El submarino ARA San Juan en el puerto de Buenos Aires, el 2 de junio de 2014. Foto: Reuters.
El estadounidense Tom Dettweiler, experto en búsqueda y rescate de naves hundidas, se hizo famoso tras haber encontrado al Titanic en el Atlántico Norte. Ahora expresó sus ganas de ir a Argentina para investigar la desaparición del submarino argentino ARA San Juan.
"La mayoría de las tragedias no tienen una sola causa, son una serie de eventos que conducen a un desastre", declaró Dettweiler en una entrevista para Clarín. Sostiene que la hipótesis sobre el ingreso de agua en el submarino por el esnórquel y su llegada hasta las baterías es firme.
Para reducir el área de búsqueda propone hacer uso de "todos los datos acústicos de otras estaciones de escucha que puedan haber registrado la implosión". Dettweiler precisa que es "uno de los eventos más poderosos que se pueden imaginar".
"El cuerpo humano no sobrevive a este tipo de evento", señaló el rescatista oceánico, quien también plantea que ya "quizás no quede nada" del ARA San Juan, sobre todo porque "el intercambio de agua y fauna oceánica aceleran la descomposición y no dejan rastros".
"Se puede crear un microambiente que reduzca la velocidad de este proceso, pero si el submarino implosionó, no quedan cámaras de aire para que esto suceda", explicó Dettweiler.
Pese a que la fama se la trajo el caso del Titanic, el hallazgo más relevante para Dettweiler fue el submarino israelí INS Dakar, desaparecido en 1968. "Pudimos darle un cierre al dolor de las familias de los 69 tripulantes", comentó al respecto el ingeniero electrónico de 66 años, quien encontró aquel submarino en 1999, a una profundidad de tres mil metros.
Esta es la última imagen registrada del ARA San Juan. Foto: Nicolás Becerra.
(Información de RT)