el que sufre Cuba”, denunció.

El presidente recordó que el bloqueo tuvo un “cambio cualitativo” en el segundo semestre de 2019, cuando la administración Trump aplicó más de 240 medidas que recrudecieron el cerco, incluyendo la inclusión de Cuba en la lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo. “Ya en aquel momento comenzamos a tener un efecto importante en la vida del país con relación a la persecución financiera, la persecución energética”, señaló.

El mandatario evocó los momentos más dramáticos de la pandemia de COVID-19, cuando se negó a Cuba la compra de oxígeno medicinal y ventiladores pulmonares. “Estaban condenando a nuestro pueblo a la muerte”, sentenció, y destacó la respuesta heroica de los científicos cubanos que diseñaron ventiladores y vacunas en tiempo récord.

“Recordemos cuando teníamos que incrementar las salas de cuidado intensivo, que hacía falta ventiladores pulmonares y nos negaron la compra de ventiladores pulmonares. Y tuvimos que acudir a un grupo de científicos jóvenes y en poco tiempo fueron capaces de diseñar, producir, poner a prueba y hoy son además de estar presentes en nuestras salas de cuidado intensivo, son un fondo exportable de ventiladores pulmonares de alta prestación.

“Y recordamos que entonces cuando vimos que no teníamos acceso a vacunas en el mundo, fuimos uno de los pocos países que pudo producir sus propias vacunas y nuestros científicos salvaron el país. Todo eso lo hicimos en condiciones de bloqueo recrudecido. Ningún estado fallido es capaz de superar una situación como esa”, enfatizó.

El presidente continuó describiendo el escenario actual: después de la COVID y el bloqueo energético declarado el 29 de enero, y posteriormente, el primero de mayo, otra orden ejecutiva que internacionaliza con el mecanismo de sanciones secundarias los efectos del bloqueo.

“Están prohibiendo que cualquier entidad, cualquier sector, de cualquier nación tenga una relación comercial con nosotros. Hay una enorme campaña de intoxicación mediática tratando de desacreditar a la Revolución Cubana, tratando de provocar fracturas en la unidad de nuestro pueblo. Todos los días, todas las semanas aparece una sanción distinta. Tejen mentiras que son insólitas, son increíbles. Como decir que el objetivo de ellos es ayudar al pueblo cubano”, denunció.

Y afirmó: “En medio de esa situación estamos viviendo, estamos resistiendo creativamente. Y vamos a seguir resistiendo creativamente y no solo eso, vamos a superar el recrudecimiento del bloqueo. El país va a avanzar y además de eso vamos a vencer”.

El mandatario definió el momento actual como una “economía de guerra” y detalló las cinco prioridades del escudo de defensa de la soberanía y la resistencia creativa.

“Esas cinco prioridades no las podemos desarrollar, no podemos llegar a tener resultado de ellas, si no contamos con la participación de nuestros trabajadores, de nuestros obreros, de la clase obrera. Por eso es tan importante la oportunidad de este Congreso que nos permite compartir ideas al respecto, debatir, hacer compromiso sobre estos temas, discutir y comprender la esencia de la transformación y del contenido del Código del Trabajo”, subrayó.

La primera prioridad es la defensa de la Patria. “Nosotros somos un país de paz. En la Constitución no está la idea de agredir a nadie. No queremos la guerra, no queremos la confrontación, pero tampoco le tememos. Y si todos los días nos están diciendo que nos van a agredir, tenemos que prepararnos”, afirmó. Díaz-Canel destacó la actualización de los planes de defensa y la realización semanal del Día Nacional de la Defensa.

“Una parte importante de esa preparación para la defensa es que se trabaja con nuestros trabajadores, que están incorporados a unidades de la MTT o forman parte de las reservas de las unidades regulares de las FAR o conforman las brigadas de producción y defensa”.

La segunda prioridad es la economía y cómo implementar con resultado el Programa Económico y Social para 2026.

