Bolivia: Carlos Mesa reconoce su derrota electoral

El candidato a presidente de Bolivia de la coalición de derecha, Carlos Mesa, reconoció su derrota. Foto: Página 12.

Más de doce horas después de que los sondeos reconocieran el contundente triunfo de Luis Arce en las elecciones presidenciales de Bolivia, el candidato de la principal coalición de derecha, Carlos Mesa, reconoció públicamente su derrota y lanzó un mensaje de exigencias al próximo gobierno: “Vamos a demandar que se combatan las crisis de salud, económica y de corrupción”.

El resultado del conteo rápido es muy contundente y muy claro. Es un resultado que consideramos que no va a modificarse cuando conozcamos los resultados oficiales”, afirmó el dirigente de Comunidad Ciudadana, que quedó segundo en las elecciones de ayer.

Pasado el mediodía del lunes, el cómputo oficial estaba en el 23% de los escrutinios.

Un conteo rápido de la privada Fundación Jubileo, vinculada con la Iglesia católica en alianza con instituciones académicas, dio a Arce un 53% de los votos y un 30,8% al candidato de centro Carlos Mesa, con un margen de error de 1,48 puntos porcentuales. El sondeo se hizo sobre una muestra que abarcó el 13% de las mesas de sufragio.

Para ganar en primera vuelta se precisa el 50% de los votos o que el ganador haya obtenido un 40% y tengas a su vez una ventaja de al menos 10 puntos porcentuales sobre el segundo más votado.

Si bien los resultados oficiales no concluyeron, debido al lento sistema de recuento de votos, Mesa hizo su aparición pública en la televisión local para reconocer la derrota y prometer que encabezará “la oposición constructiva” al futuro gobierno de Arce.

“Ser oposición implica ser parte fundamental de la consciencia de la sociedad Bolivia, y también implica fiscalizar, demandar y exigir la confrontación democrática necesaria para alcanzar estos objetivos”, agregó el expresidente que renunció dos veces cuando estuvo en ese cargo.

Los sondeos de boca de urna difundidos durante esta madrugada, cuando aún el escrutinio oficial avanzaba a cuentagotas, otorgó una amplia victoria en primera vuelta al binomio de Arce y David Choquehuanca, del partido del expresidente Evo Morales.

La victoria de Arce en los comicios marca el retorno del MAS al poder en Bolivia, 11 meses después de que Morales fuera depuesto en un golpe de Estado concretado en medio de protestas en las calles por supuestas irregularidades en la reelección del exmandatario, tras casi 14 años de mandato.

A través de una declaración de su portavoz, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, alentó a “los líderes políticos y sociales a trabajar juntos” por la “democracia, los derechos humanos y la reconciliación nacional” del país.

A su vez, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador fue el primero en reconocer la victoria de Arce pese a no haber datos oficiales. “El gobierno de México felicita al pueblo boliviano y extiende sus congratulaciones a Luis Arce... por su triunfo en primera vuelta”, dijo en un comunicado oficial.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, felicitó al MAS por la victoria de su candidato Luis Arce en la primera vuelta. A través de la red social Twitter, el mandatario celebró los resultados con amplia ventaja del candidato Luis Arce, que devolvió al MAS el poder político tras el golpe de Estado contra el entonces mandatario Evo Morales en 2019.

“Felicitaciones al #MAS, que ha recuperado en las urnas, el poder que le fue usurpado por la oligarquía, con la complicidad de la #OEA y la guía imperial. #Cuba comparte alegría por el triunfo de #LuisArce. Renace ideal bolivariano”, escribió Díaz-Canel.

Por su parte, el embajador adjunto de Rusia en las Naciones Unidas, Dmitry Polyanskiy, publicó en Twitter: “A pesar de todos los esfuerzos por robar la voluntad del pueblo, Bolivia gana”.

“Vamos a gobernar para todos, vamos a construir un gobierno de unidad nacional”, dijo Arce la madrugada del lunes al comentar los resultados no oficiales.

Incluso la presidenta de facto Jeanine Áñez felicitó a su adversario político. La victoria del Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Arce y Morales, provocó un terremoto en el gobierno de la mandataria, quien el lunes cambió a su Ministro de Educación, Víctor Hugo Cárdenas, y al titular de Gobierno, Arturo Murillo, mano fuerte del régimen y acérrimo enemigo político de ese partido.

No obstante la demora en los cómputos oficiales, La Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE) –que participó como veedora– respaldó al Tribunal Supremo Electoral (TSE) y dijo, a través de su jefa de misión Pamela San Martín, que “no hubo irregularidades” en los comicios y si bien el cómputo es lento, lo importante es “garantizar información confiable”.

(Con información de Página 12, AP y Prensa Latina)

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