Brahimi inició la semana pasada por Egipto un periplo diseñado para recabar apoyo regional a la convocatoria de Ginebra II, el cónclave del que se espera salga un plan de solución para la crisis en Siria.
Ya ha visitado Iraq y Jordania, ambos fronterizos con ese país árabe, donde sus anfitriones concordaron en que la solución al conflicto es pacífica.
La última escala del veterano diplomático argelino, que también visitó Kuwait, fue Turquía.
Varios estados concuerdan en la necesidad de que Irán participe en el cónclave debido a su influyente papel regional, una opinión que comparten Brahimi, según declaraciones a fines de septiembre pasado, y el secretario general de la ONU, Ban ki-Moon.
Teherán ha explicitado su disposición de asistir a la reunión, siempre y cuando sea sin precondiciones.
En contrapartida, ponentes de grupos irregulares armados desde el exterior que tratan sin éxito hace más de dos años de derrocar al presidente sirio, Bashar al-Assad, han anunciado que se abstendrán de participar.
(Con información de Prensa Latina)