El presidente explicó que el programa se presentó en diciembre en la Asamblea Nacional, se llevó a consulta popular en enero y se enriqueció con el debate. “Es un proceso complejo, pero es un proceso necesario”, afirmó y dijo que estas transformaciones se tenían hacer de todas maneras a pesar de la asfixia del gobierno de EE.UU.

“Tenía que hacerse para salvar la Revolución, para continuar la construcción socialista”, sentenció.

Miguel Díaz Canel, Presidente de la República de Cuba, durante su intervención en el 22 Congreso de la CTC. Foto: Abel Padrón Padilla.

En el centro de su intervención, Díaz-Canel insistió en que el tema clave no es mencionar o repetir las medidas, sino “argumentar y explicar cada una de ellas, explicar por qué son necesarias, por qué defienden el socialismo, qué efectos pueden tener a favor de la construcción socialista, cómo las implementamos para que no tengan afectación en los más vulnerables, para que no acreciente la desigualdad social.

“Por el contrario, cuánto de implementación de cada una de ellas como resultado nos tiene que aportar a lograr mayor justicia social y a atender mejor a las personas, a las familias, a las comunidades que estén en algún departamento.

“Lo importante es que después que ustedes salgan del congreso entendiendo bien estas esencias, salgan a explicar al pueblo y a convocar. Cuando todos, como parte del pueblo, salgamos a defender y participemos en esa transformación, ahí está la esencia de la victoria que podemos lograr", enfatizó.

La tercera prioridad es el movimiento político con participación popular en todas las tareas, con una mirada fundamental a la comunidad.

“Por las condiciones actuales, hemos tenido que incrementar el teletrabajo, el trabajo a distancia. Hoy los trabajadores están más tiempo en la comunidad que en los centros de trabajo. Entonces, el movimiento sindical, la organización de base sindical no puede trabajar solo en el centro de trabajo. Hay que encontrar nuevas formas de hacer que nos permitan aprovechar la potencia de los trabajadores que están interrumpidos pero que son un potencial en la comunidad, porque siempre dominan oficios, profesiones. ¿Cómo los organizamos en brigadas comunitarias obreras para ayudar en los temas energéticos, en la producción de alimentos, en la atención a personas con discapacidad, en arreglarle cosas a la gente, darle servicio a la gente? Eso solo podemos lograrlo con ustedes participando”, propuso.

La cuarta prioridad es el movimiento en defensa de la revolución desde el punto de vista comunicacional, sobre todo en las redes sociales. “¿Cómo en las redes sociales defendemos la revolución? ¿Cómo anulamos los contenidos perversos que tratan de desacreditar la obra de la revolución, que tratan de fracturar la unidad del pueblo cubano?

La quinta prioridad es el movimiento obrero internacional. “Los sindicatos tienen relaciones con organizaciones sindicales a nivel internacional, con movimiento de solidaridad, con movimientos sociales. También hay que estar constantemente intercambiando con esas fuerzas políticas que a nivel internacional apoyan a Cuba. Lo primero que tenemos que explicar es la esencia de las transformaciones a todos los pueblos, a nuestros amigos, para que nos entiendan y para que nos salgan a defender”, afirmó.

El presidente abordó las inquietudes y resistencias que han surgido en el pueblo ante las transformaciones.

“Hay varias acciones. Hay un grupo de personas en nuestra población que las aplauden y que está muy esperanzado. Hay otro que las apoyan pero que tienen dudas si van a ser efectivas y si vamos a tener capacidad para interpretarlas bien. Por tanto, si no somos creativos, si no somos innovadores, si no cambiamos mentalidad, no vamos a ganar. Pero nuestro poder es mucha creatividad, nuestro poder es mucha inteligencia. Ahí está la capacidad para poder hacer”.

El mandatario agregó que hay que explicar, argumentar, escuchar y advirtió sobre las manipulaciones políticas:

“Mucha gente está diciendo que estas medidas son capitalistas porque todo es privatización. Eso es reducir el contenido de las medidas. Darle más espacio a otros actores que no son solo los estatales es parte de nuestro modelo económico y social. No es privatizar por privatizar. Aquí se está hablando de defensa de la justicia social por encima de todo. Aquí se está hablando de desatar las fuerzas productivas, de participación de todos los actores económicos.

“Aquí se está planteando que la empresa estatal socialista, que hoy está en deuda, se le quite la tabla para que esté en igualdad de condiciones con el resto de los actores económicos y puedan jugar el papel que le toca. Aquí se está defendiendo y ratificando que la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción sigue siendo la esencia del modelo económico y social. Aquí se está hablando de participación popular y de participación de los trabajadores. ¿Qué tiene eso de capitalista?", cuestionó.

El mandatario citó también las palabras de Fidel sobre la inversión extranjera: “No tiene sentido que tengamos capacidad productiva y la subutilicemos cuando hay alguien que tiene capital que puede venir y compartirlo. Pero lo que compartimos y lo que ganemos con esa inversión, ¿en qué lo vamos a emplear? En desarrollar la economía y en buscar crecimiento social, desarrollo social. Teníamos que crear empresas mixtas en tiempos relativamente breves”.

Miguel Díaz Canel, Presidente de la República de Cuba, durante su intervención en el 22 Congreso de la CTC. Foto: Abel Padrón Padilla.

El presidente fue claro al definir el papel de la clase obrera en el poder. “La clave de todo esta en la cuestión del poder. Si el poder lo tiene el pueblo, si lo tienen los trabajadores, no los ricos, no los burgueses, entonces se puede hacer una política en favor del pueblo. Y así lo vamos a tener en el socialismo. Somos un gobierno de trabajadores para los trabajadores, aunque haya capitalistas dentro. Los hubo siempre. Y ahora más, y necesariamente se introducirán más elementos de propiedad privada, de producción privada, de capitalismo y de mercado. Hay que hacerlo porque el sentido común más elemental dicta que se haga, pero con la fuerza que tiene la revolución no debemos temer a eso. Tenemos que reinventarla, tenemos que construirla, tenemos que desarrollarla con el legado de Fidel, nosotros, las cubanas y los cubanos que queremos socialismo cubano”, sentenció.

Díaz-Canel respondió también a quienes preguntan “¿Por qué ahora y no antes?”. Recordó que muchas de estas transformaciones estaban contenidas en los lineamientos del VI Congreso del Partido, cuando se habló por primera vez de la autonomía municipal y del fortalecimiento de la empresa estatal socialista.

En los lineamientos del VI, VII y VIII Congreso, en la conceptualización del modelo económico y social, ya se hablaba de formas de diferentes formas de propiedad, de diferentes formas de gestión, de cómo se podía gestionar de diferentes formas, incluso la propiedad estatal. Se hablaba de empresas mixtas, se hablaban de las mipymes como un tipo de empresa que tuviera capacidad de acción por el número de trabajadores.

El presidente enumeró otras transformaciones impulsadas por el General de Ejército Raúl Castro cuando estuvo al frente del país: el perfeccionamiento de los órganos locales del Poder Popular, la liberación de los viajes al exterior, la actualización de la ley migratoria, la aprobación de la nueva Constitución, el Código de la Familia, la ampliación del sector no estatal, el diálogo con la administración Obama, la entrega de tierras ociosas en usufructo, el redimensionamiento de los sistemas de salud y educación.

“Esas son las cosas que ha hecho la revolución en cada tiempo difícil. Vamos a hacer nosotros lo que nos toca. Y es continuidad para seguir perfeccionando el socialismo. Porque el dilema que tenemos que resolver nosotros es cómo se construye el socialismo con un bloqueo prolongado, recrudecido, a solo 90 millas de la potencia más imperialista más poderosa del mundo”, reflexionó.

El mandatario abordó también el mercado cambiario y la bancarización. “Hay gente preocupada porque va a haber participación no estatal o extranjera en el mercado cambiario. ¿Dónde está la circulación y el mercado cambiario que impone hoy la tasa de cambio en el país? Es ilegal. Cuando sea legal, la empresa estatal también va a poder ir. Y al final habrá un movimiento de divisas que va a alimentar mejor a la economía. Con el recrudecimiento del bloqueo, casi todos los bancos nos tienen cerradas las operaciones y nos cuesta trabajo incluso que lleguen los pagos que recibimos por las exportaciones y por los servicios que damos en este país”, explicó.

El presidente compartió un mensaje de esperanza y llamado a la acción:

“La situación de la revolución siempre ha estado así. Pero siempre en la historia es donde encontramos la referencia. Nosotros tenemos que hacer lo que nos toca. Es continuidad para seguir perfeccionando el socialismo. Porque el dilema que tenemos que resolver es cómo se construye el socialismo con un bloqueo prolongado, recrudecido, a solo 90 millas de la potencia más imperialista más poderosa del mundo.

“Pero en la crisis está la oportunidad para los revolucionarios de superar, de crecer, de perfeccionar. No estamos resistiendo solo aguantando, estamos resistiendo creativamente. Y vamos a seguir resistiendo creativamente, y no solo eso, vamos a superar el recrudecimiento del bloqueo. El país va a avanzar y además de eso vamos a vencer”, sentenció.

Díaz-Canel rechazó categóricamente las acusaciones de que las transformaciones marginan a sectores históricos. “En las transformaciones todo lo que se aplique tiene que tener una mirada hacia los sectores más vulnerables, tener en cuenta a los jubilados. Lo que estamos buscando es beneficio, que no se acreciente la desigualdad, al contrario, que la vayamos eliminando. Le estamos pidiendo a todos los actores económicos que tengan responsabilidad social con atender a esos sectores. ¿Eso no es socialismo? Buscar solidaridad humana, buscar solidaridad comunitaria”. 

El mandatario insistió en que las transformaciones no se hacen por presión externa ni para complacer a nadie, sino por soberanía y como resultado de un debate popular prolongado. “Lo estamos haciendo para perfeccionarnos, para poder salir adelante, para vencer ese bloqueo, para destrozar esa idea que tiene el imperio de que nos van a rendir”, enfatizó.

Díaz-Canel subrayó la importancia de la seguridad jurídica y normativa para todos los actores económicos, y destacó el papel del Congreso de la CTC en este proceso de explicación y multiplicación de la información. 

El presidente llamó a despojarse de la mentalidad de esperar a que alguien venga a resolver los problemas. “La principal comida que nosotros comemos es la que seamos capaces de producir , participando desde el municipio, desde la comunidad. La mayor parte de la comida que necesitamos la podemos producir nosotros aplicando la ecología, la ciencia, la innovación. Con combustible o sin combustible. Y eso es parte de la soberanía alimentaria, que tenemos que lograr”, explicó.

En cuanto a la preocupación de que se pierdan las conquistas de la educación gratuita y con acceso a todos en igualdad de condiciones, Díaz-Canel destacó los esfuerzos del país en medio de la crisis.

“Hemos hecho un esfuerzo tremendo a no cerrar el curso escolar en medio de nuestra situación. Y nos adaptamos y tuvimos que cambiar la modalidad de examen de ingreso para la educación superior, pero todos los muchachos que optan por carrera pueden entrar en la universidad. Eso es la justicia social. Sea la procedencia que sea, sea el color de la piel que sea, sea el credo que sea, todos tienen derecho a tener la universidad”, enfatizó.

El presidente concluyó su intervención con un llamado a la unidad y a la acción colectiva.

“Para defender eso hay que producir, hay que crear riqueza y hay que ser capaz de distribuir esa riqueza con un concepto de justicia”. 

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